Kelly Clarkson denunció que una tienda de Brooklyn la trató al mejor estilo de la escena de Julia Roberts en Mujer bonita, y el cruce se volvió viral en redes sociales. El conflicto se inició el sábado 10 de octubre, cuando la artista, de 44 años, publicó en X que había viajado hasta Art of Play, un local de curiosidades de Brooklyn Heights, en Nueva York.
Según su relato, la ganadora del Grammy había manejado hasta ese lugar con la idea de comprar algunas cosas y de apoyar el comercio local. «Manejé todo el camino hasta Brooklyn para conocer esta tienda que me pareció genial y tenía en mente comprar algunas cosas, y literalmente me miraron como si no pudiera pagarlos y me dijeron que podían encontrar algo comparable para mí», escribió. Luego apuntó contra un empleado. «Eres un idiota y perdiste una venta enorme», añadió.
El domingo, la tienda respondió con un primer comunicado en Instagram. Reconoció la visita, aclaró que la marioneta-pájaro «Molly» no estaba a la venta y validó el malestar de la cantante. «La experiencia negativa que Kelly describió resonaría con cualquiera que alguna vez se haya sentido juzgado en una tienda», expresaron. También recurrieron al humor al citar una canción de la artista.
Esa noche, Clarkson contestó la versión desde sus redes sociales, asegurando que el empleado le había dicho que el artículo sí estaba a la venta por 15.000 dólares y que podía encontrarle algo comparable. «Todo eso nunca ocurrió y ahora resulta que no está a la venta. Bien. Entonces no solo eres grosero, también eres un mentiroso», escribió. Cerró con otro mensaje. «No es difícil ser amable. Nunca arremeto contra nadie, pero tú, amigo, fuiste una excepción. Tu tienda es genial. Lamentablemente, tú no».
El descargo de los responsables del local
Art of Play publicó un nuevo comunicado este lunes para responder a las acusaciones. Los propietarios afirmaron que la cantante permaneció apenas cinco minutos en el negocio y que su interés se centró en «Molly», una marioneta-pájaro cantante unida de forma permanente a la pared. «Molly está fijada permanentemente a la pared y sirve como mascota de facto de nuestra tienda», señalaron.
Explicaron además que le informaron a la artista sobre un autómata casi idéntico, propiedad de su creador, Bliss Kolb, radicado en Seattle. Según el texto, Kolb «estaría dispuesto a desprenderse de la gemela de Molly por 15.000 dólares». También le propusieron un tercer camino, un autómata-pájaro diferente, fabricado por una relojería alemana, con un precio de 2.000 dólares y disponible para llevarse ese mismo día. Según el local, Clarkson no esperó el tiempo suficiente para verlo.
Luego de la publicación de la cantante, sus seguidores atacaron al negocio en redes y el establecimiento lo describió como una experiencia surrealista. «Imaginen nuestra sorpresa cuando nuestro pequeño negocio local fue atacado por ocho millones de personas que nunca han visitado nuestra tienda», escribieron.
Los responsables aseguraron que se pusieron en contacto con Clarkson para aclarar las cosas. «Le deseamos lo mejor y esperamos que algún día podamos reírnos de este malentendido», concluyeron.



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