El conductor Mario Pergolini y la panelista Evelyn Botto tuvieron que hacerse cargo de un comentario que hicieron en televisión sobre una nota sobre un femicidio en México. La actriz fue el centro de las críticas y pidió disculpas públicamente.
El episodio surgió ante el comentario desafortunado del conductor sobre Carolina Flores, una exreina de belleza mexicana que fue asesinada por su suegra. Por su parte, el conductor no habló del texto de humor que estuvo fuera de lugar.
En este contexto, la humorista bromeó con el tema y lanzó: “¿Hay video? Está decidido entonces. Cuando venga Carmen (Barbieri), voy a usar chaleco antibalas”. El comentario aludió a su relación con Federico Bal, hijo de la reconocida conductora, y la violencia de género fatal.
«Me hago responsable de lo que me toca», fue el descargo de la mediática en el programa de Yanina Latorre. En una comunicación telefónica, Botto aseguró: «Quisiera pedir disculpas desde mi lugar y hacerme responsable de lo que me toca, que es haber formado parte de una puesta en escena que salió de un crimen desde el cual se hicieron chistes”.
El guión y el límite del humor
Evelyn Botto aclaró que en el programa que conduce Mario Pergolini, Otro día perdido, en El Trece, se maneja un humor «picante e incorrecto», y deslizó que el comentario formaba parte de un guión preestablecido: «De lo que no me doy cuenta es que, haciendo ese chiste, termino avalando algo que es tremendamente grave», reflexionó la panelista que habló del tema con Yanina Latorre en SQP, en América.
El conductor Mario Pergolini y la panelista Evelyn Botto tuvieron que hacerse cargo de un comentario que hicieron en televisión sobre una nota sobre un femicidio en México. La actriz fue el centro de las críticas y pidió disculpas públicamente.
El episodio surgió ante el comentario desafortunado del conductor sobre Carolina Flores, una exreina de belleza mexicana que fue asesinada por su suegra. Por su parte, el conductor no habló del texto de humor que estuvo fuera de lugar.
En este contexto, la humorista bromeó con el tema y lanzó: “¿Hay video? Está decidido entonces. Cuando venga Carmen (Barbieri), voy a usar chaleco antibalas”. El comentario aludió a su relación con Federico Bal, hijo de la reconocida conductora, y la violencia de género fatal.
«Me hago responsable de lo que me toca», fue el descargo de la mediática en el programa de Yanina Latorre. En una comunicación telefónica, Botto aseguró: «Quisiera pedir disculpas desde mi lugar y hacerme responsable de lo que me toca, que es haber formado parte de una puesta en escena que salió de un crimen desde el cual se hicieron chistes”.
El guión y el límite del humor
Evelyn Botto aclaró que en el programa que conduce Mario Pergolini, Otro día perdido, en El Trece, se maneja un humor «picante e incorrecto», y deslizó que el comentario formaba parte de un guión preestablecido: «De lo que no me doy cuenta es que, haciendo ese chiste, termino avalando algo que es tremendamente grave», reflexionó la panelista que habló del tema con Yanina Latorre en SQP, en América.
En un mundo donde las rupturas mediáticas suelen estar teñidas de escándalo y declaraciones cruzadas, la confesión de Nicolás Repetto sobre el fin de su relación con Florencia Raggi ha generado un profundo impacto en el mundo del espectáculo. Tras décadas de ser considerados una de las parejas más sólidas y queridas de la Argentina, el conductor decidió romper el silencio y detallar los procesos internos que llevaron a la pareja a tomar rumbos distintos.
Con la calma que dan los años y la distancia emocional, Repetto se sinceró sobre cómo el desgaste, el crecimiento individual y la transformación del amor fueron los factores determinantes en esta nueva etapa de sus vidas. A continuación, repasaremos los puntos más íntimos de esta revelación, donde Nicolás Repetto explica cómo es su vínculo actual con Raggi y cuáles fueron los momentos clave que definieron el fin de su matrimonio.
Qué sucedió entre Nicolás Repetto y Florencia Raggi
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Con una foto vintage, Nico Repetto celebró 21 años de amor con Florencia Raggi
Nicolás Repetto decidió abrir su corazón para explicar cómo la estabilidad de décadas junto a Florencia Raggi se vio sacudida por un contexto externo que nadie pudo prever: la pandemia.
Según el conductor, el aislamiento y la incertidumbre general actuaron como un catalizador que expuso fisuras emocionales y cambió drásticamente la dinámica de la pareja. Durante ese proceso, Repetto optó por instalarse en su casa de La Juanita, en Uruguay, buscando en la soledad frente al mar una respuesta que la convivencia ya no le otorgaba. Lo que comenzó como una distancia geográfica terminó por transformarse en una desconexión emocional profunda, donde las tensiones y la falta de proyectos compartidos marcaron el inicio del final.
Lejos de intentar sostener una estructura que ya no funcionaba, el animador adoptó una postura pragmática y honesta: «No vale la pena remar cuando no hay respuestas». En medio de ese doloroso proceso de soltar, Repetto encontró en el arte una vía de escape y sanación. Fue en ese retiro uruguayo donde compuso «Flotar«, una canción que nació como un desahogo necesario para procesar la crisis.
Para él, entender que insistir no siempre es la solución fue el aprendizaje más duro y valioso de esta etapa, transformando una ruptura sentimental en una pieza artística y en una lección de vida sobre la importancia de aceptar los ciclos que terminan.
Los robots humanoides han dejado de ser una promesa futurista en Japón para convertirse en una herramienta práctica dentro de sus aeropuertos. Lo que hasta hace poco parecía una escena de demostración tecnológica ahora empieza a integrarse en operaciones reales. El motivo es bastante directo: hay más trabajo que personas para hacerlo.
El crecimiento del turismo internacional está tensionando la operativa de los aeropuertos, mientras que el envejecimiento de la población japonesa reduce el número de trabajadores disponibles, especialmente en tareas exigentes a nivel físico.
Japón atraviesa un momento particular. Por un lado, el número de visitantes no deja de crecer, impulsando la actividad en terminales aéreas. Por otro, la estructura demográfica del país limita la disponibilidad de mano de obra. El resultado es un desequilibrio difícil de sostener.
Las tareas más afectadas son las que requieren esfuerzo físico constante: manipulación de equipaje, carga en pista o labores repetitivas que demandan resistencia más que especialización. Y ahí es donde los robots empiezan a tener sentido.
Máquinas pensadas para trabajar como humanos
El piloto impulsado por Japan Airlines junto a GMO Internet Group utiliza robots humanoides desarrollados por Unitree. No son grandes sistemas industriales ni equipos aislados: están diseñados para moverse en espacios ya existentes y colaborar con personas.
Miden alrededor de 130 centímetros y pueden desplazarse, manipular objetos y ejecutar tareas básicas sin necesidad de modificar la infraestructura aeroportuaria. Ese detalle es clave. La apuesta no pasa por transformar el entorno, sino por adaptar la tecnología al mundo tal como ya está construido.
Hacer el trabajo que empieza a quedarse sin relevo
En esta fase inicial, los robots se encargan principalmente de mover equipaje y transportar carga en zonas de pista. Son tareas esenciales, pero cada vez menos atractivas para la población local.
Las máquinas pueden operar entre dos y tres horas antes de necesitar recarga, lo que limita su autonomía, pero permite cubrir franjas de trabajo específicas y aliviar la presión sobre el personal. A futuro, las empresas implicadas planean ampliar sus funciones a áreas como limpieza de cabinas o mantenimiento básico. No se trata de reemplazar completamente a los trabajadores humanos, sino de redistribuir el esfuerzo.
Una solución tecnológica a un problema estructural
El despliegue de robots en aeropuertos refleja un desafío más profundo que va más allá de la innovación. Japón necesita millones de trabajadores adicionales en las próximas décadas, pero sus políticas migratorias y su estructura social dificultan esa incorporación. Ante esa limitación, la automatización se convierte en una vía casi inevitable.
Desde las empresas implicadas insisten en que las tareas críticas, especialmente las relacionadas con seguridad, seguirán dependiendo de humanos. Los robots, al menos en esta etapa, se centran en el esfuerzo físico.
El punto de inflexión no es la tecnología, es el contexto
Los robots humanoides llevan años desarrollándose, pero su adopción real ha sido lenta. Lo que está cambiando ahora no es solo su capacidad técnica, sino el contexto en el que se utilizan.
Un aeropuerto es uno de los entornos más exigentes que existen: dinámico, impredecible y con múltiples variables en juego. Si estas máquinas consiguen integrarse aquí, el siguiente paso es evidente.
El trabajo humano no está desapareciendo. Está cambiando de forma. Y en Japón, ese cambio ya no es una hipótesis. Es algo que se está probando, evaluando y, poco a poco, normalizando.
A los 54 años, Alejandro Sergi lidera Miranda! tras dos décadas de éxito y participaciones como jurado en programas de TV.
En su juventud, el artista formó parte de una empresa de servicios realizando tareas para eventos masivos y discursos presidenciales.
Antes de su salto al estrellato, integró la banda underground Mamá Vaca, donde experimentó con el rap y el reggae.
En 2001, tras conocer a Juliana Gattas y formar el dúo Lirio, fundó la banda que se convirtió en un ícono del pop.
Ale Sergi es una de las figuras más consolidadas de la escena artística argentina. A sus 54 años, el líder de Miranda! ya acumula más de dos décadas de éxito ininterrumpido en la industria musical.
En los últimos años, el artista continuó expandiendo su fama y reconocimiento gracias a su rol de DJ en la «Fiesta Poppa» y su destacada participación como jurado en grandes certámenes televisivos como La Voz Argentina y el Festival de Viña del Mar.
Para muchos, sería difícil imaginar al carismático integrante del dúo pop, sentado detrás de un escritorio revisando papeles, pero así era su vida antes de cumplir su ambición musical. Detrás de los trajes extravagantes y el falsete que conquistó Latinoamérica, se esconde una etapa que el músico suele recordar en las entrevistas con una mezcla de humor y alivio por haber quedado en el pasado.
A qué se dedicaba Ale Sergi antes de ser famoso
Antes de los estadios llenos y los trajes coloridos, la rutina de Sergi no tenía nada de extraordinaria. Su principal ocupación era la de empleado administrativo en una fábrica de galletitas. «No me gustaba para nada, me quería matar. Pero bueno, trabajaba para comprarme todos estos equipos», confesó sobre aquella época.
Ese sacrificio no era por vocación contable, sino un medio necesario para alimentar su verdadera pasión: la música. Según sus propias palabras, el artista mantenía ese trabajo para poder comprar instrumentos y otras cosas necesarias para componer sus primeras canciones.
Además de su paso por la fábrica, Ale también trabajó en una empresa de servicios llamada E&S, donde participó en la logística de eventos muy variados, desde recitales de la banda tributo The Beats hasta discursos presidenciales en la Feria del Libro. Incluso llegó a pasar música en la mítica discoteca Cemento, explorando su faceta como DJ mucho antes de ser una estrella.
Mamá Vaca – Ale Sergi
Sin embargo, el camino no fue directo ni sencillo. Mientras el sueño de convertirse en músico profesional persistía, Sergi había probado suerte con diversas bandas. Una de las experiencias cruciales fue con un grupo algo underground llamado Mamá Vaca, un proyecto donde experimentó con estilos como el rap y el reggae. La banda no logró el éxito deseado: «Y porque no le gustó a la gente», admitió Sergi sobre las razones detrás del modesto traspié del grupo que llegó a grabar dos discos.
La pieza que faltaba en el rompecabezas apareció a finales de los 90. Ale conoció a Juliana Gattas durante un concierto de jazz donde ella cantaba. La conexión fue inmediata; ambos compartían una fascinación mutua por la estética y el sonido pop.
Lolo Fuentes, exguitarrista de Miranda! (2)
Miranda comenzó como un trío musical integrado por Alejandro Sergi, Juliana Gattas y Lolo Fuentes.
Antes de bautizarse como Miranda!, el dúo formó un proyecto llamado«Lirio», donde él se encargaba de la programación electrónica y Juliana de las voces, versionando temas de jazz. Fue recién tras componer su primer tema original, «Imán», cuando decidieron dar el salto definitivo.
Sumaron a Lolo Fuentes en la guitarra y a Bruno de Vincenti en la programación para formar Miranda! en 2001, bautizando al grupo en honor al actor Osvaldo Miranda. A partir de allí, el resto es historia conocida: el administrativo de la fábrica de galletitas se convirtió en el referente máximo del pop argentino con temas que siguen alcanzando el top en los ránkings de canciones más importantes.
La biopic de Michael Jackson que recaudó 218 millones de dólares en la taquilla mundial en sólo 4 días, tendrá su secuela. La continuación de la historia de la leyenda musical de Hollywood fue confirmada por la productora Lionsgate.
La gran sorpresa es que el proceso de producción ya está adelantado. Se trata del 30% de la biopic que fue cortado por el director de cine Antoine Fuqua que quedó afuera de la nueva entrega. Debido a ésto se espera que el estreno sea más rápido que la biografía que tardó 2 años en total.
El presidente de división de cine del estudio, Adam Fogelson, reveló que el proyecto de una continuación no es algo impulsivo sino que estaba dentro de lo previsto: «Llevábamos meses preparándonos para una posible secuela, pero queríamos ver primero la reacción de los fans».
Sólo en Norteamérica la vieron 97 millones de espectadores, y superó ampliamente a Straight Outta Compton, película biográfica de drama musical que narra el ascenso y la caída del influyente grupo de rap N.W.A. (60 millones) y el inicio de Bohemian Rhapsody, la historia de la banda británica Queen y su icónico cantante, Freddie Mercury (51 millones). En la Argentina, asistieron 258 mil espectadores.
Michael: la película biográfica del músico
La producción de la biopic Michael (2026) tuvo un proceso extenso de 2 años de trabajo, en los que hubo regrabaciones, para cambiar el desenlace de la película. La historia relata desde la infancia del cantante hasta su consolidación como estrella global, tiene una duración de aproximadamente 2 horas y 10 minutos.
Hay discos que no parecen terminados, sino excavados. III, el tercer álbum de Principleasure, llega el 29 de mayo de 2026 en formato digital y vinilo tras casi cuatro años de trabajo, y su primer corte, “Storung w/ Nur Nur”, funciona como una puerta metálica entreabierta: al otro lado no hay una pista de baile complaciente, sino una arquitectura de tensión, memoria sintética y pulso nocturno.
Afincado en Los Ángeles, de origen iraní y criado musicalmente desde Irlanda del Norte, Principleasure vuelve a situarse en ese lugar extraño donde la electrónica mira hacia atrás sin caer en la nostalgia. Su sonido bebe de bandas sonoras, del primer EBM, del techno melódico noventero y de una sensibilidad disco-electro que aquí aparece deformada, casi oxidada, como si hubiera pasado demasiado tiempo encerrada dentro de una máquina analógica. No es casual que el artista se defina como un “backward technologist”: en su universo, la tecnología no avanza en línea recta, sino que retrocede para encontrar grietas nuevas.
“Storung w/ Nur Nur” se construye desde la fricción. La colaboración con Nur Nur, artista afincada en Barcelona, introduce una presencia que no suaviza el tema, sino que lo vuelve más hipnótico y ambiguo. Hay una sensación de alarma contenida, de sistema encendido en una habitación sin ventanas. Los sintetizadores no decoran: vigilan. La base avanza con una precisión seca, casi industrial, mientras pequeñas modulaciones abren zonas de sombra alrededor del ritmo. Es música de club, sí, pero de club mental; menos interesada en el estallido que en sostener una tensión elegante, física y ligeramente amenazante.
El historial de Principleasure ayuda a entender la densidad del proyecto. Su álbum I fue descrito como un debut “menacing, enthralling”, elegido álbum electro del mes por Mixmag, alcanzó el número uno en la lista de electrónica de Bandcamp y terminó filtrándose en territorios audiovisuales como la serie italiana de NetflixBaby. Su música ha recibido apoyo de nombres tan distintos como Dixon, Âme, Dave Clarke y A-Trak, una amplitud que habla de su capacidad para moverse entre escenas sin diluir su identidad.
En “Storung w/ Nur Nur”, esa identidad aparece especialmente afilada. No busca el gancho fácil ni la grandilocuencia de festival. Prefiere el detalle, la sombra, la repetición como forma de presión. Es el tipo de track que no pide permiso: se instala lentamente, altera la temperatura del espacio y deja una electricidad residual cuando termina.
III se publica el 29 de mayo de 2026 a través de Principleasure.
Un audio entre Verónica Ojeda y Leopoldo Luque, difundido en Secretos Verdaderos, sumó un elemento clave a la causa por la muerte de Diego Maradona.
En la conversación se evidencia la fuerte preocupación de Ojeda por el deterioro de la salud del exfutbolista.
Ojeda intenta intervenir activamente, solicitando estudios médicos y coordinación con el profesional para entender la situación.
El audio refuerza la hipótesis de que hubo señales de alerta no atendidas, lo que podría influir en la determinación de responsabilidades médicas.
El proceso judicial que investiga la muerte de Diego Maradona sumó un nuevo episodio de fuerte impacto tras la difusión de un audio en el programa Secretos Verdaderos. El material revela una conversación privada entre Verónica Ojeda y el neurólogo Leopoldo Luque, uno de los principales apuntados en la causa. Este registro permite reconstruir parte del clima que rodeaba al exfutbolista en los días previos a su fallecimiento y pone el foco en las decisiones médicas que se estaban evaluando.
En el audio se percibe con claridad la preocupación de Ojeda por el estado de salud de Maradona y por ciertos comportamientos que le generaban alarma. Lejos de mantenerse al margen, intenta involucrarse activamente y solicita la realización de estudios para entender qué estaba ocurriendo. Su mensaje deja entrever la intención de coordinar acciones con el profesional, buscando respuestas ante una situación que consideraba delicada y urgente.
La aparición de este material vuelve a tensionar el caso, ya que refuerza la idea de que existían señales de alerta que no habrían sido atendidas a tiempo. Para la investigación, este tipo de evidencia resulta clave a la hora de analizar las responsabilidades del equipo médico y reconstruir el contexto en el que se dieron los hechos, en medio de un entorno atravesado por diferencias y decisiones controvertidas.
Qué dice el audio de Verónica Ojeda a Luque antes de la muerte de Diego Maradona
La filtración de un audio privado entre Verónica Ojeda y Leopoldo Luque, difundido en Secretos Verdaderos, sumó un elemento de peso a la causa que investiga la muerte de Diego Maradona. El registro, correspondiente a los días previos al fallecimiento, deja al descubierto la preocupación del entorno íntimo por el deterioro de la salud del exfutbolista y por la falta de controles más exhaustivos en su tratamiento.
Verónica Ojeda
En el contenido del audio, Ojeda adopta un rol activo y busca coordinar acciones con el neurocirujano para profundizar en el diagnóstico. Su planteo es claro: intenta avanzar con estudios médicos que permitan entender qué estaba ocurriendo con Maradona en ese momento. La conversación evidencia no solo inquietud, sino también una intención concreta de intervenir para mejorar el seguimiento clínico.
La relevancia de este material radica en que refuerza la hipótesis de que existían señales de alerta previas que no habrían sido abordadas con la urgencia necesaria. Para la investigación judicial, este tipo de pruebas resulta clave al momento de analizar responsabilidades y reconstruir el contexto en el que se tomaron decisiones médicas, en medio de un entorno atravesado por tensiones y dudas sobre el manejo de la salud del ídolo.
La experiencia al aire libre combina tecnología de vanguardia, innovación, biomas icónicos y una misión nocturna bajo las estrellas de la Ciudad Universitaria para vivir en la vida real el videojuego más vendido de todos los tiempos.
La primera oportunidad al aire libre de Minecraft Experience: Moonlight Trail llega a Buenos Ares a partir del 15 de mayo, todos los días, desde las 19 en Ciudad Universitaria. Este evento innovador sacará sus entradas a la venta en poco tiempo, pero ya es furor entre los fanáticos.
Se trata del videojuego más vendido de los últimos tiempos con más de 300 millones de copias venidas empieza con en El Campamento donde los asistentes conocen la leyenda del antiguo faro y reciben la misión inicial, desde ahí, todo se vuelve mágico.
La experiencia termina con un enfrentamiento final en los que los participantes defienden y restauran el faro antes del cierre de La Aldea.
Los visitantes armarán equipos con personajes y recorrerán Minecraft en el mundo real en un entorno nuevo y familiar al mismo tiempo. Los jugadores de siempre como los recién llegados pueden sumergirse en biomas icónicos, bosques y ruinas, pero también cascadas y cuevas antes de enfrentarse a los más temibles.
Las entradas cuestan desde $44 mil y estarán disponibles en las próximas horas. La preventa exclusiva inicia el lunes 30 de marzo a las 16 con todas las tarjetas de débito y crédito, pero también tienen el beneficio de las seis cuotas sin interés desde la tarjeta de crédito durante todas las fases de la venta. Mientras que, la venta general será el martes 31 de marzo a las 16.
Durante años, el gran obstáculo de los viajes interestelares parecía evidente: la distancia. Alfa Centauri está a más de cuatro años luz, lo que en términos humanos es, básicamente, inaccesible. Pero hay una idea que está cambiando ese enfoque.
¿Y si el problema no fuera llegar rápido… sino aprender a vivir durante el viaje?
Eso es exactamente lo que plantea Chrysalis, un concepto de nave espacial que no busca acortar el trayecto, sino hacerlo posible. Y para lograrlo propone algo radical: convertir la nave en una ciudad autosuficiente capaz de albergar a miles de personas durante siglos.
Chrysalis no es una nave en el sentido tradicional. Es más cercana a una infraestructura que a un vehículo. Su diseño contempla una estructura de 58 kilómetros de largo, organizada en capas modulares, como si fuera una especie de matrioska gigante. En su interior podrían vivir hasta 2.400 personas, aunque el número operativo ideal sería menor para garantizar el equilibrio de recursos.
El viaje hasta Alfa Centauri duraría unos 400 años. Eso significa algo clave: quienes despeguen no serán quienes lleguen. La misión está pensada como un viaje generacional, donde distintas generaciones nacerán, vivirán y morirán dentro de la nave. En ese contexto, el objetivo deja de ser el destino y pasa a ser la estabilidad del sistema.
Para que algo así funcione, Chrysalis necesita replicar prácticamente todo lo que hace habitable a la Tierra. El diseño incluye ecosistemas completos: desde bosques tropicales hasta zonas agrícolas controladas donde se cultivarían plantas, hongos y se criaría ganado a pequeña escala. Incluso se contempla el uso de insectos como fuente de proteína.
La gravedad artificial se generaría mediante rotación constante, permitiendo que la vida cotidiana se desarrolle sin los problemas físicos asociados a la ingravidez. Pero quizá lo más interesante no es lo físico, sino lo social. La nave incluiría escuelas, hospitales, espacios comunes y barrios residenciales. No se trata solo de sobrevivir, sino de mantener una sociedad funcional durante siglos.
Vivir durante 400 años en un entorno cerrado no es solo un reto tecnológico. Es, sobre todo, un experimento social. Por eso, el proyecto contempla medidas poco habituales. Antes del lanzamiento, los primeros tripulantes deberían pasar décadas en entornos aislados (como la Antártida) para adaptarse psicológicamente. Además, la población estaría estrictamente controlada. Se estima que el número ideal rondaría las 1.500 personas, con planificación de nacimientos para evitar desequilibrios.
El gobierno de la nave también sería híbrido: una combinación de decisiones humanas apoyadas por sistemas de inteligencia artificial, encargados de optimizar recursos, anticipar problemas y mantener la estabilidad a largo plazo. Porque en un viaje así, el mayor riesgo no es técnico. Es humano.
El verdadero desafío no es construirla
Sobre el papel, Chrysalis es viable en muchos aspectos. Requeriría avances importantes, especialmente en energía (con la fusión nuclear como principal candidata), pero no plantea tecnologías completamente fuera de alcance. Lo realmente difícil es otra cosa.
Mantener una civilización estable durante siglos, sin contacto con la Tierra, en un espacio cerrado y limitado. Evitar conflictos, gestionar recursos, preservar el conocimiento y asegurar que cada generación entienda por qué está ahí.
En otras palabras: no perder el propósito. Porque Chrysalis no es solo una nave. Es una apuesta radical sobre el futuro de la humanidad. Y plantea una pregunta incómoda: si algún día viajamos a las estrellas, ¿estaremos preparados para vivir en el trayecto… o solo sabemos llegar?