“Señora, ¿tiene cambio de 20.000?”es como irrumpe este nuevo lanzamiento. Lejos de ser comienza con lo que podríamos llamar la “modernización” de la frase histórica de PITY, y con un rockandroll enérgico que tanto lo caracteriza.
La canción cuenta con un videoclip de alto nivel realizado por el cineasta Luis Ortega. El mismo estuvo 10 meses en proceso de realización, y cuenta con la participación de Rodrigo De la Serna y de Camila Peralta entre otros actores.
«El humor, la creación y la amistad son la Santísima Trinidad. La máxima bendición para atravesar el fuego. Algunos tenemos la suerte y la obligación de compartirla.» menciona Luis Ortega.
Luego de su histórico regreso (aunque nunca se había ido) en diciembre de 2025 ante más de 35.000 personas en el Estadio Kempes de la provincia de Córdoba, PITY nos regala “Lejos de ser”, un rocanrol crudo con un riff pegadizo, grabado en La Base Estudio por Esteban Kahayan, masterizado por Eduardo Bergallo (Puro Mastering), y producido por el mismo Cristian Álvarez.
Pity sube al escenario en lo que será su segunda presentación con su proyecto solista, el sábado 9 de mayo hará su show en el Autódromo Municipal de Rosario.
Surge un nuevo contendiente para el trono del campeón del tenis de mesa, y no es humano. Un trabajo de investigación que se dio a conocer hoy muestra a un robot que puede igualar e incluso ganarle a los mejores jugadores humanos.
Los científicos de la división IA de Sony desarrollaron el sistema robótico autónomo llamado Ace. Su estudio detalla la forma en que Ace ganó la mayoría de las partidas contra jugadores de tenis de mesa con gran experiencia, aunque contra los profesionales le faltó un poco. Pero más allá de las novedades, el software y hardware que hacen posible a este robot podrían usarse en muchas otras aplicaciones, según dicen sus creadores.
“Los resultados de nuestro trabajo con el Ace destacan el potencial de los agentes físicos de IA para cumplir con tareas interactivas complejas en tiempo real, y eso sugiere una cantidad de aplicaciones diversas en dominios que requieren de interacción humano-robot precisa y rápida”, le dijo a Gizmodo el autor principal Peter Dürr.
Un As del tenis de mesa
Los sistemas basados en la inteligencia artificial hoy pueden superar a los humanos en varias tareas, incluyendo varios juegos. Pero históricamente ha sido todo un desafío diseñar robots lo suficientemente inteligentes y ágiles para superar a los humanos en deportes físicos. El tenis de mesa en particular requiere de tiempos rápidos de reacción y de la capacidad de generar tiros precisos aunque difíciles para que el oponente pueda devolver la pelota.
Ya desde la década de 1980 la ciencia ha estado tanteando la posibilidad de crear robots que jueguen al tenis, pero el ACE representa un importante paso adelante en inteligencia artificial y robótica por igual, según afirma Dürr.
“Sony AI llevó a cabo esta investigación para estudiar de qué manera podía la IA operar de manera segura y efectiva en el mundo físico donde la percepción, el control y la agilidad se tienen que combinar en tiempo real. A diferencia de los entornos simulados en que la IA depende de la información, en el mundo real de los deportes como el tenis de mesa se requiere rápida toma de decisiones basada en el cálculo que proviene de sensores de ruido e interacciones humanas opuestas entre adversarios”.
A diferencia de los experimentos del pasado, los investigadores juzgaron el desempeño de Ace contra los humanos utilizando los reglamentos reales de la Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF). Además, usaron árbitros certificados para que supervisaran las partidas.
En el estudio que se llevó a cabo en abril de 2025 los investigadores hicieron que Ace jugara contra cinco jugadores considerados de élite, personas con al menos 10 años de experiencia en el juego que entrenan en promedio 20 horas a la semana. También hicieron que Ace enfrentara a Minami Ando y Kakeru Sone, dos jugadores de la liga de tenis de mesa profesional de Japón.
Ace ganó tres de las cinco partidas contra los jugadores de élite. Y ganó un juego contra un profesional aunque finalmente perdió las dos partidas jugadas con Ando y Sone. A lo largo de los juegos el robot demostró movidas ágiles, pudiendo servir y devolver pelotas a alta velocidad y alta rotación. Los hallazgos del equipo se publicaron el miércoles en Nature.
¿Futuro campeón?
Ace volvió a competir en diciembre de 2025 y fue capaz de ganarles a jugadores de élite y profesionales (ganó uno de los dos juegos profesionales). En marzo de 2026 ganó tres partidas contra profesionales como Miyuu Kihara, hoy una de las 25 mejores jugadoras de Tenis de Mesa del mundo en singles. En esas partidas Ace logró un rendimiento mejorado al poder pegarle más agresivamente a la pelota, más cerca del borde de la mesa.
Con todo, probablemente Ace no vaya a dominar el mundo del tenis de mesa. Es que el proyecto se llevó a cabo para que los investigadores pudieran mejorar las tecnologías individuales detrás de Ace todo lo posible, más que por el objetivo específico de que jugara como campeón. Lo que se aprende a partir del Ace permitiría que los científicos crearan mejores sistemas robóticos para diversas aplicaciones “en el deporte, el entretenimiento y otros dominios físicos en que la seguridad es lo crítico”, dijo Dürr.
Afortunadamente, siempre fui un pésimo jugador de tenis de mesa o ping pong, por lo que no tengo problema en aceptar que Ace es el campeón.
Se conocieron detalles sobre el contrato que vincula a Wanda Nara con Telefe.
En televisión revelaron cifras aproximadas de sus ingresos mensuales.
Su participación en distintos programas estaría incluida dentro de un mismo acuerdo.
También surgieron versiones de tensiones internas con otras figuras del canal.
La figura de Wanda Nara volvió a ocupar el centro de la escena luego de que trascendieran datos sobre su vínculo contractual con Telefe. En medio de especulaciones sobre su rol en la pantalla, comenzaron a circular cifras vinculadas a sus ingresos.
El interés por su situación creció a partir de rumores sobre internas dentro del canal, donde también se mencionó a otras conductoras como Vero Lozano. En ese marco, distintos programas abordaron tanto el costado profesional como el económico de la empresaria.
Las versiones que surgieron en televisión aportaron información sobre cómo está estructurado su acuerdo y qué incluye su participación en los proyectos actuales.
Cuánto gana Wanda Nara en Telefe
Durante emisiones televisivas se dieron a conocer detalles sobre el contrato que mantiene Wanda Nara con la señal. Según indicaron, su vínculo no se limita a un programa en particular, sino que contempla múltiples participaciones dentro de la misma estructura laboral. “No es guerra, en realidad es Wanda, que tiene un ego tremendo y se quiere quedar con todo Telefe. Wanda tiene un contrato por todo, no es que gana aparte por cada programa, por eso le da lo mismo hacer 20 que uno”, señalaron.
En ese marco, también se mencionaron cifras vinculadas a sus ingresos mensuales. De acuerdo con lo informado, la conductora percibiría alrededor de 8 mil dólares por mes, dentro de un acuerdo anual que ya habría sido cobrado. “Wanda gana más o menos 8 mil dólares mensuales, tiene un contrato anual en dólares que ya lo cobró, parece medio poco por lo que hace… lo de la serie vertical no la cobra, todo está dentro de lo mismo”, explicaron.
Wanda Nara y el Turco Husaín
La conductora insistió con el compromiso del exfutbolista y su mujer.
Redes sociales
Estas declaraciones surgieron en medio de versiones sobre tensiones internas en el canal, mientras se definían las conducciones de programas como Bake Off y MasterChef Celebrity. En ese sentido, el nombre de Wanda apareció vinculado a distintos proyectos, junto al de otras figuras de la señal. Finalmente, se aclaró que las decisiones sobre quién estará al frente de esos ciclos ya estarían definidas, por lo que no se esperan cambios en las conducciones .
Deadpool dejaría de ser protagonista exclusivo para integrarse al universo compartido de Marvel Studios.
Ryan Reynolds confirmó que no hay planes para una nueva película en solitario.
El futuro del personaje estaría enfocado en cruces con otros héroes y equipos.
Su rol evolucionaría a una pieza clave dentro del UCM, manteniendo su estilo irreverente en historias colectivas.
El futuro de Deadpool dentro del Universo Cinematográfico de Marvel empieza a tomar forma con un giro que no todos esperaban. Tras haber sido el centro absoluto de sus propias películas, el personaje interpretado por Ryan Reynolds podría dejar atrás ese lugar protagónico para integrarse de otra manera en el entramado de superhéroes de Marvel.
El propio Reynolds adelantó que ya existen ideas para el futuro del antihéroe, aunque ninguna apunta a una nueva entrega en solitario. Este dato refuerza la idea de que la próxima etapa estará más enfocada en cruces con otros personajes y participaciones dentro de historias compartidas, en lugar de repetir la fórmula individual que lo llevó al éxito.
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Este cambio sugiere una evolución en su rol: de figura independiente a pieza clave dentro del universo narrativo. Lejos de desaparecer, Deadpool pasaría a ocupar un lugar más estratégico, aportando su estilo irreverente en momentos puntuales y abriendo la puerta a nuevas dinámicas dentro del UCM sin perder su esencia.
Qué pasará con Deadpool en Marvel según Ryan Reynolds
El futuro de Deadpool dentro del Universo Cinematográfico de Marvel está tomando un rumbo que rompe con la lógica clásica de las secuelas. Según explicó Ryan Reynolds en abril de 2026, el personaje dejaría de ser el centro de sus propias películas para evolucionar hacia un rol más integrado dentro del universo compartido.
Deadpool
Marvel Studios
El actor adelantó que ya trabaja en nuevas ideas, pero ninguna está pensada para una cuarta entrega en solitario. Por el contrario, su visión apunta a que Wade Wilson funcione mejor como parte de un conjunto, participando en historias donde interactúe con otros equipos y héroes. Este enfoque abre la puerta a posibles cruces con grupos como los X-Men o los Avengers, donde su estilo irreverente puede aportar dinamismo sin monopolizar la narrativa.
Este cambio marca una decisión estratégica por parte de Marvel Studios: evitar repetir fórmulas y aprovechar al personaje desde otro lugar. Convertido en una especie de “comodín” dentro del UCM, Deadpool podría ganar aún más relevancia como figura secundaria clave, manteniendo su esencia disruptiva mientras se integra en los grandes eventos corales que definirán el futuro de la franquicia.
La frontera entre lo digital y lo físico acaba de moverse otra vez. Durante años vimos a la inteligencia artificial vencer en ajedrez, Go o videojuegos complejos. Pero ahora el desafío ocurre en una mesa real, con una pelota que viaja a gran velocidad y rebota en fracciones de segundo. El protagonista se llama Ace, y ya está derrotando a jugadores de alto nivel.
Desarrollado por Sony, Ace no es un simple brazo mecánico lanzando golpes repetidos. Es un sistema autónomo diseñado para competir de verdad en tenis de mesa, uno de los deportes más exigentes en velocidad, precisión y lectura táctica.
Lo más sorprendente de Ace no es su fuerza: es lo que ve
Para entender por qué este robot impresiona tanto, hay que empezar por sus “ojos”. Ace utiliza una red de nueve cámaras y múltiples sensores capaces de rastrear una pelota diminuta que cambia de dirección constantemente.
La clave está en la velocidad de lectura. El sistema detecta posición, rebote y giro casi al instante, con márgenes mínimos de error. En otras palabras: mientras un humano parpadea, Ace ya ha calculado varias respuestas posibles. Y eso importa mucho en tenis de mesa. La pelota puede superar los 20 metros por segundo y llevar efectos extremadamente difíciles de interpretar incluso para profesionales.
Muchos robots industriales destacan por repetir tareas idénticas. Ace hace justo lo contrario. Cuenta con un brazo robótico de ocho articulaciones, diseñado para reaccionar en tiempo real. Puede ajustar ángulo, potencia, efecto y ubicación del golpe según lo que acaba de ocurrir en el punto.
Lo verdaderamente novedoso es que no sigue una secuencia fija. Su sistema decide golpe a golpe qué hacer, generando variedad táctica. Eso significa que el rival humano no sabe si vendrá una bola corta, una devolución profunda o un ataque al borde de la mesa. Ese factor de imprevisibilidad lo acerca más a un deportista real que a una máquina convencional.
La IA que aprende mientras juega
Ace fue entrenado mediante aprendizaje por refuerzo, una técnica en la que la IA mejora tomando decisiones, cometiendo errores y corrigiendo estrategias. Traducido al lenguaje deportivo: aprende jugando.
Cada intercambio le sirve para ajustar futuras respuestas. Si una devolución no funciona, modifica parámetros. Si detecta una debilidad del rival, insiste. Si una trayectoria complica al oponente, la refina. Ese aprendizaje dinámico explica por qué su nivel ha crecido con rapidez.
Ya ganó partidos reales
En pruebas competitivas, Ace se enfrentó a jugadores de élite con años de experiencia y altas cargas de entrenamiento semanal. El resultado sorprendió incluso a especialistas: logró imponerse en varios encuentros y hasta arrebató sets a profesionales consolidados.
No estamos hablando de una exhibición programada. Estamos hablando de competición real bajo reglas oficiales. Y ahí aparece el gran giro: la inteligencia artificial ya no solo calcula mejor. También ejecuta mejor.
Lo que viene después del ping-pong
El tenis de mesa funciona como laboratorio ideal porque exige visión, reacción y coordinación extrema. Pero la tecnología detrás de Ace podría trasladarse a otros campos. Robots asistentes en fábricas dinámicas, rehabilitación física avanzada, entrenamiento deportivo personalizado, logística inteligente o máquinas capaces de cooperar con humanos en espacios imprevisibles.
Ace parece una curiosidad deportiva. En realidad, puede ser un anticipo. Porque cuando una máquina aprende a dominar algo tan humano como el timing, el reflejo y la intuición… la pregunta ya no es si podrá hacer más cosas. La pregunta es cuántas.
Después de ocho años de ausencia, ULTRA México confirma oficialmente su regreso a la Ciudad de México los próximos 7 y 8 de noviembre de 2026, marcando el comeback de una de las franquicias más importantes de la música electrónica global.
La cita será en la explanada del Estadio Banorte, un venue renovado que buscará dejar atrás los desafíos logísticos de ediciones anteriores y ofrecer una experiencia a la altura del estándar internacional de la marca.
Las ediciones previas —realizadas en 2017 y 2018— posicionaron rápidamente a México como una plaza clave dentro del circuito de Ultra Worldwide, convocando a decenas de miles de personas con una propuesta de cuatro escenarios simultáneos y una curaduría que cruzaba lo mainstream con lo underground.
En aquellos años, el lineup incluyó nombres de peso como Armin van Buuren, Afrojack, Axwell, Carl Cox, Martin Garrix, Marshmello, Richie Hawtin y Tale Of Us, entre muchos otros, consolidando una identidad que combinaba el espíritu del Mainstage con la propuesta de RESISTANCE y una curaduría que cruzaba distintos estilos dentro de la escena electrónica.
Fundado en 1999 en Miami, Ultra Music Festival se convirtió en uno de los pilares de la cultura electrónica a nivel mundial. A través de su división Ultra Worldwide, la marca se expandió a múltiples ciudades y continentes, manteniendo un estándar de producción, booking y experiencia que lo posiciona entre los festivales más relevantes del planeta.
El retorno de ULTRA México no es solo una nueva fecha en el calendario: es la reactivación de una de las experiencias más grandes de la electrónica en la región. Con el antecedente de lineups masivos, múltiples escenarios y una producción de escala global, todo apunta a que esta edición 2026 buscará elevar la vara.
Después de ocho años de espera, la pregunta no es si va a ser grande… sino qué tan grande va a ser.
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El festival Solaris Nerja 2026 aterriza con fuerza en la Costa del Sol y presenta su cierre por todo lo alto: Space of Sound, una jornada dedicada a la electrónica de club que tendrá lugar el próximo 28 de junio en El Playazo de Nerja, uno de los enclaves naturales más espectaculares del Mediterráneo andaluz.
Durante diez días —del 18 al 28 de junio—, el festival desplegará un programa ecléctico que conecta flamenco, indie, cultura popular y electrónica, culminando con una de las propuestas más ambiciosas del verano.
SPACE OF SOUND: EL CLUB SE TRASLADA A LA ARENA
El cierre de Solaris lleva la firma de Space of Sound, que traslada su esencia clubbing a un entorno completamente abierto. Al frente del cartel, Claptone, figura clave de la electrónica internacional, llevará su característico universo sonoro —misterio, house elegante y narrativa envolvente— a la costa malagueña.
Le acompañan nombres como Crusy, Nic Vesperi, Aafraa y Claudia Tejeda, configurando una jornada que transitará desde el house más profundo hasta sonidos de club más contemporáneos.
Una experiencia pensada como un festival dentro del propio festival: electrónica de alto nivel, puesta de sol frente al mar y una localización imposible de replicar en cualquier club.
Las entradas estarán disponibles en las próximas horas en la web oficial del festival, con cupos limitados en sus primeros tramos.
DIEZ DÍAS, SIETE EXPERIENCIAS
El cartel de Solaris Nerja se articula en torno a distintas propuestas que recorren múltiples géneros:
19 de junio — Chambao 25 Aniversario Celebración del cuarto de siglo del icónico grupo malagueño, junto a Rosario La Tremendita.
20 de junio — Bresh Nerja La popular fiesta global llega en formato open air a la playa.
21 de junio — Oh, See! Nerja Jornada indie con Ginebras, Shego, Puño Dragón, Neverland Bari, La Milagrosa y Rata.
23 de junio — Noche de San Juan DJ sets de Aaron Sevilla, Claudia León y Stella en la noche más simbólica del verano.
26 de junio — Flamenco Beach Fest Con La Corredera, Migue de Antílopez, Elfos del Rocío y más.
27 de junio — Techno Flamenco Fusión contemporánea con Marsal Ventura, Ian Tules y otros artistas.
28 de junio — Space of Sound Electrónica internacional con Claptone, Crusy, Nic Vesperi, Aafraa y Claudia Tejeda.
EL PLAYAZO: UN ESCENARIO NATURAL
Lejos de los recintos convencionales, Solaris apuesta por un entorno abierto y orgánico. El Playazo de Nerja no es un espacio adaptado: es naturaleza en estado puro. Arena clara, aguas turquesas y un horizonte que al atardecer se convierte en un escenario único.
Ubicada entre Málaga y Granada, Nerja se posiciona este verano como uno de los nuevos epicentros culturales del sur de Europa.
ACCESOS Y TRANSPORTE
El festival habilitará buses lanzadera desde Estación María Zambrano y el CC Neptuno, con opciones de ida, vuelta o trayecto completo, disponibles de forma independiente a la entrada.
EL VERANO EMPIEZA AQUÍ
Solaris Nerja no es solo un festival: es una declaración de intenciones. Diez días frente al Mediterráneo donde conviven tradición y vanguardia, con Space of Sound y Claptone como broche final de una primera edición que apunta alto.
Las entradas estarán disponibles en www.solarisnerja.com. Los primeros tramos, como el verano, no esperan.
Florencia Peña sorprendió con un cambio de look que marcó una nueva etapa personal.
La artista dejó atrás su clásico tono marrón para apostar por un colorado intenso.
Compartió el proceso en redes sociales con humor y sin buscar aprobación externa.
La transformación generó repercusión entre seguidores y colegas del medio.
En un escenario donde la imagen pública forma parte del lenguaje cotidiano de la farándula, Flor Peña volvió a instalarse en la novedad con una decisión que combina estética y mensaje personal. A los 51 años, la actriz y conductora optó por un cambio de look que implicó dejar su tradicional cabello castaño para adoptar un tono colorado, en una transformación que difundió a través de sus redes sociales y que rápidamente se volvió tema de conversación.
La elección no pasó desapercibida, no solo por el contraste visual con su estilo anterior, sino también por el modo en que la propia Peña decidió presentarlo. Con un mensajedirecto a través de las historias de Instagram, la figura planteó que se trató de una decisión tomada sin condicionamientos, en una etapa donde prioriza la libertad personal por sobre las expectativas externas.
Así se ve Flor Peña tras su cambio de look
El proceso fue registrado en video y compartido con sus seguidores, donde se la vio en la peluquería mientras avanzaba la transformación. En ese contexto, eligió musicalizar el momento con la popular canción «La Colorada» de la banda Pibes Chorros mientras su peluquero le daba los últimos retoques, en un gesto que aportó un tono cercano y reconocible. La frase que acompañó la publicación, “nadie me lo pidió pero a los 51 quiero ser colorada”, sintetizó el espíritu de la decisión.
El resultado final muestra una melena colorada, con flequillo largo y puntas desmechadas, que marca un quiebre respecto de su imagen previa, donde predominaban los tonos marrones y un estilo más clásico. En las imágenes anteriores al cambio, se la veía con cabello largo y ondas suaves, en una estética que venía sosteniendo desde hacía tiempo.
La reacción en redes fue inmediata, con comentarios que destacaron tanto el resultado como la actitud detrás de la elección. En ese sentido, el cambio de look se inscribe en una tendencia más amplia dentro del espectáculo, donde las figuras públicas utilizan su imagen como forma de expresión y como herramienta para comunicar decisiones personales.
Intentamos descifrar el enigma en tierras africanas… ¿te apuntas al viaje?
Es casi medianoche en Essaouira, esa joya ventosa de la costa marroquí que late a un ritmo distinto. El verano aprieta, pero la brisa marina muerde con ganas. la peña se apelmaza, manos en los bolsillos y barbillas hundidas, buscando calor en la comunión colectiva. Estamos en los márgenes de una marea humana de miles de almas, hombro con hombro, hipnotizados ante un escenario que escupe luz y flanqueado por muros de sonido que imponen respeto.
Hay quien baila como si no hubiera un mañana; otros simplemente se balancean, entregados al vaivén.
Algunos se quedan petrificados, ojos chapados, con la mente viajando por dimensiones paralelas. A mis espaldas, unos chavales en chándal se las ingenian para liar un petardo. Ojeando con disimulo por si asoma la madera. Entre el gentío, mujeres con hiyab maniobran con carritos de bebé en una estampa de puro contraste.
“Aquí no hace falta un bombo a negras que te dicte el paso…”.
De pronto, un latido orgánico y sutil brota de los altavoces: son los krakebs, esas castañuelas metálicas que son el alma de Marruecos. Entrelazándose en una danza infinita con el punteo grave y magnético del gimbri. Aquí no hace falta un bombo a negras que te dicte el paso; el público se rinde ante esa elegancia minimalista. A medida que la percusión se martillea en bucle, el tiempo se estira como un chicle y la conciencia empieza a flotar.
Estamos ante el Gnawa, esa música espiritual de trance puro que nace en las entrañas del Magreb
Un sonido meditativo y ancestral que ha arrastrado a medio millón de buscadores de ritmos hasta este Festival Gnaoua. Durante un fin de semana, Essaouira no duerme: el programa oficial estalla frente al puerto mientras, en cada esquina, músicos callejeros hechizan a pequeños grupos y los mercaderes hacen su agosto con los turistas quemados por el sol. De día, la ciudad es un estallido de color y alegría, todos seducidos por ese groove hipnótico que hace que la población de la ciudad se multiplique hasta niveles de locura.
El Gnawa no es solo música; es un ritual de resistencia y una vía directa al trance que ha sobrevivido siglos. Pero, ¿qué tiene la repetición que nos ancla al suelo mientras nos eleva el espíritu?
La repetición no es monotonía; es una herramienta de precisión quirúrgica diseñada para liberar la mente.
Cuando el loop se apodera de la pista, el ego se disuelve y lo único que queda es el presente absoluto. Es el mismo principio que rige en las iglesias de Detroit o en las dunas de Marruecos: el ritmo como plegaria.
La música ultrarrepetitiva funciona como un espejo: si te quedas el tiempo suficiente frente a ella, acabas viendo partes de ti mismo que el ruido del día a día te oculta.
Esa es la magia que se respira en Essaouira. No es solo un festival, es una zona de autonomía temporal donde el tiempo lineal salta por los aires. Los músicos, con sus túnicas de colores vibrantes y sus movimientos rítmicos, actúan como chamanes modernos. El gimbri marca el pulso del corazón y los krakebs son el metrónomo de una conciencia colectiva que late al unísono.
Somos ritmo, vibración y que, a veces, la única forma de encontrarse es perdiéndose en el bucle
Al final, ya sea en un club oscuro de Berlín o bajo las estrellas de la costa africana, la música ultrarrepetitiva nos recuerda lo más básico: que somos ritmo, que somos vibración y que, a veces, la única forma de encontrarse es perdiéndose en el bucle.