A pocas horas de protagonizar uno de los momentos más difíciles de su carrera por la fake new sobre la muerte de Jorge Messi, Florencia Peña salió a escena este jueves en el Paseo La Plaza para cumplir con la función semanal de Las hijas, la obra que comparte con Soledad Villamil y Pilar Gamboa. A pesar de que su mánager llegó a temer por su estado de salud, la función transcurrió con total normalidad.
Según informó el periodista Javier Fabracci en En Síntesis, la actriz ingresó al teatro pasadas las 20 horas y fue recibida con aplausos por el público presente, una señal que le sirvió como gesto de apoyo en medio de la controversia. Durante toda la obra fue ovacionada en cada una de sus participaciones, sin que lo ocurrido durante la tarde afectara su desempeño sobre el escenario.
Al finalizar la función, levantó los brazos y recibió una nueva ovación. Luego salió por una puerta paralela del teatro y habló con la prensa que la esperaba en la calle, en donde pidió disculpas a la familia de Lionel Messi por haber dado al aire una noticia falsa sobre el estado de salud de su padre, Jorge Messi. El error, que generó una fuerte polémica en redes sociales y medios tradicionales, derivó en su desvinculación de Luzu TV.
El descargo de Flor Peña tras la fake new de Jorge Messi
A la salida del teatro, Flor Peña comenzó su declaración diciendo: «Solo disculpas«. Luego amplió ante los medios que la abordaron: «Estoy muy triste, estoy acostumbrada a que me ataquen y si yo genero dolor como siento que me generan, pido disculpas. Yo no hubiera querido nunca que esto pase».
La conductora explicó que en el momento del error no tenía acceso a información externa. «Yo estaba al aire, en Luzu no hay monitores. Yo trabajo desconectada del teléfono y la computadora, no sabía lo que estaba pasando. Estábamos haciendo un programa divertido y por la cucaracha me dijeron lo que había pasado con contundencia y como diciendo ‘sería bueno que digas algo’», relató.
También se refirió a sus colaboradores y productores, quienes también fueron desvinculados del canal. «Yo quiero mucho a mis colaboradores y a mis productores. Lamento mucho porque ellos también cometieron un error. No intentaron matar a nadie, cometieron un error y los abrazo», expresó. Y cerró con una reflexión personal: «No le quiero generar dolor a nadie, no soy esa clase de persona. Me duele lastimar a alguien».
Ante la consulta de si había podido comunicarse con alguien del entorno de Messi, Peña confirmó que intentó contactarse con Celia, la madre del futbolista, con quien tiene una relación cercana: «Le dejé un mensaje que obviamente ni pienso que me conteste, solo para que supiera que decidí mal en el momento, que no tengo el expertiz en estos temas. Nunca me había pasado. Lo lamento muchísimo, de verdad, de corazón. Disculpas», concluyó.
Amazon quiere dejar de ser solo cliente de la guerra de chips
La carrera por la inteligencia artificial no se gana únicamente con mejores modelos o aplicaciones más inteligentes. Detrás de cada chatbot, generador de imágenes o sistema capaz de analizar millones de datos hay una infraestructura enorme de centros de datos, servidores y chips especializados. Y ahí NVIDIA se convirtió en el nombre que todos quieren alcanzar.
Amazon conoce bien esa dependencia. Como dueña de AWS, una de las plataformas de nube más grandes del mundo, necesita cantidades gigantescas de potencia de cálculo para entrenar y ejecutar modelos de IA. Durante años, esa demanda se resolvió en buena parte con GPUs de NVIDIA, pero el auge de la inteligencia artificial generativa cambió el tablero: los chips se volvieron caros, escasos y estratégicos.
Por eso, Amazon lleva tiempo desarrollando su propia familia de aceleradores de IA, conocida como Trainium. Hasta ahora, esos chips estaban pensados principalmente para funcionar dentro de AWS, como una alternativa para los clientes que querían entrenar modelos sin depender exclusivamente de las GPUs tradicionales. La novedad es que la compañía ya explora venderlos directamente a empresas externas.
Trainium es la apuesta de Amazon para bajar costes y ganar control
Trainium no es un chip pensado para el usuario común, sino para centros de datos que necesitan entrenar o ejecutar modelos de inteligencia artificial a gran escala. Su objetivo es ofrecer una relación precio-rendimiento más competitiva que las soluciones basadas en GPUs, especialmente en cargas de trabajo vinculadas a modelos generativos y sistemas de lenguaje.
La segunda generación, Trainium2, ya se ofrece en instancias EC2 y promete mejoras importantes frente a la primera versión. Amazon asegura que puede lograr una relación precio-rendimiento entre un 30 % y un 40 % mejor que ciertas instancias basadas en GPU. Además, está diseñada para trabajar en configuraciones masivas, conectando muchos chips dentro de la misma infraestructura.
Trainium3 apunta todavía más alto. Amazon lo presenta como una generación más potente y eficiente, preparada para escalar en sistemas enormes dentro de sus UltraServers. La idea es clara: si la demanda de IA sigue creciendo, no alcanza con comprar chips a terceros. Las grandes tecnológicas quieren controlar su propio silicio para reducir costes, asegurar suministro y diferenciarse de sus rivales.
El golpe apunta a NVIDIA, pero también al futuro de AWS
El movimiento tiene una lectura directa: Amazon quiere competir con NVIDIA en un mercado donde la demanda parece no tener techo. Hoy, las empresas que desarrollan modelos avanzados necesitan una cantidad enorme de aceleradores, y no todas quieren depender de una sola compañía o de una sola nube. Vender Trainium directamente podría permitir a Amazon llegar a clientes que buscan más control sobre sus propios centros de datos.
También hay una razón geopolítica y empresarial. En Europa y otros mercados crece la preocupación por la soberanía tecnológica y por mantener datos e infraestructura dentro de fronteras nacionales. Para algunos gobiernos y empresas, comprar hardware puede resultar más atractivo que depender por completo de servicios alojados en una nube extranjera.
El riesgo es evidente: si Amazon vende chips fuera de AWS, podría restarle fuerza a su propio negocio en la nube. Pero la compañía parece apostar a que la demanda de inteligencia artificial será tan grande que habrá espacio para todo: nube, chips propios, servidores personalizados y acuerdos con grandes clientes.
La batalla recién empieza. NVIDIA sigue teniendo una ventaja enorme, no solo por sus chips, sino por su ecosistema de software, desarrolladores y herramientas. Pero Amazon no está sola: Google también empuja sus TPU, Microsoft diseña aceleradores propios y otras tecnológicas quieren reducir su dependencia de un proveedor dominante.
Trainium no convierte automáticamente a Amazon en el nuevo líder del hardware de IA. Pero sí muestra hacia dónde va la industria: las grandes empresas ya no quieren limitarse a comprar la inteligencia artificial de otros. Quieren fabricar las piezas que la hacen posible. Y en esa guerra silenciosa, el chip puede ser tan importante como el modelo.
El conductor regresa al dial los sábados y domingos a la mañana con un ciclo de actualidad, entrevistas y humor de mirada federal.
A partir de este sábado, Franco Bagnato se suma a la programación de Radio 10 con el ciclo Buen día Argentina, que irá al aire los sábados y domingos de 10 a 12 horas.
El programa propone una mirada federal y cercana, con el objetivo de empatizar con la audiencia desde lo humano, sin dejar de lado la música y el buen humor.
Bagnato estará acompañado por un equipo de destacados profesionales: Paula Marusich y Gustavo Romero en actualidad, Roberto Gerbasi en deportes, Sebastián Fernández a cargo del humor, Brenda Prestia en locución e Ian Lombardía con móviles en vivo.
Esta incorporación representa además el regreso de Bagnato a su histórica vocación radial y su reencuentro con el público en el dial.
Un retorno que lo ubica nuevamente en los formatos de actualidad, entrevistas y entretenimiento que consolidaron su popularidad en la radiofonía y la televisión argentina.
El universo fabrica oro en choques casi inimaginables
Cuando dos estrellas de neutrones se acercan demasiado, el resultado es uno de los espectáculos más violentos del universo. Estos objetos son restos ultradensos de estrellas muertas, con una masa enorme comprimida en apenas unos kilómetros. Al fusionarse, expulsan materia a velocidades extremas y generan condiciones que no pueden reproducirse fácilmente en ningún laboratorio terrestre.
En ese material expulsado ocurre un proceso fundamental para la química del universo: el llamado proceso r, o captura rápida de neutrones. Durante este mecanismo, los núcleos atómicos absorben neutrones a gran velocidad antes de desintegrarse, lo que permite formar elementos pesados como el oro, el platino y el uranio. En otras palabras, parte de los metales más valiosos de la Tierra pudo haber nacido en choques cósmicos de este tipo.
El problema es que entender exactamente cómo sucede requiere simulaciones enormes. Los científicos deben combinar relatividad, hidrodinámica, física nuclear y transporte de radiación. Cada una de esas áreas ya es compleja por separado; juntas forman un rompecabezas computacional que puede exigir días o semanas de procesamiento en supercomputadoras.
La IA entra donde los cálculos tradicionales se vuelven demasiado lentos
Un nuevo método llamado RHINE propone una solución: usar inteligencia artificial para acelerar una de las partes más costosas de estas simulaciones. En vez de calcular directamente miles de reacciones nucleares en cada paso, el sistema utiliza redes neuronales entrenadas con cálculos de referencia para estimar la energía liberada durante el proceso r.
Esa energía no es un detalle menor. El calentamiento producido por las reacciones nucleares puede influir en cómo se mueve la materia expulsada, qué velocidad alcanza y cómo se verá la kilonova, es decir, el brillo generado después de la fusión. Por eso, representarlo bien es clave para comparar las simulaciones con las observaciones astronómicas.
La ventaja de la IA no está en reemplazar la física, sino en aprender una aproximación eficiente a partir de modelos muy detallados. Una vez entrenada, la red neuronal puede incorporarse a simulaciones hidrodinámicas y calcular el efecto del calentamiento nuclear con mucho menos coste computacional. Esto permite explorar más escenarios, probar distintos parámetros y acercarse mejor a lo que ocurre en una colisión real.
It takes two to tango ⭐
This simulation, performed on our now retired Pleiades supercomputer, shows two orbiting neutron stars in a delicate dance just moments before they collide. pic.twitter.com/jRepxtJBsl
— NASA Ames (@NASAAmes) June 12, 2026
Simular mejor también ayuda a mirar mejor el cielo
La importancia de este avance va más allá de la velocidad. Desde la detección de ondas gravitacionales producidas por fusiones de estrellas de neutrones, los astrónomos cuentan con una nueva forma de estudiar estos eventos. Pero para interpretar esas señales necesitan modelos capaces de conectar lo que se observa —luz, ondas gravitacionales y composición química— con lo que realmente ocurrió durante la colisión.
Si las simulaciones son más precisas y más rápidas, los científicos pueden comparar mejor diferentes hipótesis. Pueden estudiar cuánta materia fue expulsada, qué elementos se formaron, cómo evolucionó la kilonova y qué tipo de objeto quedó después de la fusión. Todo esto ayuda a reconstruir una historia que ocurre a millones de años luz, pero que deja huellas medibles.
El método también muestra una tendencia cada vez más clara en la ciencia moderna: la inteligencia artificial no solo sirve para escribir textos o generar imágenes. También se está convirtiendo en una herramienta para resolver problemas donde los cálculos tradicionales son demasiado lentos, costosos o difíciles de repetir.
Las fusiones de estrellas de neutrones seguirán siendo fenómenos extremos, raros y difíciles de estudiar. Pero con métodos como RHINE, los investigadores tienen una nueva forma de entrar en ese caos. Y quizá, gracias a la IA, podamos entender mejor cómo el universo fabricó algunos de los elementos más pesados que hoy existen en nuestro planeta.
La escena podría parecer la de un taller tecnológico cualquiera: una sala pequeña, conos en el suelo, un dron ligero zumbando a baja altura y un grupo de personas intentando mantenerlo estable sin estrellarlo. Pero en Taiwán, nada de eso se lee ya como un simple entretenimiento. En una isla que vive bajo la amenaza constante de China, aprender a pilotar un dron empieza a parecerse menos a un hobby y más a una forma de preparación ciudadana.
Según contó The Guardian, Taiwán ha puesto en marcha su primer programa de formación civil en pilotaje de drones, impulsado por Kuma Academy, una organización de defensa civil que en los últimos años se volvió especialmente visible por sus cursos de primeros auxilios, preparación ante emergencias y resiliencia social. La inspiración es evidente: Ucrania demostró que los drones baratos, flexibles y operados por personas entrenadas pueden cambiar la forma de resistir frente a un adversario mucho más grande.
El punto no es convertir a cada ciudadano en soldado. Es algo más sutil, y quizá más importante: enseñar habilidades que podrían servir en un escenario de crisis. Observar, reconocer terreno, localizar daños, apoyar operaciones de rescate o transmitir información visual cuando las comunicaciones fallen. En palabras de uno de los alumnos citados por The Guardian, se trata de adquirir “otra habilidad”, algo que podría usarse algún día si hiciera falta.
La lección de Ucrania ya no se estudia solo en los cuarteles
La guerra de Ucrania cambió la percepción global sobre los drones. Lo que al principio parecía una solución improvisada de voluntarios, aficionados y pequeñas unidades terminó convirtiéndose en una de las piezas centrales del campo de batalla moderno. Drones comerciales adaptados, aparatos FPV, vehículos no tripulados de reconocimiento y sistemas de ataque de bajo coste alteraron la relación entre precio, riesgo y precisión.
Taiwán observa esa experiencia con una mezcla de urgencia y pragmatismo. China no es Rusia, Taiwán no es Ucrania y el escenario geográfico sería completamente distinto, pero la enseñanza de fondo sí viaja bien: en una guerra contemporánea, disponer de muchos operadores entrenados puede ser tan importante como disponer de plataformas caras. La capacidad de ver antes, moverse mejor y compartir información más rápido se ha convertido en una forma de poder.
De acuerdo con Reuters, la propia industria ucraniana de drones ya mira hacia Asia, incluida la posibilidad de cooperar con proveedores taiwaneses, en un contexto de creciente demanda regional y tensión en torno a China. Ese movimiento confirma que la guerra no solo está exportando tácticas, sino también modelos industriales, cadenas de suministro y nuevas formas de pensar la defensa.
De la defensa pasiva a una ciudadanía con ojos en el aire
El cambio cultural es quizá la parte más llamativa. Durante mucho tiempo, la defensa civil se asoció a refugios, evacuaciones, botiquines y protocolos para esperar instrucciones. En Taiwán, esa lógica está mutando. Los cursos de drones encajan en una tendencia más amplia: preparar a la población para actuar sin improvisar si la presión china escala.
Kuma Academy define su misión como la preparación de civiles para fortalecer la voluntad y la capacidad de defensa de Taiwán. Según The Guardian, el curso de drones comenzó en mayo, puede formar a unas 75 personas al mes y ya tenía las plazas agotadas hasta agosto. Entre los participantes hay trabajadores, jóvenes y jubilados, lo que muestra que la propuesta no apunta solo a perfiles técnicos o militares.
La idea de fondo es pasar de esconderse y esperar a poder observar, informar y ayudar. Un dron en manos civiles no tiene por qué ser un arma. Puede ser una herramienta para buscar heridos, revisar rutas bloqueadas, detectar incendios, evaluar daños o mantener vigilancia visual en un barrio aislado. Esa diferencia importa, porque el programa se presenta como una capacitación de defensa civil, no como entrenamiento ofensivo.
Taiwán quiere drones que funcionen incluso cuando la tecnología cómoda falle
Hay un detalle técnico con mucha carga política: los drones usados en estos cursos son pequeños, manuales y fabricados en Taiwán. The Guardian señala que no dependen de GPS ni de piloto automático, precisamente porque en una crisis real esos sistemas podrían quedar degradados por interferencias o guerra electrónica. El objetivo no es formar usuarios de una app cómoda, sino personas capaces de controlar un aparato básico en condiciones difíciles.
Ese enfoque conecta directamente con lo aprendido en Ucrania. Allí, la guerra electrónica obligó a adaptar equipos, cambiar frecuencias, improvisar rutas y asumir que cualquier tecnología demasiado dependiente de automatismos puede quedar inutilizada. Taiwán parece estar tomando nota antes de necesitarlo.
También hay un componente generacional. Según la misma cobertura, la autoridad de aviación civil de Taiwán registraba más de 39.000 drones en diciembre y en 2024 redujo a 14 años la edad mínima para registrarlos. Incluso algunos institutos de Taipéi han comenzado a organizar campamentos para enseñar montaje y usos de drones en operaciones de búsqueda y rescate.
El programa civil no puede separarse de otra prioridad estratégica: construir una cadena de suministro propia. Taiwán es una potencia tecnológica, pero en drones la dependencia de componentes chinos sigue siendo un problema para buena parte del mundo. En un eventual conflicto, esa dependencia no sería solo incómoda; podría convertirse en una vulnerabilidad directa.
Según Focus Taiwan, el valor de producción de la industria taiwanesa de drones pasó de unos 5.000 millones de dólares taiwaneses en 2024 a 12.900 millones en 2025, mientras las exportaciones crecieron de unos 4,4 millones de dólares estadounidenses a 93 millones en el mismo periodo. El Gobierno taiwanés estima que el sector podría superar los 40.000 millones de dólares taiwaneses para 2030.
Reuters también ha informado de la preocupación occidental por la dependencia de China en cadenas críticas vinculadas a drones, componentes industriales y minerales estratégicos. En ese contexto, Taiwán no solo busca drones para defenderse: intenta colocarse como una pieza clave de una red tecnológica no dependiente de Pekín.
China es el fondo de todo, incluso cuando no aparece en la sala
Nada de esto ocurre en el vacío. Pekín considera a Taiwán parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para imponer la reunificación. En los últimos años, la presión militar china alrededor de la isla se ha vuelto más frecuente y sofisticada, con ejercicios, incursiones aéreas, presencia naval y también actividad de drones. Reuters informó este año de vuelos de grandes drones militares chinos en la región con señales de transpondedor falseadas, un ejemplo de cómo la presión ya se mueve también en el terreno tecnológico.
Por eso el entrenamiento con drones tiene una dimensión psicológica. No elimina el riesgo, no reemplaza a las fuerzas armadas y no garantiza nada. Pero transforma la sensación de indefensión en algo más activo. Para muchos taiwaneses, prepararse ya no significa vivir con miedo, sino aprender habilidades concretas antes de que el peor escenario obligue a improvisar.
La gran lección de Ucrania no es que los drones ganen guerras por sí solos. Es que una sociedad que entiende la tecnología, la distribuye y la integra en su defensa puede resistir de otra manera. Taiwán ha tomado nota. Y en una sala llena de conos, zumbidos y manos nerviosas sobre un mando, esa idea empieza a despegar.
Jennifer Lopez mantiene una destacada condición física a sus 56 años gracias a años de entrenamiento constante.
Su preparación se basa en ejercicio regular, alimentación equilibrada y hábitos saludables sostenidos en el tiempo.
La artista evita los métodos extremos y prioriza una rutina estable para mantenerse en forma.
Su disciplina le permite afrontar proyectos exigentes y conservar altos niveles de energía y rendimiento.
La dedicación de Jennifer Lopez al entrenamiento y a los hábitos saludables continúa siendo uno de los aspectos más admirados de su carrera. A sus 56 años, la artista mantiene una condición física destacada que le permite afrontar exigentes proyectos profesionales, como su participación en la película Office Romance. Su estado físico responde a una rutina sostenida durante años, basada en la constancia y el compromiso diario con su bienestar.
Lejos de recurrir a métodos extremos para preparar cada trabajo, la cantante apuesta por un estilo de vida equilibrado que combina alimentación saludable y actividad física regular. En distintas entrevistas, López ha explicado que la clave para mantenerse en forma radica en sostener hábitos saludables todos los días, sin buscar soluciones rápidas ni cambios drásticos antes de una producción o aparición pública.
Esa disciplina permanente es la que le permite conservar altos niveles de energía y rendimiento tanto en el cine como sobre los escenarios. Con el paso de los años, Jennifer Lopez se consolidó como un ejemplo de constancia y cuidado personal, demostrando que una rutina estable y bien planificada puede ofrecer resultados duraderos mucho más efectivos que cualquier tendencia pasajera.
Como fue la impresionante transformación de Jennifer Lopez
La trayectoria de Jennifer Lopez continúa siendo un ejemplo de disciplina y constancia dentro del mundo del entretenimiento. A sus 56 años, la artista mantiene una destacada condición física que vuelve a quedar reflejada en sus proyectos más recientes, donde exhibe la misma energía y presencia escénica que la convirtieron en una de las figuras más influyentes de la industria. Su imagen atlética y tonificada es el resultado de años de entrenamiento y hábitos saludables sostenidos en el tiempo.
Detrás de ese estado físico no existen transformaciones de último momento ni métodos extremos. La cantante ha explicado en distintas oportunidades que su filosofía se basa en la combinación de ejercicio regular, alimentación equilibrada y compromiso diario con su bienestar. Para López, la preparación física forma parte de su rutina cotidiana y no de una estrategia temporal para afrontar un papel o una presentación específica.
Mantener ese nivel de exigencia durante décadas requiere una enorme perseverancia. Precisamente, esa constancia se convirtió en uno de los rasgos más característicos de su carrera, tanto dentro como fuera de los escenarios. Su evolución demuestra que los resultados más duraderos suelen construirse a partir de hábitos sostenidos, consolidándola como una referencia de esfuerzo, disciplina y cuidado personal en el ámbito artístico.
Los Games of the Future 2026 llegan a Astana con una ambición bastante clara: dejar de ser vistos como una rareza futurista y consolidarse como una nueva forma de competencia global. No exactamente deporte tradicional. No exactamente esports. Algo en el medio, o quizá algo que ya no necesita elegir entre ambos mundos.
La edición de este 2026 se celebrará en la capital de Kazajistán del 29 de julio al 9 de agosto, con disciplinas como Phygital Football, Phygital Basketball, Phygital Shooter, Phygital Dancing, Phygital Fighting, MOBA PC, MOBA Mobile y Battle Royale. Como ya contamos Gizmodo, la organización presentó el evento como una cita con más de 900 atletas, ocho disciplinas híbridas y una bolsa de premios de 4,75 millones de dólares.
Para Alibek Khassenov, presidente de Kazsportinvest JSC y representante del comité organizador local, el punto no está solo en montar un torneo grande. “GOTF 2026 representa un hito importante, no solo para Kazajistán, sino para el desarrollo continuo del movimiento phygital global”, explicó en una entrevista escrita con Gizmodo.
Una ciudad entera como escenario, no solo una arena
Khassenov insiste en que Astana 2026 no se diseñó para quedar encerrado en un único recinto. Las competencias se repartirán entre sedes como Barys Arena, Zhaksylyk Ushkempirov Martial Arts Palace, Qazaqstan Athletics Sports Complex y Beeline Arena, una decisión que busca convertir el evento en una experiencia de ciudad.
Ese enfoque conecta con algo que en Gizmodo ya habíamos señalado tras el anuncio de la sede: Astana no fue elegida solo por infraestructura, sino por su crecimiento como ecosistema deportivo, digital y tecnológico. La capital kazaja quiere presentarse como un lugar capaz de sostener no solo un evento, sino una escena.
“Las competiciones se celebrarán en múltiples sedes deportivas de clase mundial en Astana, creando una verdadera atmósfera de evento en toda la ciudad”, dijo Khassenov. Además, el torneo convivirá con Comic Con Astana, conciertos y actividades culturales, en una mezcla que apunta directamente a comunidades que ya se mueven entre gaming, deporte, fandom y entretenimiento digital.
El phygital ya no quiere explicar qué es: quiere demostrarlo
La idea phygital es sencilla de describir, pero no siempre fácil de vender: competir primero (o también) en un entorno digital y trasladar esa tensión a una prueba física. En fútbol y básquet, eso significa que el resultado no depende solo del joystick ni solo del cuerpo. Depende del cruce.
Kotaku lo resumió muy bien durante la cobertura de Abu Dhabi 2025: ver fútbol y básquet phygital obliga a “aprender a mirar distinto”, porque el error físico pesa de otra manera cuando ya hubo una fase digital previa.
Khassenov cree que justamente ahí está la diferencia. “Las personas pueden llegar esperando un evento deportivo tradicional o un torneo de esports, pero rápidamente se dan cuenta de que los atletas necesitan pensar, reaccionar, adaptarse y rendir a alto nivel en ambos entornos”, explicó.
Esa doble exigencia es lo que el movimiento quiere convertir en identidad propia. No se trata de poner una consola al lado de una cancha como truco visual. Se trata de construir disciplinas donde lo digital y lo físico se afecten mutuamente.
Una generación que no separa la cancha de la pantalla
Para Khassenov, el formato nació en el momento exacto. “El phygital habla directamente a una generación que nunca vio lo físico y lo digital como cosas separadas”, dijo. En su lectura, para los jóvenes resulta natural competir en una cancha y después continuar esa misma competencia en un entorno virtual.
La idea no es menor. Buena parte del deporte tradicional sigue intentando captar a públicos que ya consumen contenido en streaming, comentan en redes, juegan mientras miran y esperan participar, no solo observar. Khassenov sostiene que los Games of the Future están diseñados para esa lógica: audiencias que quieren compartir, crear comunidad y sentirse parte del evento.
En Gizmodo ya habíamos planteado algo parecido tras la edición de Abu Dhabi: los Games of the Future no solo cambian el deporte, sino la forma de mirarlo, seguirlo y navegarlo. No hay una única competencia central, sino muchas experiencias simultáneas reclamando atención, como si el evento funcionara más parecido a varias pestañas abiertas que a una transmisión lineal.
Astana 2026 también será una prueba para la industria phygital
El gran debate sigue abierto: ¿puede el phygital convertirse en una industria global estable o depende todavía de grandes eventos puntuales? Khassenov reconoce que el desafío está en transformar la atención internacional en algo duradero.
“El reto clave es garantizar que el impulso creado por los grandes eventos se traduzca en desarrollo a largo plazo para atletas, comunidades y ciudades anfitrionas”, afirmó. En Kazajistán, ese trabajo se apoya también en la Qazaq Cybersport Federation, que organiza competencias phygital y acompaña el desarrollo de clubes y atletas.
La fase clasificatoria ya mostró parte de esa estructura. Como contamos Gizmodo, Phygital Contenders Astana 2026 funcionó como último gran filtro internacional antes del evento principal, reuniendo atletas de fútbol, básquet y dancing mientras la ciudad probaba sedes, logística e infraestructura tecnológica.
Kotaku también lo leyó como una señal de maduración: el phygital ya no quiere ser una rareza, sino tener circuito, calendario y campeones propios.
El evento también busca contar otra historia de Kazajistán
Para Astana, GOTF 2026 no es solo deporte. Es posicionamiento internacional. Khassenov cree que el evento puede colocar a la ciudad frente a audiencias jóvenes de Asia Central, Sudeste Asiático, América Latina y otros mercados donde el consumo digital ya marca el ritmo del entretenimiento.
“Organizar los Games of the Future no se trata solo de montar un evento espectacular. Se trata de lo que deja atrás”, dijo. Ese legado, según él, pasa por inspirar a jóvenes kazajos, abrir caminos para nuevos atletas y mostrar a Astana como una capital capaz de alojar formatos deportivos emergentes.
La promesa es enorme, pero también lo es la prueba. Los Games of the Future 2026 tendrán que demostrar que el phygital puede sostener reglas claras, emoción competitiva, público global y una narrativa propia. Astana no quiere limitarse a ser la sede donde eso ocurra. Quiere ser el lugar donde el movimiento empiece a parecer menos una apuesta de futuro y más una industria en construcción.
El reconocido productor musical Tay Keith falleció a los 29 años y fue encontrado por la Policía Metropolitana de Nashville en su domicilio. El cuerpo fue hallado cuando los agentes realizaban una comprobación de bienestar.
El medIo Wsmv4 informó que la Policía indicó que «no se sospecha de ningún acto delictivo en la muerte de Brytavious Chambers, también conocido como el productor discográfico nominado al Grammy, Tay Keith».
«Fue hallado muerto en su apartamento de la calle Martin esta tarde por agentes que realizaban una visita de control. Su muerte no ha sido clasificada hasta que se conozcan los resultados de la autopsia», agregó.
| Tay Keith, el productor nominado al Grammy más conocido por crear algunos de los mayores éxitos del hip hop, incluidos el sencillo de 2018 de Travis Scott «Sicko Mode», ha fallecido. pic.twitter.com/TpmnYzNuGF
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) June 19, 2026
Su nombre ganó relevancia mundial gracias a su participación en algunos de los mayores éxitos del género. Fue coproductor de Sicko Mode, la canción de Travis Scott que alcanzó el número 1 en Estados Unidos en 2018, además de aportar su sello en temas como Nonstop de Drake, Before I Let Go de Beyoncé, Not Alike de Eminem y Look Alive de BlocBoy JB.
Quién es Tay Keith, el productor hallado muerto
Brytavious Lakeith Chambers, más conocido como Tay Keith, nació en Memphis y se convirtió en uno de los productores más influyentes del hip-hop. A lo largo de su carrera trabajó junto a artistas de primer nivel como Drake, Travis Scott, Beyoncé, 21 Savage, Swae Lee y Eminem, entre otros.
La historia de Keith en la música comenzó durante su adolescencia, cuando conoció a BlocBoy JB a los 14 años y ambos empezaron a crear canciones juntos. Luego, trabajó con Black Youngsta en el mixtape Fuck Everybody, aunque su gran salto llegó con Rover, el éxito de BlocBoy JB que lo posicionó en la escena.
En 2018 también produjo Never Recover, de Lil Baby y Gunna junto a Drake, antes de consolidarse definitivamente con el fenómeno de Sicko Mode. Gracias a ese trabajo recibió una nominación al Grammy en 2019 y volvió a ser candidato al premio en 2024 por Rich Flex, la colaboración entre Drake y 21 Savage.
Del 2 al 5 de julio, clubs, warehouses y espacios emblemáticos de la ciudad acogerán una extensa agenda nocturna con artistas como DJ Tennis, Seth Troxler, Skream, Maceo Plex y Darius Syrossian
Kappa FuturFestival continúa consolidando su posición como una de las experiencias de música electrónica más completas del mundo al anunciar la programación oficial de sus esperados afterparties, una extensión natural del festival que convertirá a Turín en una ciudad entregada al clubbing durante cuatro días y cuatro noches.
Más allá de la programación principal del festival, Kappa volverá a desplegar una cuidada red de eventos nocturnos repartidos por algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad, conectando clubes históricos, warehouses y venues underground con colectivos y promotoras de referencia de la escena europea. El resultado será una experiencia inmersiva de música prácticamente ininterrumpida, donde el festival se expande más allá de sus horarios habituales para prolongar la energía hasta el amanecer.
La programación arrancará el 2 de julio con el tradicional Day 0, que incluirá una exclusiva Opening Party en Castello di Rivoli, uno de los enclaves culturales más icónicos del área metropolitana de Turín. Esta fiesta inaugural estará encabezada por DJ Tennis, acompañado por Drums and Chants y Tatyana Jane, en una propuesta que marcará el tono sofisticado y cosmopolita de toda la semana. La jornada se completará con un warm up en Centralino, comisariado por Shout y liderado por Fleur Shore, junto a Youniverse y Nicola Gavino.
A partir del 3 de julio, la actividad nocturna se intensificará con una programación repartida entre espacios como Audiodrome, Azimut, Bunker, Centralino, Notorius, Q35 Warehouse y ONE, cada uno con una identidad sonora propia gracias a la colaboración con marcas como OVER, Earwax, Duro, Outcast, Genau y Shout.
Entre los grandes highlights del viernes Red Axes, The Taste y Andrea Perna destacan en Azimut, junto a Derrick May. También sobresale la sesión especial en Q35 Warehouse con un esperado B2B entre Seth Troxler y Skream, una combinación especialmente atractiva para los amantes del house y los grooves más eclécticos. La noche también contará con nombres de peso como Speedy J, Manda Moor, Anthea y Evan Baggs.
La jornada del 4 de julio mantendrá el nivel con actuaciones de artistas fundamentales de la escena underground como Rhadoo, Leena, Marco Shuttle, Lady Starlight LIVE y Sterac aka Steve Rachmad, además de una de las sesiones más esperadas del fin de semana con Maceo Plex al frente del takeover de Q35 Warehouse, acompañado por The Taste y Riverside.
El cierre llegará el 5 de julio, con una última jornada de afterparties donde volverán a convivir diferentes vertientes de la electrónica contemporánea, desde el techno más cerebral hasta propuestas más híbridas y experimentales. Destacan el B2B entre Adiel y Quest en Azimut, la presencia de Dasha Rush en Notorius y la actuación de Darius Syrossian en la main room de ONE, mientras que Le Box ofrecerá una propuesta más íntima con Carl H, Paul Lution LIVE y Lorenzo Aribone.
Con esta programación, Kappa FuturFestival refuerza una vez más su visión de festival expandido: una experiencia que no se limita al recinto principal, sino que transforma toda la ciudad en un gran mapa de exploración sonora. Durante cuatro días, Turín volverá a convertirse en uno de los grandes epicentros globales de la cultura electrónica.
El productor británico Fred again… dirigirá hoy viernes ,19 de junio, un taller de producción musical gratuito dirigido a artistas trans y queer. El evento se celebrará en los emblemáticos Abbey Road Studios de Londres como el lanzamiento oficial de la nueva iniciativa Trans+ Future Sounds.
La sesión fue anunciada por el Trans* Creative Collective, una organización sin fines de lucro que apoya a mujeres, personas no binarias y profesionales trans en las áreas de producción e ingeniería de sonido.
Formación y comunidad
El taller principal tendrá una duración de dos horas y media dentro de una jornada que se extenderá desde las 15:00 hasta las 20:00 horas.
Fred again… estará acompañado por una destacada lista de invitados y colaboradores de la escena musical, entre los que se confirman Sans Soucis, Messie, Trans Voices, Charlieeeee, Satch, Emily Green y Fuzz Chaudhrey.
El propósito central de Trans+ Future Sounds es facilitar herramientas teóricas y prácticas a productores y escritores de las comunidades trans y queer, impulsando su desarrollo técnico para consolidarse como los futuros líderes e innovadores que demanda la industria musical global.