Autor: configuroweb

  • Los adolescentes no solo duermen menos por mirar pantallas: el verdadero problema es que sus amigos ya no salen nunca de la habitación

    Los adolescentes no solo duermen menos por mirar pantallas: el verdadero problema es que sus amigos ya no salen nunca de la habitación

    La noche dejó de ser un espacio de desconexión

    Son las doce y media de la noche y un adolescente está en la cama con la luz apagada. La casa parece en silencio, pero su mundo social sigue completamente activo. Llegan mensajes al grupo de WhatsApp, aparece un nuevo vídeo en TikTok, alguien reacciona a una historia de Instagram y otro propone conectarse a una partida online antes de dormir.

    Durante siglos, acostarse implicaba desaparecer durante unas horas. La noche marcaba una pausa natural: los amigos dejaban de estar disponibles, las conversaciones terminaban y el descanso quedaba protegido por una distancia física y social. Hoy esa frontera se volvió mucho más débil, especialmente para una generación que creció con el móvil como extensión del cuerpo.

    Cuando se habla de sueño adolescente, la explicación más habitual suele apuntar a las pantallas y a la luz azul. Esa preocupación tiene base científica, porque la exposición nocturna a dispositivos puede alterar la producción de melatonina y retrasar el inicio del sueño. Sin embargo, reducir el problema solo a la luz sería quedarse con una parte demasiado pequeña de la historia.

    Los adolescentes no solo duermen menos por mirar pantallas: el verdadero problema es que sus amigos ya no salen nunca de la habitación
    © SHVETS production – Pexels

    El problema no es solo mirar el móvil, sino no poder salir del grupo

    La transformación más importante no es únicamente tecnológica, sino social. Por primera vez, los adolescentes pueden permanecer conectados con sus amigos prácticamente las veinticuatro horas del día. Antes existía una separación más clara entre la vida diurna y el descanso nocturno. Ahora el grupo entra en la cama a través de notificaciones, mensajes, memes, audios y redes sociales.

    Esa conexión constante genera una presión difícil de ignorar. No se trata solo de entretenimiento, sino de pertenencia. Para muchos adolescentes, apagar el móvil no significa únicamente dejar de mirar una pantalla, sino quedar fuera de una conversación que sigue ocurriendo. En una etapa donde el vínculo con el grupo tiene tanto peso, esa sensación puede volverse especialmente intensa.

    A esto se suma el FOMO, el miedo a perderse algo. Mientras uno intenta dormir, los demás pueden seguir hablando, organizando planes, comentando publicaciones o compartiendo contenido. La posibilidad de quedar al margen convierte la noche en un espacio menos tranquilo, porque siempre parece haber algo pendiente que mirar, responder o revisar.

    Los adolescentes no solo duermen menos por mirar pantallas: el verdadero problema es que sus amigos ya no salen nunca de la habitación
    © Andrea Piacquadio – Pexels

    Dormir mal ya se está normalizando

    El uso del móvil en la cama también funciona muchas veces como una forma de gestionar emociones. Algunos adolescentes lo usan para combatir el aburrimiento, calmar la ansiedad, sentirse acompañados o evitar quedarse solos con sus pensamientos antes de dormir. El problema es que esa solución inmediata puede terminar empeorando la calidad del descanso.

    Las consecuencias van más allá del cansancio del día siguiente. Dormir bien es fundamental para la memoria, el aprendizaje, la regulación emocional y la salud mental. Cuando el descanso se reduce o se fragmenta, aumenta la irritabilidad, baja la concentración y se vuelve más difícil manejar el estrés cotidiano. En adolescentes, este impacto puede sentirse en la escuela, en la vida social y en el bienestar psicológico.

    Lo más preocupante es que dormir poco empieza a verse como algo normal. Muchos jóvenes arrastran cansancio durante la semana y lo asumen como parte inevitable de su rutina. Pero los adolescentes no son un caso aislado: son la expresión más visible de una cultura que convirtió la disponibilidad permanente en una regla.

    El desafío, entonces, no consiste solo en reducir el tiempo de pantalla antes de dormir. La pregunta de fondo es cómo recuperar espacios reales de desconexión en un mundo diseñado para captar nuestra atención todo el tiempo. Tal vez dormir vuelva a exigir algo que parecía simple y ahora resulta difícil: desaparecer unas horas del mundo sin sentir que estamos perdiéndonos algo importante.

     

     

    Fuente: TheConversation.

  • Así quedó la placa de nominados de Gran Hermano, con 7 participantes en peligro

    Así quedó la placa de nominados de Gran Hermano, con 7 participantes en peligro

    La semana 17 de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) cerró con una placa negativa integrada por siete participantes en riesgo de eliminación. La gala mezcló tensión, jugadas estratégicas del líder y un comunicado de la voz de la casa que dejó a varios concursantes sin palabras antes de que arrancara la votación.

    Matías Hanssen, líder de la semana, abrió la noche utilizando sus beneficios. Primero le quitó el derecho a votar a cuatro compañeros, Alejandra Majluf, Leandro Nigro, Juan Carlos López y Mariela Prieto, que quedaron afuera del proceso de nominación. Una vez cerrada la placa, tuvo que decidir a quién salvar y eligió a Nenu López, que de esa manera bajó de la lista de nominados y se asegura una semana más sin riesgo de eliminación.

    Con esa jugada resuelta, la placa definitiva quedó conformada por Catalina «Titi» Tcherkaski, Steffany «Campanita» Pereira, Cinzia Francischiello, Manuel «Manu» Ibero, Tamara Paganini, Emanuel Di Gioia y Solange «Sol» Abraham.

    Un hecho que llamó la atención de la noche fue una jugada de Franco Zunino, el último eliminado, quien tenía la potestad de anularle los votos a un participante activo y eligió a Sol Abraham. El problema fue que la jugadora había realizado su nominación espontánea sin saber que sus puntos no iban a contabilizarse, por lo que sus tres votos para Emanuel y sus dos para Yipio quedaron completamente anulados.

    Antes de la gala, la voz de la casa reunió a todos los concursantes para un mensaje que generó incomodidad. El comunicado apuntó directamente a quienes habían cuestionado en privado la transparencia del juego: «En estos últimos días registré varias conversaciones en donde algunos de ustedes hacen diversas conjeturas sobre las decisiones que tomo, instalando la sospecha de favoritismo hacia determinados jugadores».

    La voz mencionó puntualmente a Yipio, Manuel, Titi, Juanicar, Emanuel y Nigro como quienes habían expresado esas dudas, y fue tajante: «En esta competencia no hay preferencias. En todo caso, hay mejores y peores jugadores. La verdad, no voy a permitir que me cuestionen mi neutralidad». El mensaje cerró con una advertencia que no dejó margen para la ambigüedad: «Todo aquel que no esté a gusto y crea que hay privilegios, puede retirarse de mi casa en este instante».

    Cómo votaron los participantes de Gran Hermano

    El recuento de la noche mostró que Titi Tcherkaski fue la jugadora más apuntada, seguida de cerca por Campanita y Emanuel Di Gioia. El detalle completo de cada votación fue el siguiente:

    • Campanita: 2 votos para Nenu, 1 para Titi.
    • Charlotte Caniggia: 2 votos para Titi, 1 para Manu.
    • Andrea del Boca: 2 votos para Sol, 1 para Cola.
    • Cinzia Francischiello: 2 votos para Emanuel, 1 para Luana.
    • Yipio: 2 votos para Cinzia, 1 para Campanita.
    • Yanina Zilli: 2 votos para Tamara, 1 para Titi.
    • Emanuel Di Gioia: 2 votos para Cinzia, 1 para Titi.
    • Luana Fernández: 2 votos para Titi, 1 para Manu.
    • Pincoya: 2 votos para Emanuel, 1 para Majluf.
    • Matías Hanssen: 2 votos para Titi, 1 para Cinzia.
    • Nenu López: 2 votos para Campanita, 1 para Cinzia.
    • Manuel Ibero: 2 votos para Campanita, 1 para Nigro.
    • Tamara Paganini: 2 votos para Manu, 1 para Yipio.
    • Solange Abraham (nominación espontánea, anulada por Franco Zunino): 3 votos para Emanuel, 2 para Yipio.
    • Titi Tcherkaski: 2 votos para Tamara, 1 para Campanita.
    • Sebastián Cola: 2 votos para Titi, 1 para Manu.
    • Juan «Juanicar» Caruso: 2 votos para Campanita, 1 para Cinzia.

    El público ya puede votar a quien quiere que abandone la casa ingresando a GHGlobal, enviando GH al 9009 o escaneando el código QR que aparece en pantalla durante las transmisiones de Telefe. Este jueves se realizará la tradicional cena de nominados, y la definición llegará el lunes 22 de junio, cuando uno de los siete jugadores en placa deje la competencia.

  • Los coches voladores no van a llenar el cielo como en las películas: la verdadera revolución será una red de taxis eléctricos sobre las ciudades

    Los coches voladores no van a llenar el cielo como en las películas: la verdadera revolución será una red de taxis eléctricos sobre las ciudades

    El futuro del transporte también mira hacia arriba

    Durante décadas, el imaginario de las ciudades del futuro estuvo lleno de autos voladores, edificios infinitos y autopistas en el cielo. Series como Los Supersónicos o películas como El quinto elemento instalaron una idea muy visual: algún día nos moveríamos por el aire como hoy lo hacemos por calles y avenidas. Sin embargo, la realidad parece ir por un camino menos espectacular, pero mucho más posible.

    La movilidad aérea urbana, conocida como UAM por sus siglas en inglés, propone incorporar una nueva capa al transporte de las ciudades: el espacio aéreo de baja altura. No se trata de reemplazar colectivos, trenes, subtes o autos, sino de sumar una alternativa para trayectos específicos donde el tráfico terrestre se vuelve cada vez más lento, costoso e ineficiente.

    El crecimiento demográfico, la congestión vial y la necesidad de sistemas más sostenibles están empujando esta transformación. En grandes áreas metropolitanas, moverse de un punto a otro puede llevar más tiempo del que la distancia realmente justifica. Por eso, distintas compañías y autoridades ya estudian cómo integrar aeronaves pequeñas, eléctricas y automatizadas dentro de la movilidad cotidiana.

    Los eVTOL son la pieza clave de esta nueva movilidad

    El corazón de esta revolución son los eVTOL, aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical. A diferencia de los aviones tradicionales, no necesitan pistas largas; y, a diferencia de los helicópteros, prometen operar con menos ruido, menores costos y una huella ambiental más reducida. Su diseño apunta a transportar pasajeros, cargas, insumos médicos o equipos de emergencia en recorridos urbanos y suburbanos.

    Estos vehículos combinan avances en baterías, inteligencia artificial, conectividad, sensores, automatización y ciencia de datos. La idea es que puedan operar dentro de corredores aéreos definidos, con rutas planificadas y sistemas de gestión digital que controlen cada movimiento. El cielo urbano, en este escenario, no será libre ni improvisado: funcionará bajo reglas estrictas.

    Para que eso ocurra, organismos como la FAA en Estados Unidos, la EASA en Europa y la OACI a nivel internacional ya trabajan en marcos regulatorios. El desafío no es solo certificar nuevas aeronaves, sino diseñar un ecosistema completo donde convivan drones, helicópteros, aviones convencionales y vehículos eléctricos de baja altura sin comprometer la seguridad.

    Las ciudades tendrán que construir infraestructura nueva

    La llegada de la movilidad aérea urbana obligará a repensar la planificación de las ciudades. Uno de los elementos más visibles serán los vertipuertos, infraestructuras similares a los helipuertos, pero pensadas para despegue, aterrizaje, carga eléctrica, mantenimiento y transferencia de pasajeros o mercancías.

    Estos espacios podrían instalarse en terrazas de edificios, centros logísticos, estaciones de transporte, aeropuertos, hospitales o zonas financieras. Su ubicación será clave, porque la movilidad aérea solo tendrá sentido si se conecta bien con los sistemas terrestres. Un viaje en eVTOL no empieza ni termina en el aire: necesita integrarse con trenes, subtes, colectivos, taxis y recorridos peatonales.

    La sostenibilidad será otro punto decisivo. Aunque muchas aeronaves serán eléctricas o híbridas, su impacto dependerá del origen de la electricidad, la cantidad de vuelos, el ruido, la infraestructura necesaria y la aceptación social. Que una tecnología sea limpia en el aire no significa automáticamente que toda su cadena lo sea.

    El futuro, entonces, no será una ciudad saturada de autos voladores cruzando sin control entre rascacielos. Será algo más ordenado: corredores aéreos, vertipuertos, rutas digitales y vehículos eléctricos pensados para usos concretos. La ciencia ficción imaginó el espectáculo; la ingeniería está diseñando la versión posible.

     

     

    Fuente: TheConversation.

  • La inteligencia artificial prometía quitarnos trabajo, pero en muchas oficinas ya creó una nueva tarea invisible: vigilarla todo el día

    La inteligencia artificial prometía quitarnos trabajo, pero en muchas oficinas ya creó una nueva tarea invisible: vigilarla todo el día

    La IA ahorra tiempo, pero no siempre lo elimina

    Durante los últimos años, la inteligencia artificial se instaló en oficinas, empresas y equipos de trabajo con una promesa muy atractiva: hacer más en menos tiempo. Redactar correos, resumir documentos, preparar informes, ordenar ideas o buscar información son tareas que hoy pueden acelerarse con herramientas como ChatGPT, Gemini, Claude o asistentes integrados en plataformas corporativas.

    El problema es que ese ahorro no siempre se traduce en una mejora real de la productividad. Según el informe Work AI Index de Glean, muchos trabajadores sienten que la IA los ayuda, pero también reconocen que deben dedicar varias horas a la semana a hacer que funcione correctamente. Es decir, la herramienta acelera una parte del trabajo, pero crea otra capa de supervisión que antes no existía.

    La imagen es bastante clara: es como contratar a un ayudante que promete ordenar tu agenda, responder mensajes y resumir reuniones, pero al que todos los días hay que corregirle errores, repetirle instrucciones y revisar que no haya inventado información. Al final, el asistente trabaja, sí, pero también obliga a trabajar alrededor de él.

    La inteligencia artificial prometía quitarnos trabajo, pero en muchas oficinas ya creó una nueva tarea invisible: vigilarla todo el día
    © Magnific

    El nuevo trabajo invisible se llama “botsitting”

    Los autores del informe llaman a este fenómeno botsitting, una especie de “cuidado de bots”. El término describe todas esas tareas que aparecen cuando una persona usa IA en el trabajo: darle contexto, revisar sus respuestas, corregir errores, rehacer prompts, limpiar textos mal generados o comprobar si los datos que ofrece son reales.

    Ese trabajo suele ser agotador porque no siempre se ve. Desde afuera, parece que la IA resolvió una tarea en segundos. Pero detrás puede haber varios intentos, ajustes, verificaciones y correcciones. La productividad, entonces, no desaparece ni aparece mágicamente: se transforma. Una parte del tiempo que antes se usaba para producir ahora se usa para supervisar.

    El informe señala que los empleados pueden ahorrar alrededor de 11 horas semanales gracias a la automatización, pero también gastan unas 6,4 horas por semana haciendo que la IA sea útil. La diferencia es importante porque muestra una brecha entre la sensación individual de productividad y los resultados reales dentro de las organizaciones.

    Más herramientas no siempre significan mejores resultados

    Otro problema es la cantidad de plataformas que se usan al mismo tiempo. Muchos trabajadores no dependen de una sola IA, sino de varias herramientas para completar una misma tarea. Una puede servir para redactar, otra para resumir, otra para buscar información y otra para revisar. El resultado es un salto constante entre aplicaciones, instrucciones y formatos.

    Ese cambio permanente de contexto también tiene un costo. Cada vez que una persona pasa de una herramienta a otra, debe rearmar el pedido, ajustar el tono, repetir datos y controlar si el nuevo sistema entendió lo mismo que el anterior. La IA, que supuestamente venía a ordenar el caos digital, a veces termina sumando otra capa más a ese desorden.

    La consecuencia más preocupante aparece cuando los trabajadores se cansan de revisar. Después de corregir durante horas, algunos empiezan a entregar contenido generado por IA sin verificarlo del todo. El informe llama a esto botshitting: trabajos producidos por IA que parecen correctos, pero que pueden incluir errores, datos inventados o conclusiones poco confiables.

    La lección es clara: el problema no se resuelve simplemente usando más inteligencia artificial. Las empresas que mejor aprovechan estas herramientas no son necesariamente las que más las incorporan, sino las que crean procesos claros, datos accesibles, buenas instrucciones y criterios de revisión. La IA puede ahorrar tiempo, pero solo si alguien diseña bien cómo se usa.

    En el fondo, la gran promesa de la inteligencia artificial en el trabajo todavía está en construcción. No alcanza con instalar una herramienta y esperar que la productividad aparezca sola. Si cada empleado tiene que hacer de supervisor, editor y corrector de la máquina, el ahorro existe, pero llega con una factura escondida. Y esa factura, por ahora, se paga en horas de trabajo invisible.

     

     

    Fuente: Xataka.

  • París está enterrando bajo sus calles una respuesta al calor extremo: una red gigante de frío que funciona como un aire acondicionado urbano

    París está enterrando bajo sus calles una respuesta al calor extremo: una red gigante de frío que funciona como un aire acondicionado urbano

    El problema no es solo el calor, sino cómo intentamos combatirlo

    Cada verano deja una sensación más clara: las ciudades se están convirtiendo en hornos. El asfalto, el hormigón, los edificios altos y la falta de vegetación hacen que el calor se acumule durante el día y tarde mucho más en desaparecer durante la noche. A esto se lo conoce como isla de calor urbana, y es uno de los grandes problemas que enfrentan las capitales europeas en plena crisis climática.

    La respuesta más inmediata suele ser instalar más aires acondicionados en casas, oficinas, comercios y hoteles. El problema es que esa solución individual tiene una cara oculta: cuanto más calor hace, más se usan los equipos; cuanto más se usan, más electricidad consumen; y cuanto más trabajan, más calor residual expulsan hacia la calle. Es un círculo difícil de romper.

    París decidió enfrentar ese problema de otra manera. En lugar de dejar que cada edificio resuelva su refrigeración por separado, la ciudad lleva décadas desarrollando una infraestructura colectiva de frío. Su nombre es Fraîcheur de Paris, y funciona como una especie de aire acondicionado urbano enterrado bajo la capital francesa.

    París está enterrando bajo sus calles una respuesta al calor extremo: una red gigante de frío que funciona como un aire acondicionado urbano
    © Александр Максин – Pexels

    Una red subterránea que enfría edificios enteros

    El sistema se basa en una red de tuberías subterráneas por las que circula agua muy fría. Esa agua llega hasta los edificios conectados, absorbe el calor mediante intercambiadores térmicos y luego vuelve a las plantas de producción para enfriarse otra vez. En la práctica, el usuario recibe refrigeración sin necesidad de instalar grandes equipos individuales en fachadas o terrazas.

    La red ya alcanza unos 120 kilómetros bajo las calles de París y abastece a cientos de edificios, entre ellos oficinas, comercios, museos, hoteles e instituciones. Su lógica se parece más a una red de transporte, agua o electricidad que a un sistema doméstico de climatización. La diferencia es que, en vez de mover personas o energía eléctrica, distribuye frío.

    Uno de los puntos más interesantes es el uso del río Sena como apoyo térmico. El agua del río no se mezcla con la del sistema, pero ayuda a disipar calor y mejorar la eficiencia del proceso. Además, durante la noche, cuando la demanda baja y las condiciones son más favorables, el sistema puede almacenar frío para liberarlo en las horas de mayor temperatura.

    París está enterrando bajo sus calles una respuesta al calor extremo: una red gigante de frío que funciona como un aire acondicionado urbano
    © Magnific

    La ciudad que se prepara para vivir veranos más extremos

    La importancia de este proyecto no está solo en la tecnología, sino en la escala. París no está pensando el frío como un lujo de centros comerciales u hoteles, sino como una infraestructura urbana necesaria para una ciudad que tendrá que soportar olas de calor más frecuentes, más largas y más intensas. En ese escenario, enfriar mejor también significa proteger salud, trabajo y vida cotidiana.

    El modelo tiene una ventaja clara frente a los equipos tradicionales: reduce la cantidad de máquinas expulsando calor a la calle y permite gestionar la demanda de forma centralizada. En vez de miles de sistemas funcionando de manera aislada, la ciudad concentra la producción, el almacenamiento y la distribución del frío en una red común. Eso permite mejorar la eficiencia y reducir parte del impacto ambiental.

    El plan, además, no se queda donde está. Fraîcheur de Paris tiene prevista una expansión importante para llegar a más barrios, más edificios y más tipos de usuarios, incluidos hospitales, guarderías, residencias y pequeños comercios. La idea es que el frío urbano deje de ser una solución limitada a grandes edificios y empiece a formar parte de la adaptación climática de la ciudad.

    Aun así, no es una receta mágica que pueda copiarse en cualquier lugar. Para que funcione hace falta densidad urbana, inversión sostenida, planificación pública y una geografía que permita disipar calor de forma eficiente. París reúne varias de esas condiciones, pero otras ciudades tendrán que buscar sus propias versiones.

    Lo que sí deja claro este proyecto es que el futuro del calor urbano no se resolverá solo comprando más aparatos de aire acondicionado. Las ciudades van a necesitar infraestructuras nuevas, pensadas a escala colectiva. Y París está ensayando una de las más ambiciosas: enfriar la ciudad desde abajo, antes de que el verano se vuelva imposible de habitar.

     

     

    Fuente: Xataka.

  • Cuál es la crisis de pareja que estarían atravesando Cande Ruggeri y Nicolás Maccari

    Cuál es la crisis de pareja que estarían atravesando Cande Ruggeri y Nicolás Maccari

    • Cande Ruggeri contó que le pidió a Nicolás Maccari dejar de seguir a otras mujeres en Instagram.
    • La influencer reconoció que el pedido estuvo relacionado con los celos.
    • Aseguró que la condición no fue recíproca.
    • La confesión generó debate sobre los límites de las redes sociales en las parejas.

    Una reconocida personalidad del espectáculo volvió a quedar en el centro de la escena tras compartir una experiencia íntima relacionada con su vida de pareja. Sus declaraciones generaron una inmediata repercusión en medios y redes sociales, ya que expusieron una decisión que despertó opiniones encontradas y abrió un debate sobre los acuerdos, la confianza y los límites dentro de las relaciones sentimentales.

    Durante la conversación, la influencer reveló la condición que estableció con su esposo respecto al uso de las redes sociales y la interacción en las plataformas digitales. El tema rápidamente captó la atención del público, poniendo sobre la mesa cómo la exposición online y las dinámicas virtuales pueden influir en la convivencia y convertirse en un aspecto clave dentro de una pareja.

    Como suele ocurrir con este tipo de confesiones, las reacciones no tardaron en multiplicarse. Mientras algunos usuarios respaldaron su postura y consideraron razonable fijar determinadas reglas para preservar el vínculo, otros cuestionaron la medida y la interpretaron como una limitación excesiva a la libertad y privacidad individual. El episodio volvió a evidenciar cómo las redes sociales continúan siendo un terreno de debate permanente en la vida afectiva moderna.

    Qué estaría sucediendo entre Cande Ruggeri y Nicolás Maccari

    La relación entre Cande Ruggeri y Nicolás Maccari volvió a captar la atención del público luego de una revelación que la influencer realizó en el programa Que alguien le avise (La Casa Streaming). Durante la entrevista, la hija de Oscar Ruggeri contó una exigencia que le planteó a su pareja en los primeros tiempos de la relación, vinculada directamente con el uso de las redes sociales.

    Según explicó, le pidió a Maccari que eliminara de su cuenta de Instagram a distintas mujeres que seguía en la plataforma. Al ser consultada sobre si la condición había sido recíproca, Ruggeri aclaró que él nunca le hizo un planteo similar y sostuvo que no considera necesario que ambos miembros de una pareja actúen de la misma manera. Además, reconoció que aquella decisión estuvo influenciada por los celos que sentía en ese momento del vínculo.

    La confesión generó una rápida repercusión y abrió un debate sobre los límites que cada pareja establece en torno a las redes sociales. Mientras algunas personas respaldaron la postura de la influencer y defendieron la importancia de fijar acuerdos para cuidar la relación, otras cuestionaron este tipo de pedidos por considerarlos una intromisión en la privacidad individual. La discusión cobró aún más relevancia debido al presente de la pareja, que recientemente formalizó su unión con un casamiento por civil en febrero de 2026 y una gran celebración realizada meses después.

  • Se filtró el romance de una modelo con Mariano Martínez que sorprendió a todos

    Se filtró el romance de una modelo con Mariano Martínez que sorprendió a todos

    • Una famosa modelo confirmó que tuvo un romance con Mariano Martínez.
    • La revelación ocurrió durante una entrevista televisiva.
    • La relación habría comenzado tras coincidir en un cumpleaños.
    • El vínculo se extendió durante varios meses.
    • También contó que el actor la bloqueó en redes sociales tiempo después de la separación.

    Se filtró el romance de una modelo con Mariano Martínez que sorprendió a todos: una inesperada revelación sobre la vida sentimental del protagonista de reconocidas telenovelas volvió a poner al actor en el centro de la escena.

    A lo largo de su carrera, Martínez no solo fue noticia por sus trabajos en televisión, sino también por los romances que protagonizó. En las últimas horas, una nueva revelación sobre su vida sentimental volvió a captar la atención del público y generó repercusión en redes sociales y programas de espectáculos.

    La conductora contó en televisión que mantuvo un romance con el galán argentino y sorprendió a todos con detalles de una relación que hasta ahora se había mantenido lejos de los medios.

    ¿Quién es la modelo que reveló su romance con Mariano Martínez?

    La protagonista de la historia es Carolina Molinari, quien confirmó durante una emisión de LAM que tuvo una relación con Mariano Martínez hace algunos años.

    La confesión surgió en medio de una charla sobre el actor y rápidamente generó repercusión entre los presentes y en las redes sociales.

    Según contó Molinari, el vínculo comenzó luego de coincidir en un cumpleaños cuando ambos estaban solteros. Además explicó que la relación se extendió durante algunos meses y recordó esa etapa con cariño. «Fue hace como cuatro años. Estuvimos unos meses», señaló durante la entrevista, donde además destacó la personalidad tranquila y amable del actor.

    Lejos de realizar críticas, la panelista aseguró que conserva un buen recuerdo de Martínez y destacó que la experiencia fue positiva. Entre sus declaraciones, afirmó que el intérprete es una persona tranquila y que siempre mantuvieron una buena relación, más allá de algunas situaciones que ocurrieron después de la separación.

    Uno de los detalles que más sorprendió fue cuando Molinari reveló que, tiempo después del final de la relación, la estrella de televisión la bloqueó en redes sociales. Sin embargo, aclaró que no recuerda con exactitud el motivo y remarcó que nunca existieron conflictos importantes entre ellos.

  • Los Games of the Future 2026 no quieren parecerse a un evento deportivo tradicional ni a un torneo de esports. Astana prepara una edición pensada para una generación que ya vive entre la cancha y la pantalla

    Los Games of the Future 2026 no quieren parecerse a un evento deportivo tradicional ni a un torneo de esports. Astana prepara una edición pensada para una generación que ya vive entre la cancha y la pantalla

    Los Games of the Future 2026 llegan a Astana con una ambición bastante clara: dejar de ser vistos como una rareza futurista y consolidarse como una nueva forma de competencia global. No exactamente deporte tradicional. No exactamente esports. Algo en el medio, o quizá algo que ya no necesita elegir entre ambos mundos.

    La edición de 2026 se celebrará en la capital de Kazajistán del 29 de julio al 9 de agosto, con disciplinas como Phygital Football, Phygital Basketball, Phygital Shooter, Phygital Dancing, Phygital Fighting, MOBA PC, MOBA Mobile y Battle Royale. Como ya contamos Gizmodo, la organización presentó el evento como una cita con más de 900 atletas, ocho disciplinas híbridas y una bolsa de premios de 4,75 millones de dólares.

    Para Alibek Khassenov, presidente de Kazsportinvest JSC y representante del comité organizador local, el punto no está solo en montar un torneo grande. “GOTF 2026 representa un hito importante, no solo para Kazajistán, sino para el desarrollo continuo del movimiento phygital global”, explicó en una entrevista escrita con Gizmodo.

    Una ciudad entera como escenario, no solo una arena

    Los Games of the Future 2026 no quieren parecerse a un evento deportivo tradicional ni a un torneo de esports. Astana prepara una edición pensada para una generación que ya vive entre la cancha y la pantalla
    Escenario de los Games of the Future 2025. © Martín Nicolás Parolari / Gizmodo.

    Khassenov insiste en que Astana 2026 no se diseñó para quedar encerrado en un único recinto. Las competencias se repartirán entre sedes como Barys Arena, Zhaksylyk Ushkempirov Martial Arts Palace, Qazaqstan Athletics Sports Complex y Beeline Arena, una decisión que busca convertir el evento en una experiencia de ciudad.

    Ese enfoque conecta con algo que en Gizmodo ya habíamos señalado tras el anuncio de la sede: Astana no fue elegida solo por infraestructura, sino por su crecimiento como ecosistema deportivo, digital y tecnológico. La capital kazaja quiere presentarse como un lugar capaz de sostener no solo un evento, sino una escena.

    “Las competiciones se celebrarán en múltiples sedes deportivas de clase mundial en Astana, creando una verdadera atmósfera de evento en toda la ciudad”, dijo Khassenov. Además, el torneo convivirá con Comic Con Astana, conciertos y actividades culturales, en una mezcla que apunta directamente a comunidades que ya se mueven entre gaming, deporte, fandom y entretenimiento digital.

    El phygital ya no quiere explicar qué es: quiere demostrarlo

    Los Games of the Future 2026 no quieren parecerse a un evento deportivo tradicional ni a un torneo de esports. Astana prepara una edición pensada para una generación que ya vive entre la cancha y la pantalla
    Alibek Khassenov. © World Phygital International.

    La idea phygital es sencilla de describir, pero no siempre fácil de vender: competir primero (o también) en un entorno digital y trasladar esa tensión a una prueba física. En fútbol y básquet, eso significa que el resultado no depende solo del joystick ni solo del cuerpo. Depende del cruce.

    Kotaku lo resumió muy bien durante la cobertura de Abu Dhabi 2025: ver fútbol y básquet phygital obliga a “aprender a mirar distinto”, porque el error físico pesa de otra manera cuando ya hubo una fase digital previa.

    Khassenov cree que justamente ahí está la diferencia. “Las personas pueden llegar esperando un evento deportivo tradicional o un torneo de esports, pero rápidamente se dan cuenta de que los atletas necesitan pensar, reaccionar, adaptarse y rendir a alto nivel en ambos entornos”, explicó.

    Esa doble exigencia es lo que el movimiento quiere convertir en identidad propia. No se trata de poner una consola al lado de una cancha como truco visual. Se trata de construir disciplinas donde lo digital y lo físico se afecten mutuamente.

    Una generación que no separa la cancha de la pantalla

    Los Games of the Future 2026 no quieren parecerse a un evento deportivo tradicional ni a un torneo de esports. Astana prepara una edición pensada para una generación que ya vive entre la cancha y la pantalla
    © World Phygital International.

    Para Khassenov, el formato nació en el momento exacto. “El phygital habla directamente a una generación que nunca vio lo físico y lo digital como cosas separadas”, dijo. En su lectura, para los jóvenes resulta natural competir en una cancha y después continuar esa misma competencia en un entorno virtual.

    La idea no es menor. Buena parte del deporte tradicional sigue intentando captar a públicos que ya consumen contenido en streaming, comentan en redes, juegan mientras miran y esperan participar, no solo observar. Khassenov sostiene que los Games of the Future están diseñados para esa lógica: audiencias que quieren compartir, crear comunidad y sentirse parte del evento.

    En Gizmodo ya habíamos planteado algo parecido tras la edición de Abu Dhabi: los Games of the Future no solo cambian el deporte, sino la forma de mirarlo, seguirlo y navegarlo. No hay una única competencia central, sino muchas experiencias simultáneas reclamando atención, como si el evento funcionara más parecido a varias pestañas abiertas que a una transmisión lineal.

    Astana 2026 también será una prueba para la industria phygital

    Los Games of the Future 2026 no quieren parecerse a un evento deportivo tradicional ni a un torneo de esports. Astana prepara una edición pensada para una generación que ya vive entre la cancha y la pantalla
    © World Phygital International.

    El gran debate sigue abierto: ¿puede el phygital convertirse en una industria global estable o depende todavía de grandes eventos puntuales? Khassenov reconoce que el desafío está en transformar la atención internacional en algo duradero.

    “El reto clave es garantizar que el impulso creado por los grandes eventos se traduzca en desarrollo a largo plazo para atletas, comunidades y ciudades anfitrionas”, afirmó. En Kazajistán, ese trabajo se apoya también en la Qazaq Cybersport Federation, que organiza competencias phygital y acompaña el desarrollo de clubes y atletas.

    La fase clasificatoria ya mostró parte de esa estructura. Como contamos Gizmodo, Phygital Contenders Astana 2026 funcionó como último gran filtro internacional antes del evento principal, reuniendo atletas de fútbol, básquet y dancing mientras la ciudad probaba sedes, logística e infraestructura tecnológica.

    Kotaku también lo leyó como una señal de maduración: el phygital ya no quiere ser una rareza, sino tener circuito, calendario y campeones propios.

    El evento también busca contar otra historia de Kazajistán

    Para Astana, GOTF 2026 no es solo deporte. Es posicionamiento internacional. Khassenov cree que el evento puede colocar a la ciudad frente a audiencias jóvenes de Asia Central, Sudeste Asiático, América Latina y otros mercados donde el consumo digital ya marca el ritmo del entretenimiento.

    “Organizar los Games of the Future no se trata solo de montar un evento espectacular. Se trata de lo que deja atrás”, dijo. Ese legado, según él, pasa por inspirar a jóvenes kazajos, abrir caminos para nuevos atletas y mostrar a Astana como una capital capaz de alojar formatos deportivos emergentes.

    La promesa es enorme, pero también lo es la prueba. Los Games of the Future 2026 tendrán que demostrar que el phygital puede sostener reglas claras, emoción competitiva, público global y una narrativa propia. Astana no quiere limitarse a ser la sede donde eso ocurra. Quiere ser el lugar donde el movimiento empiece a parecer menos una apuesta de futuro y más una industria en construcción.

    Puedes leer la entrevista completa aquí.

  • Berlín celebra; España sobrevive en las sombras

    Berlín celebra; España sobrevive en las sombras

    Al leer sobre los 25 años de la Clubcommission de Berlín (en la foto), es inevitable sentir un pellizco de sana envidia y, acto seguido, una profunda punzada de realidad al mirar lo que ocurre en nuestras propias fronteras.

    Texto: Fernando Fuentes

    En la capital alemana la cultura de club se sienta en las mesas de la administración pública para discutir sobre normativas urbanísticas, licencias y protección cultural. Y todo ello entiendo como un pilar fundamental de la ciudad. En España el clubbing sigue atrapado en un bucle eterno entre el acoso administrativo, la gentrificación y la incomprensión institucional.

    “En este rincón del sur de Europa, la electrónica nunca ha terminado de estar institucionalmente asentada”.

    Berlín entendió hace un cuarto de siglo, tras las redadas y cierres que asfixiaban su subcultura a finales de los 90, que los clubes no eran simples despachos de bebidas nocturnas. Eran, y son, verdaderos espacios de resistencia y dinamización cultural. Crearon una red pionera, una voz política con cara y ojos capaz de plantarle cara al implacable desarrollo inmobiliario.

    “Aquí no hay una Clubcommission que proteja al pequeño club de vanguardia frente al fondo buitre que decide triplicar el alquiler de la sala”.

    ¿Y qué pasa en España? Aquí el panorama baila a un ritmo radicalmente distinto, mucho más precario y desamparado. En este rincón del sur de Europa, la electrónica nunca ha terminado de estar institucionalmente asentada. A pesar de contar con marcas de renombre internacional, festivales de masas que inyectan millones a la economía y clubes que son templos mundiales, la escena española carece de una armadura política unificada.

    “Dejen de tratarnos como el problema para empezar a entendernos como la riqueza cultural que somos”.

    Aquí no hay una Clubcommission que proteja al pequeño club de vanguardia frente al fondo buitre que decide triplicar el alquiler de la sala. No hay un escudo legal que impida que un ayuntamiento clausure un bastión cultural de la noche alegando normativas obsoletas de ruidos que jamás se aplican con el mismo rasero a las terrazas turísticas.

    “En España, en cambio, sigue viendo el clubbing como un negocio de ocio nocturno puramente mercantil y molesto”.

    El síntoma definitivo de esta desconexión y de una industria que a menudo parece devorarse a sí misma lo estamos viviendo este mismo verano en mecas como Ibiza. La proliferación del clubbing clandestino de lujo -donde macroestructuras ilegales en mitad del campo contratan a DJs internacionales saltándose toda norma- no es más que el reflejo de un sistema saturado. Es el resultado de arrinconar el circuito de salas regulado bajo una presión fiscal y burocrática asfixiante, mientras el circuito comercial se masifica y el underground se ve forzado a mutar, a veces de forma irresponsable, en las sombras.

    “Nos falta madurez política, unión gremial…”.

    La música electrónica es cultura, es baile y es libertad. Berlín lo sabe y por eso celebra sus bodas de plata institucionales protegiendo sus cimientos. España, en cambio, sigue viendo el clubbing como un negocio de ocio nocturno puramente mercantil y molesto. Ignorando el valor social que late bajo los estrobos. Nos falta madurez política, unión gremial y, por encima de todo, que dejen de tratarnos como el problema para empezar a entendernos como la riqueza cultural que somos.

    La música no va a parar, pero ya va siendo hora de que en este país empecemos a redactar nuestras propias reglas de juego antes de que las pistas se queden completamente a oscuras.

  • The Cause presenta ‘The Cause FM: New Frequency’

    The Cause presenta ‘The Cause FM: New Frequency’

    Se trata de nuevo festival dedicado a las radios independientes globales.

    El club londinense The Cause ha presentado un nuevo festival y plataforma de transmisión diseñado para celebrar y conectar a las comunidades de radio independiente y redes musicales comunitarias de todo el mundo. El evento, bautizado como The Cause FM: New Frequency, se celebrará el próximo 25 de julio.

    La cita musical tomará por completo el este de Londres

    Activando tanto sus escenarios interiores como sus zonas al aire libre. Cada uno de los espacios estará comandado por un colectivo radiofónico internacional, ofreciendo una programación que combinará a sus DJs residentes, invitados especiales y artistas locales.

    Entre los primeros socios confirmados para esta edición inaugural destacan: Refuge Worldwide (Berlín, Seoul Community Radio (Seúl, Headstream by Potato Head (Indonesia), Keep Hush (Reino Unido), etc.

    El festival se retransmitirá íntegramente en directo a través de un canal online exclusivo

    Además de la experiencia presencial, el festival se retransmitirá íntegramente en directo a través de un canal online exclusivo.

    Según los organizadores, esta iniciativa marca el nacimiento de un proyecto de difusión digital más ambicioso de The Cause, que planea expandirse con más eventos en vivo y colaboraciones globales a finales de este año. Las actuaciones y el cartel completo de artistas se darán a conocer próximamente a través de sus canales oficiales.

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