Autor: configuroweb

  • Microsoft Teams podrá saber si estás en la oficina por el WiFi: útil para el trabajo híbrido, incómodo para la privacidad

    Microsoft Teams podrá saber si estás en la oficina por el WiFi: útil para el trabajo híbrido, incómodo para la privacidad

    La presencia laboral ya no depende solo de estar sentado en una mesa

    Durante años, “estar en el trabajo” era algo bastante evidente. Una persona estaba en la oficina o no estaba. Hoy, en cambio, la presencia laboral se reparte entre calendarios compartidos, estados de Teams, reuniones híbridas, reservas de escritorios y mensajes que indican si alguien está disponible, ocupado o trabajando en remoto.

    Microsoft quiere sumar una señal más a ese mapa invisible del trabajo moderno: la ubicación física. No la ubicación exacta por GPS, sino una indicación de si el empleado está en una oficina concreta o trabajando de forma remota.

    La función se llama workplace check-in y forma parte de Microsoft Teams y Microsoft Places. Su idea es simple: cuando el portátil se conecta a una red WiFi corporativa previamente configurada por la empresa, Teams puede actualizar automáticamente la ubicación laboral del usuario durante su jornada.

    Cómo funciona el check-in por WiFi

    El sistema no rastrea al empleado por la ciudad ni usa cualquier red pública para ubicarlo. Funciona con redes aprobadas por la propia organización. Para activarlo, la empresa debe configurar sus edificios en Microsoft Places y registrar los identificadores de sus redes WiFi corporativas.

    Si solo se configura el nombre de la red, Teams puede indicar que la persona está “en la oficina”. Si además se asocian los puntos de acceso WiFi a edificios concretos, la ubicación puede ser más precisa dentro del entorno laboral, por ejemplo señalando en qué sede trabaja ese día.

    La función requiere la aplicación de escritorio de Teams en Windows o macOS. No funciona desde la versión web ni desde el móvil. Tampoco se activa fuera de las redes corporativas configuradas ni fuera del horario laboral definido por el usuario.

    En teoría, el objetivo es evitar que cada persona tenga que marcar manualmente “hoy estoy en la oficina” o “hoy trabajo remoto” cada vez que cambia de plan.

    La utilidad es evidente para empresas híbridas

    Microsoft presenta la función como una herramienta de coordinación, no como un mecanismo de vigilancia. En oficinas híbridas, saber quién está presencialmente puede servir para reservar escritorios, organizar reuniones cara a cara, encontrar compañeros en una sede o decidir si vale la pena ir a la oficina un día determinado.

    También puede integrarse con Microsoft Places, la plataforma que busca ordenar la experiencia de trabajo físico: edificios, salas, escritorios, eventos presenciales y planificación semanal. En ese contexto, la ubicación laboral deja de ser un simple estado junto al nombre y pasa a formar parte de una infraestructura de gestión del espacio.

    Para equipos dispersos, esto puede ser práctico. Evita mensajes del tipo “¿hoy estás en la oficina?” y facilita encuentros que, de otro modo, se perderían entre calendarios y reuniones virtuales.

    El punto sensible: quién controla esa información

    El problema es que la ubicación laboral nunca es un dato neutro. Saber si alguien está en la oficina puede ayudar a coordinar. Pero también puede usarse para presionar, comparar o vigilar hábitos de asistencia.

    Microsoft insiste en que la función está apagada por defecto, que debe habilitarse por administradores y que los usuarios conservan control. La compañía también dice que no ofrece a los administradores vistas de monitoreo, reportes de asistencia ni historial de ubicación. Además, el empleado puede modificar o borrar manualmente su ubicación laboral.

    Pero en la práctica, el contexto corporativo importa. Una cosa es una función opt-in, donde cada persona decide activarla. Otra muy distinta es una configuración opt-out, donde la ubicación se comparte salvo que el empleado la desactive. Técnicamente hay control individual, pero la presión cultural o interna de cada empresa puede hacer que esa decisión no se sienta completamente libre.

    No es GPS, pero sigue siendo presencia automatizada

    Es importante no exagerar lo que hace la función. No convierte Teams en un rastreador permanente de movimientos. No registra cada paso dentro del edificio ni sigue al usuario fuera del trabajo. Se basa en señales de WiFi corporativo y está pensada para actualizar el estado laboral durante el horario configurado.

    Aun así, representa un cambio de fondo. Hasta ahora, muchas señales de presencia dependían de acciones explícitas: marcar el estado, actualizar el calendario, aceptar una reunión. Con el check-in por WiFi, una parte de esa presencia se vuelve automática.

    Eso puede ahorrar tiempo. También puede reducir ambigüedad. Pero convierte una conexión técnica —el portátil entrando a una red— en una señal social visible para otros compañeros.

    El trabajo híbrido sigue buscando equilibrio

    La función llega en un momento en el que muchas empresas intentan ordenar el regreso parcial a la oficina. Algunas quieren más presencialidad, otras buscan optimizar espacios y muchas intentan justificar metros cuadrados, reservas de escritorios y días de asistencia.

    En ese escenario, herramientas como Microsoft Places prometen eficiencia: saber qué oficinas se usan, qué días hay más gente, qué espacios quedan libres y cómo coordinar mejor a los equipos. Pero cuanto más se digitaliza la presencia, más fino se vuelve el límite entre coordinación y supervisión.

    La pregunta no es solo qué puede hacer Microsoft Teams. La pregunta es qué decidirá hacer cada empresa con esa capacidad.

    Una función útil que necesita reglas claras

    El check-in por WiFi puede ser una buena herramienta si se usa con transparencia. Puede ayudar a equipos híbridos, reducir confusión y facilitar encuentros presenciales. Pero para que no se convierta en una fuente de desconfianza, las organizaciones deberían explicar claramente qué se comparte, con quién, durante cuánto tiempo y con qué propósito.

    También deberían evitar que la función se convierta en una medición encubierta de asistencia. Si Microsoft dice que no está diseñada para cumplimiento ni vigilancia, las empresas deberían respetar ese límite en sus políticas internas.

    Teams podrá saber si estás en la oficina por el WiFi. Técnicamente, eso puede ser cómodo. Culturalmente, puede ser delicado. Porque en el trabajo moderno, la presencia ya no es solo una cuestión de ubicación: también es una cuestión de confianza.

     

     

    Fuente: Xataka.

  • Europa quería coches eléctricos baratos. China respondió enviando tantos que ya no caben en los puertos

    Europa quería coches eléctricos baratos. China respondió enviando tantos que ya no caben en los puertos

    El coche chino ya no solo compite en los concesionarios

    La ofensiva china en Europa ya no se mide únicamente por ventas, anuncios de nuevas marcas o precios agresivos. También se mide en metros cuadrados de puerto ocupados por coches recién desembarcados.

    Durante los últimos años, fabricantes como BYD, Chery, MG, Omoda, Jaecoo, Great Wall Motor o Changan aceleraron su llegada al mercado europeo. Lo hicieron con eléctricos, híbridos enchufables y modelos de combustión competitivos, aprovechando una industria china con enorme capacidad de producción y una necesidad clara: buscar clientes fuera de casa.

    El resultado empieza a verse en los grandes puertos europeos. Los barcos llegan cargados de vehículos, pero la salida hacia concesionarios, centros logísticos o mercados finales no siempre avanza al mismo ritmo. Lo que antes era una infraestructura de tránsito empieza a parecer, en algunos casos, una gigantesca campa de almacenamiento.

    Europa recibe coches más rápido de lo que puede moverlos

    El problema no es solo que lleguen muchos coches. Es que llegan en un momento en el que la logística europea ya trabaja bajo presión. Falta transporte terrestre, faltan camioneros especializados, los trenes no siempre alcanzan y algunas marcas nuevas todavía están construyendo su red de distribución.

    Para un fabricante europeo tradicional, desembarcar vehículos suele formar parte de una cadena bien aceitada: concesionarios, talleres, financiación, recambios, transporte y clientes finales. Para muchas marcas chinas que están entrando ahora, esa red todavía se está armando mientras los coches ya están en el puerto.

    Ahí aparece el cuello de botella. China puede fabricar y exportar a gran escala, pero Europa necesita tiempo para absorber, distribuir y vender ese volumen. Si la demanda real no acompaña a la velocidad del desembarco, los vehículos se quedan esperando.

    Europa quería coches eléctricos baratos. China respondió enviando tantos que ya no caben en los puertos
    © expansion – Youtube.

    Barcelona quiere convertirse en la gran puerta mediterránea

    El puerto de Barcelona es uno de los mejores ejemplos de este cambio. Su posición geográfica lo convierte en un punto atractivo para distribuir coches hacia España, el sur de Europa, el Mediterráneo y el norte de África.

    Por eso la nueva terminal de NYK no es una ampliación menor. La inversión de 75 millones de euros busca reforzar la capacidad del puerto para mover vehículos, con una instalación automatizada, más de 100.000 metros cuadrados y una capacidad prevista cercana a 180.000 coches anuales.

    La lectura estratégica es clara: Barcelona no quiere ser solo un puerto que recibe coches, sino un hub mediterráneo para la distribución de vehículos asiáticos y, especialmente, chinos.

    El movimiento tiene lógica. Las marcas chinas necesitan puertas de entrada sólidas para Europa, y Barcelona ofrece conexión marítima, ferroviaria y cercanía a varios mercados. Pero también muestra la escala del desafío: si hace falta ampliar terminales, es porque el volumen actual ya está empujando los límites.

    China tiene un problema interno y Europa es una salida

    La presión exportadora no surge de la nada. China produce más coches de los que puede vender cómodamente en su propio mercado. La competencia interna es feroz, los precios bajan, los márgenes se estrechan y muchas fábricas necesitan mantener el ritmo para no perder escala.

    Exportar se convierte entonces en una válvula de escape. Europa es atractiva porque tiene poder adquisitivo, una transición hacia el coche electrificado y consumidores cada vez más abiertos a nuevas marcas. Además, aunque la Unión Europea impuso aranceles a eléctricos fabricados en China, los híbridos enchufables quedaron durante un tiempo en una zona más favorable.

    Eso explica por qué muchas marcas chinas están empujando con fuerza los PHEV, una categoría que combina motor eléctrico y combustión y que puede entrar mejor en ciertos mercados europeos. No es solo una decisión comercial: también es una forma de adaptarse al marco regulatorio.

    El riesgo de inundar antes de vender

    La estrategia china tiene una ventaja evidente: presencia rápida. Cuantos más coches lleguen a Europa, más visibles se vuelven las marcas. Pero también tiene un riesgo: inundar el mercado antes de tener una estructura suficiente para sostenerlo.

    Un coche parado en un puerto no genera ingresos. Ocupa espacio, exige gestión, puede deteriorarse y retrasa la rotación logística. Para los puertos, además, el problema es operativo: cada vehículo inmovilizado reduce capacidad para nuevas llegadas.

    Esto convierte la expansión china en una carrera doble. No alcanza con fabricar buenos coches y enviarlos por barco. Hay que construir concesionarios, servicio posventa, financiación, imagen de marca, confianza del consumidor y una logística capaz de mover miles de unidades sin atascar el sistema.

    Los puertos son el nuevo termómetro de la guerra del automóvil

    La batalla entre China y Europa no se juega solo en fábricas o despachos de Bruselas. También se juega en puertos, terminales ferroviarias, campas logísticas y centros de distribución.

    Cuando un puerto se llena de coches chinos, está mostrando algo más profundo que una acumulación puntual. Está mostrando el cambio de escala de una industria. China ya no exporta pequeños volúmenes para probar suerte: está intentando ocupar espacio físico, comercial y simbólico en el mercado europeo.

    Europa, mientras tanto, intenta responder con aranceles, nuevas fábricas, presión regulatoria y defensa de su industria. Pero la logística revela una verdad incómoda: China se mueve más rápido de lo que muchos esperaban.

    La paradoja del éxito chino

    China ha logrado convertirse en el mayor exportador mundial de coches y en una potencia del vehículo electrificado. Pero ese éxito trae un problema inesperado: cuando se exporta demasiado rápido, el atasco aparece en destino.

    Los puertos europeos son hoy una imagen perfecta de esa paradoja. Miles de coches llegan listos para conquistar carreteras, pero antes tienen que superar un obstáculo menos glamuroso que la autonomía, el precio o el diseño: encontrar espacio, camión, tren, concesionario y comprador.

    El desembarco chino en Europa ya es real. La pregunta ahora es si el continente podrá absorberlo al ritmo que Pekín y sus fabricantes necesitan. Porque, por primera vez, el problema de China no parece ser fabricar coches. Es sacarlos del puerto antes de que lleguen los siguientes.

     

     

    Fuente: Xataka.

  • Se filtró la lapidaria crítica que Marley le hizo a Nico Occhiato tras la polémica con Flor Peña

    Se filtró la lapidaria crítica que Marley le hizo a Nico Occhiato tras la polémica con Flor Peña

    Luego de toda la polémica con Florencia Peña y la fake news sobre el papá de Lionel Messi, el otro conductor del programa de Luzu TV, Marley, salió a dar su opinión sobre el futuro del programa y se filtró la lapidaria frase que le dijo a Nico Occhiato.

    Fue el conductor de LAM, Ángel de Brito, quien contó que se comunicó con Marley sobre el futuro de El show del verano, programa que comparten juntos en Luzu TV. Esto se dio luego de las especulaciones sobre una pelea entre los viejos amigos.

    Sin embargo, De Brito contó que la respuesta del locutor fue determinante hacia Occhiato: “Sin Flor no hay Show del Verano. La semana que viene me voy a reunir con Nico Occhiato en Miami y veremos cómo sigue el tema. Con Flor siempre hablamos y nos llevamos perfecto”.

    Además, en LAM había revelado que Occhiato tuvo una fuerte discusión con Flor Peña. “El señor (Occhiato) le gritó, le gritó aparentemente y ella dijo ‘yo soy una figura mi amor’. Parecería ser que ella fue a una oficina, lo voy contar en potencial, y el señor le dijo de todo”, aseguró la panelista La Barby sobre el ataque de furia del productor.

    Marley entrevistó a Lionel Messi luego del escándalo con Flor Peña y Luzu TV

    A una semana del escándalo con Flor Peña y la fake news sobre el papá de Lionel Messi, Marley entrevistó al capitán de la Selección argentina y hablaron sobre el futuro en el fútbol. Lejos de todas las polémicas, se divirtieron por unos segundos y explicó cómo será pasar otro cumpleaños lejos de su familia.

    Marley y Flor Peña son los conductores de El show del verano por Luzu TV y, aún sin confirmación de lo que pasará, el presentador de Por el mundo lo cruzó en la zona mixta del AT&T Stadium y hablaron por primera vez.

    Todo fue en buenos términos y se generó un ida y vuelta divertido. “¿Pensás seguir jugando por algunos años más?”, le preguntó Marley y Messi fue franco: «No sé. La verdad es que no estoy pensando en eso ahora. Parece un poco lejano…”.

  • China acaba de recuperar la corona del supercomputador más potente del mundo, pero la verdadera batalla está en otra parte

    China acaba de recuperar la corona del supercomputador más potente del mundo, pero la verdadera batalla está en otra parte

    China vuelve a lo más alto de la supercomputación

    La nueva lista TOP500 dejó una sorpresa enorme: el supercomputador más potente del mundo ya no está en Estados Unidos, sino en China. Se llama LineShine, está instalado en el Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen y debutó directamente en el primer puesto del ranking.

    El dato es histórico por varias razones. China no lideraba esta clasificación desde 2017, cuando Sunway TaihuLight ocupó el número uno. Desde entonces, Estados Unidos había mantenido el control de la cima con máquinas como Frontier, Aurora y, más recientemente, El Capitan.

    LineShine cambia ese equilibrio. En el benchmark HPL, la prueba clásica usada por TOP500 para ordenar los supercomputadores, alcanzó 2,198 exaflops. Es decir, más de dos trillones de operaciones de coma flotante por segundo. Con eso supera a El Capitan, que queda en segundo lugar con 1,809 exaflops.

    Lo más llamativo: no usa GPUs

    La parte más interesante no es solo que China haya ganado. Es cómo lo hizo. La mayoría de supercomputadores modernos combinan CPUs con aceleradores especializados, como GPUs de AMD, Nvidia o Intel. Esos chips son especialmente útiles para cálculos masivos y también para cargas de inteligencia artificial.

    LineShine, en cambio, apuesta por una arquitectura solo CPU. Su base son procesadores LX2 de 304 núcleos, conectados mediante una plataforma propia y un sistema operativo chino. En total, reúne casi 13,8 millones de núcleos.

    Eso convierte la victoria en algo más que un récord técnico. También es un mensaje geopolítico. En medio de restricciones estadounidenses a la exportación de chips avanzados hacia China, Pekín acaba de demostrar que puede encontrar caminos alternativos para competir en supercomputación de alto rendimiento.

    No significa que las GPUs hayan dejado de ser importantes. Significa que no hay una única ruta para llegar a la cima.

    TOP500 mide una cosa muy concreta

    Para entender por qué este resultado importa, también hay que entender qué mide. TOP500 ordena los sistemas según HPL, un benchmark diseñado para evaluar rendimiento en cálculos de doble precisión. Es una medida muy relevante para simulaciones científicas, clima, física, energía, defensa, ingeniería y problemas donde la exactitud numérica importa mucho.

    Ahí está la clave: LineShine es el más potente según esa vara de medición. Pero esa vara no es la única que existe.

    La supercomputación clásica busca precisión extrema. Trabaja con formatos como FP64, que permiten cálculos muy finos y reducen errores de redondeo. Es imprescindible cuando se modelan explosiones, materiales, reactores, dinámica de fluidos o evolución climática.

    La inteligencia artificial funciona distinto. Muchos modelos pueden entrenarse o ejecutarse con menor precisión numérica, usando formatos como FP16, FP8 o incluso menos. Eso permite multiplicar la velocidad y eficiencia, aunque los números sean menos exactos.

    Los gigantes de IA no juegan en esta lista

    Y aquí aparece la otra mitad de la historia. Los grandes clústeres de IA de empresas como Google, Microsoft, Meta, Amazon, OpenAI, xAI o Anthropic no suelen competir en TOP500. Muchos son privados, no publican sus cifras completas y están optimizados para entrenar modelos, no para ganar benchmarks científicos tradicionales.

    Si entraran en la lista, algunos expertos creen que podrían alterar por completo el ranking. Pero comparar directamente esos sistemas con LineShine o El Capitan sería engañoso. No están diseñados para lo mismo.

    Un supercomputador como LineShine está pensado para cálculo científico de alta precisión. Un clúster de IA está pensado para mover cantidades gigantescas de datos, entrenar redes neuronales y acelerar operaciones de baja precisión. Ambos pueden medir su potencia en “flops”, pero no siempre están hablando exactamente el mismo idioma.

    Por eso la corona de LineShine es real, pero tiene contexto. China ganó la carrera oficial de supercomputación clásica. La carrera de la IA masiva se disputa en otro tablero, más opaco y dominado por hiperescaladores privados.

    Europa también aparece en el mapa

    La lista de junio de 2026 no solo habla de China y Estados Unidos. También muestra que Europa está ganando presencia. JUPITER Booster, en Alemania, se mantiene como el primer sistema europeo de clase exascale. Además, el nuevo HPC7 de Eni, en Italia, entró directamente entre los primeros puestos.

    Esto importa porque la supercomputación ya no es solo una cuestión académica. Es infraestructura estratégica. Los países necesitan capacidad propia para simular materiales, diseñar medicamentos, estudiar el clima, entrenar modelos científicos, optimizar redes energéticas y sostener industrias avanzadas.

    Tener supercomputadores no garantiza liderazgo tecnológico, pero no tenerlos limita mucho lo que un país o región puede hacer.

    Una victoria técnica con lectura geopolítica

    LineShine no es solo una máquina rápida. Es una señal. China quiere demostrar que puede seguir avanzando incluso bajo restricciones tecnológicas. Estados Unidos sigue teniendo una posición muy fuerte, con tres sistemas entre los cinco primeros. Europa también empieza a consolidar presencia exascale. Y, por debajo de todo eso, los clústeres de IA privados están redefiniendo qué entendemos por potencia de cómputo.

    La pregunta ya no es simplemente quién tiene el supercomputador más rápido. La pregunta es para qué tipo de cálculo, con qué chips, bajo qué restricciones y con qué nivel de transparencia.

    LineShine recupera para China una corona que no tenía desde hacía casi una década. Pero su verdadero significado no está solo en el número uno del ranking. Está en mostrar que la carrera por el cómputo global se está fragmentando: supercomputación científica por un lado, inteligencia artificial industrial por otro, y una disputa geopolítica atravesándolo todo.

    China acaba de ganar una batalla muy visible. La guerra por el poder de cálculo, en cambio, recién está entrando en su fase más interesante.

     

     

    Fuente: Xataka.

  • Alemania tuvo que paralizar todos sus trenes por un fallo en una tecnología clave: una red ferroviaria basada en 2G

    Alemania tuvo que paralizar todos sus trenes por un fallo en una tecnología clave: una red ferroviaria basada en 2G

    Alemania descubrió que un tren moderno también puede depender de una tecnología vieja

    Alemania vivió una de esas interrupciones que parecen imposibles hasta que ocurren. La noche del 23 de junio, Deutsche Bahn ordenó detener todos sus trenes por un fallo nacional en su sistema de comunicaciones ferroviarias. No se trató de una huelga, una tormenta, un accidente ni un ciberataque confirmado. El problema estuvo en una pieza mucho menos visible: la red GSM-R.

    Ese sistema es el canal que permite a los maquinistas comunicarse con los centros de control. Sin esa conexión, la operación segura de los trenes queda comprometida. Por eso la decisión fue drástica: todos los servicios debían permanecer detenidos en estaciones hasta que la red volviera a estar estable.

    La paralización afectó trenes de larga distancia, regionales y parte del transporte local. Durante más de dos horas, una de las redes ferroviarias más importantes de Europa quedó prácticamente congelada por una falla técnica en su sistema de radio.

    Qué es el GSM-R y por qué puede parar un país entero

    GSM-R significa Global System for Mobile Communications–Railway. Es una adaptación ferroviaria del viejo estándar GSM, la tecnología móvil asociada a las redes 2G. Pero no es una red común para llamadas de pasajeros: es una infraestructura crítica diseñada para operaciones ferroviarias.

    Su función es garantizar comunicaciones seguras entre trenes, centros de control, señalización y personal operativo. En una red ferroviaria compleja, esa coordinación no es un lujo. Es parte de la seguridad.

    Un tren no circula aislado. Comparte vías, horarios, cambios de ruta, señales, trabajos de mantenimiento, incidencias y restricciones. Si el sistema que conecta a maquinistas y controladores falla de forma generalizada, seguir operando puede ser demasiado arriesgado.

    Por eso el fallo fue tan grave. No cayó una comodidad digital. Cayó una capa operativa esencial.

    Alemania tuvo que paralizar todos sus trenes por un fallo en una tecnología clave: una red ferroviaria basada en 2G
    © Jules T – Pexels

    La causa apunta a una actualización técnica

    Según Deutsche Bahn, la causa probable del incidente fue el reemplazo programado de un componente técnico dentro del sistema GSM-R. La empresa indicó que estaba analizando cómo esa intervención terminó provocando una interrupción de alcance nacional.

    Lo importante es que, por ahora, las autoridades no apuntan a sabotaje ni a una intrusión externa. Alemania ya había sufrido incidentes contra infraestructura ferroviaria en el pasado, incluidos cortes de cables, por lo que la sospecha era inevitable. Pero en este caso, la explicación inicial va por otro lado: una operación técnica interna que salió mal.

    El servicio empezó a restablecerse después de medianoche, con ayuda de un sistema de emergencia. Deutsche Bahn ofreció vales de taxi y alojamiento para viajeros afectados, además de permitir que algunos pasajeros esperaran en trenes detenidos.

    Aun así, el golpe fue fuerte. No solo por las molestias inmediatas, sino por lo que revela sobre la fragilidad de una infraestructura que debería tener redundancias suficientes para evitar una parálisis total.

    Una red crítica basada en 2G

    El episodio expone un problema de fondo: GSM-R fue una solución robusta durante años, pero pertenece a otra época tecnológica. Está basado en un estándar 2G de los años noventa y se desplegó por Europa como sistema común de comunicaciones ferroviarias.

    Durante mucho tiempo funcionó como una base segura y fiable. Pero el mundo móvil avanzó. Las redes comerciales 2G están siendo retiradas, los componentes se vuelven más difíciles de mantener y las necesidades ferroviarias actuales son muy distintas a las de hace dos décadas.

    Los trenes del futuro necesitarán más datos, menor latencia, automatización, diagnóstico en tiempo real, señalización digital avanzada, video, sensores y coordinación más flexible. GSM-R no fue diseñado para todo eso.

    Por eso Europa ya prepara su sustituto: el FRMCS, Future Railway Mobile Communication System, una nueva generación de comunicaciones ferroviarias basada en tecnología 5G.

    Alemania ya prueba el reemplazo, pero la transición será lenta

    Deutsche Bahn trabaja con Nokia en pruebas de redes 5G ferroviarias pensadas para migrar del GSM-R al FRMCS. La promesa es una infraestructura más capaz, con comunicaciones críticas de baja latencia, más resiliencia y soporte para servicios digitales avanzados.

    Pero cambiar el sistema de comunicaciones de una red ferroviaria nacional no es como actualizar una app. Hay que adaptar trenes, antenas, centros de control, frecuencias, protocolos, equipos embarcados y procedimientos de seguridad. Además, durante años deberán convivir la red antigua y la nueva.

    Ese es el problema de las infraestructuras críticas: incluso cuando se sabe que una tecnología está envejeciendo, sustituirla requiere tiempo, dinero y coordinación. Mientras tanto, el sistema viejo sigue siendo indispensable.

    La caída del GSM-R en Alemania muestra justamente ese punto intermedio incómodo. El país ya sabe hacia dónde tiene que ir, pero todavía depende de una tecnología que puede detenerlo todo si falla.

    Alemania tuvo que paralizar todos sus trenes por un fallo en una tecnología clave: una red ferroviaria basada en 2G
    © Fotografías de El Puerto de Santa María – Pexels

    El problema ferroviario alemán ya venía de antes

    El incidente llega en un momento delicado para Deutsche Bahn. La compañía arrastra años de críticas por retrasos, cancelaciones y deterioro de su infraestructura. Alemania, un país asociado durante décadas con puntualidad y eficiencia ferroviaria, lleva tiempo reconociendo que su red necesita una renovación profunda.

    La diferencia es que esta vez no se trató de un retraso más. Fue una parada total por un fallo técnico en una capa invisible del sistema. Y eso convierte el episodio en algo más que una anécdota operativa.

    Los trenes modernos dependen de vías, señales y electricidad, pero también de redes de datos y comunicaciones. Cuando una de esas capas cae, toda la promesa de eficiencia se vuelve frágil.

    La lección: modernizar no es opcional

    Alemania no paralizó sus trenes porque quisiera. Lo hizo porque, sin comunicación segura, seguir circulando habría sido un riesgo. Esa decisión probablemente fue correcta desde el punto de vista operativo. Lo preocupante es que una falla en un sistema central pudiera tener un alcance tan amplio.

    El episodio deja una enseñanza clara: la modernización ferroviaria no consiste solo en comprar trenes nuevos o mejorar estaciones. También implica renovar la infraestructura digital que mantiene la red funcionando.

    El GSM-R cumplió un papel enorme en la seguridad ferroviaria europea. Pero su tiempo se está agotando. El futuro será FRMCS, 5G ferroviario, más redundancia y sistemas capaces de sostener una red cada vez más automatizada.

    Hasta entonces, Alemania acaba de recibir un recordatorio incómodo: incluso el país que presume de ingeniería puede quedar detenido por una tecnología que ya está camino a la jubilación.

     

     

    Fuente: Xataka.

  • Meta acaba de hacer su jugada más inteligente con las gafas inteligentes: hacerlas más accesibles

    Meta acaba de hacer su jugada más inteligente con las gafas inteligentes: hacerlas más accesibles

    Meta encontró una forma simple de bajar el precio

    Las gafas inteligentes de Meta ya no son una rareza. Después del éxito de las Ray-Ban Meta, la compañía entendió que había un producto con potencial real: unas gafas normales en apariencia, pero con cámara, micrófonos, altavoces abiertos y un asistente de inteligencia artificial integrado.

    El problema era el precio. La marca Ray-Ban aportaba diseño, prestigio y familiaridad, pero también encarecía el producto. Ahora Meta decidió dar un paso distinto: lanzar sus propias gafas inteligentes bajo el nombre Meta Glasses, manteniendo la colaboración con EssilorLuxottica, pero sin usar la marca Ray-Ban.

    Ese es el gran truco. Las nuevas gafas no rompen con el ecosistema anterior ni cambian por completo la tecnología. Lo que hacen es quitar una capa de marca para ofrecer un precio más accesible y abrir el producto a un público más amplio.

    Tres diseños y una apuesta más de moda que de tecnología pura

    La nueva familia llega con tres estilos: Meta Adventurer, Meta Fury y Meta Glasses by Kylie, una edición diseñada en colaboración con Kylie Jenner. No se trata solo de vender tecnología, sino de convertir las gafas inteligentes en un accesorio de moda.

    Ese punto es clave. Uno de los grandes problemas de los wearables siempre fue el diseño. Un reloj inteligente puede parecer tecnológico sin molestar demasiado, pero unas gafas se llevan en la cara. Si el usuario no se siente cómodo con cómo quedan, no importa cuánta IA tengan dentro.

    Por eso Meta amplió colores, tamaños y combinaciones. La compañía habla de 26 estilos disponibles, con distintas monturas, lentes y acabados. También incorpora mejoras de comodidad como almohadillas nasales ajustables, patillas adaptables y bisagras pensadas para distintos tipos de rostro.

    Meta acaba de hacer su jugada más inteligente con las gafas inteligentes: hacerlas más accesibles
    © CNET – Youtube.

    La tecnología sigue siendo muy parecida

    Aunque ya no lleven Ray-Ban en la patilla, las Meta Glasses conservan buena parte de la experiencia que hizo populares a las gafas anteriores. Permiten hacer fotos y grabar video sin usar el móvil, escuchar música o podcasts con altavoces abiertos, atender llamadas, enviar mensajes y consultar a Meta AI mediante voz o un botón físico.

    También integran el nuevo modelo Muse Spark, pensado para mejorar las respuestas de Meta AI y sus capacidades multimodales. Eso significa que las gafas no solo escuchan al usuario, sino que también pueden interpretar parte de lo que ven a través de la cámara.

    Meta quiere que el producto funcione como un asistente cotidiano: algo que puede ayudarte a recordar información, traducir, responder preguntas, guiarte mientras caminás o capturar un momento sin sacar el teléfono del bolsillo.

    Más baratas, pero no necesariamente “baratas”

    El precio es el gran gancho. Las Meta Glasses Adventurer y Fury parten de 299 dólares en Estados Unidos, y en España aparecen desde 309 euros. Eso las coloca por debajo de algunos modelos Ray-Ban Meta y bastante lejos de versiones más caras con pantalla integrada.

    Pero no hay que confundir “más accesibles” con “económicas”. Siguen siendo un producto premium, especialmente si se suman lentes graduadas, acabados específicos o versiones más exclusivas como la colaboración con Kylie Jenner.

    La jugada de Meta parece clara: mantener una línea aspiracional con Ray-Ban y Oakley, pero crear una gama propia para que las gafas inteligentes no dependan siempre de marcas externas. Si el formato despega, Meta necesita que el usuario compre la idea de “gafas Meta”, no solo “Ray-Ban con tecnología”.

    El verdadero negocio es llevar la IA a la cara

    Más allá del precio, el movimiento encaja con una estrategia mayor. Meta cree que las gafas pueden convertirse en uno de los dispositivos centrales de la era de la inteligencia artificial. El móvil sigue siendo dominante, pero obliga a mirar una pantalla. Las gafas, en cambio, pueden acompañar al usuario durante el día, escuchar órdenes y ver el mundo desde su perspectiva.

    Eso abre posibilidades enormes, pero también preguntas incómodas. Una cámara en la cara siempre despierta dudas sobre privacidad. Meta asegura que mantiene indicadores visibles de grabación y controles para proteger a quienes están alrededor, pero el desafío cultural sigue ahí: convencer a la gente de que estas gafas no son una invasión constante.

    La compañía parece dispuesta a apostar fuerte. Primero fueron Ray-Ban Meta. Después llegaron modelos deportivos con Oakley. Ahora aparecen las Meta Glasses bajo marca propia, más baratas y con más variedad estética.

    El “truco” no es malo: es estrategia

    Meta no descubrió una tecnología radicalmente nueva para bajar el precio. Descubrió algo más práctico: que, una vez que el público entiende qué hacen estas gafas, quizá no necesita pagar tanto por llevar una marca famosa en la montura.

    El truco es quitar Ray-Ban sin quitar la tecnología. Y si funciona, puede ser uno de los pasos más importantes para convertir las gafas inteligentes en un producto cotidiano.

    Las Meta Glasses no prometen todavía una revolución de realidad aumentada completa. No proyectan mundos digitales delante de los ojos ni reemplazan al móvil. Pero sí hacen algo que puede ser más importante a corto plazo: normalizar la idea de llevar una IA en la cara, escuchando, viendo y ayudando en tareas pequeñas durante todo el día.

    Ese es el verdadero cambio. Meta no solo quiere vender gafas más baratas. Quiere que usar gafas inteligentes deje de parecer raro.

     

     

    Fuente: Hipertextual.

  • Mark Zuckerberg quiere su propio Polymarket, pero Meta tiene un problema enorme: no puede parecer una casa de apuestas

    Mark Zuckerberg quiere su propio Polymarket, pero Meta tiene un problema enorme: no puede parecer una casa de apuestas

    Meta quiere entrar en el negocio de predecir el futuro

    Mark Zuckerberg parece haber encontrado una nueva frontera para Meta: los mercados de predicción. Es decir, plataformas donde los usuarios apuestan o intercambian posiciones sobre eventos futuros, desde elecciones y deportes hasta decisiones económicas, lanzamientos tecnológicos o noticias internacionales.

    Según un reporte de The New York Times, Meta trabaja en una app móvil conocida internamente como Arena. La idea sería crear una experiencia parecida a Polymarket o Kalshi, dos plataformas que crecieron con fuerza al convertir casi cualquier acontecimiento en una pregunta negociable: quién ganará una elección, qué equipo será campeón, qué empresa lanzará un producto o qué pasará con una crisis internacional.

    La diferencia es importante: Meta no empezaría con dinero real. Arena funcionaría inicialmente con un sistema de puntos, más cercano a un videojuego o una dinámica social que a una plataforma de apuestas. Pero el simple hecho de que Meta esté explorando este terreno ya dice mucho sobre hacia dónde se mueve internet.

    El gran “pero”: apostar sin llamarlo apostar

    Los mercados de predicción viven en una zona incómoda. Sus defensores dicen que sirven para medir expectativas colectivas y producir señales útiles sobre eventos futuros. Sus críticos responden que, en la práctica, muchas veces se parecen demasiado a las apuestas.

    Esa frontera es justamente el problema para Meta. Si Arena usa solo puntos, puede presentarse como una experiencia social, lúdica y relativamente inocua. Los usuarios no perderían dinero real y la plataforma podría evitar parte del choque regulatorio que enfrentan Polymarket y Kalshi.

    Pero si en algún momento Meta decide permitir dinero real, la historia cambia por completo. Ya no sería solo una app para jugar a predecir. Entraría en el territorio de licencias, supervisión financiera, normas de juego, protección de menores, prevención de manipulación y responsabilidad sobre eventos sensibles.

    Para una empresa del tamaño de Meta, cualquier paso en falso sería enorme.

    Zuckerberg tiene algo que Polymarket y Kalshi no tienen

    La ventaja de Meta no está solo en la tecnología. Está en la distribución. Facebook, Instagram, WhatsApp y Messenger le dan acceso a miles de millones de usuarios diarios. Aunque Arena fuera una app independiente, Meta podría empujar su adopción desde sus propias plataformas.

    Ese detalle cambia la escala del asunto. Polymarket y Kalshi crecieron rápido, pero siguen siendo productos relativamente específicos. Meta podría convertir los mercados de predicción en algo mucho más masivo, integrado en hábitos cotidianos de entretenimiento, conversación y actualidad.

    Imaginemos una pregunta viral después de un debate político, una final deportiva o el anuncio de una tecnológica. En vez de solo comentar o votar en una encuesta, los usuarios podrían acumular puntos por acertar. La predicción se convertiría en juego social.

    El riesgo es igual de evidente: Meta ya fue criticada durante años por diseñar productos capaces de capturar atención, amplificar polémicas y convertir la interacción social en métricas. Un mercado de predicción podría sumar una capa más de competencia, recompensa y presión psicológica.

    Por qué ahora todos miran a Polymarket y Kalshi

    El auge de estas plataformas no es casual. Los mercados de predicción explotaron porque combinan tres ingredientes muy potentes: actualidad, dinero y sensación de información privilegiada. No solo permiten opinar sobre lo que va a pasar; permiten convertir esa opinión en una posición medible.

    Durante elecciones, guerras, crisis económicas o grandes eventos deportivos, estos mercados pueden moverse en tiempo real y atraer a usuarios que quieren “leer” el futuro antes que los demás. Para algunos, son una herramienta de inteligencia colectiva. Para otros, son una nueva forma de especulación disfrazada de análisis.

    Meta mira ese crecimiento y ve una oportunidad. Si la conversación pública ya ocurre en sus plataformas, ¿por qué no capturar también la predicción sobre esa conversación?

    España ya mostró el problema regulatorio

    El caso español marca una advertencia clara. Las autoridades bloquearon temporalmente Polymarket y Kalshi por operar sin las licencias correspondientes de juego. Eso demuestra que los reguladores no siempre aceptan la idea de que estos mercados sean simples plataformas de información o contratos financieros.

    En Europa, el problema podría ser todavía más complejo para Meta. La compañía ya está bajo presión por privacidad, moderación de contenidos, competencia, publicidad personalizada y protección de menores. Sumar una app de predicciones, aunque empiece con puntos, puede encender nuevas alarmas.

    Porque incluso sin dinero real, una plataforma así puede generar dinámicas parecidas al juego: recompensas, rankings, competencia, apuestas simbólicas, presión social y uso compulsivo. Y si además se conecta con noticias políticas o eventos sensibles, la pregunta deja de ser técnica y se vuelve social.

    Meta busca la próxima gran app, pero camina sobre terreno minado

    Arena todavía podría no lanzarse nunca. Meta prueba muchos productos internos y no todos llegan al público. Pero el hecho de que Zuckerberg haya puesto atención en este segmento muestra que los mercados de predicción dejaron de ser una rareza cripto o financiera para convertirse en una posible categoría de consumo masivo.

    El dilema es evidente. Si Meta mantiene Arena como un juego de puntos, puede parecer poco más que una app de entretenimiento. Si permite dinero real, puede entrar en una guerra regulatoria global. Y si usa sus redes para impulsarla, los reguladores podrían preguntarse si una empresa con miles de millones de usuarios debería tener tanto poder para convertir la actualidad en una mecánica de predicción.

    Zuckerberg quiere su propio Polymarket. Pero el verdadero desafío no será construir la app. Será convencer al mundo de que no acaba de crear una casa de apuestas social disfrazada de juego.

     

     

    Fuente: Hipertextual.

  • Se filtró el nombre de la famosa que estaría en MasterChef Celebrity y causará furor

    Se filtró el nombre de la famosa que estaría en MasterChef Celebrity y causará furor

    • MasterChef Celebrity prepara una nueva temporada y avanza en la selección de su elenco.
    • La producción busca combinar figuras de TV, espectáculo y redes sociales para generar impacto mediático.
    • Entre los posibles participantes aparece Débora Nishimoto, quien mostraría una faceta distinta en el reality.
    • También suena Yanina Latorre, lo que anticipa una edición con fuerte perfil mediático.

    La expectativa por la nueva temporada de MasterChef Celebrity continúa creciendo luego de las recientes revelaciones realizadas por Adrián Pallares en el programa Intrusos. El periodista brindó detalles sobre el minucioso proceso de selección que lleva adelante la producción, que busca conformar un elenco equilibrado entre figuras consolidadas de la televisión, celebridades del espectáculo y referentes del mundo digital, con el objetivo de generar un fuerte impacto en la audiencia.

    Entre los nombres que más repercusión generaron aparece el de Débora Nishimoto. La actriz se perfila como una de las candidatas más atractivas para integrar el reality, ya que su participación le permitiría mostrar una faceta completamente diferente a la que suele exhibir en la ficción, enfrentándose a los exigentes desafíos culinarios del programa.

    La lista de posibles convocados también incluye a Yanina Latorre, una de las figuras más mediáticas del país. Aunque todavía no existen confirmaciones oficiales, la presencia de personalidades de fuerte carácter hace prever una edición cargada de momentos de tensión, entretenimiento y gran repercusión mediática, características que han convertido al ciclo en uno de los formatos más exitosos de la televisión argentina.

    Qué famosa estaría en MasterChef Celebrity

    La producción de MasterChef Celebrity ya trabaja intensamente en el armado de su próxima edición, con el objetivo de renovar por completo su plantel de figuras y sostener el alto impacto televisivo del ciclo. La estrategia de la señal apunta a combinar personalidades de trayectoria consolidada con nuevos perfiles provenientes del mundo digital, buscando captar la atención de distintas audiencias y fortalecer su presencia en redes sociales.

    Debora Nishimoto, aceptó un papel polémico en Triangulo Amoroso

    Debora Nishimoto, aceptó un papel polémico en Triangulo Amoroso

    Entre los nombres que más fuerza cobran aparece el de Débora Nishimoto, quien tras el éxito de Envidiosa se posiciona como una de las candidatas más atractivas para sumarse al reality. Su eventual incorporación representa una apuesta por figuras versátiles, capaces de salir de sus roles habituales y adaptarse a un formato que combina entretenimiento, exposición mediática y competencia en la cocina.

    Por otro lado, también vuelve a sonar con fuerza el nombre de Yanina Latorre, lo que genera especial expectativa debido a su breve pero comentada participación previa en el certamen como reemplazo a comienzos de este año. Aunque las negociaciones aún están en etapas iniciales, la intención de Telefe parece clara: conformar un elenco diverso y potente que garantice tensión, entretenimiento y fuerte repercusión en el prime time.

  • Marley entrevistó a Lionel Messi luego del escándalo con Flor Peña y Luzu TV

    Marley entrevistó a Lionel Messi luego del escándalo con Flor Peña y Luzu TV

    A una semana del escándalo con Flor Peña y la fake news sobre el papá de Lionel Messi, Marley entrevistó al capitán de la Selección argentina y hablaron sobre el futuro en el fútbol. Lejos de todas las polémicas, se divirtieron por unos segundos y explicó cómo será pasar otro cumpleaños lejos de su familia.

    Marley y Flor Peña son los conductores de El show del verano por Luzu TV y, aún sin confirmación de lo que pasará, el presentador de Por el mundo lo cruzó en la zona mixta del AT&T Stadium y hablaron por primera vez.

    Todo fue en buenos términos y se generó un ida y vuelta divertido. “¿Pensás seguir jugando por algunos años más?”, le preguntó Marley y Messi fue franco: «No sé. La verdad es que no estoy pensando en eso ahora. Parece un poco lejano…”.

    “Pero, como dije, estoy viviendo un día a la vez y enfocado en el presente. No juego pensando en eso, ojalá pueda jugar el máximo tiempo. Sí, sí… Continuaré por algún tiempo, mientras pueda contribuir, me sienta bien físicamente y ayude a mis compañeros… Seguiré jugando”, agregó.

    Además, reveló que está acostumbrado a pasarlo con el plantel de la Selección: “Estamos acá, con mis compañeros, normalmente me toca pasarlo en una concentración, lejos de mi familia”. ¿Quedó todo bien post escándalo?

    La drástica decisión de Flor Peña tras el escándalo por la fake news sobre Jorge Messi

    Tras la fake news que dio Florencia Peña en su programa de streaming por Luzu TV y que involucraba al padre de Lionel Messi, la actriz pidió disculpas a la familia Messi y habló con Yanina Latorre en su programa «Sálvase quién pueda» donde contó que estaba «muy triste» y se largó a llorar en vivo. Sin embargo, tras abandonar el «El Show del Verano» decidió apartarse de otro proyecto relacionado. ¿Qué le pasó?

    Horas después de la polémica, Juan Otero, hijo de Flor Peña y Mariano Otero, habló con LAM sobre lo ocurrido con su mamá durante el vivo en Luzu TV. «Ella está destruida, muy dolida, pero le hizo bien descargarse también», aseguró.

    «No lo hizo de mala leche, por eso me duele. Pero bueno, de todo se aprende. Ella no tiene historial como periodista, y ahí vino el error, al no saber manejar la situación», explicó su hijo, Flor también se refirió a ese tema cuando habló con Yanina Latorre, sobre cómo tratar una información tan delicada en vivo.

  • The Prodigy llega el 17 de julio a Icónica Santalucía Sevilla Fest

    The Prodigy llega el 17 de julio a Icónica Santalucía Sevilla Fest

    La legendaria banda británica de música electrónica vuelve al festival para ofrecer en la Plaza de España uno de los directos más esperados del verano musical europeo

    The Prodigy llega el 17 de julio a Icónica Santalucía Sevilla Fest sigue haciendo crecer su edición 2026 sumando a su cartel una de las formaciones más influyentes de la música electrónica mundial: The Prodigy, pioneros absolutos de la cultura rave y referentes del sonido breakbeat y electrónico desde los años 90.

    La banda británica vuelve al festival, donde ya agotó localidades en 2024, para actuar el próximo 17 de julio en la Plaza de España, en una de las citas más destacadas del calendario musical del próximo verano.

    Dueños de un sonido inconfundible que fusiona electrónica, punk y energía industrial, The Prodigy ha marcado a varias generaciones con discos esenciales como Music for the Jilted Generation, The Fat of the Land o Invaders Must Die. Temas como “Firestarter”, “Breathe”, “Smack My Bitch Up” u “Omen” se han convertido en himnos globales y en una parte fundamental de la cultura musical contemporánea.

    Tras su regreso a los escenarios, The Prodigy está protagonizando una de las giras más potentes de los últimos años, consolidándose una vez más como uno de los directos más contundentes e influyentes del panorama internacional. Su actuación en Icónica Santalucía Sevilla Fest supondrá una oportunidad extraordinaria para disfrutar de la propuesta escénica de la banda en un formato cuidado y en un entorno monumental único.

    Con la llegada de The Prodigy, Icónica Santalucía Sevilla Fest continúa fortaleciendo su identidad como uno de los grandes encuentros musicales y experienciales del sur de Europa, reuniendo en Sevilla a artistas esenciales de la escena internacional en una programación diversa y de primer nivel.

    Icónica Santalucía Sevilla Fest 2026

    Con las confirmaciones de Aitana (4 y 5 de junio), Viva Suecia (7 de junio), Lola Índigo (11 de junio), Pablo Alborán(12 de junio), Los Delinqüentes (14 de junio), Kany García (17 de junio), Raphael (18 de junio), Califato ¾ y La Plazuela (21 de junio), Isabel Pantoja & Il Divo (27 de junio), Dani Fernández (28 de junio), Robbie Williams (30 de junio), Lenny Kravitz (1 de julio), Hombres G (3 de julio), Antonio Orozco (4 de julio), Marilyn Manson (6 de julio), Moby (7 de julio), Maroon 5 (9 de julio), Jamiroquai (16 de julio), The Prodigy (17 de julio) y Sting (18 de julio), Icónica Santalucía Sevilla Fest sigue sumando nombres para su sexta edición.

    El festival volverá a reunir en la Plaza de España a algunas de las voces más influyentes de la música internacional y ofrecerá experiencias únicas en un entorno excepcional. En los próximos meses se anunciarán nuevos artistas que completarán un cartel ecléctico, diverso y de primer nivel.

    Un festival de récord

    Con cifras récord alcanzadas en tan solo cinco ediciones, Icónica Santalucía Sevilla Fest 2025 cerró sus puertas el pasado mes de julio con una quinta edición repleta de nombres icónicos de la música internacional como Justin Timberlake, Chayanne, Pet Shop Boys, Maná, Residente, Cypress Hill, Megadeth, Madness, Jean-Michel Jarre o Kylie Minogue, entre muchos otros.

    El festival registró en 2025 un total de 277.000 asistentes en la Plaza de España de Sevilla y generó un impacto económico de 230 millones de euros, resultado de la suma de 155 millones de impacto económico directo sobre la ciudad y 75 millones de impacto mediático.

    Estos datos consolidan a Icónica Santalucía Sevilla Fest como una de las principales citas musicales y experienciales de Europa, situándolo nuevamente como el evento privado de mayor impacto para la ciudad de Sevilla y el tercero en relevancia tras sus dos grandes celebraciones: la Feria de Abril y la Semana Santa.

    Icónica Santalucía Sevilla Fest, el festival experiencial de la Plaza de España de Sevilla, cuyo partner oficial es Santalucía, está organizado por Green Cow Music con la colaboración institucional del Ayuntamiento de Sevilla.

    Las entradas para todos los conciertos están disponibles en www.iconicafest.com.