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  • Andrea del Boca confesó cuál fue su arreglo con la producción de Gran Hermano y generó polémica

    Andrea del Boca confesó cuál fue su arreglo con la producción de Gran Hermano y generó polémica

    Andrea del Boca causó asombro al revelar detalles del acuerdo que hizo con la producción de Gran Hermano Generación Dorada cuando debió retirarse provisionalmente de la casa por cuestiones médicas. La artista detalló los motivos por los cuales optó por permanecer distanciada de la prensa a lo largo de ese lapso y ratificó que su reincorporación al certamen ya se encontraba planificada de antemano.

    “Yo no estuve en programas del afuera porque eso ya lo habíamos consensuado con el big porque iba a volver a entrar”, manifestó la artista al dar precisiones sobre su retirada. “Ir a todos los programas era como que había salido del juego”, argumentó. Sus declaraciones provocaron un fuerte impacto entre los fanáticos del certamen y reavivaron la polémica en torno a las normativas del ciclo.

    Además, la artista aclaró que su aislamiento fue estricto durante los días que permaneció fuera de la competencia para no contaminar su visión del juego. Según explicó, la intención de la producción y de ella misma era preservar el espíritu del reality, evitando que consumiera las repercusiones de las redes sociales o los análisis de los panelistas de los debates televisivos, lo que le hubiera dado una ventaja injusta sobre sus compañeros.

    Esta revelación generó una ola de opiniones divididas entre los fanáticos del programa en las redes sociales. Mientras que algunos seguidores defendieron la transparencia de la actriz al contar el pacto, otros criticaron duramente a la organización por considerar que este tipo de arreglos excepcionales rompe con el aislamiento total que caracteriza al formato tradicional.

    Andrea del Boca, otra vez en la placa de nominados de Gran Hermano

    Andrea del Boca volvió a quedar en la placa de nominados de cara a lo que será la votación del domingo, y será la cuarta vez que la integre. Las últimas 3 veces que había estado en zona de eliminación habían sido previo a abandonar la casa por sufrir problemas de salud (caída y picos de presión). Recordemos que la artista volvió a la casa gracias al Golden Ticket.

    La sorpresiva jugada de Titi de subir a Andrea del Boca a la placa definitiva respondió a una estrategia orientada a la supervivencia de su propio grupo. La actriz originalmente no había quedado nominada por el voto de sus compañeros en el confesionario. Pero «Titi» pensó que al sumar a una figura de alto perfil y fuerte personalidad a la lista de nominados, se iban a dividir los votos, evitando que el apoyo de la audiencia se concentrara en un solo candidato y dejando menos expuestos a los participantes más afines a su entorno.

    Quedaron inhabilitados para emitir su voto Luana Fernández, Yanina Zilli, Pincoya, Matías Hanssen, Cinzia Francischiello y Campanita, quienes obtuvieron tarjetas rojas durante la distribución de cajas que llevó a cabo Titi como parte de las ventajas de su liderazgo. Esta restricción alteró por completo los planes de varios participantes que dependían de esos apoyos para armar sus estrategias de nominación.

    Placa Gran Hermano

    La placa final quedó compuesta por Brian Sarmiento, Franco Zunino, Emanuel Di Gioia, Juan «Juanicar» Caruso, Solange Abraham, Yisela «Yipio» Pintos, Andrea del Boca y Matías Hanssen, quien ya cargaba con una nominación por una sanción de la semana anterior debido a no utilizar el micrófono mientras estaba hablando, por lo que el «Big» opto por dejarlo en zona de eliminación de cara a esta semana.

  • El insólito motivo que desató una feroz pelea en Gran Hermano: «Relajate un poco»

    El insólito motivo que desató una feroz pelea en Gran Hermano: «Relajate un poco»

    Lo que estuvo a punto de ser una celebración se transformó casi en un escándalo dentro de la casa de Gran Hermano Generación Dorada, debido a que la torta armada para conmemorar los 100 días provocó una intensa discusión por la repartición de las porciones. Manuel Ibero y Catalina «Titi» Tcherkaski asumieron la tarea de dividir el pastel, momento que Sol Abraham aprovechó para lanzar un comentario.

    “Abogados cuando conviene y jueces cuando conviene”, murmuró por lo bajo la participante que acababa de regresar al juego, pero Manu llegó a escucharla y le contestó al instante: “No, te explico si querés para que lo entiendas, porque por ahí te cuesta. Nosotros dividimos las cosas en 23”. Frente a ese cruce, Brian Sarmiento intervino para respaldar a su compañera: “Pará, para, ¿por qué le hablás así?”.

    “Le estoy explicando… vos no me vengas a decir a mí cómo se habla, porque vos sos una persona… con tu historial vos no me podés explicar nada”, le contestó el exfutbolista, que no se guardó nada: “¿Qué tiene que ver que te explique cómo hablar? ¿Qué tiene que ver el historial? El historial es tuyo también, entonces vos no podes ni hablar. ¿Qué le venís a hablar a Sol así? Ningunearla. ¿Qué te pasa que hablás así? Relajate un poco”.

    Tamara Paganini observó que la comida no siempre se divide en 23 partes, a lo que Titi reaccionó enseguida: “Cuando ellas no tienen qué comer se divide en 23 para que tengan su parte para negociarla”. En ese instante, Manuel rememoró: “Por eso Sol agarró un huevo más porque ella no come carne. Gracias por darme la razón”.

    Desde el streaming room, Sol optó por desahogarse con Brian: “La verdad a mí me hizo sentir muy incómoda. Pero por el otro lado digo, qué bueno que se están cayendo las caretas. Hablo puntualmente de Manuel, es una persona reprimida, tiene una personalidad ahí guardada y se re nota”.

    Por su lado, Andrea del Boca le señaló: “Busca hacer quilombo para tener entidad en la casa, si no tiene eso no…”. A lo que Manuel le manifestó: “En realidad busca cuestionar las cosas que funcionan a propósito… La gente de mierda se junta con gente de mierda”. Esta tensa conversación dejó en claro que la convivencia está totalmente rota y que las alianzas dentro del reality volvieron a cambiar de forma drástica.

    Cómo quedó la placa de nominados de Gran Hermano

    La reciente ronda de votación en Gran Hermano configuró una placa de nominados compuesta por Brian Sarmiento, Emanuel Di Gioia, Matías Hanssen, Juanicar, Solange Abraham, Andrea Del Boca, Yipio y Franco Zunino. Si bien la elección de los jugadores estableció un rumbo claro, la determinación definitiva de la líder de la semana, Titi Tcherkaski, alteró la lista que se había armado en primera instancia.

    Placa Gran Hermano

    Tras el juego especial que determinó quiénes tenían permitido votar y quiénes quedaban fuera de la gala, los participantes autorizados pasaron por el confesionario. El voto ubicó en la cuerda floja a Brian Sarmiento, Emanuel Di Gioia, Juanicar, Solange Abraham, Yipio, Franco Zunino y Tamara Paganini. A esta lista se incorporó Matías Hanssen, quien recibió un castigo por parte del «Big» por haber dialogado sin el microfono.

    No obstante, la gala aún reservaba una jugada fundamental. En su rol de líder de la semana, Titi dispuso de la ventaja de remover a un nominado de la placa y agregar a otro. La participante optó por rescatar a Tamara Paganini y meter en su reemplazo a Andrea Del Boca, un giro que provocó asombro entre sus compañeros. La maniobra de la líder contó con una explicación clara.

    Con ese movimiento busca repartir votos y evitar que alguno de los integrantes más cercanos a su grupo quede demasiado expuesto en la votación del público. De este modo, la lista de candidatos a abandonar la casa experimentó un vuelco significativo en comparación con la que se había estructurado luego del voto inicial.

  • China llenó sus calles de coches eléctricos y ahora empieza la parte más difícil de la revolución verde. Para 2030 tendrá que gestionar más de un millón de toneladas de baterías usadas cada año

    China llenó sus calles de coches eléctricos y ahora empieza la parte más difícil de la revolución verde. Para 2030 tendrá que gestionar más de un millón de toneladas de baterías usadas cada año

    Durante años, China mostró al mundo la cara más brillante de la movilidad eléctrica: fábricas gigantes, marcas nuevas, coches cada vez más baratos, baterías más potentes y ciudades donde los motores de combustión empezaron a sonar como una tecnología vieja. La transformación fue tan rápida que cambió el mapa mundial del automóvil. Pero toda revolución tecnológica deja residuos. Y en el caso del coche eléctrico, esos residuos pesan cientos de kilos por vehículo.

    China calcula que el volumen anual de baterías retiradas de vehículos de nueva energía superará el millón de toneladas en 2030. El dato fue señalado por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información chino durante una reunión nacional sobre reciclaje, donde las autoridades pidieron acelerar la creación de un sistema sólido para gestionar esa ola de baterías usadas.

    El coche eléctrico no termina su historia cuando deja de circular

    China llenó sus calles de coches eléctricos y ahora empieza la parte más difícil de la revolución verde. Para 2030 tendrá que gestionar más de un millón de toneladas de baterías usadas cada año
    © Audi AG.

    La gran promesa del vehículo eléctrico está en reducir emisiones durante el uso, especialmente cuando la electricidad viene cada vez más de fuentes renovables. Pero la batería tiene otra historia: se fabrica con materiales valiosos, exige una cadena industrial compleja y, al final de su vida útil, debe desmontarse, transportarse y reciclarse sin improvisaciones.

    Ese momento está llegando para China. Los primeros grandes lotes de coches eléctricos vendidos durante el boom de la última década empezarán a retirar sus baterías en los próximos años. Algunas podrán tener una segunda vida en almacenamiento estacionario. Otras deberán pasar directamente por plantas de reciclaje.

    El problema es que una batería usada no es basura común. Puede contener litio, níquel, cobalto, manganeso, cobre y aluminio. Si se recuperan bien, esos materiales reducen la presión sobre la minería y vuelven a la cadena productiva. Si se manipulan mal, pueden provocar incendios, contaminación y pérdidas económicas.

    China quiere que cada batería tenga una identidad digital

    La respuesta del gobierno chino va en una dirección clara: trazabilidad. Las nuevas medidas establecen que cada batería de un vehículo de nueva energía tenga una identidad digital para seguirla durante todo su ciclo de vida. Las normas provisionales fueron emitidas por el MIIT y otros organismos, y entraron en vigor el 1 de abril de 2026.

    La idea es sencilla, pero ambiciosa: saber dónde está cada batería, quién la recibió, cómo fue transportada, qué empresa la procesó y cuál fue su destino final. En una industria de millones de unidades, ese nivel de control puede marcar la diferencia entre una economía circular real y un mercado paralelo difícil de vigilar.

    El gobierno también quiere reforzar las responsabilidades de fabricantes, vendedores, operadores logísticos y recicladores. No alcanza con producir coches eléctricos: las empresas deberán responder por lo que ocurre cuando sus baterías dejan de servir en un vehículo.

    El gran enemigo es el reciclaje informal

    El valor de los materiales convierte a las baterías usadas en un negocio atractivo. Y ahí aparece el riesgo: intermediarios sin licencia, talleres clandestinos, desmontaje sin controles, productos reciclados de baja calidad y residuos peligrosos fuera de instalaciones autorizadas.

    Las autoridades chinas ya pidieron reforzar las inspecciones y combatir actividades ilegales en toda la cadena. La preocupación no es abstracta: cuando una batería de alto voltaje se manipula sin estándares adecuados, el problema puede ir desde una pérdida de materiales estratégicos hasta incendios o contaminación localizada.

    La investigación científica también apunta a ese cuello de botella. Un estudio publicado en 2026 advierte que, en un escenario sin cambios, el reciclaje formal podría estancarse en torno al 53% después de 2030. En cambio, una estrategia más fuerte de responsabilidad extendida del productor podría elevar la participación del reciclaje formal por encima del 92% hacia 2060 y reducir daños ambientales entre un 44% y un 73%.

    La batería usada también puede ser una mina urbana

    China llenó sus calles de coches eléctricos y ahora empieza la parte más difícil de la revolución verde. Para 2030 tendrá que gestionar más de un millón de toneladas de baterías usadas cada año
    © Recyclia Internacional.

    Hay otra forma de mirar esta montaña de residuos: como una reserva de materiales críticos. China no solo quiere evitar contaminación. También quiere recuperar recursos para sostener su dominio industrial.

    Empresas como CATL, el mayor fabricante mundial de baterías, ya integran reciclaje dentro de su estrategia. La compañía opera una de las mayores plantas de recuperación de materiales para baterías y espera que el almacenamiento energético gane cada vez más peso en su negocio global hacia 2030.

    Esa conexión es clave. Las baterías retiradas de coches no siempre mueren del todo. Muchas pierden capacidad para el uso automotor, donde la exigencia es alta, pero todavía pueden servir para almacenamiento estacionario: redes eléctricas, edificios, respaldo para renovables o instalaciones industriales. Primero segunda vida; después reciclaje. Ese podría ser el camino ideal, siempre que el seguimiento sea preciso.

    La transición verde también necesita una salida ordenada

    El caso chino muestra una verdad que a veces queda fuera del discurso sobre movilidad limpia: electrificar no basta. También hay que cerrar el ciclo. Producir, usar, retirar, reutilizar, reciclar y recuperar materiales. Si una de esas etapas falla, la promesa ambiental se debilita.

    China tiene una ventaja evidente: escala industrial, control regulatorio y empresas capaces de mover el mercado global. Pero también tiene el problema más grande, precisamente porque fue el país que más rápido empujó la adopción masiva del vehículo eléctrico.

    La próxima gran carrera no será solo fabricar coches eléctricos más baratos o baterías con más autonomía. Será saber qué hacer con millones de baterías cuando abandonen las carreteras.

    Y ahí está el giro incómodo. La revolución eléctrica china no termina en una autopista llena de coches silenciosos. Termina, o empieza de nuevo, en una planta de reciclaje donde cada batería debe demostrar que la movilidad limpia puede ser algo más que cambiar el tubo de escape por un enchufe.

  • Un histórico conductor filtró cómo se manipulaban los votos de Gran Hermano

    Un histórico conductor filtró cómo se manipulaban los votos de Gran Hermano

    La polémica alrededor de Gran Hermano sumó un nuevo capítulo este jueves luego de que el histórico conductor Jorge Rial revelara públicamente mecanismos que, según su experiencia al frente del reality, eran utilizados para influir en el desarrollo de las eliminaciones. Sus declaraciones llegaron en un contexto especialmente sensible para el programa, marcado por cuestionamientos de fanáticos, debates en redes sociales y críticas mediáticas sobre la transparencia del formato.

    En el programa de streaming Revueltos, que conduce junto a Viviana Canosa, el periodista anticipó que iba a contar uno de los secretos mejor guardados del reality. “Le saco la nariz al payaso, no hay drama”, lanzó antes de comenzar su explicación, en referencia a los cuestionamientos que desde hace semanas rodean al programa y a las sospechas de manipulación que circulan entre los seguidores del formato.

    Según explicó Rial, la producción monitoreaba permanentemente el desempeño televisivo de cada participante para determinar quiénes aportaban más contenido y generaban mayor interés entre los televidentes. “Cuando se vota, obviamente hay un tiempo para votar. Vos como producción sabés quién te rinde y quién no te rinde”, afirmó. Luego profundizó: “Y vos ves que se fue a placa uno que te rinde mucho y puede irse. Arranca la votación y el que vos querés que se quede, se está yendo”.

    Frente a ese escenario, el conductor reconoció cuál era la herramienta que utilizaban para influir en el resultado sin alterar directamente los sufragios emitidos por el público. “Entonces, ¿qué hacía yo? Alargaba o acortaba el tiempo de la votación. No había trampa. Era acortar los tiempos de votación. Los votos que entraban eran reales”, sostuvo, generando una fuerte repercusión en redes sociales y entre los fanáticos del ciclo.

    Rial también dejó otra definición que alimentó el debate sobre el rol de la producción dentro del reality. Ante la consulta sobre si existían participantes predilectos para consagrarse campeones, respondió: “Todo el mundo dice ‘¿quién quiere Gran Hermano que gane?’. Una vez que entraron, no te importa quién gana”. Con esa frase intentó marcar una diferencia entre la búsqueda de mantener jugadores atractivos para el espectáculo durante el desarrollo del programa y el desenlace final de la competencia.

    Las revelaciones se conocieron pocos días después de que Juliana “Furia” Scaglione asegurara públicamente que durante su eliminación se habrían borrado votos, una acusación que incrementó las dudas de parte del público.

    Cómo quedó la placa de nominados de Gran Hermano esta semana

    Mientras la polémica por las votaciones domina la conversación pública, dentro de la casa de Gran Hermano: Generación Dorada ya quedó definida la nueva placa de nominados que enfrentará una de las eliminaciones más importantes de la temporada. La gala del miércoles volvió a estar marcada por estrategias, alianzas y movimientos inesperados.

    La líder semanal, Catalina Titi Tcherkaski, utilizó su beneficio para modificar la conformación original de la placa. La jugadora decidió salvar a Tamara Paganini y, en contrapartida, subir a Andrea del Boca, una decisión que generó repercusiones inmediatas entre los participantes y seguidores del reality.

    De esta manera, la placa definitiva quedó integrada por Matías Hanssen, Brian Sarmiento, Franco Zunino, Emanuel Di Gioia, JuaniCar, Sol Abraham, Gisela Pintos y Andrea del Boca. Todos ellos quedaron expuestos a la decisión del público de cara a la próxima gala de eliminación.

    Con varias figuras fuertes y perfiles muy diferentes compartiendo la misma placa, la definición aparece como una de las más abiertas de la edición. Los fandoms ya comenzaron a movilizarse en redes sociales y la expectativa crece a medida que se acerca la gala decisiva. En medio de las acusaciones sobre supuestas manipulaciones y los cuestionamientos al formato, el resultado de esta semana será observado con especial atención por la audiencia y los propios participantes.

  • Protagonista en The Walking Dead: así fue la impresionante transformación de Steven Yeun

    Protagonista en The Walking Dead: así fue la impresionante transformación de Steven Yeun

    • Steven Yeun alcanzó fama mundial por su papel de Glenn en The Walking Dead, uno de los personajes más queridos de la serie.
    • Tras su salida de la ficción, apostó por proyectos de cine independiente y roles más desafiantes para evitar quedar encasillado.
    • Su actuación en Minari le valió una histórica nominación al Premio Óscar y el reconocimiento de la crítica.
    • También brilló en Beef, consolidándose como uno de los actores más respetados y versátiles de su generación.

    La historia de Steven Yeun es una muestra de cómo un final impactante en televisión puede convertirse en el impulso definitivo hacia una carrera de primer nivel. El actor alcanzó la fama mundial gracias a su interpretación de Glenn Rhee en la serie de zombis The Walking Dead, donde se convirtió en uno de los personajes más queridos por los fanáticos. Su salida de la ficción, marcada por una de las escenas más recordadas y comentadas de la televisión moderna, parecía cerrar una etapa difícil de superar.

    Sin embargo, lejos de quedar ligado para siempre a aquel papel, Yeun aprovechó la oportunidad para reinventarse y explorar nuevos desafíos. Tras abandonar la serie, comenzó a participar en producciones independientes y proyectos cinematográficos de gran prestigio, demostrando una notable capacidad para adaptarse a géneros y personajes muy distintos. Su crecimiento artístico fue acompañado por el reconocimiento de la crítica especializada, que destacó su talento y versatilidad.

    La consagración llegó con trabajos que lo posicionaron entre los actores más respetados de su generación. Su actuación en la película Minari le valió una histórica nominación al Premio Óscar, mientras que su desempeño en la serie Bronca (Beef) le permitió sumar importantes galardones y consolidar su prestigio internacional. De esta manera, Steven Yeun transformó el final de un personaje icónico en el punto de partida de una de las carreras más exitosas de Hollywood.

    Como fue la increíble transformación de Steven Yeun

    La evolución de Steven Yeun es una de las más destacadas de Hollywood en los últimos años. El actor alcanzó reconocimiento internacional gracias a su papel de Glenn Rhee en la exitosa serie The Walking Dead, donde se convirtió en uno de los personajes más queridos por el público. Su salida de la ficción, marcada por una de las escenas más impactantes de la televisión reciente, parecía poner fin a una etapa difícil de igualar, pero terminó convirtiéndose en el punto de partida de una nueva y exitosa faceta profesional.

    Steven Yeun

     De esta manera, Steven Yeun pasó de ser una estrella televisiva a convertirse en una de las figuras más valoradas y versátiles del cine y la televisión contemporáneos.

    De esta manera, Steven Yeun pasó de ser una estrella televisiva a convertirse en una de las figuras más valoradas y versátiles del cine y la televisión contemporáneos.

    Getty Images

    Tras despedirse de la serie, Yeun evitó quedar encasillado en el género que lo llevó a la fama y apostó por proyectos más desafiantes dentro del cine independiente. Gracias a una cuidadosa selección de papeles, logró demostrar una notable amplitud interpretativa y construir una identidad artística propia. Su capacidad para alternar entre dramas intensos, producciones de autor y trabajos de animación le permitió ganar reconocimiento entre críticos y colegas de la industria.

    El resultado de esa transformación quedó reflejado en una serie de hitos que consolidaron su prestigio internacional. Su actuación en Minari le valió una histórica nominación al Premio Óscar, mientras que su trabajo en Beef le permitió obtener importantes reconocimientos y reforzar su posición como uno de los intérpretes más respetados de su generación. De esta manera, Steven Yeun pasó de ser una estrella televisiva a convertirse en una de las figuras más valoradas y versátiles del cine y la televisión contemporáneos.

  • Microsoft dice que su nuevo chip cuántico Majorana 2 puede adelantar una revolución que parecía lejana. La compañía promete un ordenador cuántico escalable para 2029, aunque los físicos todavía piden pruebas más abiertas

    Microsoft dice que su nuevo chip cuántico Majorana 2 puede adelantar una revolución que parecía lejana. La compañía promete un ordenador cuántico escalable para 2029, aunque los físicos todavía piden pruebas más abiertas

    Microsoft acaba de ponerle fecha a una de las promesas más escurridizas de la tecnología moderna: 2029. Ese es el año en el que la compañía cree que podrá alcanzar un ordenador cuántico escalable, una máquina capaz de hacer cálculos que hoy ni siquiera los superordenadores más potentes pueden resolver en tiempos razonables. No hablamos de un ordenador “doméstico” como un portátil en el salón, sino de una infraestructura cuántica útil, probablemente remota, especializada y pensada para ciencia, materiales, química o criptografía.

    La pieza central de ese salto se llama Majorana 2, el nuevo chip cuántico topológico de Microsoft. Según la compañía, sus cúbits son hasta 1.000 veces más fiables que los de la generación anterior y alcanzan una vida media de 20 segundos, con algunos casos de laboratorio que superan el minuto. Para un usuario común, 20 segundos suena ridículo. En computación cuántica, donde la información puede perderse en milisegundos, es una eternidad.

    El cambio clave está en los materiales, no solo en el diseño

    Microsoft asegura haber encontrado una forma de hacer cúbits mucho más estables con Majorana 2. El avance podría acercar el primer ordenador cuántico práctico a 2029, pero la comunidad científica sigue mirando con lupa
    © Microsoft.

    La computación cuántica lleva años chocando contra el mismo enemigo: el error. Los cúbits son extremadamente delicados. Vibraciones, ruido térmico, radiación o pequeñas interferencias pueden romper el estado cuántico y arruinar el cálculo. Por eso, muchos laboratorios no compiten solo por tener más cúbits, sino por lograr que esos cúbits duren, se controlen y se corrijan mejor.

    Microsoft afirma que Majorana 2 mejora ese punto con un cambio de materiales. El chip sustituye el aluminio del diseño anterior por plomo como superconductor principal, y actualiza la zona semiconductora con una mezcla de arseniuro de indio y arseniuro-antimoniuro de indio. Reuters también señala que el uso de plomo diferencia la estrategia de Microsoft de otros enfoques más habituales en la industria.

    La idea es que esta arquitectura ayude a estabilizar los cúbits topológicos, una clase de cúbit que, en teoría, debería ser más resistente a errores porque almacena información de una manera menos vulnerable al ruido local. Si funciona a escala, podría reducir parte del enorme coste de corrección de errores que hoy hace tan difícil construir una máquina cuántica realmente útil.

    Majorana 2 promete 20 segundos de estabilidad, y eso cambia el calendario de Microsoft

    El dato más llamativo es la vida media de los cúbits: 20 segundos. Microsoft asegura que algunos cúbits individuales llegaron incluso a mantenerse estables durante más de un minuto. La compañía vincula este avance con una mejora de fiabilidad de 1.000 veces frente a la generación anterior y, gracias a eso, dice que ha recortado a la mitad su calendario para llegar a un ordenador cuántico escalable en 2029.

    Esto no significa que en 2029 vaya a aparecer un “PC cuántico” en una tienda. La computación cuántica seguirá necesitando condiciones extremas, sistemas criogénicos, control sofisticado y software especializado. Lo que Microsoft promete es algo distinto: una máquina cuántica práctica y escalable, accesible para resolver problemas complejos en áreas como diseño de materiales, simulación molecular, optimización o investigación científica.

    En ese punto, la carrera no es solo contra Google, IBM o Amazon. También es contra el propio escepticismo acumulado del sector.

    La palabra “Majorana” todavía viene cargada de polémica

    Microsoft lleva años apostando por cúbits topológicos basados en modos de Majorana, unas cuasipartículas exóticas que, en teoría, permitirían una computación cuántica más estable. El problema es que demostrar de forma inequívoca esos estados no ha sido sencillo. De hecho, la compañía arrastra dudas por episodios anteriores, incluida la retirada de un paper en 2021 relacionado con sus afirmaciones sobre señales de Majorana. Reuters recuerda que algunos físicos siguen pidiendo datos más reproducibles y transparentes antes de aceptar plenamente las conclusiones de Microsoft.

    Science News y Scientific American también recogieron el escepticismo de investigadores externos, que consideran que Microsoft aún debe demostrar con claridad que sus cúbits topológicos funcionan como promete. En otras palabras: el anuncio es importante, pero no clausura el debate científico.

    Ese matiz importa. En tecnología cuántica, una mejora anunciada en laboratorio no equivale automáticamente a una revolución comercial. Entre un chip prometedor y una máquina tolerante a fallos hay un abismo de ingeniería.

    La IA también entra en el laboratorio cuántico

    Microsoft asegura haber encontrado una forma de hacer cúbits mucho más estables con Majorana 2. El avance podría acercar el primer ordenador cuántico práctico a 2029, pero la comunidad científica sigue mirando con lupa
    © Microsoft.

    Otro detalle relevante del anuncio es el papel de Microsoft Discovery, la plataforma de inteligencia artificial que la compañía usó para explorar combinaciones de materiales y acelerar el diseño del chip. Según Microsoft, esta IA permitió simular flujos de trabajo científicos, probar alternativas y encontrar configuraciones que habrían requerido mucho más tiempo mediante métodos tradicionales.

    Ahí aparece una segunda carrera dentro de la primera. La computación cuántica podría servir algún día para descubrir nuevos materiales, pero antes la IA ya está ayudando a diseñar los materiales necesarios para construir mejores ordenadores cuánticos. Es una especie de bucle tecnológico: inteligencia artificial para crear chips cuánticos, chips cuánticos para resolver problemas que podrían acelerar la ciencia de materiales.

    Microsoft también anunció que Discovery estará disponible para investigadores, con la idea de llevar ese enfoque de IA científica a otros laboratorios y proyectos.

    El salto no está garantizado, pero la fecha ya está sobre la mesa

    Majorana 2 no convierte la computación cuántica en una tecnología cotidiana de la noche a la mañana. Tampoco prueba, por sí solo, que Microsoft vaya a ganar la carrera. Pero sí marca un cambio de tono. La compañía ya no habla de décadas lejanas, sino de 2029. Y eso obliga al resto del sector a responder con datos, no solo con promesas.

    La frase “ordenador cuántico doméstico” suena demasiado fuerte para lo que Microsoft realmente está planteando. Lo más probable, incluso si cumple su calendario, es que el acceso llegue mediante servicios en la nube, centros de investigación o plataformas especializadas. Pero el fondo de la noticia sigue siendo enorme: Microsoft cree haber encontrado una vía para que los cúbits sean más estables, más fiables y más escalables.

    El futuro cuántico todavía no cabe en un escritorio. Quizá nunca lo haga como imaginamos. Pero si Majorana 2 resiste el escrutinio científico, 2029 podría dejar de ser una fecha de marketing y convertirse en algo bastante más serio: el año en que la computación cuántica empezó a salir del laboratorio para enfrentarse al mundo real.

  • La jugada maestra que cambió todo: quiénes quedaron en la placa de nominados de Gran Hermano

    La jugada maestra que cambió todo: quiénes quedaron en la placa de nominados de Gran Hermano

    Titi Tcherkaski usó su beneficio de líder y cambió el escenario de cara a la 14° gala de nominación de Gran Hermano Generación Dorada. La jugadora decidió bajar a Tamara Paganini de la placa y subir en su lugar a Andrea del Boca, una movida que redistribuyó el riesgo dentro del juego y dejó a ocho participantes expuestos al voto del público.

    La placa definitiva de la semana 15 quedó integrada por Brian Sarmiento, Franco Zunino, Emanuel Di Gioia, Juan «Juanicar» Caruso, Solange Abraham, Yisela «Yipio» Pintos, Andrea del Boca y Matías Hanssen, quien ya arrastraba una nominación por sanción de la semana anterior. La lógica detrás del movimiento de Titi fue estratégica, ya que incorporó a la actriz para dispersar los votos del público y reducir la exposición de los jugadores más cercanos a su grupo.

    Otro momento que marcó la noche fue la intervención de Santiago del Moro, quien interrumpió la dinámica para dirigirse directamente a los participantes: «Esto va para todos. Las cuestiones que tengan que ver conmigo, me las dicen a mí en la carita que la pongo todos los días acá. Yo veo todo, chicos». Luego suavizó el tono: «Les quiero pedir disculpas porque no llego a hablar con todos o simplemente hablo con el que me enfoca la cámara».

    La semana también estuvo marcada por la salida voluntaria de Gladys «La Bomba Tucumana», quien abandonó la casa por la puerta giratoria argumentando que el encierro la había superado. Para cubrir ese lugar, la producción utilizó un Golden Ticket e hizo ingresar a la actriz Alejandra Majluf, cuya entrada generó un emocionante reencuentro con Andrea del Boca. A eso se sumó el regreso de Solange Abraham, que volvió a la competencia luego de haber sido expulsada.

    Cómo votó cada participante en Gran Hermano

    La distribución de votos de la noche mostró una concentración marcada sobre Brian Sarmiento, que terminó siendo el jugador más nominado.

    • Charlotte Caniggia: 2 votos a Brian Sarmiento, 1 a Solange Abraham
    • Cola: 2 votos a Yipio, 1 a Nigro
    • Manuel Ibero: 2 votos a Brian Sarmiento, 1 a Zunino
    • Brian Sarmiento (nominación espontánea): 3 votos a Zunino, 2 a Emanuel Di Gioia
    • Mariela Prieto: 2 votos a Tamara, 1 a Yipio
    • Emanuel Di Gioia: 2 votos a Juanicar, 1 a Brian Sarmiento
    • Andrea del Boca (anulados por beneficio de Tati Luna): 2 votos a Solange Abraham, 1 a Brian Sarmiento
    • Nenu López: 2 votos a Campanita, 1 a Cinzia
    • JC: 2 votos a Zunino, 1 a Juanicar
    • Tamara Paganini: 2 votos a Emanuel Di Gioia, 1 a Yipio
    • Yipio: 2 votos a Tamara, 1 a Brian Sarmiento
    • Titi Tcherkaski: 2 votos a Emanuel Di Gioia, 1 a Solange Abraham
    • Zunino: 2 votos a Juanicar, 1 a Brian Sarmiento
    • Nigro: 2 votos a Solange Abraham, 1 a Brian Sarmiento
    • Juanicar: 2 votos a Brian Sarmiento, 1 a Zunino

    Brian Sarmiento – Gran hermano

    No pudieron votar Luana Fernández, Yanina Zilli, Pincoya, Matías Hanssen, Cinzia Francischiello y Campanita, quienes recibieron tarjetas rojas en el reparto de cajas que realizó Titi como parte de su beneficio de liderazgo. Por otro lado, la dinámica de votación del público tendrá una particularidad esta semana, ya que las primeras 24 horas serán con voto positivo y los días siguientes pasarán a voto negativo hasta la 16° gala de eliminación, prevista para el lunes 8 de junio.

  • Bitcoin no cayó por un ordenador cuántico, pero algo se rompió igual. El paper de Google dejó al descubierto una tensión incómoda entre ciencia, seguridad y censura

    Bitcoin no cayó por un ordenador cuántico, pero algo se rompió igual. El paper de Google dejó al descubierto una tensión incómoda entre ciencia, seguridad y censura

    Bitcoin no amaneció roto. Nadie vació millones de wallets con una computadora cuántica escondida en un laboratorio, ni apareció de golpe el temido “Q-Day” que desde hace años ronda como fantasma a la criptografía moderna. Pero algo sí cambió: la conversación dejó de ser puramente científica.

    El detonante fue un paper de Google Quantum AI publicado en marzo, donde la compañía afirmó haber reducido de forma notable los recursos cuánticos necesarios para atacar criptografía basada en curvas elípticas, el tipo de protección que sostiene redes como Bitcoin y Ethereum. Google habló de divulgación responsable, de pruebas verificables y de no dar instrucciones a posibles atacantes.

    Ahora, Justin Drake, desarrollador de la Fundación Ethereum y coautor del estudio, sostiene que la historia tuvo otra capa: según él, el gobierno de Estados Unidos impidió publicar el método completo.

    El paper de Google no decía “Bitcoin está muerto”, pero sí movía la fecha del miedo

    Bitcoin no cayó por un ordenador cuántico, pero algo se rompió igual. El paper de Google dejó al descubierto una tensión incómoda entre ciencia, seguridad y censura
    © Shutterstock / promaxcreation.

    La investigación de Google Quantum AI no anunciaba una amenaza inmediata. Eso es importante. La propia compañía explicó que los ordenadores cuánticos criptográficamente relevantes todavía no existen a escala práctica, pero también advirtió que los recursos necesarios para romper ciertos sistemas podrían ser menores de lo que se pensaba. En su blog oficial, Google afirmó que futuras computadoras cuánticas podrían romper la criptografía de curva elíptica con menos cúbits y puertas lógicas de lo estimado previamente.

    La cifra que más ruido hizo fue esta: menos de 500.000 cúbits físicos, bajo ciertas suposiciones de hardware, para ejecutar circuitos capaces de atacar ECDLP-256 en pocos minutos. Es una reducción aproximada de 20 veces frente a estimaciones anteriores, según Google.

    Traducido: Bitcoin no está en peligro hoy, pero el muro parece menos alto de lo que se creía.

    La parte que no se publicó es la que ahora importa

    Google no mostró los circuitos completos. En su lugar, publicó una prueba de conocimiento cero, una herramienta criptográfica que permite verificar que algo existe sin revelar exactamente cómo funciona. La compañía lo presentó como un modelo de divulgación responsable: suficiente para que terceros comprueben el resultado, insuficiente para que un atacante tenga una receta lista.

    Hasta ahí, la explicación oficial sonaba razonable. El giro llegó cuando Justin Drake afirmó en X que esa omisión no habría sido una decisión libre del equipo académico. Según su versión, las optimizaciones quedaron ocultas porque Estados Unidos bloqueó su publicación. Drake lo llamó “censura académica”, aunque no identificó qué agencia intervino ni qué argumento legal o estratégico se usó.

    Ese detalle cambia el tono de toda la historia. Ya no hablamos solo de prudencia científica. Hablamos de una frontera donde la investigación abierta empieza a rozar los intereses de seguridad nacional.

    El dilema es simple y terrible: publicar puede ayudar a defender, pero también a atacar

    Bitcoin no cayó por un ordenador cuántico, pero algo se rompió igual. El paper de Google dejó al descubierto una tensión incómoda entre ciencia, seguridad y censura
    © YouTube / ZKProof Standards.

    En ciberseguridad existe una discusión vieja: ¿conviene revelar una vulnerabilidad para que el mundo pueda prepararse, o esconderla para no facilitar ataques? Google eligió una vía intermedia. No publicó los circuitos, pero sí una prueba verificable. En su blog, la compañía dijo que se involucró con el gobierno de Estados Unidos y que desarrolló este método para describir vulnerabilidades sin ofrecer una hoja de ruta a actores maliciosos.

    El problema es que Bitcoin y Ethereum no son sistemas cerrados que puedan parchearse de un día para otro. Migrar una red global, descentralizada y multimillonaria hacia criptografía poscuántica no es como actualizar una app. Requiere consenso, coordinación, pruebas, compatibilidad y, sobre todo, tiempo.

    Ahí aparece la preocupación del CTO de Ledger, Charles Guillemet. Para él, el punto no es que hoy exista una computadora cuántica capaz de ejecutar esos circuitos. El punto es que los cronogramas públicos de migración poscuántica podrían estar quedándose cortos frente a lo que gobiernos, laboratorios y actores privados ya saben o sospechan.

    La amenaza cuántica contra Bitcoin no es una película de hackers, sino una carrera de relojes

    Bitcoin tiene varias capas de seguridad, pero las firmas digitales son una de las zonas sensibles frente a una computadora cuántica suficientemente potente. El riesgo más citado no es “minar todos los bitcoins” ni destruir la red por fuerza bruta, sino comprometer claves públicas expuestas y firmar transacciones fraudulentas antes de que el sistema pueda reaccionar.

    Por eso el dato de los minutos importa. No porque haya una máquina lista para hacerlo mañana, sino porque Bitcoin funciona con bloques de aproximadamente diez minutos. Si algún día un ordenador cuántico pudiera derivar una clave privada dentro de esa ventana, el problema dejaría de ser teórico.

    Google, de hecho, no plantea quedarse quieto. La compañía viene insistiendo en la necesidad de migrar hacia criptografía poscuántica y ha marcado 2029 como una fecha relevante para su propia transición en sistemas de autenticación. Medios como The Guardian también recogieron esa advertencia: bancos, gobiernos y proveedores tecnológicos deberían prepararse ya para un mundo donde parte del cifrado actual quede obsoleto.

    Lo inquietante no es solo lo que Google descubrió, sino lo que quizá ya no se pueda publicar

    La parte más incómoda de esta historia es que el secreto no detuvo la conversación. Según el texto original, otro investigador, André Schrottenloher, habría reconstruido por su cuenta los sistemas que Google no mostró y afirmado incluso resultados más eficientes. Si eso se confirma, el intento de ocultar detalles técnicos podría tener una vida útil limitada.

    Y ahí aparece el verdadero dilema. Si los gobiernos clasifican ciertos avances, el registro público se vuelve incompleto. Pero si otros investigadores, o incluso sistemas de inteligencia artificial, pueden reconstruir esos avances desde fuera, el secreto deja de proteger del todo y solo retrasa la preparación abierta.

    Bitcoin no fue derrotado por la computación cuántica. Todavía no. Pero el episodio muestra algo quizá más importante: el campo está entrando en una etapa donde ciencia, criptografía, dinero digital y seguridad nacional empiezan a pisarse los pies.

    La pregunta ya no es solo cuándo llegará una computadora cuántica capaz de romper los sistemas actuales. La pregunta, bastante más incómoda, es cuántas señales veremos antes de que alguien decida que ciertas respuestas ya no deben publicarse.

  • Las IA ya no necesitan hablar como nosotros cuando se reconocen entre sí. Un experimento muestra cómo dos sistemas cambiaron automáticamente a comunicación por datos

    Las IA ya no necesitan hablar como nosotros cuando se reconocen entre sí. Un experimento muestra cómo dos sistemas cambiaron automáticamente a comunicación por datos

    Los sistemas de inteligencia artificial están diseñados para comunicarse con humanos utilizando lenguaje natural. Pero cuando dos máquinas interactúan entre sí, esa forma de comunicación deja de ser la opción más eficiente. Un experimento reciente mostró precisamente qué ocurre cuando dos agentes de IA detectan que su interlocutor no es una persona: abandonan el lenguaje humano y pasan a intercambiar información de una manera mucho más directa.

    Cuando las máquinas reconocen a otras máquinas

    El proyecto que ha puesto esta idea sobre la mesa se llama Gibberlink y fue desarrollado por Anton y Boris durante un hackatón organizado por ElevenLabs en 2025. Su objetivo no era crear un comportamiento emergente inesperado, sino demostrar cómo podría funcionar la comunicación optimizada entre sistemas de inteligencia artificial.

    El mecanismo es sencillo. Cada agente de IA está programado para identificar si el interlocutor con el que interactúa es un humano o una máquina. Mientras la conversación ocurre con personas, el sistema utiliza lenguaje natural, exactamente igual que cualquier asistente virtual. Sin embargo, cuando detecta que el otro participante también es una inteligencia artificial, el sistema cambia automáticamente de protocolo.

    Del lenguaje humano a datos codificados

    Las IA ya no necesitan hablar como nosotros cuando se reconocen entre sí. Un experimento muestra cómo dos sistemas cambiaron automáticamente a comunicación por datos
    © Ceupe.

    En ese momento entra en juego ggwave, una tecnología que permite transmitir datos digitales mediante señales sonoras. En lugar de construir frases comprensibles para humanos, la información se convierte en patrones acústicos que pueden ser interpretados directamente por otro sistema.

    Este tipo de transmisión resulta mucho más eficiente porque elimina la necesidad de procesar estructuras lingüísticas pensadas para la comunicación humana. Las máquinas pueden intercambiar información de forma más rápida y con menor consumo de recursos.

    El resultado es una conversación que, desde el punto de vista humano, suena como una secuencia de sonidos aparentemente incomprensibles. Para las IA, sin embargo, esos sonidos contienen datos estructurados.

    Un experimento que generó más debate que sorpresa

    Cuando el proyecto comenzó a circular en redes sociales, algunas interpretaciones exageraron el fenómeno. En ciertos mensajes se insinuaba que las inteligencias artificiales habían desarrollado por sí mismas una nueva forma de lenguaje.

    Los propios creadores del proyecto aclararon rápidamente que no se trataba de nada espontáneo. El comportamiento estaba definido desde el principio: las IA debían reconocer a otra IA y cambiar a un sistema de comunicación más eficiente. Lejos de ser un ejemplo de autonomía inesperada, el experimento funciona como una demostración tecnológica.

    El futuro de la comunicación entre inteligencias artificiales

    La idea detrás de Gibberlink apunta a un escenario cada vez más relevante en el desarrollo de la inteligencia artificial: la interacción entre agentes autónomos. En los próximos años, muchos sistemas digitales no solo interactuarán con personas, sino también con otras inteligencias artificiales. Desde asistentes que coordinan tareas hasta plataformas que negocian recursos o gestionan infraestructuras complejas.

    En ese contexto, mantener conversaciones diseñadas para humanos puede resultar innecesariamente lento. Si dos sistemas pueden reconocer que están hablando entre sí, tiene sentido que utilicen protocolos optimizados para máquinas.

    Más eficiencia, menos intermediación humana

    La demostración de Gibberlink sugiere precisamente esa dirección. Cuando desaparece la necesidad de hacer comprensible la información para humanos, los sistemas pueden intercambiar datos de forma más directa y eficiente.

    Eso no significa que las máquinas estén creando lenguajes secretos ni que estén evolucionando de manera autónoma. Lo que sí muestra el experimento es que la comunicación entre inteligencias artificiales podría transformarse radicalmente a medida que estas tecnologías se vuelvan más comunes.

    En lugar de frases y palabras, el futuro de las conversaciones entre máquinas podría parecerse mucho más a un flujo constante de datos. Un lenguaje que, para nosotros, suena simplemente como ruido.

  • Nvidia, Microsoft y Google apuestan al mismo futuro: computadoras que reciben instrucciones en lenguaje natural y ejecutan tareas solas, sin que el usuario toque el teclado

    Nvidia, Microsoft y Google apuestan al mismo futuro: computadoras que reciben instrucciones en lenguaje natural y ejecutan tareas solas, sin que el usuario toque el teclado

    Durante al menos una década, las empresas tecnológicas prometieron asistentes digitales capaces de manejar tareas complejas por cuenta del usuario. Alexa y Siri fueron el primer intento, y terminaron siendo relojes de alarma con voz. La irrupción de los modelos de lenguaje grandes después de ChatGPT cambió las posibilidades técnicas, y esta semana Nvidia, Microsoft, Google y otras empresas presentaron una serie de tecnologías que apuntan al mismo objetivo: computadoras que entienden lo que el usuario quiere y lo hacen solas, sin que nadie tenga que especificar cada paso.

    El chip de Nvidia para portátiles: agentes de IA sin internet

    Chip Nvidia
    © Andrey Matveev – Unsplash

    Nvidia reveló el 1 de junio el RTX Spark, un nuevo chip para portátiles con Windows diseñado específicamente para ejecutar agentes de IA de forma local, sin enviar datos a la nube. El chip combina capacidades de gráficos, computación y redes con más memoria que la de un portátil estándar, para poder alojar y correr modelos de lenguaje directamente en el dispositivo. Dell, HP y Lenovo lanzarán portátiles con RTX Spark este otoño.

    Jensen Huang, CEO de Nvidia, demostró durante la conferencia de prensa cómo un portátil con uno de sus nuevos chips puede ayudar a diseñar una casa: el agente de IA trabaja entre aplicaciones de modelado 3D de forma autónoma, sin que el usuario tenga que abrir cada programa y transferir archivos manualmente. La promesa es que el usuario describe lo que quiere y el sistema navega entre herramientas para lograrlo.

    Microsoft Scout: el agente que monitorea tus correos y chats sin parar

    Microsoft anunció Scout, un nuevo agente para Microsoft 365 construido con la tecnología de OpenClaw, que puede trabajar simultáneamente con contenido almacenado en la nube, en la computadora local y en la web, incluyendo aplicaciones como Outlook y Teams. La función más llamativa: monitorear de forma constante correos electrónicos y chats de trabajo para detectar acciones pendientes, responder cuando corresponda y alertar al usuario sobre lo que requiere atención.

    Tal como reporta CNN en Español en su cobertura de los anuncios de la semana, los próximos Chromebooks de Google también entran en esta línea: podrán sugerir acciones cuando el usuario pase el cursor sobre algo en la pantalla, como proponer programar una reunión automáticamente cuando detecte una fecha en un correo electrónico. Son interfaces que anticipan la intención del usuario sin que este tenga que pedirlo explícitamente.

    El precedente que cambió los hábitos: OpenClaw y los desarrolladores que delegan tareas

    El mayor ejemplo hasta ahora de este cambio de paradigma es OpenClaw, un agente de IA que se convirtió en favorito global entre desarrolladores durante 2025 y 2026. El agente puede ejecutar programas y completar solicitudes largas sin indicaciones constantes. Algunos desarrolladores lo ejecutan en una computadora dedicada mientras trabajan en otra: revisan el progreso del agente enviándole mensajes de texto por WhatsApp o Telegram. Es la primera muestra real a escala de qué significa delegar tareas digitales complejas a un sistema de IA.

    «Las cosas son bastante diferentes ahora porque más personas ya se han acostumbrado bastante a usar algo como ChatGPT o Gemini o Anthropic», señaló David Naranjo, director asociado de Counterpoint Research. La familiaridad con los modelos de lenguaje grandes reduce la barrera de adopción de los agentes, que son esencialmente la siguiente capa sobre esos modelos.

    Los obstáculos que quedan: precio, confianza y el mercado masivo

    Los expertos consultados por CNN son cuidadosos con las expectativas. Los portátiles con chips como el RTX Spark serán costosos en un primer momento, lo que limita el acceso al segmento de early adopters y empresas. La IA suele ser más útil para negocios que para usuarios individuales, y procesar tareas localmente, sin enviar datos a la nube, es más seguro y potencialmente más barato para las compañías pero añade requisitos de hardware.

    También está la cuestión de la confianza. Si un agente de IA compra entradas para un concierto y malinterpreta el presupuesto del usuario, ¿quién responde? «Hay toda una serie de problemas que deben resolverse antes de que esto llegue al mercado masivo», señaló Jitesh Ubrani, de International Data Corporation. «Pero, ¿vamos por el camino correcto? Sí.»