En un momento donde la música electrónica parece oscilar entre la masividad y la búsqueda de identidad, Losless se posiciona como una de las voces más interesantes dentro del circuito actual. Con base en Lisboa y una trayectoria marcada por lanzamientos en sellos como Siamese, Upperground o Watergate, el artista francés ha construido un universo sonoro que escapa a cualquier etiqueta fija, apoyándose en una idea central: la imperfección como motor creativo.
Su nuevo single, “The Loop”, editado en su propio proyecto multidisciplinario DIEGETIK, no es solo un track de acid techno pensado para la pista, sino también una reflexión sobre el estado actual del género. A través de una narrativa envolvente y una estética cruda, Losless pone en cuestión conceptos como el “underground”, la libertad y el rol del artista en una escena cada vez más estandarizada.
Tu nombre artístico refleja la imperfección — ¿qué tan importante es ese concepto en tu proceso creativo hoy, especialmente en una escena que muchas veces busca la perfección?
Sí, absolutamente. Me fascina profundamente la idea de la imperfección en la música. De alguna manera, es precisamente lo que me permite alcanzar una forma de perfección. Esa es mi perspectiva, no solo en la música, sino en el arte en general e incluso en el mundo que nos rodea. Las imperfecciones ya están en todas partes, incluso dentro de cosas que parecen perfectamente construidas.
Con instrumentos reales, naturalmente capturás imperfecciones: el toque del músico, su forma única de tocar las notas, pequeñas variaciones de timing y todos los matices que introducen los micrófonos, los espacios de grabación y la acústica. En la música electrónica, trabajando con una computadora, tenemos que recrear deliberadamente esas “imperfecciones” para devolverle riqueza al sonido; es bastante paradójico si lo pensás (y me encantan las paradojas).
“The Loop” se siente tanto como un track de club como una declaración. ¿Qué mensaje intentabas comunicar a través de la voz y la letra?
The Loop nació de una frustración que vengo sintiendo hace varios años con respecto a la industria del techno. Creo que el techno está atravesando una especie de crisis de identidad.
Cuando me enamoré de la música electrónica hace casi 20 años, especialmente a través de las free parties, el foco estaba completamente en el sonido, no tanto en el DJ. También había valores muy fuertes que, con el tiempo, se fueron perdiendo. Los formatos cambiaron y la música se volvió cada vez más estandarizada.
The Loop nace de esa realización; de un deseo de reconectar con lo que el techno significa para mí en esencia. ¿Y qué mejor forma de volver a las raíces que usando una 303?
A partir de ahí, quise crear una especie de mise en abyme a través de la voz; algo que encarne ese “loop” en sí mismo, cuestionando mis propias dudas sobre la industria y todas las paradojas que contiene.
En este track cuestionás ideas como “underground”, “libertad” e incluso la pista de baile — ¿creés que el techno perdió parte de su significado original?
Este es el gran punto paradójico de la música underground: queremos que siga siendo underground, pero al mismo tiempo queremos que nuestra música tenga éxito, que llegue a la gente y que genere ingresos. ¿No es eso inherentemente contradictorio?
No tengo una respuesta definitiva a esa pregunta todavía. Por ahora, simplemente sigo avanzando. Como el loop ácido del track; sigue evolucionando, empujando hacia adelante sin parar, y nosotros simplemente vamos arriba de eso.
Con DIEGETIK creaste más que un sello — un espacio multidisciplinario. ¿Qué te permite explorar este proyecto que los sellos tradicionales no?
Antes que nada, me da libertad total: libertad en mi música, en el género, en la dirección artística, y en cómo y cuándo elijo lanzar mi trabajo y lo que amo.
Le doy muchísima importancia a cómo mi música se presenta al mundo, especialmente a través de los visuales y su significado. Para mí, cada pieza de música que realmente amo está asociada a una imagen; a veces un recuerdo, a veces un videoclip, a veces simplemente el artwork. Es inseparable.
Como alguien que es muy apasionado por la imagen y el video como medio, DIEGETIK me permite llevar esa dimensión mucho más lejos.
También es importante decir que DIEGETIK no es solo mi proyecto, sino también el de mi pareja, Marlene, que tiene un rol fundamental en todo lo que construimos alrededor.
Tu música es difícil de clasificar y está en constante evolución. ¿Sentís presión de la industria para encajar en un sonido específico o es algo que ignoraste completamente?
Siempre ignoré deliberadamente las tendencias. Nunca intenté seguir lo que está funcionando en el momento, aunque obviamente estoy al tanto de los nuevos lanzamientos; me nutro de la música que escucho y amo muchos géneros distintos.
Dicho esto, estaría mintiendo si dijera que no siento presión de la industria. La presión es constante: las redes sociales exigen consistencia en todas las plataformas, la necesidad de rendir en el estudio, en el streaming, lidiar con los algoritmos… y además tenés las dudas propias y la falta de confianza que vienen y van.
Sumás todo eso y tenés el cóctel perfecto de lo que significa ser productor de música electrónica hoy.
Pero de alguna manera, aprendo mucho de estos desafíos. Me enseñan sobre mí mismo y sobre cómo navegar y superar ciertas emociones.
Si tuvieras que responder tu propia pregunta de “The Loop”… ¿para quién estás bailando?
Si tuviera la respuesta, The Loop no existiría.
Con “The Loop”, Losless no solo entrega una herramienta efectiva para la pista, sino también una pieza que invita a reflexionar sobre el presente del techno y su evolución. Entre kicks crudos, texturas ácidas y una narrativa que interpela directamente al oyente, el track funciona como un espejo incómodo pero necesario para la escena.
En un contexto donde la exposición, los algoritmos y la estandarización parecen marcar el ritmo, su propuesta se siente honesta, introspectiva y, sobre todo, fiel a una visión artística que prioriza el concepto por sobre la tendencia. Quizás, como sugiere el propio artista, la respuesta no está en encontrar certezas, sino en seguir avanzando dentro del loop.