Apple prepara un futuro en el que usar un iPhone será más fácil que llegar a poseerlo

El elevado precio de los dispositivos tecnológicos está cambiando la forma de comprarlos. Apple prepara ahora una de las transformaciones más importantes de su sistema de financiación: permitir que los clientes utilicen un iPhone, un iPad, un Mac o un Apple Watch mediante un contrato similar al leasing de un automóvil.

El programa se llamará Apple Upgrade y, según información publicada por Bloomberg y recogida por Reuters, comenzaría a operar el 28 de julio de 2026 en Estados Unidos. Sin embargo, Apple y Klarna todavía no han confirmado públicamente el servicio, por lo que sus condiciones podrían modificarse antes del lanzamiento.

Pagar cada mes no significa comprar el dispositivo

Apple Upgrade ofrecería contratos de 24 meses para el iPhone y el Apple Watch, mientras que los iPad y Mac se arrendarían durante 36 meses. Las cuotas serían inferiores a las de las opciones de financiación tradicionales porque el cliente no estaría pagando automáticamente el valor completo del producto.

Al finalizar el período aparecerían tres posibilidades: devolver el dispositivo, reemplazarlo por un modelo nuevo o abonar una cantidad adicional para conservarlo. También sería posible cancelar anticipadamente el saldo o cambiar de equipo antes del vencimiento, aunque algunas operaciones podrían incluir cargos adicionales.

La diferencia con una compra financiada es importante. En un crédito convencional, cada pago acerca al usuario a convertirse en propietario. En un arrendamiento, las cuotas cubren principalmente el uso y la depreciación prevista del equipo. Si el cliente no paga el valor residual al final, deberá devolverlo.

Klarna asumirá el riesgo financiero

Apple no administraría directamente los préstamos ni asumiría el riesgo de que un usuario deje de pagar. Esa tarea recaería en Klarna, que evaluaría las solicitudes, gestionaría las cuotas y respaldaría financieramente el programa.

Para ingresar se realizaría una comprobación crediticia simplificada. El servicio estaría disponible tanto en las tiendas físicas de Apple como en su página web, aunque durante su primera etapa quedaría limitado al mercado estadounidense.

La alianza permite a Apple vender dispositivos mediante mensualidades atractivas sin convertirse en una entidad crediticia. Para Klarna supone acceder directamente a compradores de productos de alto valor y contratos que pueden prolongarse durante tres años.

No todos los productos estarán disponibles

Apple Upgrade abarcaría la mayoría de los modelos, pero excluiría algunos dispositivos económicos, entre ellos el iPhone 16, el Apple Watch SE, el iPad básico y el MacBook Neo. Tampoco podría utilizarse en compras empresariales o educativas.

Otra diferencia relevante será AppleCare. El actual iPhone Upgrade Program incorpora AppleCare+ con protección frente a daños, robos y pérdidas dentro de la cuota mensual. El nuevo arrendamiento no incluiría esa cobertura, por lo que tendría que contratarse y pagarse por separado.

Apple planea cerrar las nuevas inscripciones de su programa anterior y de determinadas financiaciones estándar para dirigir a los compradores hacia Apple Upgrade. Los contratos ya existentes deberían mantenerse hasta que cada usuario termine de pagarlos.

La tecnología comienza a funcionar como una suscripción

El lanzamiento llega después de que Apple aumentara los precios de varios Mac, iPad y otros productos debido al encarecimiento de la memoria y el almacenamiento, impulsado en parte por la demanda de los centros de datos de inteligencia artificial.

Las cuotas más bajas pueden facilitar el acceso a un dispositivo costoso, pero también ocultan cuánto se termina pagando y convierten la renovación permanente en la opción más sencilla. El usuario puede pasar años abonando mensualidades sin llegar a poseer ninguno de los equipos que utiliza.

Para Apple, el beneficio es claro: ingresos predecibles, dispositivos que regresan para su reacondicionamiento y clientes que permanecen dentro de su ecosistema. Apple Upgrade no transforma literalmente el iPhone en una suscripción, pero acerca el hardware a un futuro en el que tener la última tecnología ya no significa comprarla, sino pagar constantemente por el derecho a utilizarla.

 

Fuente: Xataka.

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