El acto argentino, nacionalizado español, Juan Diego Botto recordó qué significó el terrorismo de Estado en Argentina, y las consecuencias para las víctimas y sobrevivientes : «Hay que recordar el 50 aniversario del golpe de estado que se vivió en Argentina para que no se olvide. Fue el más sanguinario y cruel, y fue lo que empujó a la muerte y al exilio a un gran número de personas, como es el caso de mi madre y mío».
El protagonista de Martin (Hache) reflexionó en la televisión española: «Intentamos que no se olvide el horror del fascismo para estar atentos a las señales”.
El actor nacionalizado en España, hijo de un desaparecido por la última dictadura militar en el país, visitó el programa La Revuelta, donde aseguró que la sociedad deber permanecer «atenta a las señales» para que el horror del fascismo no encuentre grietas por donde pasar o volver.
El artista no sólo recordó el pasado argentino, sino que denunció el «genocidio actual en Gaza» y entregó a al producción del ciclo una placa con la inscripción «Artistas por Palestina». También, exigió a los ciudadanos no apartar la vista de esta masacre.
Por su parte, el conductor David Broncano hizo la pregunta filosófica que caracteriza a la emisión de la T “¿Prefieres ser víctima de una injusticia o ser obligado a cometerla?”, preguntó a Botto, quien hizo una pausa y reflexionó: “Doy gracias por ser víctima y no verdugo, porque prefiero sufrir a ser un miserable”, frase atribuida a víctimas del Holocausto como Hannah Arendt y Viktor Frankl.
Juan Diego Botto, su historia
Juan Diego Botto nació el 29 de agosto de 1975 en Buenos Aires. Es hijo de la actriz argentina y profesora de interpretación Cristina Rota, y del actor argentino Diego Botto, quien desapareció en 1977 durante la última dictadura argentina. La pareja tenía una hija mayor, María Botto, nacida en 1974.
En 1978, cuando tenía solo 2 años, su madre embarazada de una nueva pareja decidió abandonar el país y trasladarse a España, donde dio a luz a su hija, la también actriz Nur Levi (1979). La familia fijó su residencia permanentemente en España gracias a la doble nacionalidad, y desde entonces Botto vive en España.
Botto protagonizó en 1997, Martín (Hache), película dirigida por Adolfo Aristarain. Es un drama argentino-español que explora el desarraigo, la familia y la crisis existencial. Tras un intento de suicidio en Buenos Aires, Hache, un joven de 19 años, es enviado a Madrid a vivir con su padre, Martín (Federico Luppi), un cineasta cínico y desilusionado que evoca la soledad. La trama habla del fracaso, la muerte, el miedo al compromiso, el cine y la política argentina, con diálogos incisivos y crudos.
Chris O’Donnell fue una de las jóvenes promesas más destacadas de Hollywood durante la década de los 90, con papeles relevantes en cine y una fuerte proyección como estrella.
Alcanzó su mayor nivel de popularidad interpretando a Robin en Batman Forever y Batman & Robin, producciones que marcaron un punto de inflexión en su carrera.
Tras el declive de su presencia en el cine, logró reconvertirse con éxito en la televisión, especialmente gracias a NCIS: Los Ángeles.
En la actualidad, continúa activo en la industria con nuevos proyectos televisivos como 9-1-1: Nashville.
La fama no es un territorio infinito sino un espacio limitado en el que cada nueva figura reduce el margen de brillo de las anteriores, una lógica que en Hollywood se vuelve todavía más feroz, donde las carreras se elevan con velocidad pero también se desvanecen sin previo aviso, dejando tras de sí nombres que supieron ocupar la primera línea de la industria. En ese contexto, el caso del actor Chris O’Donnell es paradigmático.
Durante la década de los 90, O’Donnell fue uno de los rostros más prometedores del cine estadounidense, con participaciones en películas famosas en su momento, como Esencia de mujer, Tomates verdes fritos y Las cosas que nunca mueren, además de haber estado muy cerca de protagonizar megaproducciones como Titanic y Spider-Man, roles que finalmente quedaron en manos de Leonardo DiCaprio y Tobey Maguire, respectivamente.
Sin embargo, su mayor exposición llegó con su interpretación de Robin en Batman Forever (1995) y Batman & Robin (1997), dos producciones que, pese a su éxito comercial, recibieron críticas adversas que impactaron de lleno en la proyección de su carrera. El golpe fue tan contundente que el actor comenzó a desaparecer progresivamente de los grandes proyectos cinematográficos, en un proceso que combinó nuevas decisiones personales, desgaste profesional y la propia dinámica de una industria que rápidamente reemplaza a sus figuras. Incluso, en ese período, O’Donnell optó por alejarse parcialmente de la actuación, desencantado con el rumbo de su carrera.
Chris O’Donnell (2)
CBS Media
Qué fue de la vida de Chris O’Donnell
Lejos de desaparecer por completo, O’Donnell encontró en la televisión un espacio más estable y sostenido para reconstruir su perfil profesional, logrando su mayor éxito con NCIS: Los Ángeles, donde interpretó al agente especial G. Callen durante 14 temporadas entre 2009 y 2023, consolidándose como una figura reconocible para una nueva audiencia y alejándose del encasillamiento que había marcado su etapa en el cine.
Antes y después de ese ciclo, también tuvo participaciones destacadas en Grey’s Anatomy, donde encarnó a Finn Dandridge, así como en la miniserie The Company y en películas como Vertical Limit y Cats & Dogs: The Revenge of Kitty Galore, trabajos que, si bien no lo devolvieron al centro de la escena cinematográfica, sí le permitieron sostener una carrera activa.
Chris O’Donnell
El Comercio Mag
En paralelo, el actor orientó parte de su vida hacia lo personal y lo empresarial, manteniendo un perfil más bajo respecto de la exposición mediática que había tenido en sus años de mayor popularidad, en una decisión que contrasta con la lógica de permanencia constante que suele imponer el espectáculo.
En la actualidad, su nombre volvió a circular a partir de su incorporación a la serie 9-1-1: Nashville, donde interpretará al Capitán Don Sharpe, un movimiento que confirma su continuidad dentro de la industria, aunque ya lejos del estatus de estrella cinematográfica que alguna vez supo ostentar.
Todo explotó por una imagen de ambos cenando en un restaurante de Las Cañitas. Por ahora, nadie habla de «noviazgo», pero sí de una química que traspasa la amistad.
El punto de reunión clave es un complejo de pádel que pertenece a Chatruc. Aunque Sabrina no juega, es fija en todos los asados y comidas del grupo.
Pepe no dio vueltas y definió a la conductora como una mujer «hermosa». Sin embargo, recientemente Paula Varela afirmó que el romance es real y que «se gustan mucho».
Los periodistas de espectáculos coinciden en que la relación está «naciendo» y promete dar más capítulos.
El mundo del espectáculo ha amanecido con un rumor que ha escalado rápidamente en las redes sociales, vinculando sentimentalmente a dos figuras muy queridas por el público: José «Pepe» Chatruc y Sabrina Rojas. Las versiones de un incipiente romance entre el ex futbolista y la conductora comenzaron a circular tras una serie de coincidencias en eventos privados.
Lo que verdaderamente ha llamado la atención de los cronistas de espectáculos no es solo la posibilidad de una nueva pareja, sino la cautela con la que ambos han manejado sus declaraciones públicas iniciales. La repercusión de este supuesto romance se da en un contexto donde ambos se encuentran atravesando etapas de soltería y renovación profesional.
Así fue la aclaración de Chatruc por el romance con Sabrina Rojas
Sabrina Rojas y José Chatruc cenando en Las Cañitas
Lo que comenzó como una simple foto en un restaurante de Las Cañitas se ha transformado en el rumor más caliente del momento, uniendo los mundos del fútbol y la farándula.
Ante la viralización de las imágenes, José «Pepe» Chatruc decidió romper el silencio, y aunque no confirmó un noviazgo formal, sus palabras no pasaron desapercibidas: no dudó en calificar a Sabrina Rojas como una mujer «hermosa«. El exjugador explicó que el punto de encuentro frecuente es un complejo de pádel de su propiedad, donde se organizan eventos sociales. «Ella no juega, pero viene a las comidas», reveló con complicidad, dejando claro que la frecuencia de sus encuentros ha aumentado considerablemente en el último tiempo.
Desde el panel de Intrusos, la periodista Paula Varela aportó detalles que refuerzan la teoría de un romance en ciernes. Según la información volcada en el programa, ambos forman parte de un «grupete» de amigos compuesto por personas separadas y con hijos que comparten salidas, cenas y eventos deportivos.
Sin embargo, la conexión entre el ex Racing y la actriz habría ido un paso más allá de lo grupal: el pasado fin de semana se los vio juntos en el festival de cumbia La Mágica, donde Sabrina habría «arrastrado» a Chatruc para disfrutar de la música tropical. Aunque los protagonistas prefieren la cautela, en el entorno mediático ya se habla de una atracción mutua evidente que, por ahora, oscila entre una amistad especial y un incipiente «touch and go».
Este jueves 26 de marzo Netflix se estrenó La fiscal, una serie documental que explora la búsqueda de justicia frente al feminicidio, uno de los desafíos más lacerantes de nuestro tiempo, según respaldo oficial. Producida por Detective, se centra en Sayuri Herrera, ex-activista estudiantil en la Unam y referente del feminismo en México, que enfrenta su mayor reto al convertirse en la primera fiscal de feminicidios de la Ciudad de México.
Se centra en el trabajo de Sayuri Herrera, la primera fiscal de femicidios de la Ciudad de México. Y la periodista cordobesa Paula Mónaco Felipe es una de sus directoras.
“Esta serie documental retrata su lucha y la de su equipo por la justicia para las víctimas de violencia de género, mostrando tanto sus logros como el alto costo personal de tratar de cambiar al sistema desde adentro”, precisa la presentación de la realización de tres episodios, resultado de un proceso de inmersión periodística de varios años marcado por el rigor crítico, la sensibilidad narrativa y un compromiso profundo con la memoria.
Sinopsis de La fiscal, la miniserie estreno de Netflix
Es en este último punto que La fiscal tiene un vínculo con Córdoba, por cuanto una de sus directoras y productoras es la periodista cordobesa Paula Mónaco Felipe, quien trabajó en complementariedad con su pareja, el fotógrafo mexicano Miguel Tovar.
Felipe y Tovar se adentraron en el entramado policial y judicial de la Ciudad de México para documentar el trabajo de Herrera, quien se convirtió en la primera fiscal especializada en feminicidios de la capital del país, tras un concurso público. “Con acceso inédito, la fiscal revela las tensiones, límites y contradicciones cotidianas de las instituciones encargadas de investigar la violencia feminicida”, señala la ya aludida presentación oficial.
“Pero también registra los atisbos de transformación que surgen cuando, incluso en estructuras erosionadas por la inercia o la desconfianza, hay personas dispuestas a ir contra corriente e intentar cambiar las cosas desde dentro”, completa sobre una realización que acompañó las investigaciones de los feminicidios de Karen Itzel, Joana Esmeralda, Yrma Lydya y Ariadna Fernanda.
Para sus impulsores, La fiscal es un homenaje a las mujeres cuyas vidas fueron arrebatadas y un reconocimiento a las familias que, pese al dolor, perseveran en la búsqueda de verdad y justicia. “La serie es el registro de un momento específico: el intento —acaso excepcional— de transformar una estructura desde adentro. Un documento sobre lo posible en tiempos de cinismo y escepticismo”, rematan.
la fiscal
Tráiler de La fiscal
Embed – La fiscal | Tráiler oficial | Netflix
Reparto de La fiscal
Paula Mónaco Felipe es reportera independiente y editora, con trabajo publicado en The New York Times, BBC Mundo, Gatopardo, Bomb Magazine, La Jornada y Pie de página, entre otros medios. Fue corresponsal en México de teleSUR y El Telégrafo, además de fundadora de Bocado.lat.
Ha sido reconocida con el Premio Nacional de Periodismo de México (2019 y 2022), el Premio Walter Reuter (2024) y el Premio Breach Valdez (2020 y 2022). También fue becaria del Pulitzer Center y Rainforest Fund. Es la autora de Ayotzinapa, horas eternas y coautora de cinco libros; es co-guionista del podcast Veracruz de los silencios (nominado al Premio Gabo 2025 y al True Story Award); e investigadora – productora de proyectos de cine y series.
Miguel Tovar Fierro es director de fotografía. Antes de trabajar en cine, fue fotoperiodista por 16 años, colaborando en medios nacionales y agencias internacionales de noticias. Es colaborador en México de The New York Times video, y ha sido director de fotografía en los documentales Los días de Ayotzinapa (Netflix, 2019), Endangered (HBO, 2022) y Lachatao (Natalia Bruschtein, 2025).
También desarrolló esa tarea en las películas de ficción Matar extraños (Nicolás Pereda), Cobre (Nicolás Pereda) y Skin of Sky (Andrea Bussman). Ganó el World Press Photo 2020 en la categoría cortometraje documental con It’s Mutilation: The Police in Chile are Blinding Protesters (2019).
Por su parte, la productora Detective es una compañía dedicada al desarrollo y producción de historias de la realidad para múltiples plataformas.
A través de un proceso que integra lo mejor del periodismo con el lenguaje cinematográfico, ha generado contenidos de alta calidad reconocidos con el Premio Ariel de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, además de producciones de amplia distribución internacional y proyectos con incidencia pública.
Esta serie de Netflix llega a su fin y promete ser tendencia en la plataforma: el streaming pochoclero vuelve a captar la atención del público joven con el estreno de la última temporada de una propuesta que se convirtió en un fenómeno y que ahora se prepara para su gran cierre. ¿Por qué es elegida entre adolescentes?
La plataforma confirmó que la tercera entrega llegó el 25 de marzo de 2026 y marca el final definitivo de un relato que logró conectar con miles de adolescentes en todo el mundo.
Sin dudas, la producción logró destacarse por abordar temas actuales sin filtros: identidad, vínculos, sexualidad, presión social y salud mental son algunos de los ejes que atraviesan la trama. Además, su narrativa ágil, sus personajes diversos y su tono directo generan una conexión inmediata con el público joven, que se siente reflejado en las situaciones que viven los protagonistas. El formato coral, donde cada personaje tiene su propia historia, también fue clave para que la narrativa se volviera tendencia en redes sociales.
aprendiendo a vivir
Sinopsis de Aprendiendo a vivir, la serie que estrena temporada en Netflix
La nueva entrega retoma la historia en el último tramo escolar de los protagonistas, justo cuando todo parece a punto de cambiar para siempre.
En esta temporada final, una broma que sale mal desata una serie de conflictos que impactan en todo el grupo. A esto se suma el regreso de un vínculo del pasado y una creciente tensión emocional que obliga a los personajes a tomar decisiones importantes sobre su futuro.
El guion vuelve a centrarse en Amerie y su entorno, con un enfoque en las relaciones, los secretos y los desafíos de una generación que está dejando atrás la adolescencia.
Tráiler de Aprendiendo a vivir
Embed – Aprendiendo a vivir | Tráiler oficial | Netflix
Reparto de Aprendiendo a vivir
El elenco principal regresa para esta última temporada con:
Ayesha Madon como Amerie
James Majoos como Darren
Chloé Hayden como Quinni
Asher Yasbincek como Harper
Thomas Weatherall como Malakai
Will McDonald como Ca$h
A ellos se suman nuevos personajes que ampliarán la historia y aportarán nuevas tensiones en este cierre.
La relación de Carolina «Pampita» Ardohaín con su exmarido Roberto García Moritán atraviesa un momento tenso. Recientemente, él admitió extrañar la familia que habían construido con la hija en común, Ana García Moritán Ardohaín.
Las palabras del panelista no cayeron bien en la modelo ni en su entorno, y lo hizo saber: “No son temas míos, entonces trato de no meterme”.
Ante la insistencia de un cronista de El Trece, la empresaria explicó cuál es la verdadera relación que la une al político: “Me interesa tener un buen vínculo porque tenemos que criar a Ana juntos”. En este sentido, explicó que «tratamos de que el vínculo sea ameno, en paz, porque nos queda mucho por delante”.
Con su habitual sonrisa, respondió a cada una de las preguntas que trataron de sacarla de su centro: “Ana está muy chiquita todavía, entonces hasta que no sea grande toda la comunicación es gracias a la voluntad de los padres. Depende absolutamente de nosotros acomodarnos a la familia que somos hoy«.
Al final, el reportero de Puro Show volvió al tema de la «nostalgia» de García Moritán por su pasado con la conductora, y ella aseguró: «No voy a opinar nada, yo estoy en pareja” (por Martín Pepa). A su vez, añadió que ella conoce a la actual pareja de su ex, la modelo Priscila Crivocapich, con la que trabajó muchos años.
La oficina no ganó esta batalla por una gran innovación, ni por una mejora repentina en la experiencia de trabajar presencialmente. Lo que ha ocurrido ha sido algo mucho más silencioso y, precisamente por eso, más revelador: muchas empresas han dejado de presentar el teletrabajo como una promesa laboral atractiva. No lo han eliminado del todo, pero sí lo han ido empujando fuera del centro del discurso hasta convertirlo, en muchos casos, en una condición cada vez menos visible y menos negociable.
El teletrabajo no ha muerto, pero sí ha perdido algo fundamental: su lugar en el escaparate del empleo
Si uno se quedara solo con la conversación pública, podría pensar que el trabajo en remoto sigue siendo una de las grandes conquistas del mercado laboral postpandemia. Pero cuando se observa dónde se ve de verdad la voluntad de las empresas —es decir, en las nuevas ofertas de empleo— el relato cambia bastante.
Los datos del informe Estado del mercado laboral en España 2025, elaborado por InfoJobs y Esade, muestran una caída sostenida del teletrabajo en las vacantes publicadas. En 2021, el punto más alto de este ciclo, el 21% de las ofertas incluía alguna modalidad remota. En 2025, esa cifra cayó hasta el 11%. No es una oscilación menor ni un ajuste puntual: son cuatro años seguidos de descenso.
Eso convierte al teletrabajo en algo curioso dentro del mercado laboral español. Sigue existiendo, sí, pero cada vez se ofrece menos como parte explícita de la propuesta de valor de muchas compañías. Y eso, en la práctica, cambia mucho más de lo que parece.
La paradoja es clara: muchos trabajadores lo siguen queriendo, pero las empresas ya no lo venden igual
Aquí está el punto realmente interesante. El retroceso del teletrabajo no se explica por una caída radical de su atractivo para la plantilla. Más bien al contrario: para una parte importante de los trabajadores, la posibilidad de trabajar desde casa sigue siendo una de las condiciones más valiosas del empleo contemporáneo.
Lo que parece haberse debilitado no es la demanda, sino el entusiasmo empresarial por convertirlo en bandera. Muchas compañías lo probaron, lo mantuvieron durante un tiempo y ahora parecen haber llegado a una conclusión más fría: que el trabajo remoto puede tolerarse en ciertos contextos, pero no necesariamente debe seguir ocupando un lugar central en la forma de organizar y atraer talento.
Eso sugiere un cambio cultural bastante más profundo de lo que parece. Porque cuando una empresa deja de ofrecer algo de forma visible, no siempre significa que no pueda hacerlo. A veces significa, simplemente, que ya no quiere comprometerse con ello de entrada.
Las empresas no están borrando el teletrabajo, están restringiendo quién puede acceder a él
Y aquí es donde la fotografía se vuelve más interesante. Si uno mira solo los datos de nuevas ofertas, parecería que el teletrabajo se está desmoronando. Pero cuando se observan las cifras de ocupación reales, aparece una imagen más matizada.
Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), citados por Xataka, indican que el porcentaje de personas que teletrabajan en España ha seguido creciendo ligeramente en los últimos años. Es decir, el trabajo remoto no ha desaparecido del sistema laboral. Lo que está ocurriendo es otra cosa: se está volviendo menos accesible como condición de entrada.
En términos prácticos, eso significa que muchas personas que ya estaban dentro del sistema han conservado fórmulas híbridas o remotas, mientras que quienes buscan incorporarse ahora al mercado encuentran un escenario mucho menos flexible. El teletrabajo no se ha extinguido: se ha vuelto más selectivo.
La gran división no está entre empresas modernas y antiguas, sino entre trabajos compatibles e incompatibles
También conviene desmontar una idea bastante extendida: que el teletrabajo se está retirando por una cuestión puramente ideológica o por el tamaño de la empresa. Los datos sugieren algo más concreto. La gran brecha sigue siendo sectorial.
En informática y telecomunicaciones, el trabajo remoto sigue siendo muy alto. También resiste bien en áreas como finanzas, legal o consultoría. Son sectores donde gran parte del trabajo ya está completamente digitalizado y donde la productividad no depende tanto de una presencia física continua.
Pero fuera de esos entornos, la realidad cambia rápido. Logística, retail, sanidad, turismo o restauración no pueden absorber el teletrabajo de la misma forma, y eso distorsiona mucho la percepción pública del fenómeno. Durante años, el debate sobre el trabajo remoto estuvo muy influido por sectores urbanos, cualificados y con fuerte presencia mediática. Ahora que el ciclo se enfría, queda más claro que ese modelo nunca fue tan universal como parecía.
Madrid y Barcelona no representan todo el mercado laboral, pero sí la parte que marcó el relato
Algo parecido ocurre con la dimensión geográfica. Madrid y Cataluña concentran una parte muy significativa de las vacantes con teletrabajo, no porque el resto del país “rechace” el modelo, sino porque allí se agrupan los sectores donde resulta más fácil aplicarlo.
Eso ha generado durante años una cierta ilusión estadística y cultural. El teletrabajo parecía más extendido porque estaba muy presente en los entornos profesionales más visibles, mejor remunerados y más conectados con el discurso empresarial moderno. Pero al salir de esos núcleos, la realidad española sigue siendo mucho más presencial de lo que a veces se quiere admitir.
Y eso ayuda a entender por qué España sigue lejos de la media europea en este terreno, incluso después de haber vivido una pandemia que parecía haber alterado para siempre la lógica de la oficina.
La oficina no ha recuperado terreno porque fuera mejor, sino porque las empresas han recuperado el control del marco
Quizá la conclusión más incómoda de todas sea esta: el teletrabajo no ha retrocedido necesariamente porque haya demostrado ser inviable, sino porque muchas empresas han vuelto a imponer la oficina como centro organizativo y simbólico del trabajo.
Eso no significa que el modelo remoto haya fracasado. Significa algo más sutil: que ha perdido parte de la batalla cultural dentro de las organizaciones. Ya no se presenta con la misma convicción, ya no se ofrece con la misma facilidad y ya no ocupa el mismo lugar dentro de la promesa laboral contemporánea.
Y eso, en el fondo, es lo que realmente cuentan estos datos. No que el teletrabajo haya muerto, sino que ha dejado de ser tratado como una expectativa razonable para volver a convertirse, poco a poco, en un beneficio condicionado. Uno que sigue existiendo, pero cada vez menos como norma… y cada vez más como excepción.
El youtuber Martín Cirio se metió en la polémica de María Becerra y Tini Stoessel contra Emilia Mernes para desmentir algunas de las teorías que circulan en redes sociales respecto al motivo de la pelea, pero dejó un mensaje claro: «Me contactaron del entorno y lo que pasó realmente es muy fuerte».
Una de las hipótesis más resonantes que hay respecto a la pelea tiene que ver con una disputa de bailarines. La teoría indica que, en el momento en el que Tini se alejó de la música le dejó una parte de su equipo a Emilia a modo de préstamo, pero cuando regresó a los escenarios, quería a su equipo.
Sin embargo, la entrerriana se lo habría negado. Pero esta versión no parece ser cierta, según explicó el youtuber. «No voy a contar lo que pasó, no lo voy a decir porque es algo que no me corresponde, pero es muy fuerte», expresó.
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Martin Cirio confirma que lo que Emilia le hizo a María y sobre todo a Tini es algo muy muy grave:
«Lo de los bailarines no es nada con lo que me enteré. No es algo que me corresponde contarlo porque realmente es algo fuerte. No quiero servir la olla con algo tan pesado»
«No es nada de lo que se está queriendo instalar, no me estoy haciendo el enigmático o lo que sea. Si esto en algún momento sale a la luz, entenderán porque estoy diciendo que es muy fuerte y que es algo que yo no puedo, de ninguna forma, decir», manifestó Cirio.
Y agregó detalles: «Es algo que viene hace mucho tiempo, que se fue arrastrando y explotó. Lo tendrá que contar la persona en cuestión. Perdón que lo hable así, tan delicadito, estoy cuidando las palabras milímetro al milímetro porque siento que cualquier cosa que pueda decir medio fuera de esto estaría metiendo la pata».
El reality de cocina, MasterChef Celebrity Argentina, de Telefe, ya terminó, pero la polémica sigue latente. Ian Lucas, el flamante ganador, confirmó los rumores sobre la pelea que tuvo con Leandro Chino Leunis en pleno programa y contó que se lo tomó “personal”.
En las últimas semanas, se había rumoreado sobre un conflicto entre ambas figuras del canal y, lejos de desviar la atención, el campeón lo admitió: “Lo del Chino, sí, fue verdad. Fue como algo del programa. ¿Viste cuando pasa algo en un partido y queda en la cancha? Fue medio así».
El influencer contó el motivo de la pelea y qué fue lo que le molestó: «Yo siento que nos agarró en un momento que estábamos todos como muy saturados. Él hace chistes. Tal vez yo ya estaba medio cansado y me lo tomé un poco más personal«.
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Sin embargo, aclaró que enseguida hicieron las paces con el fin de no buscar problemas: «Por suerte, esa noche él me llamó por teléfono y lo pudimos hablar. Es una persona súper buena. O sea, él no quería bardo, yo tampoco».
«Me dijo: ‘amigo, voy a tener más cuidado’. De hecho, en la final, él fue uno de los que más me ayudó. O sea, súper caballero. La verdad, como se tenía que arreglar el problema, lo arreglamos«, concluyó y destacó la buena onda que tienen en la actualidad.
La conductora Moria Casán festejó sus 100 programas del ciclo La Mañana con Moria, en El Trece, con una pantalla virtual en donde apareció el alter ego digital de la conductora.
En el primer cruce con su versión digital, el holograma lanzó una frase hacia la actriz de carne y hueso: “Yo no te daba una semana, mi amor. Bajate del pony. Vos sos solo un cuerpo que camina y yo un meme eterno”.
La famosa no se achicó y lanzó: «¡Pero pará un poco, ridícula! Vos existís porque yo respiro. Sin mi lengua karateca, vos serías solo un susurro en Internet”.
Mientras la imagen virtual aseguraba que no tenía «arrugas», ni «Photoshop», Casán aseguró:»Yo no soy un programa de televisión, soy la televisión». Agregó: “Ay, qué tupé, si no fuera por mi realidad y tu impacto sería de cartón pintado, decorado”.
El público de Moria Casán
El público de Moria Casán habló desde su fanatismo, y aseguró seguirla a lo largo de su carrera, desde fines de los 70 y los más chicos, igual se declararon sus «seguidores». En el móvil del La Mañana con Moria, en El Trece, recordaron algunas de las frases icónicas de La One como:»Si querés llorar, llorá«, «¿Quiénes son?«, «El decorado se calla«, y «Si yo soy cotillón, vos sos papel picado«, entre otras.
Su nuevo ciclo La Mañana con Moria, en El Trece, se emite de lunes a viernes a las 09 desde noviembre de 2025. Es un magazine de actualidad y espectáculos que cuenta con un panel integrado por Federico Seeber, Gustavo Méndez, Amalia Díaz Guiñazú, María Fernanda Callejón, Nazarena Di Serio, el Dr. Guillermo Capuya y Valentina Salezzi.