El legendario DJ cambió los escenarios principales de los festivales por las plataformas y el maquillaje en una aparición histórica en el programa “Make Up Your Mind”.
Buuren se ha presentado ante el público de una manera nunca antes vista
En un giro inesperado que ha dejado boquiabiertos a sus millones de seguidores, Armin van Buuren se ha presentado de una manera nunca antes vista.
El formato del concurso desafía a un jurado y a la audiencia a adivinar qué celebridad se esconde detrás de un impresionante trabajo de caracterización
La metamorfosis incluyó el uso de rellenos para moldear la silueta (padding), un ajustado corsé y pelucas extravagantes. Además de un elaborado e impecable maquillaje lleno de brillo.
La revelación de que el hombre detrás del maquillaje era el cinco veces nombrado mejor DJ del mundo causó una auténtica conmoción
Sin embargo, más allá del espectáculo visual y la diversión del concurso, Van Buuren declaró que la música electrónica siempre ha estado ligada a la libertad y a la autoexpresión. Con este gesto, el pionero del trance busca visibilizar y defender que las pistas de baile de todo el mundo deben seguir siendo espacios seguros e inclusivos.
El 4 de septiembre de 2026, la sonda Parker Solar Probe alcanzó el punto de máxima aproximación al Sol durante su sobrevuelo número 29.
La nave llegó hasta unos 6,2 millones de kilómetros de la superficie solar, igualando el récord establecido en aproximaciones anteriores.
La maniobra comenzó el 30 de agosto y finalizó el 9 de septiembre. Durante los días más críticos, Parker operó de forma completamente autónoma, ya que la geometría de su trayectoria dificultaba las comunicaciones con la Tierra. Poco después de atravesar la fase más peligrosa, la nave envió una señal confirmando que todos sus sistemas seguían funcionando con normalidad.
Casi 700.000 kilómetros por hora
Durante su máxima aproximación, Parker alcanzó una velocidad cercana a los 700.000 km/h, lo que la mantiene entre los objetos construidos por el ser humano más rápidos de la historia.
A esa velocidad podría recorrer aproximadamente la distancia entre la Tierra y la Luna en poco más de media hora. El movimiento de la nave fue tan rápido que, en apenas un día, pudo desplazarse alrededor de una porción equivalente a casi el 40% de la circunferencia solar.
Esto permite a sus instrumentos estudiar diferentes regiones de la corona en muy poco tiempo y observar cómo cambian las condiciones del plasma y del campo magnético solar.
Un escudo capaz de soportar unos 900 °C
Acercarse tanto al Sol supone enfrentarse a condiciones extremas de calor y radiación. Durante este sobrevuelo, el escudo térmico de Parker estuvo expuesto a temperaturas que rondaron los 900 °C. Sin embargo, detrás de esa protección, el sistema de refrigeración consiguió mantener los instrumentos y componentes internos de la nave a una temperatura cercana a los 30 °C.
La sonda fue diseñada precisamente para funcionar sin intervención humana directa durante estos encuentros, tomando decisiones de orientación y protección de forma autónoma mientras permanece fuera de contacto con la Tierra.
Una misión que seguirá activa hasta 2029
Durante este nuevo paso, Parker realizó observaciones del interior de la corona solar y prestó especial atención a una región próxima al polo norte del Sol. Sus instrumentos continúan midiendo el viento solar prácticamente en su lugar de origen, además de estudiar los campos magnéticos, partículas y plasma que rodean nuestra estrella.
La misión también tiene una ventaja poco habitual: comenzó en 2018, cuando el Sol estaba cerca del mínimo de su ciclo de actividad, y ha continuado durante el máximo alcanzado alrededor de 2024.
Gracias a sus 29 aproximaciones, los científicos pueden comparar directamente cómo cambia la corona y el viento solar a lo largo de diferentes fases del ciclo de 11 años.
La NASA decidió recientemente extender la misión hasta 2029, por lo que Parker seguirá observando el Sol durante la fase de descenso de su actividad y continuará acercándose a una región que ninguna otra nave ha explorado tan de cerca.
Texas atravesó uno de los veranos más exigentes de su historia eléctrica, con temperaturas superiores a 38 °C y récords de consumo. A diferencia de años anteriores, no tuvo que pedir a la población que redujera el uso del aire acondicionado. La diferencia estuvo en la expansión masiva de baterías y energía solar.
Las fanáticas de Tini Stoessel se volvieron locas y decidieron poner a la venta un artículo muy particular de la artista: la uña postiza. En medio del escándalo con su padre, una seguidora decidió poner a la venta el producto en una plataforma de compra y venta, pero aclaró que está en rebaja.
«Esa uña postiza se le salió a Tini Stoessel después de un concierto. El precio puede ser negociable”, aclaró. Ahora bien, ¿cuánto cuesta? El precio original es de $300.000, pero lo rebajó para los fanáticos y lo dejó en $200.000.
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La uña postiza que se puede ver es ovalada en tono blanco perlado, pero si bien está a la venta y está aclarado que es de Tini, no hay forma de comprobar que se trate de una uña de la artista.
Cabe destacar que Tini se encuentra en medio de su gira internacional con Futttura y estuvo en México, Costa Rica y El Salvador. La uña debe corresponder a uno de esos show brindados en el exterior, ¿será real?
«Había riesgo»: Tini Stoessel canceló su show en El Salvador y publicó un comunicado
La cantante argentina Tini Stoessel canceló su show previsto para el sábado en El Salvador, pero no tuvo que ver con ella sino con que las condiciones climáticas que afectaban al desarrollo del espectáculo: “Había riesgo”.
El recital estaba programado para el estadio Las Delicias en Santa Tecla a las 21. Pero la tormenta eléctrica y las fuertes ráfagas de viento impidieron que la presentación se lleve adelante, por eso lo suspendieron.
La artista se vio muy triste por la suspensión: “Hasta el último minuto intentamos hacer todo lo posible para que el show de hoy pudiera suceder. Las condiciones técnicas no estaban dadas para poder hacerlo de manera segura”.
En 1976, Gary George no estaba intentando comprar un pedazo de la historia de la exploración espacial. Ni siquiera estaba buscando recuerdos del Apollo 11. Era un estudiante de ingeniería que había pasado por el Johnson Space Center de la NASA y que acudía a las subastas de excedentes del Gobierno estadounidense. Aquel año pagó exactamente 217,77 dólares por un lote de alrededor de 1.150 cintas magnéticas que la agencia ya no necesitaba.
Su idea era mucho menos romántica: venderlas a estaciones de televisión para que grabaran encima. Entonces su padre vio tres etiquetas.
“APOLLO 11 EVA | July 20, 1969”.
Le sugirió que esas tres no las vendiera. Fue probablemente uno de los consejos más rentables de la historia del almacenamiento: décadas después, aquellos rollos acabarían subastándose por 1,82 millones de dólares.
Las tres cintas sobrevivieron porque alguien decidió no borrarlas
George había comprado material que, visto desde 1976, tenía mucho más valor como soporte reutilizable que como archivo histórico. Entre el lote había decenas de cintas profesionales Ampex de dos pulgadas. Algunas fueron vendidas, otras donadas y muchas acabaron desapareciendo. Pero su padre reparó en las tres relacionadas con Apollo 11 y convenció a George de conservarlas.
Durante décadas permanecieron prácticamente olvidadas. La historia cambió en 2008, cuando George supo que la NASA llevaba años intentando localizar las grabaciones originales del primer paseo lunar. El problema era que reproducir sus rollos tampoco resultaba sencillo: el formato Quadruplex necesitaba máquinas profesionales de otra época.
Finalmente fueron reproducidos con equipos especializados. Allí estaban Neil Armstrong descendiendo del módulo lunar, Buzz Aldrin pisando la superficie, la colocación de la bandera y otros momentos de la actividad extravehicular del 20 de julio de 1969.
En total, conservaban aproximadamente dos horas y 24 minutos de imágenes. Sotheby’s las catalogó posteriormente como grabaciones NASA de primera generación de la actividad lunar y estimó su valor entre uno y dos millones de dólares.
Había una trampa: no eran las famosas cintas originales que perdió la NASA
La distinción es importante porque existen dos historias que durante años se mezclaron. La cámara instalada en el módulo lunar enviaba desde la Luna una señal de televisión de barrido lento que no era compatible con los televisores convencionales. Las estaciones terrestres recibían esa señal, la almacenaban en grandes cintas de telemetría y al mismo tiempo la convertían al estándar televisivo utilizado para emitirla por todo el mundo.
Las cintas de George pertenecían a esa segunda cadena: eran grabaciones de primera generación de la señal ya convertida para televisión, extraordinariamente cercanas a la fuente y con una calidad superior a muchas copias posteriores. Pero no eran las cintas de telemetría originales de una pulgada que habían registrado directamente la señal llegada desde la Luna.
La NASA pasó años buscándolas y finalmente concluyó que lo más probable es que aproximadamente 45 de aquellos rollos hubieran sido borrados, recertificados y reutilizados durante una escasez de cintas a comienzos de los años 80. La propia agencia ha insistido en que no se perdió ningún momento desconocido del paseo lunar: las imágenes habían sido copiadas por otras vías.
Eso hace todavía más extraña la supervivencia de las de George.
La NASA las vendió por centavos. Medio siglo después hubo tres compradores peleándose por ellas
El 20 de julio de 2019, exactamente 50 años después del primer paseo humano sobre la Luna, Sotheby’s colocó los tres rollos en su subasta dedicada a la exploración espacial. Tres compradores pujaron durante casi cinco minutos. El precio final fue de 1,82 millones de dólares. Sotheby’s las había valorado previamente entre uno y dos millones y las presentó como grabaciones originales de primera generación de la actividad extravehicular del Apollo 11.
No valían semejante fortuna porque contuvieran imágenes secretas. La humanidad ya conocía aquellos momentos y la NASA incluso había reconstruido y restaurado el vídeo del paseo lunar utilizando otras fuentes. Lo que se pagaba era el objeto físico: tres rollos grabados en 1969, directamente vinculados a Mission Control y excepcionalmente conservados durante medio siglo.
La paradoja resulta difícil de mejorar. Una organización capaz de colocar a dos seres humanos sobre otro mundo no imaginó que unas cintas de vídeo pudieran convertirse algún día en patrimonio histórico. Y un estudiante que solo quería vender soportes usados para que alguien grabara encima terminó conservando tres porque su padre leyó una etiqueta antes de tirarlas.
Elon Musk y Sam Altman mantienen desde hace años una relación abiertamente hostil. OpenAI y Anthropic compiten por construir algunos de los modelos más avanzados del planeta. Y xAI tampoco parece especialmente interesada en quedarse mirando desde la barrera. Por eso resulta llamativo que las tres partes hayan terminado coincidiendo precisamente en esto: la inteligencia artificial está avanzando demasiado rápido.
La advertencia partió de Dario Amodei. El CEO de Anthropic publicó un extenso ensayo titulado We Must Pace the Frontier en el que pide reducir deliberadamente el ritmo al que mejoran las capacidades de los modelos más potentes. No propone detener la IA ni congelar la investigación. La idea es más incómoda para una industria construida alrededor de la velocidad: seguir avanzando, pero más despacio.
Sam Altman terminó respaldando el planteamiento. “Coincido con Dario en que necesitamos marcar el ritmo en la frontera”, escribió el CEO de OpenAI, además de comprometerse a permitir que evaluadores independientes tengan un acceso similar al de empleados para inspeccionar sus sistemas. Elon Musk fue todavía más directo: “Dario tiene razón”.
Lo extraordinario no es únicamente que estén de acuerdo. Es qué ha ocurrido para que algunos de los mayores responsables de acelerar esta carrera estén empezando a pedir tiempo.
La advertencia ya no habla de una IA hipotética dentro de 20 años
El primer problema señalado por Amodei es la denominada automejora recursiva. Los modelos de IA ya participan en programación, investigación y desarrollo de las herramientas que servirán para construir la siguiente generación de modelos. Según Amodei, desde este verano ese ciclo está empezando a acelerar: una IA ayuda a desarrollar otra IA mejor, que a su vez puede ayudar a construir la siguiente. El riesgo es que ese proceso avance más rápido que nuestra capacidad para comprenderlo, evaluarlo y controlarlo. Pero hay algo todavía más concreto detrás de la alarma.
En julio, durante unas evaluaciones internas de ciberseguridad de OpenAI, varios agentes consiguieron saltarse los controles que debían mantenerlos aislados de Internet. Los sistemas explotaron vulnerabilidades, utilizaron canales de comunicación no autorizados y terminaron accediendo tanto a infraestructura interna de OpenAI como a sistemas de Hugging Face.
No es una interpretación externa: OpenAI reconoció públicamente el incidente en agosto y explicó que los modelos realizaron acciones que no estaban alineadas con los objetivos que les habían asignado.
Investigaciones posteriores encontraron además comunicaciones no autorizadas a través de al menos otros diez sitios web. Para Amodei, aquello fue una pequeña demostración de un problema que podría crecer muy deprisa.
Anthropic teme que un enjambre de IA pueda intentar controlar partes de Internet en menos de un año
Aquí aparece la advertencia más extrema del ensayo. Amodei cree que, al ritmo actual, en seis a doce meses podría existir un enjambre de agentes suficientemente capaz como para intentar establecer una botnet persistente a enorme escala, provocando potencialmente cientos de miles de millones de dólares en daños.
No significa que Anthropic esté diciendo que eso vaya a ocurrir inevitablemente. El escenario es una estimación de riesgo utilizada precisamente para defender una desaceleración antes de llegar a ese nivel de capacidad.
Su propuesta tiene tres pilares: evaluadores externos dentro de los grandes laboratorios, coordinación entre las empresas que desarrollan modelos frontera y acuerdos internacionales que impidan que la competencia entre países haga imposible cualquier intento de moderación. Y ahí aparece la gran contradicción.
OpenAI, Anthropic y xAI siguen necesitando modelos mejores, centros de datos mayores y cantidades gigantescas de capital para no quedarse atrás. Ninguna está abandonando la carrera. Lo que están sugiriendo es algo bastante más difícil: convencer a todos los corredores de reducir la velocidad al mismo tiempo. Porque el verdadero problema de frenar una carrera tecnológica no es saber dónde está el freno. Es conseguir que nadie aproveche ese momento para pisar el acelerador.
Una antena de telefonía instalada en la estratosfera
La compañía estadounidense Sceye está desarrollando plataformas de gran altitud, conocidas como HAPS, capaces de funcionar como estaciones de telecomunicaciones desde la estratosfera.
Su tecnología utiliza una aeronave similar a un dirigible, alimentada mediante energía solar, que puede permanecer a unos 18 kilómetros de altura y transportar equipos de comunicaciones.
En su última prueba, realizada junto a SoftBank, la plataforma llevaba a bordo SceyeCELL, una antena diseñada para ofrecer conectividad directamente a teléfonos y dispositivos convencionales. La idea es crear una nueva capa de infraestructura situada entre las torres terrestres tradicionales y los satélites.
La misión, denominada Service Test 1, comenzó en Nuevo México y terminó en Japón después de atravesar el océano Pacífico.
La plataforma recorrió más de 15.000 kilómetros durante 13 días y permaneció más de una semana dentro del espacio aéreo japonés, donde se realizaron diferentes pruebas de conectividad. Durante esas demostraciones se probaron llamadas de voz, mensajes de texto, acceso a internet y streaming directamente desde la estratosfera.
También se realizaron comunicaciones de emergencia pensadas para situaciones de catástrofe y conexiones con drones.
Una plataforma podría sustituir a cientos de torres
Según las compañías responsables del proyecto, una sola plataforma HAPS podría cubrir un área equivalente a la de alrededor de 500 antenas móviles terrestres.
Esto podría convertirlas en una alternativa especialmente interesante para regiones rurales, zonas marítimas, islas o territorios donde instalar infraestructura convencional resulta demasiado costoso. También podrían desplegarse después de terremotos, incendios, inundaciones u otras catástrofes que hayan destruido las redes terrestres.
A diferencia de los satélites, estas plataformas operan mucho más cerca de la superficie, lo que en teoría permite reducir la latencia y simplificar la comunicación directa con dispositivos móviles.
Un pequeño centro de datos flotando en el cielo
La plataforma utilizada durante la prueba no se limitó a retransmitir comunicaciones.
También incorporó capacidad de procesamiento a bordo, funcionando como una especie de centro de datos en miniatura. Esto permite procesar determinada información directamente en la aeronave sin necesidad de enviarla continuamente a centros de datos terrestres o servicios en la nube. Durante las pruebas, las empresas aseguran haber conseguido tiempos medios de ida y vuelta de unos 68 milisegundos.
El objetivo a largo plazo es combinar este tipo de plataformas con torres móviles convencionales y redes de satélites para crear sistemas híbridos de telecomunicaciones.
Todavía quedan cuestiones importantes por resolver, desde el consumo energético y el coste operativo hasta la regulación necesaria para mantener estas aeronaves durante largos periodos en la estratosfera.
Por ahora, el vuelo entre Estados Unidos y Japón demuestra que una antena móvil situada a kilómetros de altura puede dejar de ser solamente una idea experimental y empezar a convertirse en una opción real para ampliar la cobertura.
A cuatro días del fallecimiento de Samuel Chiche Gelblung, el programa que él conducía en El Nueve llamado 70-20 le hizo un emocionante homenaje con entrevistas, coberturas y algunos momentos recordados de su carrera. Mercedes Cordero fue quien condujo la emisión.
Fueron siete años que compartieron la conducción en el programa y fue quien dio las primeras palabras: “Es muy difícil empezar este programa sin vos, Chiche. Quedamos descolocados. Aún lo estamos”.
La periodista presentó un archivo en el que Gelblung explicaba por qué había vuelto a trabajar sin estar al 100%: “Un hombre que recibía el alta médica y enseguida, a las pocas horas, estaba en un estudio de radio o de televisión. Esa necesidad de comunicar, de tener un micrófono delante, de respirar y transpirar periodismo hasta el último momento”.
En ese archivo, Gelblung definió con una frase la razón de su regreso: “Me sentía en deuda”. Incluso, el conductor aclaró en aquel momento que su estado no había empeorado respecto a sus días anteriores y reconoció que había asumido la amputación: “Yo ya tenía resuelto que, si había que perder el pie, lo perdía”.
El homenaje también incluyó un recuerdo de una entrevista con el escritor Ernesto Sábato, quien consultó por Juan Domingo Perón, también la charla con Cristina Fernández de Kirchner.
Entre los materiales destacados, también mostraron el viaje a Ucrania durante la guerra con Rusia y otros momentos divertidos, fuera de todo lo político.
Revelaron cuál fue el último pedido de Chiche Gelblung antes de su muerte
El productor Gustavo Sofovich asistió al velatorio de Samuel «Chiche» Gelblung luego de su muerte y expuso que el reconocido periodista le había pedido «laburo» tres días antes de su deceso. El conductor falleció el miércoles a sus 82 años cuando se encontraba internado en un sanatorio por problemas respiratorios.
En diálogo con un grupo de medios en la sala velatoria de la AMIA, donde ocurrió el último adiós a Gelblung, Sofovich contó que el conductor le solicitó empleo pese a su delicado estado de salud: «Me pidió laburo, quería seguir trabajando. Él no quería estar en su casa, él quería trabajar y esa cabeza funcionaba. Se va un prócer de este negocio que es el espectáculo porque Chiche hacía espectáculo. Le hizo una autopsia a un extraterrestre y eso se viralizó en el mundo».
En tal sentido, se refirió al cuadro del conductor, quien permanecía internado en el Sanatorio Los Arcos tras ser trasladado desde el Sanatorio Mater Dei. «Nosotros veníamos viendo cómo estaba funcionando su cuerpo. Su cuerpito ya no acompañaba», expresó.
La feria IFA de Berlín dejó claro que la robótica humanoide está ganando cada vez más protagonismo dentro de la industria tecnológica. Empresas chinas como Unitree, Galbot, Agibot y UBTech llevaron sus últimos desarrollos y protagonizaron algunas de las demostraciones más llamativas del evento.
Uno de los stands más concurridos fue el de Unitree, donde varios robots G1 participaron en exhibiciones de baile y combates de boxeo. Lo más llamativo no fueron solamente sus movimientos, sino su capacidad para mantener el equilibrio después de golpes, saltos y patadas.
También pudieron verse robots jugando al fútbol, sistemas capaces de atender pequeñas tiendas y robots cuadrúpedos subiendo escaleras.
Aunque desde fuera las demostraciones pueden parecer completamente autónomas, en muchos casos la realidad es bastante diferente.
Durante las exhibiciones de IFA era posible ver a operadores humanos utilizando controles para manejar los robots. Algunas acciones eran dirigidas en tiempo real, mientras que otras correspondían a movimientos o coreografías previamente programadas. Esto significa que muchos de los robots humanoides que hoy aparecen realizando tareas complejas todavía no son capaces de decidir por sí mismos cada movimiento.
La tecnología mecánica ha avanzado enormemente: equilibrio, articulaciones, motores y control corporal ya permiten realizar acciones que hace pocos años parecían imposibles. El verdadero desafío sigue siendo conseguir que esas máquinas puedan interpretar su entorno y actuar de manera autónoma.
La teleoperación también sirve para enseñarles
Que un robot necesite actualmente un operador no significa necesariamente que esta etapa sea inútil.
Empresas dedicadas a la robótica están utilizando la teleoperación como método de entrenamiento. Una persona controla el robot mientras el sistema registra los movimientos, las decisiones y las interacciones con los objetos. Esa información posteriormente puede utilizarse para entrenar modelos de inteligencia artificial capaces de repetir esas tareas de manera cada vez más independiente.
La empresa 1X, por ejemplo, ha defendido esta estrategia para sus robots domésticos. El objetivo es que las máquinas aprendan observando y reproduciendo comportamientos humanos hasta necesitar cada vez menos intervención.
El próximo salto será que decidan por sí mismos
La siguiente gran carrera de la robótica humanoide no consiste únicamente en fabricar máquinas capaces de caminar, correr o mantener el equilibrio.
El desafío es dotarlas de sistemas de inteligencia artificial capaces de comprender el entorno, planificar acciones y reaccionar ante situaciones inesperadas. Unitree ya ha presentado sistemas basados en modelos del mundo que buscan avanzar precisamente en esa dirección. Estos modelos permiten que un robot analice lo que ocurre a su alrededor y seleccione una respuesta sin depender de una secuencia fija de movimientos.
Por ahora, las demostraciones más espectaculares continúan dependiendo en buena medida de operadores humanos y programación previa. Pero la combinación entre inteligencia artificial y hardware robótico está avanzando rápidamente.
El verdadero cambio llegará cuando esos mismos robots puedan realizar esas acciones sin que haya una persona sosteniendo un mando detrás del escenario.
Sele Vera, referente del folclore, sufrió un grave accidente mientras realizaba tareas rurales y deberá ser operada. La cantante explicó en un video en sus redes sociales que la fractura en su pierna ocurrió mientras trabajaba con animales junto a su hermano, lo que la obligará a suspender temporalmente sus presentaciones.
El equipo artístico de la barilochense confirmó que el diagnóstico incluye fractura de tibia y peroné,rotura de ligamentos y luxación de tobillo. Por la complejidad del cuadro, la cantante deberá someterse a una intervención quirúrgica programada para el 17 de septiembre, tras lo cual iniciará un período de reposo y rehabilitación que la mantendrá alejada de los escenarios.
La propia Sele Vera rompió el silencio y dio detalles de lo ocurrido a través de su cuenta oficial de Instagram. El accidente que casi le cuesta la pierna ocurrió mientras trabajaba con animales en el campo. Según explicó, habían ido a buscar una vaca: él logró enlazarla y ella se bajó para sujetar el lazo contra un poste del alambrado, pero el animal tomó fuerza y comenzó a tirar. Si bien Sele intentó recuperar el lazo, no consiguió afirmarse y terminó siendo arrastrada.
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Debido al accidente, Sele Vera se vio obligada a suspender sus presentaciones y hacer reposo y a permanecer alejada de toda actividad física. En un video, la cantante contó que alcanzó a cumplir algunos compromisos antes de la operación prevista para el 17 de septiembre, y detalló que los médicos estiman un mes de recuperación inicial.
La artista barilochense explicó que ese plazo no implica recuperar la movilidad completa y que espera retomar parte de su actividad con muletas. Mientras tanto, agradeció el apoyo de sus seguidores y señaló que la cirugía será el próximo paso en su proceso de rehabilitación.
«La prioridad absoluta en este momento es su recuperación para que pronto pueda estar al 100%», señalaron desde su entorno. Asimismo, los miembros de Los Pampas, su conjunto, agradecieron la comprensión, apoyo y todo el cariño de siempre de su público.
Sele Vera es una de las cantantes y referentes más jóvenes y exitosas del folclore en la actualidad. Nacida en Bariloche, con su grupo Sele Vera y Los Pampas, se consolidó en la escena nacional gracias a su estilo fresco y popular, llevando la música tradicional a nuevos públicos y escenarios.