
Es un cubo diminuto del tamaño de una uña y también es uno de los relojes más precisos que se hayan inventado jamás.
Los científicos de la Universidad de Wuhan que crearon el dispositivo dicen que es el reloj atómico más pequeño del mundo, del tamaño de un chip (CSAC), y mide sólo 2,3 cm3. Es siete veces más pequeño que el principal modelo de EE.UU. Según la universidad, el reloj es tan preciso que solo pierde un segundo cada 30.000 años.
Ahora que China produce estos relojes tan precisos en serie, la tecnología podría utilizarse en los sistemas de defensa, ya que su tamaño compacto hace que se pueda integrar en drones, misiles y sistemas de navegación submarina para mejorar la capacidad de medición del tiempo en cada uno de esos dispositivos.
La hora de la próxima generación
A diferencia del reloj que hay en la pared de tu casa, los relojes atómicos funcionan por las vibraciones de los átomos, que son los minúsculos ladrillos que conforman la materia. Los átomos actúan como péndulos perfectos y sin variaciones, por lo que los relojes atómicos alcanzan un nivel de precisión que las tecnologías tradicionales no consiguen.
En las guerras de hoy, el tiempo lo es todo. Las operaciones militares dependen de un alineamiento preciso entre los soldados, los vehículos, las armas y los satélites porque incluso una diferencia de un nanosegundo podría marcar el éxito o fracaso al coordinar ataques aéreos. Los relojes atómicos tienen entonces un rol crucial en la defensa porque miden el tiempo hasta en diminutas fracciones de un segundo y su precisión no tiene competencia.
Si el reloj atómico es del tamaño de un chip, será particularmente útil en aplicaciones militares porque cabe sin problemas dentro de un dron, un misil o un satélite casi sin sumar peso, volumen o demanda de energía. Cuanto más pequeño, mejor.
“Incluso si se miniaturizan los relojes atómicos tradicionales, el límite de volumen mínimo seguiría siendo de varios cientos de centímetros cúbicos y consumirían al menos varios vatios”, le dijo al South China Morning Post el profesor Jiehua Chen del Centro de Investigaciones y Tecnología de Posicionamiento y Navegación Satelital de la Universidad de Wuhan.
Lo que su equipo diseñó alcanza un alto nivel de precisión en un tamaño diminuto, mediante el uso de un fenómeno de la óptica cuántica, la captura de población coherente, según informa el periódico. Así se elimina la necesidad de una cavidad voluminosa que demanda mucha energía, como sucede con los relojes atómicos tradicionales.
La producción a escala tiene sus desafíos
El equipo creería que su dispositivo podría transformar los ataques con drones, la navegación submarina y las comunicaciones en el campo de batalla.
“Hemos logrado producir en masa los relojes atómicos del tamaño de un chip para aplicarlos con éxito en sistemas de sincronización del tiempo como los micro-PNT (posicionamiento, navegación y tiempo), el BeiDou (equivalente chino del GPS), los satélites en la baja órbita y los enjambres de drones”, le dijo Chen al medio informativo.
Sin embargo, para escalar la producción hay barreras como los altos costos o la demanda de fabricación, como los láseres especializados que se requieren. Los miembros del equipo de Chen fundaron una compañía con respaldo de la farmacéutica estatal Yangtze River Industry Group para producir los relojes en serie.
Si los costes se reducen lo suficiente como para permitir que estos diminutos relojes lleguen a más aplicaciones militares, podrían redefinir la precisión de los tiempos en la tecnología de defensa. Aparentemente, está comenzando una nueva era en la medición del tiempo.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Kevin Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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