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  • Dan detalles del mal momento que vive Marley tras la fake new de Florencia Peña

    Dan detalles del mal momento que vive Marley tras la fake new de Florencia Peña

    Marley atraviesa un momento difícil luego de la salida de Florencia Peña de Luzu TV, situación que terminó arrastrando también su continuidad en el ciclo que compartían. El conductor estaría devastado por el desenlace del escándalo desatado luego de la difusión de una noticia falsa sobre el estado de salud de Jorge Messi, padre de Lionel Messi, que derivó en la desvinculación de los involucrados y en la baja de El Show del Verano de la grilla del canal.

    Según mencionaron en La Mañana con Moria (El Trece), el histórico conductor resultó afectado por la noticia que recorrió todos los portales y las redes sociales el jueves y está «devastado«.

    La decisión de apartarse del programa fue tomada en conjunto entre ambos conductores. Según contó la panelista Juli Argenta en LAM, Florencia Peña habló directamente con Marley y acordaron correrse del ciclo de manera conjunta. «Flor confirmó que habló con Marley y que tanto él como el productor daban un paso al costado, entendiendo esta situación», explicó la panelista. En ese momento, el conductor se encontraba en Estados Unidos realizando la cobertura del Mundial 2026 junto a Ian Lucas, y participaba del programa de forma diaria a la distancia.

    Juan Otero, hijo de Florencia Peña, declaró en diálogo con LAM: «Ale está afuera, entonces no está haciendo El Show del Verano. La que lo estaba haciendo es mamá, así que no sé cómo será eso porque lo van a tener que sacar a él también, porque él no sale todo el programa», detalló.

    Marley tampoco seguirá en el programa que tenía con Luzu TV

    La continuidad de Marley en El Show del Verano quedó completamente atada a la situación de Florencia Peña dentro de Luzu TV. Una vez que el canal decidió desvincular a los involucrados en el escándalo y levantar el ciclo, la salida del histórico conductor se confirmó casi de manera inmediata, cerrando así un programa que se había destacado durante el verano.

    Según explicó Juan Otero, hijo de la conductora, la lógica detrás de esa decisión es simple, ya que la presencia de Marley en el ciclo dependía de que el programa siguiera en pantalla con Florencia al frente. Al quedar ella afuera, la producción se vio obligada a desvincular también al conductor, pese a que su participación se daba de manera remota desde la cobertura del Mundial en Estados Unidos.

    La salida de ambos conductores marcó el final de un proyecto que había logrado posicionarse durante la temporada de verano, y dejó a la vista el alcance que tuvo la crisis generada por la difusión de la información falsa sobre la salud de Jorge Messi dentro de la estructura del canal.

  • Raven Prism quiere llevar Linux directamente a unas gafas cotidianas y cambiar la idea de ordenador personal. No depende del móvil, se controla con la mirada y promete ejecutar aplicaciones reales sobre RavenOS

    Raven Prism quiere llevar Linux directamente a unas gafas cotidianas y cambiar la idea de ordenador personal. No depende del móvil, se controla con la mirada y promete ejecutar aplicaciones reales sobre RavenOS

    El ordenador personal lleva décadas cambiando de forma, pero casi siempre ha mantenido una idea fija: hay una pantalla delante, una superficie de control y un dispositivo separado del cuerpo. Raven Resonance quiere discutir justo eso. Su nueva propuesta, Raven Prism, no se presenta como unas gafas inteligentes más, sino como un ordenador completo metido en una montura de uso diario.

    La compañía lo llama “ambient computer”, una expresión algo grandilocuente, pero útil para entender la apuesta: tecnología disponible cuando hace falta y lo bastante discreta como para desaparecer cuando no. Según la web oficial de Raven, Prism funciona con Linux debajo, ejecuta aplicaciones reales por encima y proyecta una pantalla a color comparable a un monitor de 16 pulgadas visto a distancia de brazo.

    La diferencia con muchas gafas inteligentes actuales está en la autonomía. De acuerdo con Auganix, Raven Prism no está pensada como accesorio del smartphone, sino como una plataforma independiente basada en RavenOS, el sistema operativo de la empresa construido sobre Linux. Eso significa que puede ejecutar aplicaciones ARM64 nativas, permitir acceso por SSH y ofrecer margen de personalización para desarrolladores.

    Un ordenador Linux que casualmente tiene forma de gafas

    Raven Prism quiere llevar Linux directamente a unas gafas cotidianas y cambiar la idea de ordenador personal. No depende del móvil, se controla con la mirada y promete ejecutar aplicaciones reales sobre RavenOS
    © Raven Resonance.

    La frase puede sonar a marketing, pero resume bastante bien la intención del producto. Raven Prism integra un procesador ARM de cuatro núcleos y 64 bits, opciones de memoria de 2 o 4 GB de RAM y conectividad mediante WiFi y Bluetooth para periféricos. Road to VR y Auganix coinciden en que el dispositivo no necesita un teléfono para funcionar, una diferencia clave frente a muchas gafas que dependen del móvil para casi todo.

    La pantalla utiliza una guía de ondas LCoS a color, una tecnología pensada para proyectar información dentro del campo visual sin convertir las gafas en un casco de realidad mixta. Según la sesión de Raven Resonance en AWE 2026, la idea es mostrar información contextual y permitir controlar aplicaciones con manos libres, combinando seguimiento ocular, voz y computación integrada.

    El matiz es importante: Raven Prism no intenta ser unas Vision Pro miniaturizadas. Su ambición parece más cercana a tener una capa de trabajo, consulta y asistencia siempre disponible. Documentos, código, instrucciones, videollamadas, herramientas creativas o asistentes locales podrían aparecer como una pantalla flotante sin sacar el móvil ni abrir el portátil.

    Controlar el sistema con los ojos, no con el bolsillo

    La promesa más llamativa está en la interfaz. Raven Prism combina control ocular implementado en hardware con comandos de voz, lo que permitiría moverse por el sistema sin tocar una pantalla. Según Auganix, la compañía habla de un control “privacy-first” procesado de forma local, con datos de mirada que no salen del dispositivo salvo consentimiento explícito.

    Ese punto no es menor. Las gafas inteligentes tienen un problema evidente de confianza: llevan sensores en la cara, pueden mirar hacia donde mira el usuario y, en algunos casos, incorporan cámaras. Raven intenta anticiparse a esa desconfianza con procesamiento local, una cubierta física para la cámara y un sistema de indicadores luminosos llamado Beakon para hacer visible cuándo la cámara está activa.

    La compañía también quiere atraer a un público muy concreto: desarrolladores y usuarios técnicos. Thomas Suarez, CEO y cofundador de Raven Resonance, publicó en LinkedIn que Prism está basada en Linux, usa arquitectura ARM64 y ya cuenta con aplicaciones creadas por desarrolladores antes de su lanzamiento comercial.

    La batería intercambiable es menos espectacular, pero puede ser decisiva

    Raven Prism quiere llevar Linux directamente a unas gafas cotidianas y cambiar la idea de ordenador personal. No depende del móvil, se controla con la mirada y promete ejecutar aplicaciones reales sobre RavenOS
    © Raven Resonance.

    El gran enemigo de cualquier ordenador en formato gafas no es solo la pantalla. Es la batería. En una montura hay poco espacio, poco margen térmico y muy poca tolerancia al peso. Raven intenta resolverlo con Raven Wings, un sistema modular de baterías intercambiables en caliente que permite cambiar un módulo agotado por otro sin apagar el dispositivo ni perder el estado de trabajo.

    La idea es bastante inteligente porque ataca una limitación básica de la categoría. Si unas gafas quieren ser “de todo el día”, no basta con prometer potencia: necesitan seguir funcionando sin obligar al usuario a quitárselas, reiniciarlas o depender de un estuche. VR.org señala que Raven Wings también está pensado como una arquitectura de expansión para futuros módulos de hardware.

    Eso no significa que el problema esté resuelto. Todavía faltan datos clave: peso final, autonomía real, comodidad tras varias horas, brillo en exteriores, calentamiento, precio y estabilidad del software. La compañía planea lanzar oficialmente Raven Prism más adelante en 2026, pero aún no ha publicado todos los detalles comerciales.

    La pregunta no es si reemplazará al PC, sino para quién puede tener sentido

    Decir que Raven Prism anuncia “el fin del PC de escritorio” suena demasiado apresurado. El ordenador tradicional no va a desaparecer porque unas gafas ejecuten Linux. Pero sí hay una pregunta interesante: ¿qué tareas dejarían de necesitar una pantalla física si el sistema operativo pudiera aparecer en el campo visual en el momento justo?

    Para programadores, técnicos de campo, diseñadores, creadores o profesionales que necesitan consultar información mientras trabajan con las manos libres, la propuesta tiene lógica. El acceso por SSH, las apps ARM64 y la posibilidad de ejecutar herramientas locales hacen que Prism sea mucho más interesante para el mundo Linux que unas gafas cerradas pensadas solo para notificaciones.

    La parte más prometedora, de hecho, no está en imaginar a todo el mundo escribiendo correos con los ojos. Está en abrir una categoría distinta: ordenadores portables, discretos, programables y menos dependientes de ecosistemas cerrados. Raven Prism todavía debe demostrar que puede hacerlo bien, con una experiencia cómoda y un precio razonable. Pero la dirección es sugerente.

    Durante años, las gafas inteligentes han prometido llevar la informática a la cara y casi siempre se han quedado a medio camino: mucha demostración, poca necesidad real. Raven Prism prueba otra ruta. Menos espectáculo inmersivo, más Linux, más control local y más ganas de que el usuario pueda trastear. Quizá no sea el reemplazo del PC. Pero sí podría ser una pista de cómo será el próximo ordenador que no llevaremos en el bolsillo, sino delante de los ojos.

  • Una actriz súper famosa confirmó que está embarazada: espera su tercer hijo

    Una actriz súper famosa confirmó que está embarazada: espera su tercer hijo

    Anne Hathaway dejó a todos con la boca abierta al revelar que se encuentra embarazada. A sus 43 años, la estrella de Hollywood transita un nuevo embarazo junto a su esposo Adam Shulman, con quien ya comparte la crianza de dos niños. La ganadora del Óscar eligió el universo digital para dar la primicia mediante un tierno video que expone el feliz presente familiar.

    Este bebé se convertirá en el tercer integrante de la descendencia que la protagonista de El diablo viste a la moda construyó con Shulman, tras 14 años de matrimonio y casi dos décadas de amor. La pareja ya consolidó su hogar con el nacimiento de Jonathan y Jake, de 10 y 6 años, respectivamente, y ahora se preparan para ampliar la familia en una etapa de madurez absoluta.

    La determinación de preservar la noticia bajo total hermetismo coincidió con una agenda profesional sumamente demandante para la intérprete. En el último tiempo, Hathaway completó una gira internacional por ciudades como Londres, Nueva York, Ciudad de México, Shanghái, Seúl y Tokio para impulsar el lanzamiento de El diablo viste a la moda 2 junto a Meryl Streep, enlazando ese proyecto con la promoción de la cinta Mother Mary y los próximos estrenos de La Odisea de Christopher Nolan, Verity y The End of Oak Street.

    La novedad generó una revolución total en el mundo del espectáculo, ya que nadie sospechaba que la actriz estaba esperando un bebé debido a sus intensas apariciones públicas recientes. Los portales de espectáculos de todo el planeta se hicieron eco de inmediato de la noticia, destacando la admirable capacidad de la artista para equilibrar las exigencias de la industria cinematográfica con su vida privada.

    El video con el que Anne Hathaway confirmó su tercer embarazo

    En la grabación, compartida en su perfil de Instagram ante una audiencia que supera los 41 millones de seguidores, se la observa en la calidez de un living luciendo una blusa de mangas largas y una pollera blanca. Inicialmente con sus manos entrelazadas sobre el vientre, al desplazarlas dejó ver el avanzado estado de gestación, acompañando el momento con su tradicional sonrisa y la melodía del tema “Baby, I’m Yours” de Barbara Lewis.

    La repercusión fue inmediata: en apenas media hora, el posteo cosechó millones de visualizaciones y un sinfín de felicitaciones de seguidores y colegas, entre ellas la de Lily Collins, quien comentó: ”¡Dios mío! Felicidades a todos, estoy tan feliz”. La enorme repercusión digital dio cuenta del cariño que despierta la actriz a nivel global, transformando la feliz noticia en un fenómeno viral en cuestión de minutos.

    El clip se destaca por su estética íntima y descontracturada, alejándose de los anuncios formales de la prensa de Hollywood para conectar de manera directa con su público. Con una iluminación suave y un encuadre casero, Hathaway logró transmitir una profunda calidez que convirtió un anuncio personal en un momento compartido de celebración, donde su espontaneidad fue la verdadera protagonista de la filmación.

  • Las empresas que crearon la IA más poderosa quieren ayudar a escribir sus reglas, y el G7 acaba de abrirles la puerta

    Las empresas que crearon la IA más poderosa quieren ayudar a escribir sus reglas, y el G7 acaba de abrirles la puerta

    La inteligencia artificial ya entró en la mesa grande de la geopolítica

    La inteligencia artificial dejó de ser solo una carrera entre laboratorios y empresas tecnológicas. Ahora también es un asunto de Estado. Los modelos más avanzados pueden influir en la economía, la ciberseguridad, la educación, la defensa, la productividad y hasta en la estabilidad de los mercados. Por eso, no sorprende que el G7 haya convertido su última cumbre en un escenario clave para discutir quién debe marcar las reglas.

    En la reunión participaron algunos de los nombres más importantes del sector: Sam Altman, de OpenAI; Dario Amodei, de Anthropic; Demis Hassabis, de Google DeepMind; además de ejecutivos de Mistral AI, Cohere, Meta, Salesforce y otras compañías. El mensaje es claro: las empresas que desarrollan la IA más avanzada ya no solo quieren vender tecnología. También quieren estar presentes cuando los gobiernos definan cómo se controla.

    La idea que sobrevuela la discusión es la creación de una coalición internacional liderada por Estados Unidos, orientada a evaluar riesgos, establecer estándares de prueba y coordinar respuestas frente a posibles amenazas. Sobre el papel, suena como una forma de ordenar una tecnología que avanza demasiado rápido. Pero también abre una tensión evidente: si las big tech ayudan a escribir las reglas, ¿quién garantiza que esas reglas no favorezcan sus propios intereses?

    El poder de regular también es poder de excluir

    La propuesta llega en un momento especialmente sensible. Estados Unidos bloqueó recientemente el acceso extranjero a modelos avanzados de Anthropic, como Fable 5 y Mythos 5, alegando preocupaciones de seguridad nacional. La decisión mostró algo que hasta hace poco parecía teórico: un gobierno puede limitar de un día para otro el acceso global a sistemas de inteligencia artificial considerados estratégicos.

    Ese episodio cambió el tono del debate. Para algunos países aliados, la pregunta ya no es solo cómo evitar que la IA caiga en manos peligrosas, sino cómo impedir que una sola potencia concentre la capacidad de decidir quién accede a estas herramientas. La soberanía tecnológica, que ya era un tema central en chips, nube y defensa, ahora también se extiende a los modelos de IA.

    En este contexto, una coalición liderada por Washington podría ofrecer coordinación, estándares comunes y evaluaciones técnicas compartidas. Pero también podría consolidar una arquitectura internacional donde Estados Unidos y sus empresas tengan una influencia desproporcionada sobre el futuro de la inteligencia artificial avanzada.

    La seguridad, los menores y la economía están en el centro

    El G7 no solo discutió riesgos extremos como ciberataques, bioterrorismo o uso malicioso de modelos de frontera. También puso el foco en temas más cotidianos, como la protección de niños y adolescentes frente a herramientas conversacionales, deepfakes, imágenes íntimas no consentidas y contenido de abuso sexual infantil generado o amplificado con IA.

    Ese punto es clave porque la regulación de la inteligencia artificial no se juega únicamente en escenarios futuristas. También aparece en escuelas, redes sociales, servicios digitales y aplicaciones que millones de personas ya usan todos los días. La seguridad no es solo evitar que un modelo ayude a un atacante sofisticado; también es impedir daños concretos en usuarios vulnerables.

    La gran dificultad está en equilibrar innovación, seguridad y control democrático. Las empresas tienen conocimiento técnico imprescindible, pero no deberían ser las únicas voces autorizadas para definir los límites. Los gobiernos tienen legitimidad política, pero muchas veces avanzan más lento que la tecnología. Y la sociedad civil necesita participar porque será la que viva las consecuencias de esas decisiones.

    La inteligencia artificial necesita reglas, pero la forma en que se escriban será tan importante como las reglas mismas. Si el futuro de la IA queda en manos de una mesa pequeña formada por gobiernos poderosos y empresas dominantes, la regulación puede terminar pareciéndose demasiado a una disputa por el control. Y esa quizá sea la gran pregunta que deja esta cumbre: no solo cómo regular la IA, sino quién tiene derecho a hacerlo.

     

     

    Fuente: Wired.

  • Lanzaron una crítica despiadada a un influencer que cubre el Mundial 2026: «Mal tipo, nadie lo quiere»

    Lanzaron una crítica despiadada a un influencer que cubre el Mundial 2026: «Mal tipo, nadie lo quiere»

    La cobertura del Mundial 2026 volvió a quedar en el centro de la polémica luego de las fuertes declaraciones de Pilar Smith contra Grego Rossello, una de las figuras elegidas por un canal televisivo de aire para mostrar el detrás de escena de la competencia internacional. La periodista y panelista cuestionó públicamente el trabajo del influencer durante la Copa del Mundo, generando repercusiones inmediatas entre los usuarios y seguidores del mundo del streaming.

    Mientras miles de argentinos siguen los partidos de la Selección argentina y las historias que surgen alrededor del torneo, Rossello viajó como enviado especial para producir contenido desde los estadios y los distintos puntos donde se vive el evento. Su rol apunta a mostrar una mirada más informal, cercana y vinculada a las redes sociales, un formato que divide opiniones entre los espectadores.

    La controversia comenzó cuando Smith fue consultada sobre la participación del conductor de Fernet con Grego en el canal de streaming de Telefe y lanzó críticas contundentes. La periodista no se enfocó solamente en la propuesta laboral, sino también en aspectos personales y profesionales, provocando una fuerte discusión sobre el lugar de los influencers en las grandes transmisiones deportivas.

    Pilar Smith lo liquidó a Grego Rosello.

    Pilar Smith lo liquidó a Grego Rosello.

    La frase que más impacto generó fue “Gente querida mía. Mal tipo. Nadie lo quiere. Además, lo que hace es feo”, una declaración que rápidamente se viralizó. La discusión abrió un debate sobre el cruce entre periodismo deportivo, entretenimiento digital y nuevas formas de comunicar el fútbol.

    Más críticas a Grego Rossello

    Las declaraciones de Pilar Smith no quedaron allí. La panelista también aseguró: “No me gusta y rajó mucha gente del streaming”, en referencia a supuestos conflictos dentro del ambiente digital. Sus palabras fueron retomadas en programas de televisión y redes, donde distintos usuarios debatieron sobre el estilo del influencer y su manera de trabajar frente a las cámaras.

    Además, Smith comparó la cobertura de Rossello con la de históricos profesionales vinculados al deporte y sostuvo que, desde su perspectiva, faltaban elementos como creatividad, humor y una mirada diferencial. La crítica apuntó directamente al contenido generado desde el Mundial y a la manera en que algunos comunicadores digitales ocupan espacios que antes estaban reservados para periodistas especializados.

    Rossello respondió públicamente mostrando orgullo por su participación en el torneo. Luego de que circulara una nota sobre una entrevista realizada a Lionel Messi, el influencer escribió: “Estoy chocho con mi laburo en este mundial”. Así, defendió su desempeño y dejando claro que valora la oportunidad profesional que recibió de Telefe.

    Grego Rosello es parte de la cobertura del Mundial que se transmite por el stream de Telefe.

    Grego Rosello es parte de la cobertura del Mundial que se transmite por el stream de Telefe.

  • China ya está entrenando robots humanoides como si fueran empleados nuevos: humanos con gafas VR les enseñan a trabajar en fábricas y tiendas

    China ya está entrenando robots humanoides como si fueran empleados nuevos: humanos con gafas VR les enseñan a trabajar en fábricas y tiendas

    El nuevo trabajo manual puede parecer un videojuego

    La imagen parece sacada de Ready Player One: una persona con gafas de realidad virtual, sensores de movimiento y controles en las manos mueve su cuerpo mientras un robot humanoide repite sus acciones en otro espacio. Pero no se trata de entretenimiento. En Shenzhen, una de las grandes capitales tecnológicas de China, esta escena empieza a formar parte de una nueva frontera laboral.

    La empresa IO-AI Tech está desarrollando sistemas para controlar robots humanoides de forma remota. Sus trabajadores pueden manejar manos robóticas, brazos mecánicos o pequeños humanoides para realizar tareas concretas en entornos como fábricas, tiendas de conveniencia o espacios domésticos simulados. Desde tomar objetos de una estantería hasta doblar una camisa, cada movimiento humano se convierte en una instrucción para la máquina.

    Lo interesante es que el objetivo no termina en la teleoperación. Cada acción realizada por una persona genera datos que luego pueden usarse para entrenar algoritmos. En otras palabras, los humanos no solo están controlando robots: están enseñándoles cómo moverse, cómo agarrar objetos, cómo mantener el equilibrio y cómo resolver tareas físicas que para una persona son simples, pero para una máquina siguen siendo muy difíciles.

    China ya está entrenando robots humanoides como si fueran empleados nuevos: humanos con gafas VR les enseñan a trabajar en fábricas y tiendas
    © Magnfiic

    La IA necesita aprender el mundo físico

    Durante los últimos años, la inteligencia artificial avanzó de manera espectacular en texto, imagen, voz y programación. Pero el mundo físico es mucho más complicado. Un robot no solo necesita “saber” qué es una caja o una camisa: tiene que calcular distancia, peso, textura, fuerza, equilibrio y movimiento. Un pequeño error puede hacer que tire un objeto, pierda estabilidad o no logre completar la tarea.

    Ahí aparece el valor de estos nuevos entrenadores de robots. Con sistemas de realidad virtual y captura de movimiento, una persona puede mostrarle al robot cómo se hace una acción. La máquina imita, registra y convierte esa experiencia en datos. Con suficiente información, los modelos de IA pueden empezar a reconocer patrones y actuar con mayor autonomía.

    China tiene una ventaja importante en este terreno: su enorme ecosistema industrial. Shenzhen concentra fabricantes, proveedores, prototipos y empresas de robótica en un mismo territorio. Eso permite probar, ajustar y fabricar dispositivos con una velocidad difícil de replicar en otros países. Para una startup como IO-AI Tech, estar cerca de esa cadena productiva es casi tan importante como tener buenos algoritmos.

    Antes de reemplazar trabajadores, los robots necesitan ser entrenados por ellos

    La paradoja es evidente: para que los robots trabajen solos, primero necesitan mucho trabajo humano. Alguien tiene que mostrarles cómo se mueve una mano, cómo se toma un producto, cómo se coloca una prenda o cómo se mantiene el equilibrio en una habitación. La automatización no aparece de golpe; se construye a partir de miles de demostraciones repetidas.

    Esto también abre una pregunta laboral importante. Si los robots humanoides se vuelven más comunes, podrían aparecer empleos nuevos vinculados a su entrenamiento, supervisión y corrección. No serían trabajos industriales tradicionales, pero tampoco serían empleos puramente digitales. Estarían en un punto intermedio: personas usando tecnología inmersiva para enseñar a máquinas a moverse en el mundo real.

    El desarrollo todavía está lejos de ser perfecto. Los robots necesitan ayuda para no caerse, adaptarse a distintas formas corporales y resolver situaciones inesperadas. Pero la dirección es clara: la próxima gran carrera de la IA no será solo hacer modelos más inteligentes en una pantalla, sino lograr que puedan actuar fuera de ella.

    China está apostando fuerte por esa transición. Y si estos entrenadores de robots son una señal de lo que viene, el futuro del trabajo no será únicamente competir contra máquinas. También será enseñarles, corregirlas y acompañarlas hasta que aprendan a hacer por sí mismas lo que hoy todavía necesitan copiar de nosotros.

     

     

    Fuente: Wired.

  • Este es el máximo candidato a dejar la casa de Gran Hermano el lunes 22, según las encuestas

    Este es el máximo candidato a dejar la casa de Gran Hermano el lunes 22, según las encuestas

    La última cena de nominados en Gran Hermano: Generación Dorada dejó una huella imborrable en la convivencia. La velada estuvo plagada de pases de factura, gritos y reproches cruzados antes de que Santiago del Moro anunciara quiénes salían de la placa, un veredicto que finalmente benefició a Tamara y a Emanuel gracias al apoyo del público y dejó en la cuerda floja a Campanita, Cinzia, Sol, Manuel y Titi.

    Con la placa definitiva armada bajo la modalidad de voto negativo, las redes sociales no tardaron en reflejar las primeras tendencias. Según los votos preliminares que circulan de manera paralela a la emisión oficiales, creado por el periodista de espectáculos Fefe Bongiorno, la definición principal estaría en un mano a mano muy marcado entre Sol y Titi, quienes concentran la mayor atención de los usuarios.

    El periodista Fefe Bongiorno expuso los números parciales de sus mediciones, donde Sol Abraham se posiciona como la principal aspirante a abandonar el certamen con una abrumadora cantidad de votos del 62%, con Titi escoltándola en el segundo lugar con el 32%. Estos registros guardan total sintonía con lo que realiza GH Trivia, otra de las consultas virtuales más masivas, donde el porcentaje en contra de Sol resulta todavía más lapidario.

    Este panorama expone que el humor de la audiencia en este reality muta a una velocidad impensada. Curiosamente, la participante que hoy camina por la cornisa venía de superar con comodidad una placa positiva siete días atrás; sin embargo, sus reiterados cruces y cuestionamientos hacia el resto de los hermanitos parecen haber agotado la paciencia de los espectadores, que ahora amenazan con bajarle el pulgar.

    Sol expuso a Titi en Gran Hermano

    La última cena de nominados en Gran Hermano: Generación Dorada se convirtió en el escenario de un durísimo enfrentamiento. Sol Abraham no se guardó nada y fulminó a Titi Tcherkaski, exponiéndola sin piedad delante de todos los jugadores que compartían la mesa en la casa más famosa del país. Con total firmeza y sin titubear, la participante arrancó su descargo apuntando directamente contra la actitud de su compañera: “Titi, la verdad es que vos digas la panza o lo que sea. Siempre cambiás todas las cosas”.

    A medida que avanzaba la noche, Sol elevó la temperatura del cruce y le pasó factura a Titi por su estrategia de juego, sumando también al debate a Emanuel. “Tenés la característica de agarrar un tema… y vos amigo (Emanuel), diciendo que yo traigo temas sensibles, acá la tenés a tu compañera”, disparó con dureza, dejando en claro su malestar por los señalamientos cruzados que se venían dando en la convivencia.

    Para cerrar su letal descargo, la jugadora sentenció a su rival con acusaciones muy fuertes sobre su paso por el reality de Telefe. “La reina de agarrar temas sensibles y tratar a personas de supuestamente meterse con su cuerpo, el acoso y demás. No tenés cara. Fue tu juego durante cuatro meses, coincido con Campanita, sos una planta que usa temas sensibles para ensuciar”, arremetió sin filtros. Por su parte, Titi optó por no engancharse en la provocación y, tras escucharla atentamente, le restó trascendencia al ataque limitándose a responder: “Ok, buenísimo”.

  • Migue Granados habló tras el escándalo que salpica a Luzu TV por la fake new de Jorge Messi

    Migue Granados habló tras el escándalo que salpica a Luzu TV por la fake new de Jorge Messi

    Migue Granados, conductor de Olga, se refirió al escándalo desatado luego de la fake news que Florencia Peña difundió al aire de Luzu TV sobre el estado de salud de Jorge Messi, padre de Lionel. Aunque reconoció la gravedad de lo ocurrido, el conductor eligió la cautela y evitó profundizar en la polémica.

    «Me pareció muy delicado lo que pasó, pero bueno, yo les voy a contestar porque están trabajando y hace mucho frío. No quiero meterme en el tema ni voy a opinar«, afirmó. Y añadió: «Es algo muy delicado y se están ocupando desde el lugar que se tienen que ocupar».

    La palabra de Granados era especialmente buscada dado que Olga y Luzu TV mantienen una competencia directa en el ecosistema del streaming argentino. Pese a eso, el conductor se mantuvo deliberadamente al margen y evitó aprovechar el momento para instalar una postura crítica sobre el canal rival.

    Consultado sobre si lo ocurrido lo afecta en tanto referente de la misma industria, fue claro: «A todos nos puede afectar que pase algo así, entonces, más allá de las competencias, la verdad es que no me agrada y lamento lo que pasó».

    Qué dijo Nico Occhiato sobre la fake new de Jorge Messi

    Nicolás Occhiato, conductor de Nadie dice Nada y cabeza de Luzu TV, salió al frente desde el inicio de su programa para referirse al episodio. Reconoció el error, asumió la responsabilidad institucional y defendió las decisiones tomadas. «Uno como cabeza de canal, de grupo, tiene que tomar decisiones y tiene un costo», afirmó tras haber desvinculado a Florencia Peña y al equipo de producción involucrado.

    Ante las cámaras, Occhiato encuadró lo sucedido como un error humano sin intención: «Hay errores, errores humanos que le pueden pasar a cualquiera. Con esos errores, yo soy el responsable. Hablamos con las personas que teníamos que aclarar, pedimos las disculpas que teníamos que pedir». También apuntó a quienes amplificaron la información falsa: «Tanto se habló de fake news, y hubo más divulgación de fake news, entonces le saca bastante seriedad cuando el que se jacta de señalar con un dedo al que se equivoca, generando fake news, no merece mi respeto ni el de nadie».

    Ante las versiones que indicaban que marcas anunciantes habían suspendido su relación con el canal, Occhiato fue tajante: «No se bajó ninguna marca, vamos a ir a todos los partidos. Todo lo que se dijo es mentira. Se pidieron las disculpas y está todo más que bien». Y cerró con una advertencia a quienes especularon con el fin del canal: «Hay algo que tenemos nosotros que todos los medios se jactaron de querer hacernos mierda, no lo van a lograr nunca».

    El canal había publicado un comunicado en el que calificó la situación como «inadmisible» y reafirmó su compromiso con una comunicación «responsable, respetuosa y rigurosa». Por otra parte, la familia Messi confirmó que Jorge se encuentra «recuperándose y evolucionando favorablemente» y pidió «responsabilidad, prudencia y humanidad».

  • SpaceX ya cotiza en bolsa y el mercado tiene una pregunta incómoda: cuánto vale una empresa que promete conquistar negocios que todavía no existen

    SpaceX ya cotiza en bolsa y el mercado tiene una pregunta incómoda: cuánto vale una empresa que promete conquistar negocios que todavía no existen

    SpaceX dejó de ser solo una empresa de cohetes

    Durante décadas, el espacio fue un terreno reservado casi por completo a los Estados. Las misiones dependían de agencias públicas, presupuestos nacionales y objetivos científicos o geopolíticos. Pero en el siglo XXI esa lógica empezó a cambiar. El espacio se está convirtiendo también en un mercado, y la llegada de SpaceX a bolsa marca uno de los símbolos más claros de esa transformación.

    La compañía debutó en Nasdaq bajo el ticker SPCX y lo hizo con números enormes: una oferta pública inicial récord, un precio de salida de 135 dólares por acción y una valoración inicial cercana a 1,77 billones de dólares. La magnitud de la operación muestra hasta qué punto los inversores no están comprando solo los resultados actuales de SpaceX, sino una expectativa de dominio futuro.

    Ese es el punto central. SpaceX ya no puede analizarse únicamente como una empresa que lanza satélites o transporta carga al espacio. Su negocio combina cohetes reutilizables, contratos con gobiernos, defensa, comunicaciones por satélite y proyectos de infraestructura orbital. Para muchos inversores, la compañía intenta ocupar en el espacio el lugar que otras tecnológicas ocuparon en internet: convertirse en una plataforma imprescindible.

    SpaceX ya cotiza en bolsa y el mercado tiene una pregunta incómoda: cuánto vale una empresa que promete conquistar negocios que todavía no existen
    © FRANCE 24 Español – Youtube.

    Starlink explica buena parte del entusiasmo

    Aunque los cohetes Falcon y Starship concentran gran parte de la atención pública, Starlink es una de las piezas que mejor ayuda a entender la valoración de SpaceX. La red de internet satelital ofrece algo que los mercados valoran mucho: ingresos recurrentes. A diferencia de un lanzamiento, que es una operación puntual, una suscripción mensual puede generar flujos de caja más estables y previsibles.

    Por eso, algunos analistas ven a SpaceX menos como una empresa aeroespacial tradicional y más como una futura compañía global de telecomunicaciones. Si Starlink logra escalar en zonas rurales, regiones sin buena conectividad, barcos, aviones, conflictos militares y mercados emergentes, podría convertirse en una infraestructura crítica para millones de usuarios.

    El problema es que esa lectura exige creer en un crecimiento enorme durante muchos años. La valoración de SpaceX no se explica cómodamente con sus ingresos actuales ni con sus beneficios presentes. De hecho, los documentos financieros muestran una compañía con ingresos elevados, pero también con pérdidas importantes, producto de una inversión constante en nuevas tecnologías, satélites, cohetes y expansión global.

    El riesgo no es que SpaceX fracase, sino que no cumpla una promesa imposible

    La gran dificultad de valorar SpaceX está en que buena parte de su precio depende de negocios que todavía están en construcción. La conectividad global por satélite ya existe, pero su escala definitiva aún está por verse. La economía orbital, los centros de datos en el espacio, la logística lunar o las misiones comerciales más ambiciosas siguen siendo mercados potenciales, no certezas.

    Ahí aparece el mayor riesgo para los inversores. Una empresa puede ser revolucionaria y aun así estar sobrevalorada. Puede tener tecnología única, contratos importantes y un liderazgo indiscutible, pero no alcanzar las expectativas extremas que el mercado ya incorporó en su precio. Cuando una acción descuenta décadas de éxito futuro, cualquier retraso técnico, regulatorio o comercial puede provocar una corrección fuerte.

    La volatilidad inicial de la acción refleja precisamente esa tensión. Por un lado, están quienes creen que SpaceX será una de las empresas más importantes del siglo XXI. Por otro, quienes advierten que valorar una compañía espacial como si todos sus mercados futuros ya estuvieran garantizados puede ser una forma de pagar hoy por beneficios que quizá tarden décadas en llegar.

    La salida a bolsa de SpaceX no solo abre una nueva etapa para la empresa de Elon Musk. También obliga a los mercados a responder una pregunta mucho más amplia: cómo se pone precio a una compañía cuando su verdadero negocio no está únicamente en lo que factura hoy, sino en la posibilidad de construir una parte de la economía del futuro.

     

     

    Fuente: TheConversation.

  • No todas las pantallas enganchan igual: el móvil, la tablet y el ordenador tienen riesgos distintos y casi nadie los está diferenciando

    No todas las pantallas enganchan igual: el móvil, la tablet y el ordenador tienen riesgos distintos y casi nadie los está diferenciando

    Vivimos en una era donde ya no estamos ni online ni offline

    Durante años pensamos la tecnología como una herramienta externa: algo que usábamos durante un rato y después dejábamos a un lado. Pero esa frontera se volvió cada vez más borrosa. Hoy trabajamos, estudiamos, compramos, descansamos, nos comunicamos y nos entretenemos a través de dispositivos que están integrados en casi todos los momentos de la vida cotidiana.

    Esa transformación explica por qué ya no alcanza con preguntarse si usamos mucho o poco la tecnología. La pregunta más importante es qué dispositivo usamos, para qué lo usamos y qué tipo de relación genera con nuestra atención. No es lo mismo escribir un informe en una computadora que mirar vídeos cortos en el móvil antes de dormir, aunque ambas cosas ocurran frente a una pantalla.

    El problema es que solemos meter todo en la misma bolsa. Hablamos de “adicción a las pantallas” como si un ordenador, una tablet y un smartphone tuvieran el mismo efecto sobre nuestra concentración, nuestro descanso o nuestra salud mental. Pero cada dispositivo tiene una lógica distinta, y también riesgos diferentes.

    No todas las pantallas enganchan igual: el móvil, la tablet y el ordenador tienen riesgos distintos y casi nadie los está diferenciando
    © Ron Lach – Pexels

    El ordenador distrae, pero todavía conserva una lógica de trabajo

    El ordenador fue, para muchas generaciones, la primera gran puerta de entrada al mundo digital. Durante mucho tiempo estuvo asociado al trabajo, al estudio o a tareas productivas: escribir, investigar, enviar correos o preparar documentos. Esa herencia todavía importa, porque el cerebro suele interpretar el ordenador como una herramienta más funcional que recreativa.

    Eso no significa que esté libre de riesgos. Uno de los más claros es la multitarea. El ordenador permite saltar de un documento a una pestaña, de una pestaña al correo y del correo a una notificación. Parece eficiencia, pero muchas veces es solo fragmentación de la atención. Cada cambio obliga al cerebro a reconstruir el foco, aunque tengamos la sensación de estar avanzando rápido.

    También aparece el consumo de ocio en el mismo espacio donde trabajamos. Ver una serie desde el portátil, jugar o descansar “cinco minutos” en internet rompe la separación entre productividad y entretenimiento. El problema no es usar el ordenador para ocio, sino que todo quede a un clic de distancia mientras intentamos concentrarnos.

    La tablet mezcla productividad y entretenimiento desde edades tempranas

    Las tablets ocupan un lugar particular porque combinan portabilidad, comodidad y una interfaz muy intuitiva. Se usan en escuelas, reuniones, casas y momentos de descanso. Para los niños, muchas veces son una de las primeras experiencias digitales; para los adultos, una herramienta práctica que parece menos invasiva que el móvil.

    Sin embargo, esa facilidad también puede ser una trampa. La tablet está diseñada para saltar rápidamente entre aplicaciones, recibir notificaciones y consumir contenido sin demasiado esfuerzo. En el ámbito escolar, puede servir para estudiar, tomar apuntes o acceder a materiales, pero también puede debilitar procesos importantes si reemplaza por completo prácticas como escribir a mano.

    Además, genera una falsa sensación de dominio digital. Muchos jóvenes manejan muy bien algunas aplicaciones, pero eso no siempre significa que tengan una alfabetización tecnológica profunda. Saber deslizar, reproducir vídeos o usar plataformas no equivale a comprender cómo funciona el entorno digital ni a usarlo de manera crítica.

    No todas las pantallas enganchan igual: el móvil, la tablet y el ordenador tienen riesgos distintos y casi nadie los está diferenciando
    © Thirdman – Pexels

    El móvil es el más delicado porque siempre está con nosotros

    El smartphone es el dispositivo más problemático porque reúne todo: comunicación, ocio, trabajo, redes sociales, compras, música, vídeos, juegos, noticias y cámara. Está en el bolsillo, en la cama, en la mesa y en la mano. A diferencia del ordenador, no se percibe tanto como una herramienta de obligación, sino como una extensión permanente de la vida social.

    El mayor riesgo está en que muchas de sus aplicaciones están diseñadas para retenernos. Las redes sociales, los vídeos cortos y los juegos de desplazamiento infinito funcionan con recompensas constantes, pequeñas dosis de novedad y estímulos que empujan a seguir mirando. No es casualidad que sea tan difícil “solo revisar un minuto”.

    Por eso, no todas las pantallas enganchan igual. El ordenador suele fragmentar la atención, la tablet mezcla aprendizaje y entretenimiento, y el móvil convierte la conexión permanente en hábito. Entender esas diferencias es el primer paso para dejar de demonizar la tecnología en bloque y empezar a construir límites más inteligentes.

    La cuestión no es volver a un mundo sin dispositivos, porque ese mundo ya no existe. El desafío es aprender a distinguir usos, riesgos y momentos. No se trata de vivir desconectados, sino de recuperar algo mucho más difícil: la capacidad de decidir cuándo una pantalla nos ayuda y cuándo simplemente nos está atrapando.

     

     

    Fuente: TheConversation.