Autor: configuroweb

  • Crean un robot pez que puede medir desde 60 centímetros hasta casi tres metros sin cambiar su diseño

    Crean un robot pez que puede medir desde 60 centímetros hasta casi tres metros sin cambiar su diseño

    Los robots submarinos suelen utilizar hélices para desplazarse, pero esa solución no siempre resulta adecuada cuando el objetivo es estudiar ecosistemas delicados. Las hélices pueden engancharse con vegetación, remover sedimentos o alterar el comportamiento de los animales que los investigadores pretenden observar.

    Por ese motivo, científicos de la Universidad de Nueva York y la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) han desarrollado ScaFi, un robot que nada mediante movimientos ondulatorios similares a los de un pez y que, además, puede fabricarse a diferentes escalas sin tener que rediseñarlo completamente.

    Un solo diseño para tres robots muy diferentes

    Una de las principales dificultades de los robots inspirados en animales es que aumentar su tamaño no consiste simplemente en fabricar todas las piezas más grandes. Cuando cambian la longitud y el peso también cambian la resistencia del agua, la flexibilidad de los materiales y la cantidad de energía necesaria para avanzar.

    ScaFi intenta resolver ese problema mediante un diseño paramétrico. Los investigadores construyeron tres versiones de 0,6, 1,1 y 2,9 metros de longitud, con pesos aproximados de 1,5, 2,4 y 11 kilos respectivamente.

    Todos comparten la misma idea básica: una parte frontal rígida aloja el motor y la electrónica, mientras que la zona posterior está formada por una cola flexible construida con varillas de fibra de vidrio.

    Un único motor mueve dos tendones cruzados situados a ambos lados de la cola. Cuando estos se tensan alternativamente, la estructura adopta una curvatura en forma de S y genera un movimiento parecido al de los peces que nadan principalmente utilizando la parte posterior del cuerpo.

    El secreto está en la flexibilidad de la cola

    Para que los tres tamaños se comportaran de manera parecida, los investigadores ajustaron el grosor de las varillas de fibra de vidrio.

    Gracias a una relación matemática entre la longitud del robot y la rigidez necesaria, consiguieron que la cola mantuviera movimientos similares aunque el dispositivo multiplicara varias veces su tamaño. Esto permite adaptar el mismo concepto a diferentes ambientes sin desarrollar un robot completamente nuevo para cada misión.

    El modelo pequeño podría introducirse en arroyos con apenas 15 a 30 centímetros de profundidad, mientras que la versión intermedia fue probada en una corriente de agua en Saint-Sulpice, Suiza. El modelo de casi tres metros se probó en aguas abiertas del lago Lemán.

    Crecer también trae problemas

    Las pruebas mostraron, sin embargo, que aumentar el tamaño tiene consecuencias.

    El robot de 1,1 metros alcanzó las mayores velocidades absolutas, mientras que el modelo de 2,9 metros necesitó movimientos de cola más lentos y mostró un mayor coste energético. Su mayor masa y la resistencia hidrodinámica hacen que mantener la eficiencia sea más difícil a gran escala.

    A cambio, los robots grandes demostraron una ventaja: eran más estables frente a perturbaciones externas y recuperaban mejor su trayectoria después de recibir impactos laterales.

    Una herramienta para estudiar el agua

    ScaFi todavía es una plataforma experimental, pero sus responsables consideran que el diseño podría utilizarse en el futuro para explorar y monitorizar ecosistemas acuáticos, especialmente aquellos donde los vehículos convencionales con hélices tienen dificultades.

    La investigación, publicada en npj Robotics, demuestra así que un mismo robot inspirado en peces puede adaptarse desde un pequeño arroyo hasta aguas abiertas simplemente modificando algunos parámetros estructurales.

    La clave no está en construir un pez robótico perfecto, sino en conseguir una arquitectura que pueda crecer o encogerse según el ecosistema que necesite explorar.

     

     

    Fuente: Investigación y Desarrollo.

  • Preocupación: internaron de urgencia a Soledad Silveyra tras un accidente en su casa

    Preocupación: internaron de urgencia a Soledad Silveyra tras un accidente en su casa

    Soledad Silveyra sufrió una fuerte caída en su domicilio y debió ser internada de urgencia en el Sanatorio Otamendi. La noticia fue confirmada por Baltazar Jaramillo, hijo de la actriz, en diálogo con el periodista Pepe Ochoa, quien dio a conocer los primeros detalles sobre el estado de salud de la artista.

    «Tuvo un accidente ayer en su casa. Se quebró la cadera, es una fisura la que tiene ahora. Ya venía mal de la espalda, venía con algunos problemas de salud por los que había suspendido un par de funciones», relató el panelista al aire. Según explicó, la actriz se encontraba sola en su casa cuando se produjo la caída. «Ayer se cayó, estaba sola, llamó a su hijo Facundo, quien fue a socorrerla y la internaron», agregó.

    El hecho se suma a un cuadro físico que la actriz venía arrastrando desde hacía meses. Días antes había contado en La noche de Mirtha que llevaba más de seis meses con un problema físico, al que había definido con precisión médica: «Tengo una trocanteritis». La sumatoria de dolencias la había llevado incluso a suspender algunas de sus funciones teatrales en las semanas previas al accidente.

    Pese a la internación, el ánimo de la actriz se mantiene firme según el relato de su entorno. El panelista contó que Baltazar le transmitió las ganas de Silveyra de regresar cuanto antes a su casa: «Me dijo que Solita está put… en el cuarto, que se quiere ir, pero obviamente tiene para rato. De ánimo está bien», cerró el periodista, y adelantó que la actriz podría recibir el alta médica en las próximas horas.

    La actriz apuntó a la escasez de público y la falta de ficción por la crisis económica.

    La actriz apuntó a la escasez de público y la falta de ficción por la crisis económica.

    El deseo de Soledad Silveyra en medio de sus problemas de salud

    Hace algunas semanas, antes de este nuevo episodio, Soledad Silveyra había compartido con sus seguidores un mensaje en el que expresó sus ganas de recuperarse para volver a actuar. La reflexión coincide con el tratamiento por su trocanteritis, la dolencia física que ya la venía afectando desde hacía más de seis meses.

    A través de sus redes sociales, la actriz fue directa sobre lo que más desea en este momento de su vida. «Pienso en las ganas que tengo de recuperarme, estar bien y volver a trabajar. Porque actuar es lo que sé hacer y, sobre todo, lo que me hace bien», escribió, dejando en claro el peso que tiene su profesión en su bienestar personal.

    Silveyra también aprovechó ese mensaje para reflexionar sobre el significado profundo que tiene la actuación en su vida, describiéndola casi como una práctica espiritual. «La actuación es un ritual: transmitir distintas emociones, interpretar diferentes personajes y no creérsela nunca. Hacer un ejercicio de humildad», expresó, mostrando la conexión íntima que mantiene con su oficio incluso en medio de las dificultades de salud que atraviesa.

  • EE.UU dejó a un avión sin GPS durante más de cuatro horas sobre el Pacífico. Para saber dónde estaba, no miró al cielo: leyó un mapa invisible bajo sus alas

    EE.UU dejó a un avión sin GPS durante más de cuatro horas sobre el Pacífico. Para saber dónde estaba, no miró al cielo: leyó un mapa invisible bajo sus alas

    Hay un problema con el GPS que solemos olvidar porque casi siempre funciona: necesita que algo situado a miles de kilómetros sobre nuestras cabezas siga enviándonos una señal. Si esa señal desaparece, es bloqueada o manipulada, un avión necesita recurrir a otras formas de averiguar dónde está.

    Estados Unidos acaba de probar una alternativa bastante peculiar. En lugar de mirar al cielo, decidió mirar hacia abajo. Un Embraer 170 equipado con el sistema MagNav de Honeywell Aerospace voló durante cuatro horas y 23 minutos sobre el océano Pacífico, desde la región de Puget Sound, cerca de Seattle, hacia el sur de Alaska y de regreso. El prototipo calculó su posición sin utilizar GPS y logró una precisión un 89% mejor que los métodos tradicionales de navegación de respaldo, según la Defense Innovation Unit (DIU) estadounidense.

    La clave es que el planeta tiene algo parecido a una gigantesca huella dactilar magnética.

    El avión utilizó las rocas de la Tierra como si fueran un mapa

    EE.UU dejó a un avión sin GPS durante más de cuatro horas sobre el Pacífico. Para saber dónde estaba, no miró al cielo: leyó un mapa invisible bajo sus alas
    © U.S. Air Force photo by Senior Airman Alexander Merchak.

    El campo magnético terrestre no es completamente uniforme. La composición de las rocas de la corteza genera pequeñas variaciones de intensidad de un lugar a otro. Si conocemos previamente dónde están esas anomalías y somos capaces de medirlas desde el avión, podemos comparar ambas cosas y obtener una estimación de posición. Eso es precisamente lo que hace MagNav.

    Sus sensores cuánticos extremadamente sensibles miden esas pequeñas variaciones magnéticas y el sistema las compara con mapas del campo de la corteza. En lugar de preguntar a varios satélites “¿dónde estoy?”, el avión identifica la firma magnética del terreno que tiene debajo.

    La idea no es completamente nueva. La Fuerza Aérea estadounidense ya realizó en 2023 una demostración de navegación magnética en tiempo real a bordo de un C-17. Lo que cambia ahora es la madurez de los sensores y su capacidad para funcionar durante horas sobre un escenario particularmente complicado como el océano. Y el Pacífico fue elegido precisamente porque no ofrece casi ninguna ayuda visual.

    Sobre tierra, un sistema alternativo puede utilizar accidentes geográficos, carreteras, ciudades o incluso radar para corregir su trayectoria. Sobre miles de kilómetros de agua cambiante, esas referencias desaparecen. Los sistemas inerciales también permiten continuar navegando, pero tienen otro problema: sus pequeños errores se acumulan con el tiempo hasta producir desviaciones cada vez mayores.

    MagNav intenta evitar precisamente esa deriva ofreciendo una referencia externa continua.

    Hay una razón militar para querer dejar de depender del GPS

    EE.UU dejó a un avión sin GPS durante más de cuatro horas sobre el Pacífico. Para saber dónde estaba, no miró al cielo: leyó un mapa invisible bajo sus alas
    © U.S. Air Force photo by Senior Airman Alexander Merchak.

    El GPS nació como infraestructura militar y continúa siendo extraordinariamente importante para las fuerzas armadas. Precisamente por eso también es un objetivo. Las señales que llegan desde los satélites son débiles y pueden sufrir interferencias intencionadas (jamming) o engaños (spoofing). La navegación magnética tiene una ventaja fundamental: la firma que utiliza está en el propio planeta y no depende de un transmisor remoto que pueda apagarse.

    La DIU sostiene que el campo magnético terrestre no puede bloquearse o falsificarse de la misma manera que una señal GPS. Eso no convierte automáticamente al sistema en infalible, pero sí ofrece una fuente de información completamente independiente de la constelación de satélites.

    Durante el vuelo, además, los pilotos recibieron los cálculos de posición directamente en tabletas convencionales. El detalle es importante porque apunta a que MagNav podría instalarse como complemento sin obligar a rediseñar por completo las cabinas de aviones existentes. El programa empezó en 2024 bajo la iniciativa Transition of Quantum Sensing. La DIU recibió propuestas de 72 empresas y seleccionó a Honeywell para desarrollar el prototipo.

    La próxima prueba será mucho más grande

    El Embraer 170 no será el final. Honeywell y la DIU preparan ahora una nueva demostración en un C-17 Globemaster III, uno de los grandes aviones de transporte de la Fuerza Aérea estadounidense. El objetivo será comprobar si el sistema mantiene su precisión en una plataforma militar de mayor tamaño y en condiciones más cercanas a una operación real.

    Todavía estamos ante una tecnología experimental y ese 89% no significa que MagNav sea un 89% más preciso que el GPS: la comparación realizada por la DIU es con los sistemas tradicionales utilizados como respaldo cuando el GPS no está disponible. Esa diferencia es importante.

    Pero la prueba demuestra algo que hace pocos años estaba principalmente en laboratorios: un avión puede atravesar durante horas un enorme espacio prácticamente sin referencias visibles y seguir calculando su posición sin consultar un solo satélite.

    Todo lo que necesita es aprender a leer las pequeñas imperfecciones magnéticas que la Tierra lleva bajo sus pies desde mucho antes de que existiera el GPS.

  • Crean robots blandos que pueden saltar una y otra vez mientras reciban luz infrarroja

    Crean robots blandos que pueden saltar una y otra vez mientras reciban luz infrarroja

    El desarrollo pertenece a investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en Estados Unidos, y se basa en una idea relativamente simple: aprovechar la deformación de un material flexible para acumular energía y liberarla de golpe.

    El robot tiene una forma parecida al contorno de una lágrima y está fabricado principalmente con una cinta de elastómero de cristal líquido, un material capaz de cambiar de forma cuando recibe energía. En uno de sus extremos incorpora además una pequeña pieza rígida de aluminio en forma de V.

    La luz hace que el robot empiece a retorcerse

    Cuando una lámpara infrarroja ilumina el dispositivo, la superficie del elastómero se contrae. Eso hace que la cinta comience a girar, pero la pieza rígida situada en uno de sus extremos impide que simplemente ruede sobre sí misma.

    Como consecuencia, la estructura empieza a retorcerse progresivamente y acumula energía elástica, de una forma similar a lo que ocurre cuando se retuerce una banda de goma.

    Crean robots blandos que pueden saltar una y otra vez mientras reciban luz infrarroja
    © Yin Lab@NCSU – Youtube.

    La torsión continúa hasta alcanzar un punto crítico. Entonces, toda la energía acumulada se libera de repente y la pieza en forma de V golpea el suelo, impulsando el robot por el aire. Lo interesante es que el movimiento no termina ahí.

    Mientras está saltando, la estructura vuelve a desenrollarse y recupera su forma original. Cuando toca nuevamente la superficie, ya está preparada para comenzar otro ciclo. De esta forma, mientras siga recibiendo suficiente luz infrarroja, el robot puede repetir el proceso una y otra vez sin necesidad de intervención externa.

    Cambiando un ángulo cambia también el movimiento

    Los investigadores comprobaron además que pequeñas modificaciones en la geometría del dispositivo alteran considerablemente la forma en la que se desplaza.

    Con un ángulo de aproximadamente 120 grados en la pieza en forma de V, el robot tiende a avanzar arrastrándose. Si el ángulo se reduce hasta unos 90 grados, comienza a saltar hacia adelante. Y con valores cercanos a 50 grados puede realizar saltos prácticamente verticales.

    También es posible modificar ligeramente el centro de masa para mejorar su estabilidad y controlar mejor la distancia recorrida.

    En los diseños optimizados, el equipo consiguió saltos verticales superiores a 80 veces la altura del propio robot y desplazamientos horizontales de más de tres veces la longitud de su cuerpo.

    Un sistema pensado para terrenos difíciles

    Los investigadores no se limitaron a probarlo sobre superficies de laboratorio. También lo hicieron desplazarse por césped, arena, piedras, mantillo, pendientes e incluso zonas de transición entre agua y tierra.

    Ese comportamiento resulta especialmente interesante para la robótica blanda, donde uno de los grandes desafíos consiste en crear máquinas capaces de moverse por terrenos impredecibles sin recurrir a estructuras rígidas, ruedas o motores tradicionales.

    Por ahora, el equipo reconoce que el dispositivo todavía no tiene una aplicación comercial inmediata. Sin embargo, este tipo de mecanismo podría servir en el futuro para desarrollar pequeños robots destinados a explorar entornos difíciles, desplazarse en grupo o trabajar en lugares donde una máquina convencional tendría problemas para avanzar.

    El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

    La clave del diseño está precisamente en su sencillez: la luz proporciona la energía, el material la almacena mediante torsión y la propia estructura se encarga de saltar y volver a prepararse para empezar otra vez.

     

     

    Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

  • Tini Stoessel, acorralada por su papá: el pedido de Alejandro que puede condicionar la carrera de su hija

    Tini Stoessel, acorralada por su papá: el pedido de Alejandro que puede condicionar la carrera de su hija

    La artista Tini Stoessel continúa la guerra judicial con su padre Alejandro, luego de haber reclamado tener su patrimonio total y enterarse que ella no es dueña de sus trabajos. Ahora se dio a conocer que hizo un ofrecimiento y que su padre le hizo un pedido que puede condicionar su carrera.

    La conductora de SQP, Yanina Latorre, dio detalles de cómo se encuentra la relación entre ambos y contó que el contacto es cero. Incluso, hace algunas horas se había dicho que estaban por llegar a un acuerdo, pero lo desmintió y sumó más información al respecto.

    «Por ahora están lejos de arreglar. Hay una negociación en curso, que es lo que la pone mal a Tini. Están tratando de decidir qué porcentaje se queda el padre y qué porcentaje se queda Tini«, explicó.

    Pero reveló de dónde salió la información: “El estudio de abogados de Tini cree que esto lo hace correr el abogado que puso Alejandro para calmar las aguas, que él no quede tan expuesto y que se deje de hablar del tema”.

    Pero en la contrapropuesta que hace Alejandro hay un conflicto más: además de plantear una posición sobre porcentajes y propiedades, pediría condiciones a futuro. Esto indicaría que todo lo que gane Tini en adelante, su padre se llevaría una parte por figurar como creador de la artista. ¿Qué pasará?

    El abogado de Alejandro Stoessel confirmó que «hace dos meses» que Tini y sus padres no se hablan

    En el medio de la disputa judicial entre Tini Stoessel y su familia por el control de sus ganancias, el abogado de Alejandro Stoessel confirmó que «hace dos meses» la cantante no le habla a sus padres, pero desconoce si los bloqueó. «Alejandro ha sido muy prolijo y transparente en el cuidado de la carrera de su hija, de los ingresos», aseguró Agustín Rodríguez.

    El defensor del productor también aclaró que su cliente «no tuvo ninguna intervención quirúrgica la semana pasada«, sino que se trató de «una pequeña taquicardia» que no pasó a mayores.

    Alejandro y Tini Stoessel.

    Alejandro y Tini Stoessel.

    Respecto a la causa, Rodríguez negó la existencia de una auditoría y la definió como «documentación» que le hizo llegar al nuevo apoderado de Tini: «No hay sobre la persona de Alejandro ni sobre toda la documentación ningún tipo de auditoría. Lo que hay en su momento fue una solicitud».

    «Un pedido de documentación es simplemente eso, no quiere decir que Alejandro Stoessel haya cometido algún delito o que no haya sido transparente en el manejo de sus cuentas», explicó el abogado en Nuevo Día por Ciudad Magazine y criticó a la prensa que calificó de «estafador» al padre de la estrella pop.

  • La IA ha afectado la forma de ganarse la vida de académicos de Kenia que subsistían escribiendo ensayos para los estudiantes de otros países

    La IA ha afectado la forma de ganarse la vida de académicos de Kenia que subsistían escribiendo ensayos para los estudiantes de otros países

    [Versión en español editada a partir del artículo original en inglés]

    En 2024 había un documental llamado the Shadow Scholars, cuyo equivalente en español sería algo así como Académicos en las Sombras. En Reino Unido se emitió el año pasado por el Canal 4, bajo el título de “Escándalo de Falsos Ensayos por Académicos en las Sombras”.

    El documental trataba el tema del ejército de personas de Kenia con instrucción, pero sin empleo adecuado, que habían estado utilizando plataformas de ofertas de trabajo para vincularse con estudiantes preuniversitarios y universitarios de Occidente, para quienes escribían sus ensayos académicos.

    Lo que mostraba el documental era exactamente lo que esperas de un documental: acudía a Nairobi y te hacía sentir que pasabas tiempo con las personas que se ganaban la vida de esta manera.

    Los que aparecían en la película a veces parecían estar a la defensiva, aunque había otros que eran nerds mercenarios que trabajaban muy duro escribiendo miles de palabras cada día. En los mejores casos se veía que disfrutaban de su trabajo y se enorgullecían al aprender sobre los temas requeridos para producir ensayos creíbles. «Un periodista escribiría algo distinto a un estudiante de abogacía”, afirmaba uno de los autores de estos ensayos.

    En el comienzo del documental la socióloga de Oxford (y conductora de la película) Patricia KIngori habla de cómo se ha descrito esta industria productora de ensayos en la literatura académica occidental, con términos como “plagio” y “fraude académico”. Quien haya visto the Shadow Scholars no puede sino preguntarse cómo les va ahora a estas personas poco después, en este momento en que prolifera la IA.

    A juzgar por un nuevo artículo del New York Times, tal parece que no les está yendo muy bien.

    La inteligencia artificial cambia por completo el negocio de los ensayos

    El artículo del Times no habla solamente de las personas del documental, ya que se calcula que había en Kenia unas 40.000 personas que se ganaban la vida de esta manera. El periódico hace referencia a la misma profesión y el mismo lugar, y aparentemente la IA ha diezmado esa industria.

    El Times señala que también ha desaparecido en Kenia otro tipo de trabajos como la transcripción y las traducciones, y que todo eso ya había empezado a mermar incluso antes de que apareciera ChatGPT.

    Dice:

    Una prueba de Scale AI y el Centro de Seguridad de AI intenta cuantificar la capacidad d ela IA para hacer trabajo freelance remoto, como diseño de producto y análisis de datos. En octubre del año pasado los principales modelos de IA hacían el 2,5% de esas tareas y para julio de este año, el porcentaje había aumentado a 16%.

    Por supuesto, la IA no tiene que completar formalmente las tareas freelance para que queden fuera del mercado los de la industria de la trampa académica. Los estudiantes ahora tan solo tienen que recurrir a los chatbots. Es lo que indica la nota del Times:

    Alphiline, quien no da su apellido por temor a no conseguir empleo en el futuro, empezó a escribir ensayos en 2021. Le iba muy bien. Con la IA hasta puede hacer más, ya que la tecnología le sirve para escribir más rápidamente un primer borrador, que luego edita ella misma. No le gustan las herramientas de IA diseñadas para que parezca que el texto está escrito por un humano. Prefiere darles su toque personal.

    Aunque la nota del Times no lo menciona, hay un factor adicional: el surgimiento de Pangram y otras herramientas relativamente confiables que detectan si el texto es de IA. Un estudiante occidental que sepa cómo funciona todo esto podría pagarle a Alphline para que genere basura con IA y luego le aplique el filtro de la edición humana.

    Han quedado atrás los tiempos en que los estudiantes entregaban ensayos escritos a medida por los más geniales escritores en las sombras, o escritores “fantasma”, pero no todo está perdido para ellos. Ya lo dice el refrán: “Hecha la ley, hecha la trampa”.

  • Qué se sabe de la salud de Mirtha Legrand tras la internación en el Mater Dei

    Qué se sabe de la salud de Mirtha Legrand tras la internación en el Mater Dei

    La diva de 99 años, Mirtha Legrand, fue internada en el sanatorio Mater Dei, luego de una bronquitis que padece desde la semana pasada. El último parte médico emitido explicó que quedará en una habitación común los próximos días.

    El tema de la salud de la conductora siempre es reservado por parte de la familia y el mismo sanatorio se encargó de aclarar que ellos serán el único medio para confirmar todo tipo de información.

    El doctor Enrique Echagüe, director de la institución, firmó el documento que explicó: “La Sra. Mirtha Legrand ingresó esta mañana a nuestro sanatorio cursando un cuadro respiratorio bronquial. Quedará internada en una habitación común para completar estudios y continuar con el tratamiento médico correspondiente”.

    “Su familia agradece a todos por las muestras de afecto y respeto durante la internación de Mirtha. De no mediar cambios, el día miércoles emitiremos un nuevo parte médico, siendo este el único medio de comunicación del Sanatorio Mater Dei”, concluye.

    Mirtha Legrand.

    Mirtha Legrand.

    Mirtha no asistió el viernes a la grabación del programa de El Trece. La noticia siempre genera preocupación por ser una persona mayor. Yanina Latorre contó que desde su familia no van a dar detalles, pero consideró que, si hubo una internación tuvo que ver con que la gravedad fue aún mayor.

    “En personas de esa edad, tienen que cuidar que no se genere una neumonía”, contó la conductora en El Observador. El estado gripal llevó a que tenga más cuidados de los normales y la panelista del ciclo de radio, Julieta Argenta, contó que se arma un sector especial en el Mater Dei para evitar virus intrahospitalarios.

    Marcela Tinayre rompió el silencio y reveló un dato sobre la salud de Mirtha Legrand

    Marcela Tinayre rompió el silencio y se refirió a la salud de la diva de los almuerzos que permanece internada en el sanatorio Mater Dei para realizarse estudios de control por una bronquitis. La conductora llevó tranquilidad al asegurar que Mirtha Legrand «está re bien” y que el cuadro el cuadro que atraviesa no reviste gravedad.

    El parte médico oficial respalda esa versión y Tinayre que, con humor, atribuyó el malestar al frío nocturno y al espíritu activo de su madre. «Ella está re bien. Le pasa por salidora y hace frío por las noches», reveló.

  • Descubren una extraña capa metálica a 100 kilómetros de la Tierra capaz de alterar radio, radares y GPS

    Descubren una extraña capa metálica a 100 kilómetros de la Tierra capaz de alterar radio, radares y GPS

    A unos 100 kilómetros sobre nuestras cabezas aparecen y desaparecen misteriosas concentraciones de partículas metálicas capaces de reflejar ondas de radio. Una misión de la NASA consiguió atravesar una de estas capas y medirla simultáneamente desde cinco puntos, revelando una estructura irregular que puede ayudar a explicar interferencias en comunicaciones, radares e incluso GPS.

    No podemos verlas desde la superficie, pero en las zonas superiores de la atmósfera aparecen ocasionalmente auténticas “nubes” de partículas metálicas cargadas eléctricamente. Son conocidas como capas E esporádicas y llevan décadas despertando el interés de los científicos por su capacidad para alterar las comunicaciones.

    Ahora, el análisis de una misión de la NASA ha permitido observarlas con un detalle que hasta ahora no había sido posible.

    Metales procedentes de meteoritos

    Las capas E esporádicas se forman en la ionosfera, una región de la atmósfera que comienza aproximadamente a 60 kilómetros de altura y donde parte del gas empieza a convertirse en plasma.

    Allí también llegan partículas procedentes de meteoritos que se desintegran al entrar en la atmósfera. Durante ese proceso liberan elementos como hierro y magnesio, que pueden acumularse y formar delgadas concentraciones de iones metálicos. El resultado funciona, en cierta medida, como un enorme espejo para determinadas ondas de radio.

    Descubren una extraña capa metálica a 100 kilómetros de la Tierra capaz de alterar radio, radares y GPS
    © NASA Goddard
    – Youtube.

    Una señal que debería continuar hacia el espacio puede reflejarse de nuevo hacia la superficie terrestre, mientras que transmisiones procedentes de lugares muy alejados pueden llegar a zonas donde normalmente no serían detectadas.

    Desde comunicaciones lejanas hasta falsos objetivos

    Estas alteraciones no son simplemente una curiosidad científica.

    Las capas E esporádicas pueden afectar a sistemas de comunicación utilizados en aviación y navegación marítima. También pueden provocar que radares capaces de observar más allá del horizonte detecten señales inesperadas o incluso aparentes “objetivos fantasma”.

    Sus irregularidades también pueden influir en las señales de navegación por satélite y contribuir a errores en sistemas como el GPS. El problema para los científicos es que estudiarlas directamente resulta especialmente complicado: están demasiado altas para los globos meteorológicos y demasiado bajas para la mayoría de los satélites.

    Un cohete lanzó cuatro detectores dentro de la capa

    Para resolver esa dificultad, la NASA lanzó el 24 de agosto de 2022 desde Wallops, Virginia, la misión SpEED Demon, siglas de Sporadic-E ElectroDynamics Demonstration.

    Se trataba de un cohete sonda, un vehículo suborbital diseñado específicamente para realizar mediciones científicas durante vuelos relativamente cortos.

    Pero esta misión incorporó una innovación: al atravesar una capa E esporádica, el cohete liberó cuatro pequeñas sondas independientes. Sumadas a los instrumentos del vehículo principal, los investigadores pudieron estudiar simultáneamente cinco zonas diferentes. vEra la primera vez que se obtenían observaciones in situ distribuidas de esta manera dentro de una capa E esporádica.

    No era una capa uniforme

    Los resultados desmontaron una imagen demasiado sencilla de estas estructuras.

    En lugar de encontrar una concentración metálica lisa y relativamente uniforme, las sondas detectaron numerosas irregularidades a pequeña escala, algunas con longitudes características de apenas 20 a 40 metros. Los investigadores también observaron una estructura de densidad doble que podría estar relacionada con turbulencias generadas por fuertes diferencias en la velocidad del viento.

    Una posible explicación son las llamadas inestabilidades de Kelvin-Helmholtz, fenómenos que aparecen cuando dos capas de un fluido se desplazan a velocidades diferentes y generan ondulaciones y turbulencias. Sin embargo, los investigadores reconocen que todavía no pueden confirmar definitivamente este mecanismo.

    El estudio, publicado en agosto de 2026 en Journal of Geophysical Research: Space Physics, muestra así que estas misteriosas capas metálicas son mucho más complejas de lo esperado.

    Entender cómo se forman y evolucionan podría ayudar en el futuro a predecir mejor cuándo la ionosfera va a alterar nuestras comunicaciones, radares y sistemas de navegación.

     

     

    Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

  • Hay quien cree que la IA puede hundir Bitcoin más de un 50% en los próximos dos años. Vitalik Buterin no solo discrepa: asegura que el 90% de su fortuna ya depende de que esa predicción falle

    Hay quien cree que la IA puede hundir Bitcoin más de un 50% en los próximos dos años. Vitalik Buterin no solo discrepa: asegura que el 90% de su fortuna ya depende de que esa predicción falle

    La inteligencia artificial está haciendo algo incómodo para la ciberseguridad: tareas que antes exigían bastante experiencia pueden automatizarse, acelerarse o ponerse al alcance de atacantes mucho menos preparados. En el mundo de las criptomonedas, donde una vulnerabilidad puede traducirse directamente en millones de dólares desaparecidos, la preocupación es especialmente evidente.

    La pregunta es hasta dónde puede llegar. El inversor tecnológico Liron Shapira acaba de plantear uno de los escenarios más extremos: estima con un 50% de confianza que el precio de bitcoin podría desplomarse más de un 50% durante los próximos dos años porque los avances de la IA acabarán cuestionando las garantías de seguridad que muchos inversores atribuyen actualmente a la red.

    Vitalik Buterin no está de acuerdo. Y el cocreador de Ethereum asegura que su exposición económica al resultado de esa discusión ya es bastante considerable.

    Buterin cree que estamos mirando el peligro equivocado

    Hay quien cree que la IA puede hundir Bitcoin más de un 50% en los próximos dos años. Vitalik Buterin no solo discrepa: asegura que el 90% de su fortuna ya depende de que esa predicción falle
    © flickr / techcrunch.

    En su respuesta a Shapira, Buterin aseguró ser “bastante optimista” sobre la ciberseguridad a largo plazo. Su argumento parte de separar dos problemas que pueden parecer similares desde fuera, pero técnicamente son muy diferentes.

    Una IA extremadamente competente podría descubrir vulnerabilidades en clientes de Bitcoin, infraestructuras de mining pools, servicios conectados a la red o determinados componentes de comunicación. Pero eso no equivale necesariamente a romper Bitcoin. Muchos de esos problemas pueden solucionarse actualizando software. Los operadores instalan un parche, los pools modifican sus sistemas y la red continúa funcionando sin necesidad de ponerse de acuerdo para cambiar las reglas fundamentales del protocolo.

    Lo verdaderamente grave sería algo bastante distinto: que la IA encontrase una manera práctica de quebrar las funciones criptográficas que protegen Bitcoin o el propio mecanismo de prueba de trabajo. Buterin considera que la probabilidad de un escenario semejante es muy pequeña. Y añadió un detalle especialmente llamativo. Podría apostar formalmente contra Shapira, explicó, pero aproximadamente el 90% de su patrimonio ya está invertido en criptomonedas, principalmente Ethereum. Si la amenaza descrita fuese capaz de destruir las garantías criptográficas fundamentales de Bitcoin, difícilmente Ethereum permanecería ajeno al problema.

    El problema es que los ataques sí se están multiplicando

    Hay quien cree que la IA puede hundir Bitcoin más de un 50% en los próximos dos años. Vitalik Buterin no solo discrepa: asegura que el 90% de su fortuna ya depende de que esa predicción falle
    © MikeBogosian / Wikimedia.

    Que Buterin descarte un colapso del núcleo de Bitcoin no significa que la amenaza de la IA sea imaginaria. El primer semestre de 2026 fue, de hecho, el periodo con más hackeos registrados hasta ahora en el ecosistema cripto, según datos de la firma de seguridad Blockaid recogidos por The Block. Durante esos seis meses se verificaron más incidentes que durante todo 2025 y las pérdidas superaron los 1.000 millones de dólares.

    Blockaid contabilizó 212 incidentes durante ese periodo. Otros análisis del sector sitúan el aumento en torno al 240% frente al conjunto de 2025. Y el patrón está cambiando. No siempre hace falta encontrar una vulnerabilidad espectacular en una blockchain. Claves privadas comprometidas, ingeniería social, wallets, interfaces, servidores y herramientas externas pueden convertirse en objetivos mucho más sencillos.

    Ese matiz es precisamente el que sostiene buena parte de la posición de Buterin: una blockchain puede mantener intacta su criptografía mientras todo lo construido alrededor de ella recibe ataques constantemente.

    Romper Bitcoin no es lo mismo que hackear algo que utiliza Bitcoin

    Ahí está la diferencia importante. Una IA capaz de encontrar rápidamente un fallo en una wallet podría provocar pérdidas enormes. También podría descubrir una vulnerabilidad en un cliente o automatizar miles de intentos de ataque simultáneos. Todo eso sería grave, pero seguiría sin demostrar que SHA-256, la prueba de trabajo o las reglas fundamentales de Bitcoin hayan dejado de ser seguras.

    La apuesta de Buterin es que, mientras los ataques periféricos pueden aumentar, el núcleo criptográfico tendrá tiempo para adaptarse a las nuevas amenazas. Shapira, en cambio, introduce otro elemento: quizá ni siquiera sea necesario destruir técnicamente Bitcoin. Si la IA consigue sembrar suficientes dudas sobre las garantías que los inversores daban por hechas, una pérdida de confianza podría ser suficiente para provocar una caída violenta del precio.

    Son dos formas muy distintas de mirar el mismo futuro. Una teme que la IA encuentre finalmente una grieta que cambie las reglas del juego. La otra acepta que habrá muchas grietas, pero confía en que las realmente capaces de derribar los cimientos sigan siendo extraordinariamente difíciles de encontrar.

  • El CERN tenía más de 2.000 ordenadores perfectamente funcionales camino de la jubilación anticipada. El problema parecía millonario y complejo, pero la solución estaba en un lugar mucho más simple

    El CERN tenía más de 2.000 ordenadores perfectamente funcionales camino de la jubilación anticipada. El problema parecía millonario y complejo, pero la solución estaba en un lugar mucho más simple

    Hay una forma especialmente frustrante de que un ordenador se quede viejo: que no tenga nada roto. El procesador funciona y el equipo podría seguir trabajando durante años. El problema aparece cuando el software deja de admitirlo.

    En el CERN, ese fenómeno amenazaba con afectar a una pieza crítica de sus aceleradores: los llamados Front-End Computers, encargados de comunicarse con la electrónica de control.

    El complejo cuenta con unos 2.200 de estos ordenadores y alrededor de 17.000 dispositivos asociados. Cerca de 70.000 cables conectan equipos y computadores. Sustituir una máquina aquí no siempre consiste en desenchufar una torre y colocar otra.

    El problema no estaba en las máquinas

    El CERN tenía más de 2.000 ordenadores perfectamente funcionales camino de la jubilación anticipada. El problema parecía millonario y complejo, pero la solución estaba en un lugar mucho más simple
    © CERN.

    Durante años, el CERN se ha movido dentro del ecosistema de Red Hat y pretendía continuar ese camino con CentOS Stream. Hasta que apareció un obstáculo difícil de esquivar: los requisitos mínimos del procesador. RHEL 9 exige como base x86-64-v2, mientras que RHEL 10 ha elevado ese requisito hasta x86-64-v3. Son niveles que establecen qué conjunto mínimo de instrucciones debe soportar una CPU para poder ejecutar el sistema.

    Para una infraestructura diseñada para durar décadas, el cambio era enorme. El análisis de riesgo realizado por el CERN en 2023 estimó que aproximadamente el 47% de sus ordenadores de control estaba en el nivel x86-64 original y quedaba por debajo del mínimo de RHEL 9. Otro 17% estaba en x86-64-v2 y chocaría después con RHEL 10.

    Máquinas que podían seguir haciendo exactamente aquello para lo que fueron instaladas empezaban así a quedarse obsoletas no por una avería física, sino por el nuevo suelo establecido por el software.

    La alternativa costaba 5,4 millones de francos

    El CERN tenía más de 2.000 ordenadores perfectamente funcionales camino de la jubilación anticipada. El problema parecía millonario y complejo, pero la solución estaba en un lugar mucho más simple
    © CERN.

    El CERN calculó entonces qué supondría modernizar el hardware afectado. La estimación alcanzó los 5,4 millones de francos suizos. Y comprar ordenadores era solo una parte. Habría que rediseñar unas 11 placas, incorporar dos ingenieros electrónicos, dos ingenieros de software y dos técnicos, reorganizar y recablear racks y volver a poner en servicio los sistemas afectados.

    El propio análisis concedía a ese escenario una tasa de éxito estimada de apenas el 20%, incluso asumiendo soluciones libres de errores. Ahí cambió la estrategia. Si el hardware seguía funcionando y el problema había nacido del software, v optaron por lo que ellos mismos describieron como una “solución de software para un problema de software”.

    La respuesta fue Debian.

    Debian 13 permitirá estirar su vida útil

    El CERN tenía más de 2.000 ordenadores perfectamente funcionales camino de la jubilación anticipada. El problema parecía millonario y complejo, pero la solución estaba en un lugar mucho más simple
    © CERN.

    El CERN decidió trasladar estos ordenadores de control a Debian, una distribución que mantiene compatibilidad con parte de ese hardware más antiguo y que encaja mejor con los largos ciclos de vida que necesita la infraestructura de los aceleradores.

    La migración tampoco consiste simplemente en instalar otro Linux. El equipo ha tenido que adaptar herramientas para construir y distribuir paquetes, gestionar controladores propios del kernel y mantener componentes específicamente diseñados para el entorno del CERN.

    El cambio ya está en marcha. Los ingenieros explicaron el 30 de agosto que decenas de máquinas con Debian ya estaban funcionando en el complejo y que el objetivo es que, antes de terminar 2026, más de 2.200 ordenadores industriales y sistemas embebidos funcionen con Debian 13. Debian confirmó posteriormente ese calendario.

    Eso no significa que todo el CERN abandone Red Hat. Debian tendrá soporte específicamente en los sistemas Front-End de los aceleradores; los ordenadores de usuario y las máquinas de los centros de datos quedan fuera de ese plan.

    Al final, una de las infraestructuras científicas más complejas del mundo se encontró con un problema sorprendentemente cotidiano: hardware que todavía servía, pero software que había decidido seguir adelante sin él. Esta vez, en lugar de jubilar las máquinas, el CERN decidió cambiar el software.