Bob Tosh: del vínculo a la pista — identidad, evolución y el salto al control total en Alsina

Desde Buenos Aires hacia la pista global, Bob Tosh viene construyendo un recorrido sólido que hoy encuentra un nuevo punto de inflexión. Formado por Mateo Dangelo y Felipe Bonilla, el proyecto nació dentro de la EMBA (Escuela de Música de Buenos Aires), pero su esencia va más allá de lo académico: es el resultado de una conexión humana que precede a la música y que hoy se traduce en sets intensos, precisos y profundamente conectados con el público.

En los últimos años, el dúo redefinió su identidad sonora. Lejos de las estructuras más melódicas que marcaron una primera etapa, su propuesta actual se sumerge en un terreno más crudo y físico: graves marcados, percusión dominante y un groove constante que no da respiro. Con presentaciones en escenarios clave como Mandarine Park o Ultra Buenos Aires, y compartiendo cabina con nombres internacionales de peso, Bob Tosh llega a este nuevo capítulo con una visión clara: hacer de la pista una experiencia total.


1. Su proyecto nació dentro de la Escuela de Música de Buenos Aires, pero antes de eso: ¿primero fueron amigos o la música fue lo que los unió? ¿Cómo influyó ese vínculo inicial en la identidad de Bob Tosh?

“Somos amigos mucho antes de ser Bob Tosh. Nos conocemos desde los 15 años, cuando la música no era trabajo. La EMBA nos dio las herramientas, pero el proyecto nace desde la amistad, la confianza. En la cabina tenemos nuestros códigos, con miradas y gestos nos entendemos. Bob Tosh somos, ante todo, dos amigos que se conocen de memoria.”

2. En su evolución reciente se percibe un corrimiento desde un enfoque más melódico hacia raíces más cercanas al house, con un groove más directo y físico. ¿Cómo se dio ese cambio y qué los llevó a tomar esa decisión?

“Fue una evolución natural. El melódico nos dio el lenguaje emocional, pero sentimos que la pista hoy nos pedía más cuerpo, más tracción. El nuevo sonido tiene un groove directo que te pega en el pecho y no te suelta. No fue una decisión fácil, fue una respuesta a lo que veíamos en la pista: la gente quiere conectar con el baile desde un lugar más físico y menos mental. Hoy nuestro sonido es más crudo, más ‘groovero’ y, sobre todo, más bailable.”

3. Comparten cabina con artistas como Argy, Massano o Kevin de Vries. ¿Qué aprendizajes se llevan de esos contextos internacionales y cómo impactan en su propio approach en vivo?

“De esos artistas aprendés que la diferencia está en los detalles y la preparación. Compartir cabina con ellos te enseña a leer la pista. El mayor aprendizaje es entender que hay ser fiel a tu identidad.”

4. El 22 de mayo se presentan en Alsina esta vez como headliners. ¿Qué cambia en su forma de encarar el set cuando tienen el control total de la noche y cómo piensan construir ese viaje en un extended set?

“Cambia todo. Cuando sos soporte tenés que preparar a la gente; cuando sos headliner tenés que conducir y entender los momentos. Un Extended Set es el lujo de poder contar la historia completa. Es nuestra primera vez de main en Alsina y no pensamos guardarnos nada; queremos que la gente se baile todo.”

5. Vienen construyendo una presencia sólida en la escena local, tocando en venues clave como Mandarine Park o Ultra Buenos Aires. ¿Qué creen que le falta a la escena argentina y latinoamericana para terminar de dar un salto más global?

“A la escena argentina no le falta talento; de hecho, somos de los mejores públicos y productores del mundo. Quizás lo que falta es terminar de creernos que somos exportadores y no solo consumidores de tendencias. Necesitamos seguir apoyando lo nacional con la misma fuerza que lo internacional.”

6. Si miran la industria electrónica a 10 años, con el crecimiento de la tecnología, la inteligencia artificial y la saturación de contenido, ¿cómo imaginan el rol del artista y qué creen que va a diferenciar a los proyectos que realmente perduren?

“La tecnología y la IA van a saturar el mercado de ‘perfección’. Lo que va a diferenciar a los proyectos que duren es el toque humano y esos detalles imperfectos que lo hacen único. En 10 años, lo mejor no va a ser el track más complejo, sino la capacidad de un artista de hacerte sentir algo real.”

Con una identidad cada vez más definida, Bob Tosh se posiciona como uno de los proyectos más consistentes de la escena electrónica sudamericana. Su crecimiento no solo se mide en escenarios o nombres compartidos, sino en una narrativa artística que evoluciona sin perder su esencia: conexión, energía y un entendimiento profundo de la pista.

El 22 de mayo en Palacio Alsina marcará un nuevo capítulo. Su debut como headliners en formato extended set no es solo un paso más en su carrera, sino la oportunidad de desplegar su visión completa, sin restricciones. En un contexto donde la música electrónica tiende a la inmediatez, Bob Tosh apuesta por algo más difícil de construir: una historia que se vive —y se baila— de principio a fin.

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