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  • Se separó una pareja de reconocidos famosos tras 18 años de relación: «Ya no tenían intimidad»

    Se separó una pareja de reconocidos famosos tras 18 años de relación: «Ya no tenían intimidad»

    El mundo del espectáculo se vio sacudido por la noticia de separación entre dos mediáticos que llevaban 18 años de relación. Se trata de Guido Süller y Tomasito, quienes se casaron ocho años atrás y hoy decidieron divorciarse tras una crisis de pareja: “Ya no tenían intimidad”.

    La periodista Fernanda Iglesias contó en Puro Show todos los detalles de lo sucedido entre ambos, a pesar de que la crisis venía arrastrándose desde hace tiempo: “Se conocen hace 18 años. Con muchas idas y vueltas, con un inicio muy polémico por la diferencia de edad y porque ellos intentaron ocultar ese romance mintiendo”.

    “Estaban casados todavía y, el día del cumpleaños de Tomasito, Guido le mandó el pedido de divorcio, cosa que a él lo entristeció mucho porque se lo mandó sin hablarle”, contó Iglesias.

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    Asaltaron a Tomasito y Guido Süller: les sacaron toda la plata de la luna de miel

    Asaltaron a Tomasito y Guido Süller: les sacaron toda la plata de la luna de miel

    Y agregó: “Tomasito le va a hacer un reclamo porque él, para demostrarle a Guido que se casaba por amor y no por interés, firmó un papel, firmó como un prenupcial. Él no sabe bien qué firmó”.

    Pero todo se generó por cuestiones internas: “Empezaron a tener problemas entre ellos cuando se murió la mamá de Guido, que Guido estaba muy mal, muy triste. Y él como que estaba cansado de verlo siempre así. No tenían relaciones sexuales. Era una pareja de compañerismo. Por eso Guido tenía otras personas”.

  • La idea de “fabricar agua” en lugares secos acaba de dar un paso muy serio. Un nuevo material desarrollado en Noruega logra captarla del aire incluso cuando la humedad es baja

    La idea de “fabricar agua” en lugares secos acaba de dar un paso muy serio. Un nuevo material desarrollado en Noruega logra captarla del aire incluso cuando la humedad es baja

    Durante años, extraer agua del aire ha sonado a promesa tecnológica atractiva, pero también bastante limitada en la práctica. Funciona bien en ciertos climas, sí, pero cuando el aire se vuelve realmente seco (justo donde más falta hace) muchas soluciones pierden eficacia o se vuelven demasiado costosas. Ahora, un equipo de Noruega cree haber encontrado una forma de cambiar esa ecuación.

    La carrera por obtener agua del aire ya no es una rareza de laboratorio

    La idea de capturar agua directamente de la atmósfera no es nueva. De hecho, la naturaleza lleva haciéndolo millones de años: desde escarabajos del desierto hasta ciertas plantas y superficies biológicas que aprovechan la condensación o la humedad ambiental para sobrevivir donde casi no hay agua líquida disponible.

    El problema ha sido siempre el mismo: hacerlo de forma eficiente, barata y útil para humanos. Hoy existen generadores atmosféricos de agua que enfrían el aire para condensar humedad, como si fueran una especie de aire acondicionado llevado al extremo. Funcionan, pero tienen un gran límite: consumen bastante energía y se vuelven menos prácticos cuanto más seco es el ambiente. Y eso es un problema serio, porque las zonas donde más se necesita este tipo de tecnología suelen ser precisamente las que menos humedad tienen.

    La apuesta noruega cambia la lógica: no enfría el aire, “atrapa” el agua

    La idea de “fabricar agua” en lugares secos acaba de dar un paso muy serio. Un nuevo material desarrollado en Noruega logra captarla del aire incluso cuando la humedad es baja
    © William Husby Hoven/SINTEF.

    Aquí es donde entra el nuevo desarrollo de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) y el centro de investigación SINTEF. Lo que han creado es un nuevo material polimérico capaz de absorber moléculas de agua directamente del aire, incluso cuando la humedad relativa es baja. Y eso importa mucho más de lo que parece, porque ataca justo el talón de Aquiles de muchas tecnologías actuales.

    El sistema se basa en una combinación bastante ingeniosa: un elastómero blando y flexible, y un polímero superabsorbente, parecido en concepto al que se utiliza en productos como los pañales desechables. Pero aquí no se usa para retener líquidos ya presentes, sino para captar agua atmosférica y almacenarla temporalmente.

    La clave está en unas microestructuras que funcionan casi como “imanes” de agua

    Según explica el equipo, el material cuenta con microestructuras internas diseñadas para atraer y retener moléculas de agua del aire. Ese detalle es crucial. Porque no se trata solo de tener una sustancia absorbente, sino de darle una arquitectura interna que facilite el contacto con la humedad ambiental y aumente la eficacia de captura.

    Una vez saturado, el material puede liberar el agua mediante calor, lo que permite recogerla, almacenarla y utilizarla posteriormente. Y ahí está una de las grandes ventajas del sistema: la captación y la liberación están separadas en dos fases relativamente simples, sin depender de procesos continuos de refrigeración o maquinaria pesada.

    Lo más importante: funciona donde muchas otras soluciones flojean

    Ese es probablemente el dato más valioso del proyecto. Según Roberto Mennitto, investigador principal de SINTEF, una gran parte de las tecnologías actuales pierde eficiencia por debajo del 50% de humedad relativa, justo en contextos donde el acceso al agua ya es más crítico.

    El nuevo material, en cambio, fue diseñado precisamente para mantener un buen rendimiento en esas condiciones. Y eso lo convierte en una opción especialmente interesante para: zonas áridas o semiáridas, campamentos humanitarios, operaciones de defensa o emergencia, e incluso aplicaciones domésticas en lugares con infraestructuras hídricas débiles o irregulares. En otras palabras: no es solo una curiosidad de laboratorio. Tiene pinta de querer ir a pelear donde de verdad duele el problema.

    Y además tiene otra ventaja silenciosa: es mucho más fácil de fabricar de lo que parece

    La idea de “fabricar agua” en lugares secos acaba de dar un paso muy serio. Un nuevo material desarrollado en Noruega logra captarla del aire incluso cuando la humedad es baja
    © Unsplash / Artem Beliaikin.

    Uno de los grandes filtros que separan una buena idea científica de una solución real suele ser el mismo: ¿cuánto cuesta escalarla? Aquí el equipo intentó atacar esa pregunta desde el principio. Según explican, el material puede producirse con materias primas relativamente asequibles, sin necesidad de solventes tóxicos ni procesos de fabricación especialmente complejos.

    Además, puede presentarse en distintas formas: láminas, recubrimientos, o incluso piezas impresas en 3D. Y hay un detalle especialmente interesante: parte del material podría fabricarse a partir de biomasa, lo que ampliaría sus aplicaciones y reduciría todavía más su impacto ambiental.

    Eso cambia bastante el tono de la noticia. Porque ya no hablamos solo de un invento ingenioso, sino de algo que podría llegar a producirse sin una infraestructura industrial delirante.

    La gran promesa no es solo “sacar agua”, sino hacerlo sin disparar el coste energético

    Ese es otro punto clave. Muchas tecnologías de acceso al agua funcionan, sí, pero a costa de un consumo energético alto o de sistemas complejos de mantenimiento. En cambio, este polímero apunta a algo mucho más valioso en escenarios reales: eficiencia suficiente con una complejidad razonable.

    Los investigadores aseguran que el material ha mostrado buena resistencia frente a ciclos continuos de uso, manteniéndose operativo durante al menos 120 horas sin degradarse ni perder rendimiento frente a materiales de referencia como el gel de sílice. Y eso ya lo pone en una categoría más seria. Porque en tecnologías para entornos difíciles, durabilidad y mantenimiento importan casi tanto como la eficiencia inicial.

    Todavía no estamos ante una solución masiva, pero ya está entrando en la fase importante

    La idea de “fabricar agua” en lugares secos acaba de dar un paso muy serio. Un nuevo material desarrollado en Noruega logra captarla del aire incluso cuando la humedad es baja
    © SINTEF.

    Conviene no venderlo como si mañana fuera a resolver la crisis hídrica global. Todavía no. El equipo reconoce que uno de los grandes desafíos ahora es reducir costes alrededor de un 25% y escalar la producción desde cantidades de laboratorio hasta volúmenes industriales.

    Ese paso es enorme. Porque una cosa es producir gramos y otra muy distinta fabricar kilogramos o toneladas con consistencia, fiabilidad y costes competitivos. Pero hay una señal interesante: varias empresas emergentes ya han mostrado interés por la tecnología. Y eso suele ser un buen síntoma de que el proyecto ha empezado a cruzar la frontera entre investigación prometedora y posible transferencia real.

    La gran pregunta ya no es si se puede captar agua del aire, sino si podemos hacerlo donde más importa

    Y eso cambia bastante la conversación. Durante mucho tiempo, la escasez de agua se abordó casi exclusivamente desde la lógica de la gran infraestructura: embalses, desaladoras, canalizaciones, transporte. Todo eso seguirá siendo importante. Pero también empieza a abrirse otro camino: el de los materiales inteligentes capaces de producir agua donde antes no era práctico hacerlo.

    Si esta línea avanza, no va a sustituir por completo a las redes tradicionales. Pero sí podría hacer algo muy valioso: descentralizar el acceso al agua en entornos donde depender de una gran infraestructura es, sencillamente, inviable.

    Y si eso ocurre, entonces el verdadero cambio no será solo tecnológico. Será mucho más profundo: la posibilidad de que, en algunos de los lugares más secos del planeta, el aire deje de ser solo aire… y empiece a ser también una fuente de agua.

  • Así suena la Semana Santa más electrónica

    Así suena la Semana Santa más electrónica

    Este es nuestro top de remixes y fusiones más icónicas que han marcado la unión entre la Semana Santa, especialmente la andaluza, y la electrónica. ¡Dale volumen!

    El clásico histórico

    “Semana Santa Breakbeat” (Delaygurrud / Agustino Castro): Es el tema fundacional. A finales de los 90, este músico de la banda de Dos Hermanas (Sevilla) mezcló samples reales de cornetas y tambores con ritmos breakbeat. Es un himno que sigue sonando en las ferias y raves del sur.

    La vanguardia con Califato ¾

    Este grupo es el máximo exponente actual de la “folclore-electrónica”.

    “Crîtto de la Nabahâ”: No es un remix como tal, sino una composición original que utiliza la estructura y el sentimiento de una marcha procesional procesada a través de sintetizadores y ritmos urbanos.

    “Pascua de Resurrección”: Una pieza que cierra su imaginario religioso con una fuerza electrónica arrolladora.

    Remixes de marchas populares

    En plataformas como YouTube y SoundCloud, productores de géneros más duros han adaptado las marchas más famosas:

    “La Saeta” (Techno/Hardstyle Remix): Existen múltiples versiones que toman la melodía de Joan Manuel Serrat (popularizada por la banda de Los Gitanos) y la aceleran con bombos potentes.

    “Eternidad” (Remix): La marcha de la banda de Las Cigarreras es una de las más versionadas en clave chill-step o deep house por su melodía melancólica.

    “Mi Amargura” (Electronic Edit): Muy popular en redes sociales como TikTok, donde se utiliza el clímax de la marcha para transiciones en vídeos de electrónica.

    Experimentación “lo-fi” y downtempo

    “Semana Santa en Sevilla (Lo-fi Edit)”: Ideal para quienes buscan una atmósfera más relajada. Utiliza el sonido ambiente de las procesiones (cadenas, ruan, incienso y gente) mezclado con bases de hip-hop instrumental muy suaves.

    ¡Feliz Semana Santa para todos!

  • Los riesgos que enfrenta el despegue del Artemis 2 y qué puede salir mal

    Los riesgos que enfrenta el despegue del Artemis 2 y qué puede salir mal

    Hoy la NASA intentará lanzar la misión Artemis 2, primera misión tripulada a la luna en más de 50 años, que ha llevado décadas de preparativos y que podría asegurar o negar el dominio estadounidense del espacio. ¿Qué podría salir mal?

    De hecho, hay muchas cosas que podrían surgir a lo largo de este costoso viaje que rodeará a la luna: fallas en propulsores, clima solar peligroso, entre otras cosas. Aquí mencionamos algunas:

    Error de inyección orbital

    A poco de su lanzamiento la nave espacial Orion y la etapa de propulsión criogénica se separarán del resto del cohete de lanzamiento SLS, y la etapa de propulsión se encenderá para que la nave Orion mantenga su trayectoria. Hay una muy remota probabilidad de que esto falle y la Orion no llegue a la baja órbita terrestre, con lo que deberá reingresar a la atmósfera y volver a la Tierra.

    Más o menos a los 49 minutos del vuelo el motor elevará el perigeo – punto más bajo de la órbita de la Orion – a una altitud de 161 kilómetros sobre la Tierra. Con eso el perigeo de la Orion debería llegar al perigeo una hora después del lanzamiento y allí la etapa de propulsión se volverá a encender para elevar la nave espacial a la alta órbita terrestre, tras lo cual se separará de la nave y la tripulación pasará las siguientes 23 horas preparándose para volar alrededor de la luna.

    Falla en la inyección translunar

    El primer día de vuelo, la tripulación encenderá los motores de la Orion para ubicarla en la geometría orbital correcta para la inyección translunar al segundo día. Es el encendido de motor más crítico de la misión porque pone a la Orion en camino a la luna.

    Aproximadamente 25 horas después del lanzamiento el módulo de servicio de la Orion encenderá sus motores para poner a la nave en curso hacia la luna y su trayectoria de libre retorno que la traerá de regreso a la Tierra, pero si esto falla, el plan de la misión tal como se lo definió, ya no se cumplirá, según informó la NASA. La Orion podría quedar varada en la alta órbita terrestre, en una trayectoria equivocada que no llegue a la luna y que obligue a abortar la misión para regresar a Tierra.

    Por eso hay planes de contingencia para una variedad de problemas, como fallas de funcionamiento, pérdida de contacto con el control de la misión, o fallos que obliguen a la Orion a regresar.

    Fallo de los sistemas de módulo de servicio

    La NASA dice que el módulo de servicio es la usina de la nave Orion. Brinda electricidad, propulsión, control térmico, aire y agua a los astronautas y — lo más importante — los mantiene con vida. Cualquier falla en cualquiera de estos sistemas podría causar graves problemas.

    Hay cuatro alas de paneles solares que se despliegan en el espacio para generar electricidad, absolutamente esencial porque provee energía a toda la nave, sea para cargar baterías o para mantener vivos a los astronautas.

    En la Artemis 1 el sistema de energía generó más de la que se esperaba pero una de las unidades tuvo una anomalía. Los ingenieros encontraron que el problema era un fallo producido por la radiación que abrió varios de los interruptores del circuito electrónico a destiempo. No fue un problema grave, pero en la Artemis 2 algo así podría interrumpir la distribución de energía, que alimenta a los sistemas de vida, aviónica y propulsión.

    El sistema de propulsión tiene 33 motores que permiten que la Orion pueda seguir maniobrando aunque fallen algunos propulsores, pero no puede reemplazar al motor principal de la nave espacial para cambios importantes en la trayectoria. También hay sistemas redundantes de soporte de la vida. Pero en el improbable caso de un cierre total del sistema los astronautas perderían acceso al aire respirable, al agua potable, al control de la temperatura y la presión adecuada en la cabina.

    Viento solar violento

    En los 10 días de la misión la NASA mantendrá la atención puesta en el sol. Porque los estallidos de actividad solar como las llamaradas clase X o las eyecciones de masa coronal podrían interrumpir los sistemas de la nave Orion y presentar riesgos para la tripulación.

    Incluso sin influencia del clima solar los vuelos espaciales exponen a los astronautas a niveles de radiación mucho mayores de los que hay en la Tierra, y una llamarada solar o la eyección de masa coronal haría que esa dosis aumentara drásticamente.

    La Orion está equipada con escudos contra la radiación y sensores que monitorean los niveles en el interior de la nave, pero el clima solar violento podría superar la barrera protectora. Si los niveles de radiación aumentan y son peligrosos los astronautas deben construirse un refugio, forrando las partes internas menos protegidas con elementos que se han cargado a bordo.

    También, el clima solar puede interrumpir las comunicaciones, interferir con los sensores de navegación y las computadoras de a bordo o los sistemas de energía.

    Aunque el pronóstico parece prever un clima sereno, el sol puede ser impredecible. El monitoreo de la radiación y del clima solar son partes clave de los objetivos de la misión y la seguridad de los tripulantes.

    Escudo contra el calor

    Tras dar la vuelta a la luna el campo de gravedad Tierra-luna atraerá a la nave Orion naturalmente hacia la Tierra. Antes de reingresar en la atmósfera el módulo tripulado se separará del módulo de servicio, exponiendo el escudo de calor del módulo tripulado. Protegerá a la nave y sus tripulantes del extremo calor de hasta 2.760°C, aunque según la NASA, en el descenso la nave será sometida a tan solo 1.649°C.

    Hubo problemas con el escudo de calor de la Artemis 1 y tras su regreso a la Tierra los ingenieros vieron que se habían visto afectadas grandes porciones del escudo. Eso podría exponer a los astronautas a temperaturas extremadamente peligrosas. La NASA y Lockheed Martin, contratado para la Orion, han pasado los últimos cuatro años investigando y corrigiendo el problema del escudo de calor, y determinaron que la causa eran los gases que se acumularon en la parte externa y que durante el reingreso no se habían podido expulsar.

    Fallos de paracaídas

    La NASA confía en que el escudo de calor funcionará como debe en la Artemis 2, pero el reingreso será la parte más riesgosa para los astronautas. Porque existe la posibilidad de que no funcione correctamente el sistema de paracaídas de la Orion.

    Son 11 paracaídas que desacelerarán a la nave, de 521 km/h a 27 km/h en la última parte del reingreso para que caiga suavemente en el océano, según Lockheed Martin.  La nave espacial Orion usa tres paracaídas para aterrizar o acuatizar, pero puede hacerlo con solamente dos. Si fallan más de dos, la caída será peligrosa. 

    Aclaremos que todas las situaciones que enumeramos son escenarios poco probables de lo peor que podría suceder. Aunque la NASA no lanzaría a la Artemis 2 sin sólida confianza en la misión y la seguridad de los astronautas, no hay vuelo espacial que no tenga riesgos, y las anomalías no se pueden predecir. Deseamos que el épico regreso de la humanidad a la luna salga a la perfección, sin problema alguno.

    Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

  • Los sonidos del incienso y la pasión electrónica

    Los sonidos del incienso y la pasión electrónica

    La música electrónica conquista la Semana Santa de este 2026.

    Lo que comenzó como un experimento audaz en los 90 se ha consolidado en esta Semana Santa 2026 como una corriente cultural imparable. La fusión entre las marchas procesionales y la música electrónica no solo llena las listas de reproducción en redes sociales, sino que define la agenda de grandes eventos en el sur de España, generando un intenso debate entre la innovación y el respeto a la tradición religiosa. 

    Vanguardia y remixes, el “sonido sacro” se renueva

    La escena musical actual vive un momento de efervescencia con lanzamientos que reinterpretan el sentimiento cofrade a través de sintes y bombos:

    Califato ¾ y su legado

    El grupo (en la foto) sigue siendo el referente absoluto tras éxitos como su reinterpretación de “Silencio Blanco” de las Tres Caídas de Triana. Para esta temporada, su presencia en festivales como el Icónica Santa Lucía de Sevilla Fest 2026 confirma que su propuesta ha saltado de las raves a los grandes escenarios.

    Fenómeno TikTok

    Versiones electrónicas de clásicos como “La Saeta” han vuelto a viralizarse este marzo de 2026, con remixes que mezclan la solemnidad de las cornetas con la energía del Hardstyle o el Techno.

    Bronquio

    El productor jerezano continúa explorando texturas industriales aplicadas al folclore, consolidando la música de Semana Santa como una herramienta narrativa de vanguardia en lugar de un simple recurso bailable. 

    Grandes citas, electrónica en días de pasión

    La oferta de eventos para quienes buscan una alternativa al fervor religioso ha crecido exponencialmente en 2026:

    Electrolunch XXL (Sevilla): La gran cita de la electrónica sevillana ha programado una de sus fechas clave para el 11 de abril de 2026, justo en el corazón de las festividades, en el Parque Magallanes.

    Sun & Snow Weekend (Sierra Nevada): Este festival celebrará su edición los días 18 y 19 de abril de 2026, ofreciendo una experiencia de montaña y electrónica de primer nivel tras el cierre de la Semana Santa.

    elrow Sevilla XXL: Este festival es un un imán para miles de jóvenes.

    El pulso social, entre el recelo y la identidad

    Mientras que para muchos jóvenes estos remixes son una forma de expresión cultural híbrida que acerca la tradición a nuevas generaciones, sectores más conservadores de las hermandades mantienen su cautela. El debate se centra en la vinculación de estos ritmos con el ocio nocturno y el ruido en zonas históricas, especialmente tras las quejas registradas en febrero y marzo de 2026 por festivales masivos en la isla de La Cartuja. 

    ¡Feliz Semana Santa para todos!

  • Polémica en Gran Hermano porque una participante rompió el aislamiento: ¿habrá expulsión?

    Polémica en Gran Hermano porque una participante rompió el aislamiento: ¿habrá expulsión?

    La edición de Gran Hermano: Generación Dorada 2026 tuvo la salida de varios participantes, pero algunos de ellos salieron de manera temporal por cuestiones de salud. Tal es el caso de Andrea del Boca, quien tuvo que ser atendida por los médicos y Yanina Latorre contó que rompió el aislamiento.

    Se especuló sobre el abandono del programa, pero al final regresó a la competencia. El problema de salud habría existido, pero según indicó la conductora de SQP, Yanina Latorre, todo habría sido una excusa.

    «Andrea obviamente salió, vio a su familia y cerró contrato por un mes más. No estuvo aislada, todo chamuyo», leyó Yanina. Y agregó: «Le dan datos en el confesionario». De este modo, se da a entender que lo que sucede está premeditado.

    Sin embargo, en ningún momento se le escapó información del exterior. La actriz supo manejarse ante toda la data que recolectó del afuera y lo utilizó en el juego. Pero desde la producción podrían tomar medidas drásticas. ¿La expulsan?

    Alerta en Gran Hermano: un grito del exterior podría sacudir a Andrea del Boca

    La casa de Gran Hermano volvió a quedar bajo sospecha este martes, cuando un grito desde el exterior nombró directamente a Andrea del Boca y provocó la reacción inmediata de varios participantes.

    La tarde estaba especial para salir al jardín, ya que parecía verano. Pero mientras varios de los hermanitos estaban reunidos junto a la pileta, desde afuera se escuchó la frase «Andrea chorra».

    El mensaje del exterior del reality de Telefe fue un insulto para la actriz que se emitió, presuntamente, a través de un megáfono. Enseguida, de acuerdo con el protocolo, los participantes que estaban en el patio volvieron al interior de la casa. «Vamos adentro, vamos adentro», se indicaron entre ellos.

    El video se hizo viral en segundos, y los usuarios comentaron que este tipo de ataques podrían desencadenar una salida anticipada de la famosa por recomendación médica. Aunque en la transmisión en vivo no quedó claro si la actriz escuchó o no el grito, podría enterarse de la situación a través de alguno de sus compañeros.

  • La defensa planetaria acaba de proponer una idea mucho más extraña que volar asteroides por los aires. Un nuevo estudio plantea desviarlos con un gran imán espacial alimentado por un reactor nuclear

    La defensa planetaria acaba de proponer una idea mucho más extraña que volar asteroides por los aires. Un nuevo estudio plantea desviarlos con un gran imán espacial alimentado por un reactor nuclear

    Cada vez que se habla de desviar un asteroide, la imaginación popular suele irse directa a la misma escena: una nave, una carga explosiva, una cuenta atrás dramática y un objeto espacial estallando justo a tiempo. El problema es que, en la vida real, esa estrategia puede ser bastante peor de lo que parece. Porque si el asteroide no es una roca sólida, sino una estructura frágil, reventarlo podría convertir una amenaza grande en muchas amenazas pequeñas.

    La idea más rara de la defensa planetaria no quiere destruir el asteroide, sino “ordeñarlo”

    Eso es precisamente lo que intenta evitar un nuevo concepto presentado en la Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria en Texas. La propuesta se llama NOVA (Non-contact Orbital Velocity Adjustment o “Ajuste de Velocidad Orbital Sin Contacto”) y parte de una lógica bastante distinta a la habitual.

    En lugar de impactar el asteroide o hacerlo explotar, la idea es acercar una nave equipada con un gran imán superconductor y alimentada por un reactor nuclear, para ir arrancando pequeños fragmentos de su superficie y expulsarlos al espacio de forma controlada. Y sí, dicho así suena rarísimo. Pero tiene bastante más sentido del que parece.

    El problema de muchos asteroides es que no son rocas: son escombros con forma de roca

    Durante mucho tiempo se pensó en los asteroides como si fueran bloques sólidos, algo así como montañas espaciales compactas y resistentes. Hoy sabemos que muchos no son eso. Son lo que los astrónomos llaman “rubble piles”, o pilas de escombros: agregados de rocas, polvo y fragmentos unidos de forma muy débil por su propia gravedad. Eso cambia completamente el problema.

    Porque si intentas empujar o golpear una estructura así como si fuera una sola pieza, la energía no siempre se transmite bien. Y peor todavía: podrías fragmentarla de una forma mucho más caótica de lo deseable.

    El investigador Gunther Kletetschka, de la Universidad de Alaska Fairbanks y la Universidad Carolina, lo resume con una comparación bastante gráfica: sería como intentar mover un grupo de barcos en el océano empujando solo uno de ellos.

    Cómo funcionaría NOVA

    La defensa planetaria acaba de proponer una idea mucho más extraña que volar asteroides por los aires. Un nuevo estudio plantea desviarlos con un gran imán espacial alimentado por un reactor nuclear
    © Hazegrayart.

    La nave propuesta en el estudio tendría una masa relativamente modesta, entre 1.000 y 2.000 kilogramos, pero llevaría algo muy poco modesto a bordo: una bobina superconductora de 20 metros de diámetro capaz de generar un campo magnético de un tesla, alimentada de forma continua por un reactor nuclear.

    La maniobra consistiría en acercarse al asteroide a una distancia de entre 10 y 50 metros. Desde ahí, el campo magnético interactuaría con materiales presentes en su superficie (principalmente silicatos y minerales con contenido de hierro) y permitiría extraer pequeños fragmentos individuales.

    Esos fragmentos quedarían atrapados momentáneamente en el campo de la nave y luego serían expulsados al espacio a más de un metro por segundo. Y ahí aparece la parte elegante de todo esto: por simple conservación del momento, expulsar masa en una dirección genera un empuje en la dirección opuesta. Es decir, el propio asteroide empezaría a cambiar de trayectoria sin necesidad de ser golpeado ni fragmentado violentamente.

    No se trata de mover una roca gigante, sino de usar sus propios pedazos como motor

    Ese es el verdadero giro de la idea. NOVA no intenta empujar todo el asteroide como si fuera un coche averiado. Intenta hacer algo mucho más eficiente: usar parte del propio material del objeto como “propelente” improvisado.

    Y eso tiene una ventaja muy interesante. Como el sistema trabaja sobre fragmentos pequeños, la fuerza aplicada resulta mucho más eficaz que si se intentara mover la masa completa de una sola vez. En otras palabras, convierte una debilidad estructural del asteroide (su poca cohesión) en una ventaja operativa. Es una idea bastante buena sobre el papel.

    Los cálculos son prometedores… pero todavía muy teóricos

    Para probar la viabilidad del sistema, el estudio usó como ejemplo el asteroide 2024 YR4, un objeto de entre 53 y 67 metros de diámetro y una masa estimada de 280 millones de kilogramos.

    En un momento dado, este objeto llegó a considerarse como un posible candidato a impacto lunar en 2032, aunque observaciones posteriores descartaron ese escenario. Aun así, servía como buen caso de prueba.

    Según los cálculos, para desviar un objeto así y lograr que fallara su “blanco” por unos 10.000 kilómetros, bastaría con inducir un cambio de velocidad de apenas 0,5 milímetros por segundo. Es una cifra diminuta, pero en dinámica orbital puede marcar toda la diferencia si se aplica con suficiente antelación. Para conseguirlo, la nave tendría que ejercer una fuerza constante de unos 10 newtons durante aproximadamente 170 días seguidos. Y ahí es donde la teoría empieza a chocar con la ingeniería real.

    El gran problema no es la física, sino todo lo que todavía no sabemos hacer bien

    La defensa planetaria acaba de proponer una idea mucho más extraña que volar asteroides por los aires. Un nuevo estudio plantea desviarlos con un gran imán espacial alimentado por un reactor nuclear
    © BNL.

    Porque una cosa es que el concepto sea plausible y otra muy distinta que hoy podamos ejecutarlo. Pilotar una nave durante meses a pocos metros de un asteroide de forma irregular, manteniendo estabilidad milimétrica, ya sería un desafío enorme. Hacerlo mientras se opera un sistema magnético de gran escala y un reactor nuclear en el espacio… es otro nivel.

    Además, hay incertidumbres muy serias sobre algo fundamental: qué tan magnéticamente “agarrable” sería realmente el asteroide. La composición superficial podría variar mucho, y si la fuerza efectiva se queda cerca del extremo bajo de las estimaciones (por ejemplo, 1 newton en lugar de 10), el tiempo necesario para desviar el objeto se dispararía a escalas mucho menos prácticas.

    Es decir: la física básica no impide que funcione. Lo que falta es la infraestructura espacial, la ingeniería nuclear orbital y el control de proximidad necesarios para intentarlo de verdad.

    Lo más interesante de NOVA quizá no sea que ya sirva, sino que obliga a pensar mejor el problema

    Y eso, en defensa planetaria, ya es muchísimo. Porque durante años la conversación pública sobre asteroides ha estado demasiado dominada por soluciones cinematográficas. Pero la realidad es otra: si alguna vez tenemos que proteger la Tierra de un objeto peligroso, probablemente no bastará con “darle fuerte y esperar lo mejor”.

    Habrá que entender qué tipo de asteroide es, cómo responde su estructura, cuánto tiempo tenemos y qué método introduce menos riesgo añadido. Y en ese contexto, propuestas como NOVA hacen algo valioso: nos obligan a abandonar la lógica del martillo y pensar como ingenieros orbitales de verdad.

    No estamos listos para usarlo mañana, pero la pregunta ya no suena tan absurda

    Hoy por hoy, NOVA sigue siendo un concepto brillante sobre el papel. Nada más. Pero no por eso deja de ser importante. Porque a veces el avance no consiste en tener ya la tecnología lista, sino en encontrar una forma mejor de hacer la pregunta correcta.

    Y en este caso, la pregunta no es solo cómo destruir un asteroide. La pregunta más inteligente quizá sea otra: ¿cómo convencer a una montaña de escombros espaciales de que gire apenas lo suficiente… como para no venir hacia nosotros?

  • M.I.K.E. Push se dirige hacia su próximo álbum con ‘Breakpoint’

    M.I.K.E. Push se dirige hacia su próximo álbum con ‘Breakpoint’

    Un track repleto de progresiones de acordes con las que el legendario artista belga plasma su énfasis dinámico característico

    Continuando con el impulso de ‘Back When We Believed’, el icono belga del trance, M.I.K.E. Push, ofrece una pista de club perfectamente afinada, moldeada por melodías en evolución, tensión dinámica y potencia preparada para cualquier pista de baile.

    ‘Intruder’, ‘Infinite’, ‘Pound’, ‘Bomba’, ‘Zenith’, ‘Invigorate’: Mike Dierickx tiene la costumbre de introducir títulos (y tracks) que van directos al grano. ¡Y aquí viene otro!

    Con ‘Breakpoint’, Push redobla brillantemente el tema del mes pasado, ‘Back When We Believed‘, preparando aún más su etapa hacia el próximo álbum, ‘Known Universe’, previsto para el verano.

    M.I.K.E. PushM.I.K.E. Push

    No fue casualidad, por tanto, que el exitoso set de Push de Rotterdam, en los 25 Años de ASOT del mes pasado, estuviera salpicado de numerosos IDs. La leyenda belga ha pasado una parte considerable de 2025 en su estudio, trabajando en material nuevo para su noveno LP, y muchos de esos tracks fueron desplegados con un efecto furioso en la pista de baile del impresionante Rotterdam Ahoy.

    Como ya imaginarás, ‘Breakpoint’ lo retoma justo donde lo dejó ‘Back When We Believed’, con Dierickx aprovechando sus progresiones de acordes contra sutiles cambios de tonalidad, antes de resolver cada secuencia con un énfasis dinámico característico. Los leads y la superposición de capas de subgraves, moldeados por filtros precisos y barridos resonantes, están anclados por ese tipo de presión limpia y de graves que prosperan entre sus arcos melódicos.

    Al llegar a abril, ‘Breakpoint’ ofrece un golpe de clase mundial en la línea de bajo y otro paso más hacia el descubrimiento del álbum ‘Known Universe’. Ya lo puedes conseguir aquí.

  • China ya tiene una fábrica capaz de ensamblar un robot humanoide cada 30 minutos. El objetivo no es exhibir tecnología, sino fabricar máquinas listas para trabajar en autos y electrodomésticos

    China ya tiene una fábrica capaz de ensamblar un robot humanoide cada 30 minutos. El objetivo no es exhibir tecnología, sino fabricar máquinas listas para trabajar en autos y electrodomésticos

    Durante mucho tiempo, los robots humanoides han vivido en un territorio ambiguo: demasiado avanzados para parecer ciencia ficción, pero todavía demasiado verdes para convertirse en una herramienta industrial cotidiana. Caminan, saludan, cargan cajas, hacen piruetas para YouTube y, de vez en cuando, prometen revolucionar la economía. El problema es que casi siempre se quedaban en la fase de demostración.

    Ahora China quiere cambiar eso de una forma bastante menos espectacular y mucho más importante: con una fábrica. El pasado 29 de marzo, una planta ubicada en Guangdong comenzó operaciones con una promesa ambiciosa: ser capaz de entregar un robot humanoide terminado cada 30 minutos. Más que una curiosidad técnica, el dato marca algo más relevante: el paso de los robots humanoides desde el laboratorio y la exhibición hacia la producción industrial en serie.

    La clave no está solo en el robot, sino en cómo se fabrica

    China ya tiene una fábrica capaz de ensamblar un robot humanoide cada 30 minutos. El objetivo no es exhibir tecnología, sino fabricar máquinas listas para trabajar en autos y electrodomésticos
    © YouTube / CCTV.

    La instalación fue desarrollada a partir de la colaboración entre Leju Robotics y Dongfang Precision Science and Technology, una empresa que hasta ahora estaba mucho más asociada a maquinaria de embalaje para cartón ondulado que a androides con brazos y piernas.

    Y quizá justamente por eso el movimiento es interesante. Porque la verdadera señal aquí no es que una startup haga un robot impresionante, sino que una compañía con experiencia en fabricación industrial esté ayudando a convertirlo en un producto repetible, ensamblable y escalable.

    Cada unidad pasa por 24 etapas de ensamblaje de precisión y 77 puntos de control de inspección antes de salir de la línea. Además, cada robot es sometido a 41 pruebas que simulan condiciones reales de trabajo, una especie de examen de resistencia diseñado para comprobar si estas máquinas están realmente preparadas para integrarse en entornos industriales continuos.

    Eso cambia bastante el relato. Porque ya no se trata solo de “mira lo que este robot puede hacer en una demo”, sino de una pregunta mucho más dura: ¿puede trabajar ocho horas, repetir tareas, aguantar fallos y no romper la línea de producción?

    La fábrica ya está pensada para vender robots como si fueran maquinaria industrial

    Uno de los elementos más llamativos de esta planta es su diseño de fabricación flexible, basado en vehículos guiados automáticamente y sistemas de control digital. En la práctica, eso significa que la línea puede cambiar entre distintos modelos de robot sin necesidad de reconstruirse por completo.

    Y eso es clave si el objetivo no es fabricar un único androide “estrella”, sino adaptarse a distintos clientes y sectores. Según sus impulsores, la idea es atender demandas de industrias como la automotriz y la de electrodomésticos, dos entornos donde la automatización lleva años avanzando, pero donde los robots humanoides todavía no habían encontrado una entrada clara.

    La gran promesa de estos sistemas no es que sustituyan mañana a todos los trabajadores humanos. Es algo más concreto: que puedan cubrir tareas repetitivas, físicamente exigentes o logísticamente incómodas en entornos ya altamente mecanizados.

    El hardware empieza a escalar, pero el verdadero cuello de botella sigue siendo el software

    China ya tiene una fábrica capaz de ensamblar un robot humanoide cada 30 minutos. El objetivo no es exhibir tecnología, sino fabricar máquinas listas para trabajar en autos y electrodomésticos
    © YouTube / CCTV.

    Si algo deja claro este movimiento es que el problema de los robots humanoides ya no es solo mecánico. El hardware avanza, la fabricación se industrializa y la cadena de suministro mejora. Pero el gran obstáculo sigue estando en otra parte: el software.

    Porque fabricar un cuerpo robótico funcional es solo la mitad del trabajo. La otra mitad, y probablemente la más compleja, consiste en dotarlo de sistemas capaces de interpretar entornos cambiantes, reaccionar con estabilidad, aprender tareas y operar con suficiente autonomía y seguridad.

    Ahí es donde la conversación se vuelve más exigente. Un robot puede verse impresionante en una feria tecnológica, pero eso no significa que esté listo para trabajar con continuidad en un entorno industrial real, lleno de imprevistos, objetos mal colocados, errores humanos y condiciones no ideales.

    Por eso, aunque el gran titular aquí sea la capacidad de fabricar robots en masa, el desafío que realmente definirá a los ganadores de esta carrera probablemente no será quién los monte más rápido, sino quién consiga que sean realmente útiles.

    China acelera y la competencia ya se mide en volumen

    La nueva planta de Guangdong no llega en un vacío. Forma parte de una carrera global que cada vez se parece menos a una batalla de prototipos y más a una guerra por escala, costes y fiabilidad industrial.

    Agibot ya anunció la fabricación de su robot humanoide número 10.000. Unitree Robotics está impulsando una ronda de financiación de 580 millones de dólares para respaldar una instalación con capacidad de hasta 75.000 unidades anuales. Y UBTECH Robotics apunta a 5.000 robots por año, con la intención de reducir el coste unitario por debajo de los 20.000 dólares.

    En ese contexto, la meta de 10.000 unidades anuales que se ha fijado Leju no es solo un número vistoso: es una forma de demostrar que todavía tiene sitio en una industria donde la escala empieza a convertirse en argumento de supervivencia.

    Lo importante no es que ya existan, sino que están empezando a multiplicarse

    Durante años, los robots humanoides fueron una promesa visualmente irresistible pero comercialmente borrosa. Lo que está ocurriendo ahora no significa que mañana vayamos a ver androides caminando por todas las fábricas del planeta. Pero sí indica algo mucho más serio: que la industria ya está construyendo la infraestructura necesaria para intentarlo de verdad.

    Y cuando una tecnología deja de depender de un laboratorio para empezar a depender de una línea de ensamblaje, normalmente significa una sola cosa: ha entrado en otra fase.

    La pregunta ya no es solo qué pueden hacer estos robots. La pregunta empieza a ser cuántos pueden fabricarse, cuánto tiempo pueden trabajar… y cuánto falta para que dejen de parecer una rareza tecnológica y se conviertan en una pieza más de la economía industrial.

  • Luzu TV le robó una mega figura a Olga y tendrá un programa matutino

    Luzu TV le robó una mega figura a Olga y tendrá un programa matutino

    Los programas de streaming iniciaron su temporada con programas nuevos y con nombres nuevos. Una de las novedades fue que Luzu TV inauguró los sábados con dos programas y, en uno de ellos, el conductor será una figura que era de Olga: Joaquín Pollo Álvarez.

    A través de las redes sociales, el conductor contó que hará Un sábado mejor cada fin de semana a partir del 4 de abril y junto con Poné la pava (PLP) serán los únicos ciclos que se emitan en el canal.

    El Pollo será el conductor del ciclo descontracturado, el cual tendrá un perfil similar a Nadie dice nada, pero en formato fin de semana. En el ciclo lo acompañará Tatiana Roust, productora del canal y excompañera de Sebastián Wainraich.

    Lo cierto es que Álvarez hace algunos meses había cerrado con Olga, lugar donde ya había estado con su ciclo deportivo, pero no avanzó con el tiempo. Ante este cambio, Estefía Russo, su pareja, salió a defenderlo.

    Embed – LUZU TV on Instagram: «Vamos a tener Un Sábado Mejor con este programa • Sábados de 9 a 11 Hs por #LuzuTv #Luzu2026»

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    “Vamos. Puteenme a mí que el Pollo se fue a Olga, un poco por culpa mía. Yo igual en Olga advertía ‘miren que él es más Luzu’, pero se vino igual”, contó su pareja en un posteo.