«Toda mi admiración»: el mensaje de Gustavo Yankelevich tras la terrible confesión de su nieto

Tras la terrible confesión de Valentín Yankelevich sobre el vínculo con su padre, su abuelo Gustavo realizó un posteo en redes sociales donde compartió un emotivo mensaje en apoyo a sus nietos luego de haber superado un calvario familiar. «Tienen toda mi admiración», escribió el empresario y productor de medios de comunicación.

Valentín Yankelevich tenía tan solo siete años cuando falleció su madre, la reconocida actriz infantil Romina Yan y, junto a sus dos hermanos Franco y Azul, quedó al cuidado su padre Darío Giordano. A partir de ese momento, tuvo que atravesar un verdadero infierno donde hubo maltrato psicológico, gritos y violencia física contra.

Fue su abuelo materno quien lo acompañó en el momento más difícil y lo ayudó a salir del calvario. Tras conocerse su escalofriante relato, Gustavo Yankelevich realizó una publicación en redes sociales con un sentido mensaje en apoyo a sus nietos. «Por haber pasado por lo que pasaron, por haber sufrido lo que sufrieron, por lo que lucharon para salir adelante y por sentir que la vida vale la pena vivirla… tienen toda mi admiración. Los amo«, escribió el histórico productor de tv.

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En pocos minutos el posteo recibió miles de comentarios de apoyo y cariño hacia la familia, con mensajes que destacaron la valentía de los nietos y el gesto de Gustavo Yankelevich.

La escalofriante confesión de Valentín Yankelevich, el hijo de Romina Yan

«Cuando yo tenía 10 años, 9 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa«, reveló el segundo de los hijos del matrimonio de Romina Yan y Darío Giordano.

«Eran golpes, gritos, maltrato. A mí nunca me gustó estudiar, pero las ocho horas que yo pasaba en el colegio eran las mejores ocho horas del día porque no volvía a mi casa. Yo sabía que volvía y se desataba el infierno. Era constante. Sabía que no tenía escapatoria. Desde agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto, traerme la comida cuatro horas después fría, apoyarla en el piso, y decirme ‘tomá, comé’«, relató el joven que hoy encontró su verdadera pasión en el automovilismo.

Valentín relató que nunca llamó “papá” a Darío “porque él no cumplió ese rol” y que, cuando intentaron hablar con sus abuelos paternos, no les creyeron. Ante esa situación, recurrieron a Gustavo Yankelevich, quien sí los escuchó y peleó por la tenencia: “Nosotros le empezamos a pedir que no queríamos vivir más en esa casa, que queríamos vivir con él y nos escuchó. Él fue la primera persona que nos escuchó”.

En su testimonio, el joven remarcó: “Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida”, al destacar que les dio lo único que necesitaban como chicos que habían perdido a su madre y, en sus palabras, también a su padre. «Nos dio lo único que necesitábamos que era amor. Amor y contención. Nada más», relató.

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