Más de dos décadas después, el largo formato vuelve a tener sentido
En una escena dominada por el consumo rápido, los loops infinitos y la dictadura del single, Speedy J decide ir en dirección contraria. Y no es un gesto nostálgico: es casi un acto de resistencia.
El veterano productor holandés —nombre real Jochem Paap— ha anunciado su primer álbum en solitario en más de 20 años. Un movimiento que, en pleno 2026, suena casi radical.
Titulado Walkman, el proyecto no solo marca su regreso al formato largo, sino también una declaración de intenciones: recuperar la escucha consciente en una era diseñada para la distracción. Lejos de la lógica del algoritmo, el álbum se plantea como una experiencia continua, un viaje de 90 minutos que exige tiempo, atención y, sobre todo, desconexión del ruido digital.
Porque aquí no hay “tracks para playlist”. Hay narrativa.
Construido a partir de sesiones de estudio realizadas en 2025, el disco se mueve entre techno, ambient y experimentación sin pedir permiso ni dar explicaciones. Fragmentos cortos, estructuras abiertas y momentos de pura abstracción conviven en un formato que se acerca más a un collage sonoro que a un álbum convencional.
Y eso encaja perfectamente con la evolución de Speedy J en los últimos años, especialmente a través de su plataforma STOOR, donde la improvisación y el proceso han pesado más que el resultado final.
Pero aquí está la clave: este no es un regreso cualquiera.
Durante años, el propio artista había cuestionado el sentido del álbum en la cultura contemporánea, relegándolo frente a formatos más fluidos y efímeros. Ahora, sin embargo, parece haber encontrado un nuevo contexto donde el LP vuelve a tener peso: no como producto, sino como experiencia física y mental.
El guiño al “walkman” no es casual. Es una invitación.
Salir a caminar. Escuchar sin interrupciones. Volver a una relación más íntima con el sonido en un momento donde todo compite por nuestra atención.
En un ecosistema saturado de contenido, Speedy J no intenta destacar haciendo más ruido. Hace lo contrario: baja la velocidad, estira el tiempo y obliga a escuchar.
Y en ese gesto, casi silencioso, hay algo profundamente subversivo.
La censura digital vuelve a la pista de baile, pero Berlín responde
El pulso entre la cultura clubbing y las grandes plataformas tecnológicas suma un nuevo capítulo —y esta vez, con giro inesperado. El icónico KitKatClub de Berlín ha recuperado su cuenta de Instagram tras haber sido eliminada sin previo aviso por Meta, en un movimiento que muchos dentro de la escena ya habían señalado como otro caso de censura sistemática hacia espacios sex-positive.
La desaparición no fue un caso aislado. En los últimos días, varios clubes y colectivos vinculados a la cultura queer y hedonista —como Insomnia o Gegen— también vieron cómo sus perfiles se evaporaban del mapa digital. Sin explicación clara, sin advertencias, sin contexto. Solo silencio corporativo.
Y ese silencio, en una escena que históricamente ha luchado por existir, pesa.
Durante años, el ecosistema nocturno berlinés ha sido mucho más que fiesta: ha sido refugio, política, identidad y resistencia. Pero en el entorno digital, esa misma identidad parece chocar con los algoritmos y las políticas ambiguas de plataformas como Instagram, donde la línea entre “contenido inapropiado” y expresión cultural sigue siendo peligrosamente difusa.
La restitución de la cuenta del KitKatClub llega tras una intervención directa con Meta. Una victoria, sí, pero con sabor a advertencia. Porque el problema de fondo sigue intacto: nadie sabe exactamente por qué ocurrió el borrado en primer lugar.
En paralelo, desde la comunidad ya se habla abiertamente de “censura digital”. No como teoría conspirativa, sino como una realidad cada vez más tangible para colectivos que operan fuera de los estándares normativos dominantes.
Ante la incertidumbre, el club ha reforzado sus canales propios —como newsletters—, una estrategia que cada vez gana más peso en la escena underground: menos dependencia de plataformas, más control sobre la comunicación.
Porque si algo deja claro este episodio es que la cultura clubbing no solo se libra en la pista. También se juega en servidores, algoritmos y decisiones opacas tomadas a miles de kilómetros de distancia.
La cuenta ha vuelto. Pero la pregunta sigue en el aire: ¿quién decide qué cultura puede existir online?
A estas alturas, el phygital ya no necesita presentarse como una rareza híbrida entre deporte y videojuego. Después de varios años de expansión, torneos oficiales y eventos como los Games of the Future, la conversación empezó a moverse hacia otro lugar: no tanto qué es, sino en qué se está convirtiendo.
En charla con Gizmodo, Dan Merkley, presidente y director general de la World Phygital Community, sostiene que el formato ya dejó atrás la fase de experimento y ha entrado en una etapa donde la verdadera prueba ya no es llamar la atención, sino demostrar que puede consolidarse como una disciplina con estructura, proyección y peso propio.
Durante sus primeros años, el phygital se movió en un terreno ambiguo: lo bastante llamativo como para captar atención, pero todavía demasiado nuevo como para ser leído con las mismas categorías que el deporte tradicional o los esports. Hoy, según Dan Merkley, esa etapa empieza a quedar atrás.
“El phygital ya no se comporta como una simple curiosidad entre el gaming competitivo y la actividad física”, viene a sostener el dirigente de la World Phygital Community, que en los últimos meses ha visto cómo el ecosistema ampliaba su red hasta 119 miembros en 115 países, una señal de que el formato está entrando en una fase más estructurada y menos experimental.
Para Merkley, el crecimiento no se explica solo por una cuestión organizativa o de calendario, sino por algo más profundo: la capacidad del formato para conectar con una generación que ya no vive el espacio digital y el físico como compartimentos separados. “El deporte phygital conecta el gaming competitivo con la actividad física de una forma que resulta natural para la generación actual, que ya se mueve con fluidez entre los espacios digitales y físicos”, explica.
La idea es importante porque marca una diferencia clave. El phygital no intenta simplemente “mezclar” dos mundos que antes estaban separados, sino responder a una lógica cultural que ya existe. En ese sentido, no aparece tanto como una anomalía dentro del deporte contemporáneo, sino como una consecuencia bastante coherente de cómo cambió la competencia en la era digital.
Desde esa mirada, el verdadero salto no está solo en el número de torneos o en la visibilidad creciente del formato, sino en el hecho de que ya empieza a pensarse con vocabulario de ecosistema: reglas, estructuras, clasificación, desarrollo territorial y una narrativa competitiva que va mucho más allá de la exhibición. “Nuestra misión es promover el phygital en todo el mundo, impulsar la innovación y definir las reglas de la competición”, resume Merkley.
Ese cambio de escala también se apoya en eventos que ya dejaron de funcionar solo como vitrina. En esa línea, Merkley destaca el impacto de los Games of the Future Abu Dhabi 2025, que reunieron a más de 850 participantes de más de 60 países y superaron los 460 millones de visualizaciones globales. Más que una cifra de audiencia, para la organización fue una prueba de otra cosa: que el phygital ya puede mostrarse a gran escala sin parecer un experimento en beta.
España empieza a jugar un papel más importante de lo que parece
Si el crecimiento global del phygital marca una tendencia, lo que empieza a verse en España ayuda a entender cómo esa expansión puede traducirse en estructura real. Los torneos celebrados en Valencia, con disciplinas como Phygital Football, Basketball, Shooter y Dancing, no funcionaron solo como exhibición, sino como una señal de que el formato empieza a encontrar espacios donde desarrollarse con cierta continuidad.
Para Dan Merkley, lo más relevante no fue únicamente la organización del evento, sino la actitud del ecosistema local. “Lo que más me llamó la atención fue la ambición por adoptar lo que viene. Se percibía no solo en los jugadores y organizadores, sino en todo el entorno”, explica.
Esa sensación de ecosistema en construcción es lo que diferencia este tipo de iniciativas de los primeros eventos phygital, más cercanos a la demostración que a la competencia consolidada. En el caso de Valencia, además, se sumaron dos factores que para la World Phygital Community son especialmente estratégicos: infraestructura deportiva de alto nivel y conexión directa con el ámbito educativo.
“La ciudad, con espacios como la Ciutat del Basket o el nuevo Roig Arena, muestra hasta qué punto se está apostando por el deporte. Pero al mismo tiempo, el hecho de que el evento se celebrara en la Universitat Politècnica de València indica algo igual de importante: el vínculo con la educación”, señala Merkley.
Ese cruce entre deporte e institución educativa no es menor. De hecho, forma parte del modelo que la WPC está intentando impulsar a nivel global, donde el phygital no solo se desarrolla en circuitos competitivos, sino también en entornos formativos que funcionan como puerta de entrada al ecosistema.
Uno de los momentos más significativos del evento en España fue la participación del primer equipo femenino de Phygital Basketball en un torneo rankeado, un hito que, más allá del resultado deportivo, marca una línea de desarrollo clara. “Es una señal importante de inclusión y de las oportunidades que este formato puede generar”, apunta Merkley.
El propio rendimiento del equipo refuerza esa idea. Según explica, las jugadoras identificaron rápidamente su punto débil (la fase digital), trabajaron sobre ello y lograron incluso imponerse en una de esas instancias. “Eso es lo que hace interesante al phygital. Los competidores llegan con perfiles distintos, pero cuando entienden el equilibrio que exige el formato, se implican de verdad”.
En conjunto, lo que deja el caso español es una conclusión bastante clara: el país no está simplemente sumándose a una tendencia, sino participando activamente en su construcción. “España no solo está participando en el crecimiento del phygital, está ayudando a darle forma”, resume Merkley.
El atleta phygital ya no encaja en las categorías tradicionales
Uno de los puntos más interesantes del crecimiento del phygital no está solo en los torneos, las audiencias o la expansión geográfica, sino en el tipo de competidor que empieza a producir. Porque, en la práctica, este formato está obligando a revisar una distinción que durante años pareció bastante estable: la que separaba al atleta del jugador competitivo.
Para Merkley, lo que está emergiendo no es simplemente una suma entre ambas figuras, sino un perfil distinto. “Un atleta phygital representa una nueva categoría de competidor: alguien capaz de rendir a alto nivel tanto en pantalla como en la arena física”, explica.
La frase no es menor, porque sugiere que el phygital no funciona solo como una alternancia entre dos fases distintas de competición, sino como una lógica de rendimiento completamente integrada. Ya no se trata de tener habilidad digital por un lado y capacidad física por otro, sino de combinar ambas bajo presión, dentro de una misma lectura competitiva.
Eso obliga a desarrollar un repertorio mucho más amplio que el que suele exigir un deporte tradicional o un esport por separado. “Estamos viendo el surgimiento de un atleta más versátil y adaptable, alguien que puede tomar decisiones en fracciones de segundo en un entorno digital y, al mismo tiempo, responder físicamente en una situación de competición real”, resume Merkley.
En otras palabras, el atleta phygital ya no encaja del todo en ninguna categoría clásica. No es únicamente un gamer que también corre, ni un deportista que además juega. Lo que el formato empieza a exigir es otra cosa: una combinación entre lectura táctica, coordinación, reflejos, resistencia, control mental y capacidad de adaptación que obliga a pensar el rendimiento desde un lugar mucho más híbrido.
Y ahí es donde el phygital empieza a resultar especialmente interesante como fenómeno cultural. Porque más allá del espectáculo o de la novedad, refleja un cambio generacional más profundo: el hecho de que la competencia, para muchos jóvenes, ya no está dividida entre lo “virtual” y lo “real”, sino que ocurre de forma continua entre ambos planos.
“En última instancia, el phygital está moldeando una generación de competidores que piensa el deporte de otra manera”, dice Merkley. “Las fronteras entre lo físico y lo digital ya no son tan claras: forman parte de una misma experiencia competitiva”.
Esa idea probablemente sea una de las más importantes de todo el fenómeno. Porque si el phygital logra consolidarse, no será solo porque haya encontrado un formato atractivo, sino porque está dando forma a un tipo de atleta que hace apenas una década prácticamente no tenía lugar dentro de las categorías deportivas convencionales.
La inclusión y las universidades pueden definir su verdadero crecimiento
Si el phygital quiere consolidarse de verdad, no le alcanzará con grandes escenarios, millones en premios o eventos capaces de generar titulares. Como cualquier disciplina que aspire a durar, su crecimiento real dependerá de algo menos espectacular, pero mucho más decisivo: la base.
Y ahí es donde entran dos factores que Dan Merkley considera fundamentales para el futuro del ecosistema: la inclusión y el trabajo en universidades, escuelas e iniciativas grassroots.
“Una de las cosas que más buscamos promover en el phygital es la inclusión y la igualdad de oportunidades”, explica. “A partir de los 16 años, cualquiera puede participar, sin importar su procedencia. No hacemos distinciones: si estás listo para agarrar el mando y luego entrar en la arena, tienes un lugar”.
Esa idea de acceso abierto no elimina la exigencia competitiva, pero sí modifica algo importante: quién puede sentirse interpelado por el formato. En muchos deportes tradicionales, las barreras de entrada suelen estar marcadas por años de especialización, estructuras rígidas o contextos muy determinados. El phygital, en cambio, todavía está en una etapa donde puede diseñar su cultura competitiva con otra lógica.
Para Merkley, uno de los ejemplos más claros de ese potencial se vio justamente en Valencia, con la participación del primer equipo femenino de Phygital Basketball en un torneo rankeado. “Fue una gran señal. Llegaron sabiendo que la fase digital era su punto más débil, trabajaron para mejorarla y terminaron ofreciendo un gran rendimiento, incluso ganando una de las fases digitales”, cuenta.
Ese tipo de experiencias no solo refuerza la idea de inclusión, sino que ayuda a entender por qué el phygital puede resultar especialmente atractivo para perfiles competitivos que quizá no habrían encontrado encaje tan fácilmente en estructuras más tradicionales. “Eso es lo que lo hace tan interesante”, dice Merkley. “La gente entra por razones distintas, pero cuando experimenta el equilibrio que exige el formato, entiende el desafío y se engancha”.
Pero el otro gran frente está fuera de la competición profesional: el ámbito educativo.
Para la World Phygital Community, las universidades y escuelas no son solo una herramienta de difusión, sino uno de los pilares sobre los que puede construirse un ecosistema duradero. “Estas iniciativas son increíblemente importantes para nosotros. Demuestran que el phygital no es solo para atletas de élite, sino un espacio donde cualquiera puede participar, desarrollar habilidades y formar parte de una comunidad en crecimiento”, afirma.
España vuelve a aparecer aquí como un caso especialmente relevante. Esta temporada, más de 200 estudiantes participaron en iniciativas vinculadas al phygital en la Universitat Politècnica de València (UPV), y según Merkley, el impacto fue casi inmediato: varios equipos universitarios terminaron compitiendo poco después en torneos Phygital Rivals.
Y el fenómeno no se limita al contexto español. La WPC asegura estar viendo desarrollos similares en países como Brasil, Serbia, Guatemala y Colombia, donde ya se están impulsando torneos escolares, competiciones juveniles y programas universitarios orientados a introducir el formato desde etapas tempranas.
Lo importante, en cualquier caso, va más allá de detectar talento. “Lo que construyen estas iniciativas no son solo futuros atletas”, resume Merkley. “También forman entrenadores, árbitros, organizadores y especialistas técnicos. En otras palabras, ayudan a crear el ecosistema completo”.
Y probablemente ahí esté una de las claves más serias del phygital: no solo en si logra producir estrellas o eventos virales, sino en si consigue desarrollar una estructura capaz de sostenerse cuando pase el efecto novedad.
Si el crecimiento del phygital empieza a ser visible en torneos locales y circuitos en expansión, los Games of the Future 2026, que se celebrarán en Astana (Kazajistán) del 29 de julio al 9 de agosto, funcionarán como algo más que un gran evento: serán una prueba de escala.
Según adelanta Dan Merkley, la próxima edición reunirá a unos 900 participantes y desplegará un programa que combina disciplinas phygital (como Football, Basketball, Dancing, Shooter y Fighting) con competiciones de esports como MOBA en PC y móvil y Battle Royale. El premio total alcanzará los 4,75 millones de dólares, con torneos como el de Dota 2 en PC concentrando por sí solos un millón.
Pero más allá de las cifras, lo que está en juego es otra cosa: comprobar hasta qué punto el phygital puede sostener un nivel competitivo cada vez más alto y, al mismo tiempo, seguir ampliando su base internacional. “El progreso es claro”, sostiene Merkley. “Cada vez más países están entrando en los procesos de clasificación en múltiples disciplinas, lo que hace que el campo competitivo sea más diverso y representativo a nivel global”.
Ese crecimiento no solo se mide en cantidad de participantes, sino también en experiencia acumulada. A diferencia de las primeras ediciones, donde muchas selecciones llegaban desde cero, ahora empiezan a aparecer equipos con varias temporadas dentro del ecosistema phygital, algo que eleva el nivel de juego y cambia la dinámica competitiva. “Estamos viendo una combinación interesante entre equipos con experiencia y nuevos competidores, lo que introduce un grado de imprevisibilidad que hace la competición más atractiva”, explica.
Astana también marcará un cambio en la forma de presentar el evento. Lejos de concentrarse en una única sede, la competición se repartirá en cinco espacios distintos de la ciudad, con la intención de construir una experiencia más cercana a un festival que a un torneo tradicional. “Queremos crear algo que combine competición de élite con entretenimiento y participación del público”, señala Merkley.
En ese contexto, la presencia de países como España en los procesos de clasificación refuerza la idea de que el phygital ya no se articula en torno a unos pocos actores, sino que empieza a funcionar como un sistema competitivo más amplio, con múltiples niveles de entrada y progresión.
Y ahí es donde eventos como los Games of the Future dejan de ser únicamente una vitrina. Se convierten, más bien, en el espacio donde se mide si todo lo que se viene construyendo (desde universidades hasta torneos nacionales) realmente puede sostenerse cuando el nivel, la presión y la visibilidad aumentan.
Lo que está en juego no es solo un formato, sino una nueva categoría deportiva
A esta altura, la discusión sobre el phygital ya no pasa por si funciona como espectáculo. Eso, en buena medida, ya quedó demostrado. La cuestión es otra: si puede sostenerse como algo más que una combinación atractiva entre deporte y videojuego.
Para Dan Merkley, la respuesta no es excluyente. “Creo que es ambas cosas”, explica. “El phygital es una evolución del deporte, pero también se está consolidando como una nueva categoría en sí misma”. La clave, según plantea, está en que el formato no intenta forzar un cambio, sino reflejar uno que ya ocurrió. “Responde a la forma en que las nuevas generaciones entienden la competencia y el entretenimiento, moviéndose de manera natural entre lo digital y lo físico”.
Ese punto es importante porque desplaza la discusión. El phygital no aparece como una ruptura radical con el deporte tradicional, sino como una extensión lógica de un contexto cultural donde las fronteras entre ambos mundos son cada vez menos claras.
De cara a los próximos años, la apuesta de la World Phygital Community no parece centrarse únicamente en crecer, sino en profundizar. “La próxima década va a ser sobre integración y desarrollo en profundidad”, señala Merkley. Eso implica más países construyendo estructuras propias, más conexión entre escuelas, universidades y competición profesional, y una base de atletas cada vez más diversa, con mayor representación y presencia de equipos mixtos.
En ese escenario, la pregunta sobre si el phygital llegará a convertirse en una categoría deportiva reconocida empieza a perder peso. “La pregunta ya no es si se convertirá en una nueva categoría; en muchos sentidos, ya lo es”, afirma.
Lo que queda por delante no es tanto su legitimación interna, sino su reconocimiento externo. Es decir, si el resto del ecosistema deportivo (instituciones, audiencias, estructuras tradicionales) termina por asumir que esa nueva forma de competir ya está en marcha.
Y ahí es donde el phygital entra en una fase más exigente. Porque dejar de ser una promesa no depende solo de crecer, sino de sostenerse cuando la novedad desaparece.
Si quieres leer la entrevista completa con Dan Merkley en formato pregunta y respuesta, puedes hacerlo aquí.
La actriz Florencia Peña relató una historia singular durante el ciclo que conduce junto a Marley por la plataforma LUZU. Allí, compartió una anécdota de su pasado que captó la atención de los espectadores de manera veloz.
Con su estilo habitual, la conductora confesó un encuentro sexual múltiple de hace varios años. «Hubo una época en la que yo era muy curiosa y tuvimos una situación muy íntima con… mucha gente», expresó, sin revelar de forma directa la identidad de quienes estuvieron presentes.
El asombro del público aumentó al saber que una de las personas involucradas formó parte de un programa de televisión muy popular tiempo después. «Cuando me enteré, casi me descompenso», admitió la comediante sobre el impacto por aquella coincidencia inesperada.
Durante la charla, Peña explicó su temor ante la posible exposición pública del hecho. «Porque en un momento le preguntaron: ‘¿Vos estuviste con famosas?’, y yo lo primero que pensé es: ‘Lo mato’», relató. Ante esto, Marley consultó: «Pero… ¿esto se lo preguntaron en el aire?». Ella replicó: «Yo estaba casi desmayada. Porque llegaba a contar lo que estaba pasando… yo me iba, no te digo del país, sino del continente».
En el desarrollo del relato, la figura televisiva confirmó la presencia de otra mujer en esa misma cita. «Claro, hablábamos por teléfono. Ella también es famosísima», detalló sobre sus conversaciones de aquel momento, y rememoró su advertencia a la otra celebridad: «¿Vos te das cuenta de lo que está a punto de pasar?».
Para finalizar, la actriz afirmó que el sujeto quedó «muy mal parado» frente a ellas por el pánico a un escándalo. El alivio mutuo ocurrió gracias a un viaje definitivo: «Cuando él se fue a vivir al exterior, dijimos: ‘Bueno, ya está, se olvida’». Tras la difusión del material, los usuarios de las redes sociales y programas de espectáculos señalaron a Santiago Almeyda, exintegrante de Gran Hermano, como el presunto tercer protagonista.
Emilia Mernes decidió reaparecer en su cuenta de Instagram después de atravesar jornadas de mucha intensidad por el revuelo alrededor de la supuesta pelea con Tini Stoessel y otras mujeres. La joven artista eligió mostrarse con un perfil bajo y compartió imágenes junto a sus seres queridos para llevar tranquilidad a sus seguidores.
Tras el escándalo que la tuvo en el centro de la escena con versiones cruzadas, la cantante publicó un texto breve pero muy contundente. «Agradecida de tenerlos», escribió la joven entrerriana para acompañar las fotos donde se la ve con su familia, su mascota y su pareja, el trapero Duki.
Distintas fuentes aseguraban que la exposición pública afectó la estabilidad emocional de la popstar al punto de transitar un momento bastante delicado. Sin embargo, lejos de profundizar las peleas con otras figuras, ella eligió el agradecimiento público hacia quienes no le soltaron la mano.
La publicación no solo marcó su retorno al mundo virtual, sino que también evidenció un cambio rotundo en su tono comunicacional habitual, ya que mostró a su círculo íntimo como nunca antes lo había hecho. Sin realizar declaraciones explosivas ni lanzar indirectas hacia las personas involucradas, la intérprete de No_se_ve.mp3 apostó por un mensaje simple que parece decir mucho más.
La tajante postura de Martín Cirio sobre el conflicto
El youtuber Martín Cirio analizó la interna de María Becerra y Tini Stoessel contra Emilia Mernes para desmentir las teorías que circulan en las plataformas. El influencer aseguró que el motivo del distanciamiento no se vincula a un problema de bailarines, tal como indicaban los rumores durante la última semana.
«No voy a contar lo que pasó, no lo voy a decir porque es algo que no me corresponde, pero es muy fuerte», expresó el creador de contenido. El famoso desestimó la hipótesis del préstamo de equipo técnico y advirtió que la verdadera razón de la disputa es un asunto extremadamente privado.
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Martin Cirio confirma que lo que Emilia le hizo a María y sobre todo a Tini es algo muy muy grave:
«Lo de los bailarines no es nada con lo que me enteré. No es algo que me corresponde contarlo porque realmente es algo fuerte. No quiero servir la olla con algo tan pesado»
«Es algo que viene hace mucho tiempo, que se fue arrastrando y explotó», agregó el youtuber sobre el quiebre de la relación entre las artistas. Cirio concluyó su descargo con una frase que generó más intriga entre los seguidores de las cantantes: «Estoy cuidando las palabras milímetro a milímetro porque siento que cualquier cosa estaría metiendo la pata».
La reaparición de Juan Darthés en Brasil, tras su condena por abuso sexual contra Thelma Fardin cuando era menor de edad, tiene connotaciones místicas: aseguran que se habría convertido en una pastor evangélico.
A dos años de la ratificación de la condena por parte del Tribunal brasileño, el actor fue visto en la zona de Barra da Tijuca, donde su hermano administra un restaurante.
Lo que más impactó fue su cambio físico, relacionado con una supuesta reconversión espiritual: según reveló el periodista Gustavo Méndez en La Posta del Espectáculo, el artista se habría volcado de lleno a la religión.
El rumor se originó cuando Darthés se cruzó con la abogada Agostina Páez, condenada por racismo en el país vecino, y le habría dicho que rezaba por ella. «Él le dijo: ‘Estoy orando por vos’. Esto es porque se convirtió en pastor evangélico en una iglesia de Río de Janeiro», remarcó el comunicador.
El actor nació en San Pablo, lo que le otorga la nacionalidad brasileña, una condición clave para radicarse en Brasil tras la denuncia por abuso sexual de Fardin, ya que la constitución de ese país impide la extradición de sus nacionales.
Juan Darthés: condenado pero libre
La reacción en las redes sociales fue inmediata, y se preguntaron por qué un abusador como Juan Darthés puede caminar libremente por la calle en Brasil. La Justicia brasileña determinó que el actor esté bajo un régimen de condena abierto: puede salir del establecimiento penitenciario durante el día para realizar trabajos comunes o hacer cursos, incluso para participar de actividades religiosas. A la noche debe volver obligatoriamente a dormir a la celda.
Darthés fue condenado en Brasil a 6 años de prisión por el delito de abuso sexual agravado (violación) contra la actriz Thelma Fardin. El hecho ocurrió en 2009 en Nicaragua, cuando Fardin tenía 16 años y él 45, durante una gira de la telenovela Patito Feo. La sentencia fue ratificada en segunda instancia por la Justicia brasileña.
Gran Hermano volvió a mostrar un nuevo Derecho a Réplica (DAR) y esta vez la protagonista fue Zoe Bogach, la exparticipante del 2023, contra su expareja hoy jugador del reality, Manuel Íbero donde se vivió un momento de mucha tensión y reproches.
Si bien el encuentro estuvo lejos, la influencer hizo un fuerte descargo en el que su expareja prefirió no confrontarla al principio, aunque después logró hacer un breve descargo. “Estoy acá para marcar cómo me hiciste sentir, para cerrar esta etapa por respeto hacia mí misma”, empezó su descargo la ex – GH de la edición 2023.
A través de un holograma, le recriminó: “Admitiste delante de todos tus compañeros que era una hipócrita porque me dejé manipular. Yo no creí que me estabas manipulando, creí que me estabas amando”.
En esa línea, aseguró que sintió “bastante humillada”, donde abrió una herida más y que le había faltado el respeto, sin embargo, si logró exponerse en este momento es porque hoy se siento “fuerte y hago uso de mi derecho”.
“Podés vender el personaje que me vendiste de buenito y caballero, el mismo que me vendiste por dos años, pero no sos muy inteligente. Todas las cosas que hablé fueron verdades, se te está cayendo la careta”, indicó y lanzó picante: “Te deseo lo mejor dentro de esa casa mientras dures, chau ex de Zoe y que se caigan las caretas”.
La respuesta de Manuel Íbero a Zoe durante el DAR en Gran Hermano
Zoe Bogach comenzó su descargo y cuando parecía que Manuel no estaba dispuesto a responderle, decidió intervenir cuando la exparticipante le recriminó que sintió que le faltó el respeto hablando de ella dentro de la casa de Gran Hermano.
“Yo también sentí que me faltaste el respeto. Todas las cosas de las que hablaste que no fueron verdad. Acá jamás hablé mal de vos”, se mostró seguro, pero la influencer le aseguró que estaba equivocado y que cuando salga “verás el clip, espero que sea muy pronto”.
Tras el «DAR», Manu cerró en defensa propia: “Busca generar empatía y quedar como la víctima. Siempre hablé bien de ella, fue una persona que aprecié y aprecio mucho en mi vida. Jugó mucho tiempo esta carta para que yo no entre al programa, pero por suerte no lo logró. El personaje no se puede sostener en la casa. Lo que muestro es lo que soy”.
Sergio el «Kun» Agüero debió ser operado tras sufrir una importante lesión durante un partido con el equipo Senior de Independiente ante River Plate. El exfutbolista se mantiene vigente en las canchas de forma amateur pese a haberse retirado del fútbol profesional. A través de un posteo en redes sociales, llevó tranquilidad a sus seguidores y su hijo Benjamín le escribió un conmovedor mensaje de aliento: «La vida siempre te puso obstáculos y vos siempre supiste sobrepasarlos».
El Kun se lesionó el tendón de Aquiles en el encuentro amateur, donde debió ser retirado de la cancha por sus compañeros: «Bueno, gente, me hice una resonancia. Estaba jugando ahí en Independiente para el Senior contra River. Ya todos saben que salí lesionado, me alzaron a upa«.
«Así que primero agradecer a todos los chicos de Independiente, también los de River que estaban preocupados. Así que, nada, me rompí el tendón. Mañana empezaré con los estudios y seguramente hay que operar, no queda otra. Bueno, gente, les mando un abrazo y gracias por preguntar», expresó el exdelantero del Rojo y llevó tranquilidad a todos sus fanáticos.
Sergio Kun Agüero – operado del tendón de Aquiles
A través de una historia de Instagram, Agüero confirmó su operación: «Listo, todo de diez«, posteó desde el hospital y su hijo Benjamín lo apoyó públicamente. «La vida siempre te puso obstáculos y vos siempre supiste sobrepasarlos, con cabeza y humildad. Sé que vas a salir adelante porque te conozco y sé lo luchador y constante que sos. Te amo con toda mi alma y siempre voy a ser tu fan número 1″, escribió el hijo de Gianinna Maradona junto a una foto de su padre vestido con la indumentaria de la Selección argentina mientras lo abraza.
La lesión del Kun ocurrió en la segunda fecha de la Copa de la Liga Senior +35, en la que Independiente venció 2-0 a River en Wilde con goles de Tomás De Vincenti y Fabián Bordagaray. La nota negativa fue la lesión del exdelantero profesional, quien había arrancado como titular pero debió salir por una jugada desafortunada sin contacto. El ahora streamer, que ya había convertido en la primera jornada frente a Riestra, fue asistido por compañeros y rivales y se retiró al banco para evaluar la gravedad de la lesión.
Martita Fort se mudó porque sentía la presencia de su papá Ricardo: «Hablábamos de él y…»
La hija del millonario y mediático contó que tuvo que tomar una drástica decisión, luego de notar que había una energía particular. «Pasaban cosas raras», contó.
La paciencia de Verónica Lozano habría llegado al límite con Evangelina Anderson, situación que desató un lío bárbaro en el ciclo Cortá por Lozano. Revelaron que la modelo arma las valijas para sus vacaciones mientras los productores analizan un reemplazo definitivo por su falta de compromiso.
Según detallaron en Intrusos, la recientemente incorporada panelista no está a la altura del puesto. «Eva está haciendo la valijita porque se va de vacaciones«, arrancó Daniel Ambrosino con mucha ironía durante la tarde del programa de chimentos. El periodista planteó la duda sobre el futuro de la mujer de Martín Demichelis: «Ahora la cuestión es: ¿vuelve Evangelina cuando termine sus vacaciones?«.
Ambrosino fundamentó sus sospechas en el recambio de figuras que planea el canal para los próximos meses en la pantalla de Telefe. «Algunos me dijeron que también van a aprovechar para probar otros panelistas. Por ejemplo, Gastón Trezeguet«, explicó el cronista sobre los nombres que ya circulan.
Existen versiones cruzadas sobre la ausencia de la panelista la misma tarde en que el influencer Ian Lucas visitó el living del programa. Lozano explicó que Anderson tenía francos pautados, pero la rubia la desmintió públicamente al asegurar que pegó el faltazo por un pedido de la producción técnica.
Evangelina Anderson nuevo look
Evangelina Anderson, de MasterChef a panelista de Cortá por Lozano.
@evangelinaanderson
«Muchos de los productores no estarían como muy contentos con la participación de Evangelina, porque no se metería tanto con los temas», enfatizó el comunicador. La falta de información y la poca intervención de la modelo en los debates de actualidad habrían generado un clima bastante espeso.
«No está muy informada de ciertas cuestiones, hay temas de los que no participa y, evidentemente, eso se nota en pantalla«, concluyó Ambrosino. Al regreso de su viaje, la exbailarina mantendrá una reunión clave con los productores para determinar si su contrato sigue en pie o no.
La conductora festejó hace poco la década del formato con la incorporación de Anderson, pero los resultados actuales no cumplen las expectativas. El destino de la panelista parece estar determinado tras los roces al aire y la desconexión que muestra frente a las cámaras de televisión.