Autor: configuroweb

  • Esta película religiosa sobre un hecho real de los 70 en Estados Unidos llegó a Netflix y sorprende a todos: de cuál se trata

    Esta película religiosa sobre un hecho real de los 70 en Estados Unidos llegó a Netflix y sorprende a todos: de cuál se trata

    Esta película religiosa sobre un hecho real de los 70 en Estados Unidos llegó a Netflix y sorprende a todos: las plataformas siguen renovando su catálogo y una producción basada en hechos reales está dando que hablar, ¿de cuál se trata?

    Nos referimos a un film que mezcla drama, historia y espiritualidad, y que ya genera repercusión entre los usuarios. Ambientada en los años 70 en Estados Unidos, la narrativa revive un movimiento religioso que marcó a toda una generación y que hoy vuelve a despertar interés tras su llegada al streaming.

    A lo largo del film los personajes reflejan distintas miradas sobre la fe, la juventud y los cambios sociales de la época, en una narrativa que fusiona lo íntimo con lo colectivo. Por otro lado, si bien la propuesta logró captar la atención del público, la crítica especializada tuvo opiniones variadas: algunos destacan su intención de retratar el espíritu de una comunidad, mientras que otros señalan que el relato podría haber profundizado más en sus contradicciones.

    La revolución de Jesús

    Sinopsis de La revolución de Jesús, la sorpresiva película que llegó a Netflix

    La película cuenta la historia real de un despertar espiritual que tuvo lugar a comienzos de la década del 70 en el sur de California. En ese contexto, un grupo de jóvenes hippies inicia un movimiento que terminaría expandiéndose por todo el país.

    La trama sigue de cerca el crecimiento de esta comunidad, mostrando cómo la fe, la búsqueda de sentido y la necesidad de pertenencia transforman la vida de sus protagonistas en un momento de cambio cultural profundo.

    Tráiler de La revolución de Jesús

    Embed – La revolución de Jesús | Tráiler oficial | HBO Max

    Reparto de La revolución de Jesús

    La película Jesus Revolution cuenta con un elenco destacado que da vida a esta historia basada en hechos reales. Estos son sus protagonistas principales:

    • Joel Courtney como Greg Laurie
    • Jonathan Roumie como Lonnie Frisbee
    • Kelsey Grammer como Chuck Smith
    • Kimberly Williams-Paisley como Charlene Laurie
    • Anna Grace Barlow como Cathe Martin

  • Descubre el line up de temporada de Bedouin presents Saga en Chinois Ibiza

    Descubre el line up de temporada de Bedouin presents Saga en Chinois Ibiza

    Un espectacular cartel liderado por Jimi Jules, Trikk, DJ Koze, Damian Lazarus, Monolink y Guy Gerber entre otros

    Bedouin regresa a Ibiza para el octavo año de su icónica residencia SAGA, desvelando su cartel más prestigioso hasta la fecha, que tendrá lugar en el histórico venue Chinois Ibiza. Celebrándose cada domingo desde el 21 de junio hasta el 4 de octubre de 2026, este concepto galardonado continúa evolucionando, y esta vez lo hace con un potente elenco de artistas de renombre internacional liderado por algunos de los nombres más influyentes de la música electrónica.

    A la cabeza de la temporada 2026 destacan actuaciones de Jimi Jules, Trikk, DJ Koze, Damian Lazarus, Monolink y Guy Gerber, artistas que representan la vanguardia de la música electrónica melódica y underground. Su presencia marca una de las propuestas musicales más sólidas de SAGA hasta la fecha, reforzando la reputación de la residencia por su cuidada y visionaria curaduría.

    A lo largo del verano, se sumará un cartel amplio y diverso. El line up completo incluye a Acid Pauli, Ageless, Avangart Tabldot, Baron, Damian Lazarus, Diass, DJ Koze, DJ Tennis, Dorian Craft, Fiona Kraft, Guy Gerber, Henrik Schwarz (Live), Jan Blomqvist (Live), Jimi Jules, Lee Burridge, Luch, Miluhska, Mira, Monolink (Live), Notre Dame, Osfur, Robin M, Tripolism, Trikk, Uvita y Viken Arman, todos ellos cuidadosamente seleccionados para reflejar el sonido híbrido y de influencia global que define a SAGA.

    De vuelta en el entorno íntimo y atmosférico de Chinois Ibiza, situado dentro del Ibiza Gran Hotel en pleno corazón de la marina, Bedouin continúa dando forma a una residencia basada en la conexión, la narrativa y experiencias inmersivas en la pista de baile. La colaboración entre Bedouin y Chinois refleja una visión compartida centrada en la cultura, la comunidad y la profundidad musical.

    Tras haber sido galardonado durante la temporada pasada, SAGA obtuvo en 2025 el premio Vicious Awards a la Mejor Fiesta House en Ibiza, consolidándose como una de las residencias más respetadas y duraderas de la isla. Año tras año, atrae a un público internacional unido por su pasión por la música electrónica profunda y emocional, así como por sus line ups innovadores.

    La temática de 2026, Garden of Unearthly Delights, expande SAGA hacia una narrativa onírica que se desarrolla a lo largo de la temporada. Difuminando los límites entre realidad e imaginación, el concepto invita a los asistentes a adentrarse en un mundo donde la percepción cambia y el tiempo se disuelve, reflejando el característico sonido de Bedouin, que fusiona influencias ancestrales con la expresión electrónica moderna.

    Con una reputación como uno de los proyectos más demandados de la escena underground, Bedouin (Tamer Malki y Rami Abousabe) continúa explorando nuevos límites a través de SAGA, su concepto insignia y plataforma global para la narrativa musical.

    Tras un 2025 premiado, y con el anuncio de este cartel, el octavo año de SAGA se presenta como el más ambicioso hasta la fecha.

    Consigue tus entradas aquí.

  • Se filtró una foto de Emilia Mernes en el día de la fiesta de la Selección: qué jugador la sacó y a quién abraza

    Se filtró una foto de Emilia Mernes en el día de la fiesta de la Selección: qué jugador la sacó y a quién abraza

    La discordia

    Se filtró una foto de Emilia Mernes en el día de la fiesta de la Selección: qué jugador la sacó y a quién abraza

    La cantante estuvo presente en la celebración por la consagración en el Mundial de Qatar 2022 y, luego del escándalo, se dieron a conocer más imágenes.

  • Murió un reconocido actor de Hollywood a los 28 años: qué le pasó

    Murió un reconocido actor de Hollywood a los 28 años: qué le pasó

    El actor de cine para adultos Seth Peterson murió en su casa en Los Ángeles, California, a sus 28 años, según confirmó su pareja a través de las redes sociales, pero no dio a conocer las causas del fallecimiento. “Tengo el corazón roto”, indicó.

    “Con gran pesar les comunico el fallecimiento de mi prometido y mejor amigo, Seth. Me faltan las palabras”, indicó el novio del actor, Cyrus Stark, quien también crea contenido para adultos bajo el nombre de Kobe Marsh.

    Marsh también compartió un enlace de su página de GoFoundMe para cubrir los gastos del funeral. Según informes, el nombre real de Peterson era Adam Aguirre. El médico forense no precisó los detalles de la muerte, pero se encontraba en su domicilio.

    Actor

    Redes sociales

    Peterson, nominado a varios premios de la industria a lo largo de su breve carrera, alcanzó notoriedad a comienzos de 2020 gracias a sus colaboraciones con Helix Studios, antes de expandirse a otras plataformas.

    Su fallecimiento representa otro golpe significativo para la industria. Desde marzo de 2025, según la revista Out, al menos seis actores destacados también han fallecido, entre ellos Tim Kruger, Roman Mercury, Colton Ford, Koby Falks, Scott Finn y Lane Rogers.

  • PREMIERE: Swann Decamme – Ritmo Solare – Curiosity Music

    PREMIERE: Swann Decamme – Ritmo Solare – Curiosity Music

    El productor parisino Swann Decamme vuelve a mirar directamente al dancefloor con “Ritmo Solare”, un corte diseñado con mentalidad de DJ que combina groove latino, elegancia nocturna y una energía que funciona de inmediato en club. Publicado a través de Curiosity Music, el track se presenta como uno de los momentos más enfocados a pista dentro de su próximo álbum THERIOMORPHY.

    Construido a 125 BPM, “Ritmo Solare” se apoya en un low end redondo y físico que sostiene una lluvia constante de percusiones. El resultado es un groove hipnótico que empuja la pista con naturalidad, manteniendo una tensión rítmica que evoluciona con cada compás. En medio de ese motor de club aparece el elemento inesperado: un piano funky con sabor a lounge, elegante y luminoso, que aporta una textura sofisticada sin perder la contundencia del track.

    La identidad del tema se refuerza con un detalle minimalista pero efectivo: una vocal en español que emerge entre las capas rítmicas con una única palabra que actúa como detonante en la pista —“baila”—. Simple, repetitiva y directa, funciona como un guiño inmediato al público y al espíritu festivo del track.

    Con más de quince años de trayectoria y cerca de 200 producciones publicadas, Swann Decamme ha desarrollado un enfoque camaleónico dentro de la electrónica, moviéndose entre grooves hipnóticos, escritura precisa y texturas orgánicas que conectan tanto con el club como con la escucha más narrativa. “Ritmo Solare” confirma esa dualidad: un track luminoso y directo que, sin perder sofisticación, está claramente diseñado para los momentos más cálidos del dancefloor.

    El single se publica en versión álbum y extended club version el 27 de marzo de 2026 a través de Curiosity Music, marcando el inicio del camino hacia su próximo álbum THERIOMORPHY.

  • Emilia Mernes, en caída libre: sigue perdiendo seguidores tras su pelea con María Becerra y Tini Stoessel

    Emilia Mernes, en caída libre: sigue perdiendo seguidores tras su pelea con María Becerra y Tini Stoessel

    La repudian

    Emilia, en caída libre: sigue perdiendo seguidores tras su pelea con María Becerra y Tini

    La artista se vio perjudicada en la disputa mediática entre las cantantes y quedó relegada en sus redes sociales, donde la cifra no para de bajar desde que comenzó el conflicto.

  • PREMIERE: Kmyle & Umwelt – Shape The Reality – KMYLE Records

    PREMIERE: Kmyle & Umwelt – Shape The Reality – KMYLE Records

    Dentro de Sparks Of Resilience EP, el nuevo trabajo colaborativo entre Kmyle y el veterano francés Umwelt, encontramos una de esas piezas que funcionan como punto de inflexión dentro de un lanzamiento pensado claramente para la pista de baile. “Shape The Reality” emerge como un corte de techno hipnótico y cerebral donde la tensión se construye con paciencia, apoyándose en una arquitectura sonora profundamente analógica.

    Desde los primeros compases, el track despliega un groove sincopado que respira club oscuro: bombos compactos, percusiones metálicas y una línea de bajo que avanza con determinación. Sobre ese esqueleto rítmico aparecen capas de sintetizadores vibrantes que se expanden lentamente, creando una atmósfera melancólica y futurista al mismo tiempo. El resultado es un viaje de techno profundo que recuerda por momentos a la tradición rave europea, pero con una sensibilidad contemporánea que evita cualquier nostalgia vacía.

    El trabajo conjunto entre Kmyle y Umwelt no es casual. Ambos artistas comparten décadas de experiencia dentro de la cultura techno underground y una afinidad por los sistemas modulares y los sintetizadores analógicos. Esa conexión se siente en la producción: cada textura parece dialogar con la siguiente, generando una sensación de movimiento constante, como si el track estuviera siempre a punto de abrir una nueva dimensión sonora.

    Shape The Reality” funciona así como un momento de catarsis dentro del EP. No busca el impacto inmediato sino la construcción progresiva de una tensión emocional que encuentra su lugar en las horas más profundas del club, cuando la pista ya está completamente sumergida en la música.

    El EP Sparks Of Resilience se publica el 26 de marzo de 2026 en formato vinilo y digital a través de KMYLE Records, incluyendo cinco cortes que exploran una estética techno marcada por sintetizadores vibrantes, grooves complejos y atmósferas melancólicas fruto de décadas de cultura de club.

  • Hace 100 años se burlaban de un profesor que soñaba con llegar al espacio desde un huerto. Hoy casi todos los cohetes modernos siguen dependiendo de aquella idea que parecía imposible

    Hace 100 años se burlaban de un profesor que soñaba con llegar al espacio desde un huerto. Hoy casi todos los cohetes modernos siguen dependiendo de aquella idea que parecía imposible

    No todos los grandes cambios de la historia empiezan con una multitud mirando. Algunos arrancan en lugares absurdamente modestos, casi ridículos a ojos de su época. En marzo de 1926, en un huerto de Auburn, Massachusetts, un físico llamado Robert Goddard encendió un pequeño artefacto de aspecto precario y consiguió algo que, en ese momento, sonaba más a fantasía que a ciencia: hacer volar el primer cohete de combustible líquido de la historia.

    Aquel vuelo fue breve, casi humillante si se mide con la vara del espectáculo. El cohete apenas se elevó unos 14 metros, estuvo en el aire menos de tres segundos y terminó cayendo no demasiado lejos del lugar de lanzamiento. Pero la magnitud de lo ocurrido no estaba en la altura ni en la duración, sino en el principio físico que acababa de demostrarse. Goddard no había construido simplemente un cohete que funcionaba: había puesto en marcha una arquitectura de propulsión que, cien años después, sigue siendo el corazón de buena parte de la exploración espacial.

    Lo revolucionario no era el cohete en sí, sino la idea que llevaba dentro

    Hace 100 años se burlaban de un profesor que quería llegar al espacio. Hoy casi todos los cohetes modernos siguen dependiendo de aquella “idea imposible”
    © Getty Images / Bettmann.

    Antes de Goddard, los cohetes existían desde hacía siglos, pero estaban atados a una limitación brutal: usaban combustible sólido. Eso servía para fuegos artificiales, armamento rudimentario o experimentos básicos, pero tenía un problema enorme si alguien soñaba con abandonar la Tierra: una vez encendidos, esos motores apenas permitían control. No podías regular el empuje con precisión ni gestionar el consumo de forma eficiente, y mucho menos pensar seriamente en una máquina capaz de viajar fuera de la atmósfera.

    Goddard entendió que la salida estaba en otra parte. En lugar de depender de un bloque sólido que ardía sin demasiada flexibilidad, apostó por una solución mucho más sofisticada para la época: alimentar el motor con gasolina y oxígeno líquido, dos componentes almacenados por separado que podían mezclarse de forma controlada durante el funcionamiento. Ese detalle técnico cambió absolutamente todo. Porque no solo ofrecía más energía; ofrecía algo todavía más importante: control.

    Y ahí está la razón por la que aquel experimento de huerto sigue importando un siglo después. La propulsión líquida no fue una curiosidad del pasado. Fue el momento en que los cohetes dejaron de ser artefactos explosivos relativamente toscos y empezaron a parecerse, por primera vez, a verdaderas máquinas de navegación.

    El mundo no vio a un pionero espacial: vio a un hombre con una idea extravagante

    Hace 100 años se burlaban de un profesor que quería llegar al espacio. Hoy casi todos los cohetes modernos siguen dependiendo de aquella “idea imposible”
    © SpaceX.

    Lo más fascinante de la historia de Goddard es que su gran avance no fue recibido como una epifanía científica, sino más bien como una mezcla de escepticismo, ironía y condescendencia. Y eso dice mucho sobre cómo solemos reaccionar ante las ideas que llegan demasiado pronto.

    Años antes de aquel lanzamiento, Goddard ya había defendido públicamente la posibilidad de usar cohetes para alcanzar grandes altitudes e incluso, en teoría, llegar más allá de la Tierra. La respuesta fue demoledora. En 1920, The New York Times publicó un editorial ridiculizando sus planteamientos y sugiriendo, básicamente, que no entendía principios elementales de física, porque un cohete (según esa lógica errónea) no podría funcionar en el vacío al no haber oxígeno en el espacio.

    El problema, claro, es que el que estaba equivocado no era Goddard. Era el editorialista. Precisamente porque el motor llevaba su propio oxidante, no necesitaba “respirar” aire externo para seguir funcionando. Dicho de otro modo: una de las críticas más famosas contra la cohetería moderna se vino abajo por no entender exactamente aquello que Goddard ya estaba resolviendo.

    Ese tipo de incomprensión no fue anecdótico. Formó parte de la vida entera del inventor. En su país nunca recibió el reconocimiento proporcional a lo que estaba construyendo. Pero sus ideas sí cruzaron el Atlántico, y ahí la historia tomó un giro bastante más oscuro.

    La tecnología que nació para llegar a Marte acabó alimentando la guerra… y luego nos llevó a la Luna

    Hace 100 años se burlaban de un profesor que quería llegar al espacio. Hoy casi todos los cohetes modernos siguen dependiendo de aquella “idea imposible”
    © NASA.

    Como tantas otras tecnologías decisivas del siglo XX, la propulsión líquida no siguió una línea limpia ni idealista. Su desarrollo fue absorbido rápidamente por la lógica militar. Alemania entendió el potencial de esa arquitectura mucho antes que buena parte del establishment estadounidense, y el resultado fue una aceleración brutal de la ingeniería de cohetes durante la Segunda Guerra Mundial.

    El salto entre aquel pequeño Nell de 1926 y los V-2 nazis fue gigantesco, pero el principio esencial seguía ahí: controlar el empuje mediante combustible y oxidante líquidos. La guerra deformó el propósito original de la tecnología, pero también la empujó hacia niveles de sofisticación que, después del conflicto, serían reciclados por la carrera espacial.

    Y aquí aparece una de las ironías más potentes de toda esta historia: la idea que muchos trataron como una fantasía poco seria terminó convirtiéndose en la columna vertebral de la era espacial. Cuando la NASA llevó a los astronautas del Apolo 11 a la Luna en 1969, lo hizo con un cohete, el Saturn V, que seguía basándose en la misma familia de principios que Goddard había demostrado décadas antes en un huerto helado de Massachusetts.

    Lo más increíble de todo es que, cien años después, seguimos dependiendo de aquella misma lógica

    Uno podría pensar que un siglo de avances tecnológicos habría vuelto obsoleta esa arquitectura. Y, sin embargo, no ha ocurrido. Sí, hoy existen motores iónicos, investigación en propulsión nuclear térmica y conceptos futuristas que apuntan más lejos que nunca. Pero cuando llega el momento más brutal de cualquier misión espacial (escapar del pozo gravitatorio de la Tierra) la vieja lógica de Goddard sigue mandando.

    Las misiones del programa Artemis, los grandes lanzadores orbitales contemporáneos y buena parte de los sistemas que se están diseñando para futuras misiones a Marte siguen utilizando variantes de la propulsión química líquida. Cambian los materiales, mejoran las cámaras de combustión, se afinan turbobombas, algoritmos y criogenia, pero la esencia continúa siendo la misma: almacenar combustible y oxidante, controlar su flujo y convertir esa mezcla en empuje suficiente para salir del planeta.

    Incluso algunas de las maniobras que hoy asociamos con la nueva era espacial (como los aterrizajes verticales de cohetes reutilizables) dependen directamente de algo que Goddard ya intuía como fundamental: la posibilidad de regular con precisión el motor. Ese gesto técnico, casi invisible para el gran público, es uno de los pilares que separan un simple cohete de una verdadera nave operable.

    Y quizá ahí esté la mejor forma de medir la dimensión de su legado. No en el romanticismo del primer vuelo ni en la imagen simpática del inventor incomprendido, sino en un hecho mucho más contundente: cien años después, seguimos saliendo de la Tierra con una versión evolucionada de la misma idea que un día muchos consideraron ridícula.

  • China está probando una idea radical para construir sin destruir la ciudad. Sus nuevas “burbujas” gigantes quieren acabar con uno de los peores peajes del urbanismo moderno

    China está probando una idea radical para construir sin destruir la ciudad. Sus nuevas “burbujas” gigantes quieren acabar con uno de los peores peajes del urbanismo moderno

    Hay algo profundamente contradictorio en cómo crecen las ciudades modernas. Cada nuevo edificio, cada ampliación, cada reforma urbana promete mejorar la vida de quienes viven allí. Pero antes de llegar a ese supuesto futuro más cómodo, eficiente o habitable, casi siempre hay que pagar un precio inmediato: calles tomadas por maquinaria, aire cargado de polvo, ruido constante y una sensación de caos que puede durar meses o incluso años.

    China quiere romper esa lógica. Y lo está haciendo con una solución que, vista desde fuera, parece más propia de una exposición tecnológica que de una obra convencional: enormes cúpulas inflables que cubren por completo zonas de construcción para aislar su impacto del resto de la ciudad.

    No se trata solo de una curiosidad visual. Tampoco de una maniobra estética para ocultar andamios. La apuesta es bastante más ambiciosa: crear un entorno sellado donde la construcción pueda seguir avanzando sin expulsar al exterior una parte importante del ruido, del polvo y de la fricción cotidiana que normalmente acompaña cualquier proyecto urbano. En un país donde las grandes ciudades siguen creciendo a una velocidad feroz, esa promesa no es menor.

    La gran pregunta ya no es cómo construir más, sino cómo hacerlo sin castigar a quienes viven alrededor

    China está probando una idea radical para construir sin destruir la ciudad. Sus nuevas “burbujas” gigantes quieren acabar con uno de los peores peajes del urbanismo moderno
    © YouTube / Poder360.

    Durante décadas, la construcción urbana se asumió como una molestia inevitable. Si una ciudad quería expandirse, renovarse o densificarse, había que aceptar el coste colateral: perforaciones desde primera hora, fachadas cubiertas de residuos, vehículos llenos de polvo fino y barrios enteros obligados a convivir con una obra abierta a pocos metros de sus casas o negocios.

    El problema es que esa lógica empieza a chocar con una realidad cada vez más evidente: las grandes urbes ya no tienen tanto margen para crecer a costa de empeorar la experiencia diaria de millones de personas. En ciudades densamente pobladas, turísticas o hipercomerciales, una obra no afecta solo al edificio que se está levantando. Afecta a la calle, al peatón, al comercio, al transporte, al descanso y, en muchos casos, a la salud.

    Ahí es donde entran estas burbujas gigantes. Según los reportes difundidos en China, las estructuras son capaces de reducir entre un 80% y un 90% el polvo y la contaminación acústica generados por la actividad constructiva. La cifra, por sí sola, ya es suficiente para entender por qué esta solución ha empezado a llamar tanto la atención. Pero lo verdaderamente importante no es el número: es lo que ese número significa en términos urbanos.

    Si el ruido y las partículas dejan de escaparse con la misma intensidad, la ciudad puede seguir funcionando alrededor de la obra con una normalidad mucho mayor. Y eso cambia por completo el papel de la construcción en entornos saturados.

    Lo más interesante de estas estructuras es que no esconden la obra: la convierten en un entorno controlado

    China está probando una idea radical para construir sin destruir la ciudad. Sus nuevas “burbujas” gigantes quieren acabar con uno de los peores peajes del urbanismo moderno
    © YouTube / Poder360.

    Una de las razones por las que esta tecnología resulta más relevante de lo que parece es que no estamos hablando de una cubierta improvisada. Estas cúpulas funcionan como un sistema técnico en sí mismo. En su interior se instalan sensores que monitorizan parámetros como la presión y la temperatura, además de sistemas de ventilación forzada pensados para mantener la circulación de aire y controlar la concentración de polvo en suspensión.

    Eso convierte la obra en algo parecido a un espacio semiindustrializado, más cercano a un entorno controlado que a la imagen clásica de una construcción abierta a los elementos. Y ese matiz importa mucho. Porque la lógica aquí no es simplemente “tapar” una obra, sino rediseñar las condiciones en las que una obra existe dentro de una ciudad.

    También hay una ventaja práctica nada menor: al quedar protegidas frente a lluvia, viento fuerte o nieve, muchas tareas pueden continuar con menos interrupciones. Es decir, la burbuja no solo reduce el impacto hacia fuera, sino que también puede hacer que el trabajo dentro sea más estable y predecible. En una industria donde cada retraso climático cuesta tiempo y dinero, ese detalle pesa bastante más de lo que parece.

    El verdadero valor de estas burbujas no está en su tamaño, sino en lo que revelan sobre el futuro de las ciudades

    Algunas de estas estructuras alcanzan dimensiones enormes, con alturas cercanas a los 50 metros y superficies suficientes para cubrir proyectos de gran escala. En Pekín, por ejemplo, una de ellas se ha utilizado en la calle Wangfujing, uno de los enclaves más transitados y turísticos de la capital, para permitir la construcción de una librería sin que la zona quede completamente invadida por el ruido y la suciedad habituales.

    Ese ejemplo resume bastante bien por qué esta idea puede ir mucho más lejos de lo que parece. La clave no está solo en la tecnología inflable, ni en los sensores, ni siquiera en el dato espectacular de reducción de emisiones de polvo. La clave está en la filosofía que hay detrás: asumir que una ciudad no debería tener que elegir entre seguir desarrollándose o seguir siendo habitable mientras se transforma.

    Y ahí China está lanzando una pregunta incómoda al resto del mundo. Si ya existe una forma de amortiguar buena parte del daño ambiental y acústico de las obras, ¿cuánto tiempo tardará en dejar de verse como una innovación opcional para convertirse en una exigencia mínima en cualquier gran proyecto urbano?

    Porque quizá el detalle más revelador de toda esta historia no es que China esté construyendo dentro de burbujas. Es que, por primera vez en mucho tiempo, alguien parece haberse tomado en serio la idea de que una ciudad también debería poder defenderse de la forma en la que la construyen.

  • Qué fue de la vida de Soledad Fandiño: lejos del modelaje, apostó a un nuevo proyecto

    Qué fue de la vida de Soledad Fandiño: lejos del modelaje, apostó a un nuevo proyecto

    • La exmodelo y actriz dejó atrás su etapa en los medios para enfocarse en un proyecto ligado al bienestar físico y emocional.

    • Inició una formación intensiva como instructora en disciplinas que combinan ejercicio, postura y conexión interna.

    • Comparte en redes sociales su proceso de aprendizaje y su transformación personal hacia un estilo de vida más consciente.

    • Su nuevo enfoque integra prácticas físicas, meditación y hábitos que buscan mejorar la calidad de vida de manera integral.

    La historia reciente de Soledad Fandiño muestra un giro profundo en su recorrido profesional, con un cambio que la alejó del modelaje y la actuación para enfocarse en un proyecto vinculado al bienestar integral. Esta nueva etapa se apoya en una búsqueda más introspectiva, donde la salud física, mental y emocional ocupa un lugar central.

    Lejos de los sets y las cámaras, su presente está marcado por la formación y el aprendizaje en disciplinas que combinan movimiento y conciencia corporal. La decisión no responde a una transición momentánea, sino a una elección sostenida que redefine su identidad profesional y personal.

    En este contexto, el proceso de cambio también se refleja en su vida cotidiana, donde la constancia y la conexión interna aparecen como pilares. A través de sus redes sociales, la artista expone parte de este camino, mostrando avances y consolidando un perfil más cercano al coaching y la vida saludable.

    Soledad Fandiño

    Del modelaje a la vida saludable, una transformación marcada por la constancia y la introspección.

    Del modelaje a la vida saludable, una transformación marcada por la constancia y la introspección.

    @soledadfandino

    Qué fue de la vida de Soledad Fandiño

    El presente de Soledad Fandiño está marcado por una transformación enfocada en el bienestar integral, donde combina formación, práctica y una nueva mirada sobre el cuerpo. En este camino, se especializa como instructora en Pilates y en el método Sculp, una disciplina que suma intensidad al entrenamiento tradicional mediante ejercicios más dinámicos.

    Este enfoque propone un trabajo que integra lo físico y lo interno. El pilates pone el eje en la postura, la respiración y el fortalecimiento del core, mientras que el sculp incorpora movimientos activos con pesas livianas y bandas elásticas, orientados a la tonificación y al desarrollo de la fuerza sin generar volumen excesivo.

    En paralelo, su formación incluye herramientas vinculadas a la salud emocional y espiritual. La artista se certificó como instructora de meditación guiada en Miami y sumó prácticas como las posturas invertidas, que favorecen la circulación, la oxigenación cerebral y la reducción del estrés, además de promover una mayor conexión con el entorno.

    Soledad Fandiño 2

    Qué fue de la vida de Soledad Fandiño: su presente enfocado en Pilates, Sculp y bienestar integral.

    Qué fue de la vida de Soledad Fandiño: su presente enfocado en Pilates, Sculp y bienestar integral.

    @soledadfandino

    De esta manera, su presente se consolida como una etapa centrada en el crecimiento personal, donde la disciplina y la constancia sostienen un estilo de vida más consciente. Así, Fandiño dejó atrás su faceta en el modelaje y la actuación para construir un nuevo perfil ligado al equilibrio entre cuerpo y mente.