{"id":15512,"date":"2026-08-16T05:44:01","date_gmt":"2026-08-16T08:44:01","guid":{"rendered":"http:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/?p=15512"},"modified":"2026-08-16T05:44:01","modified_gmt":"2026-08-16T08:44:01","slug":"el-tesoro-que-japon-busca-a-6-000-metros-bajo-el-oceano-y-que-podria-cambiar-la-tecnologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/?p=15512","title":{"rendered":"El tesoro que Jap\u00f3n busca a 6.000 metros bajo el oc\u00e9ano y que podr\u00eda cambiar la tecnolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Durante siglos, la humanidad convirti\u00f3 lugares inaccesibles en nuevos territorios de exploraci\u00f3n. Cruz\u00f3 oc\u00e9anos desconocidos, alcanz\u00f3 los polos y lleg\u00f3 a las cumbres m\u00e1s extremas del planeta. Sin embargo, todav\u00eda existe un mundo que permanece pr\u00e1cticamente fuera de nuestro alcance: las profundidades del oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>All\u00ed abajo no hay luz solar, las temperaturas son extremadamente bajas y la presi\u00f3n alcanza niveles capaces de destruir cualquier equipo que no haya sido dise\u00f1ado espec\u00edficamente para soportarla. Y, pese a todo, ahora existe una raz\u00f3n econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica para intentar llegar todav\u00eda m\u00e1s lejos.<\/p>\n<p>A unos 6.000 metros bajo la superficie del Pac\u00edfico, cerca de una peque\u00f1a isla japonesa pr\u00e1cticamente aislada del resto del mundo, se encuentra un enorme dep\u00f3sito de minerales que podr\u00eda tener una importancia estrat\u00e9gica mucho mayor de lo que parece. Jap\u00f3n y Estados Unidos ya estudian c\u00f3mo aprovecharlo para reducir una dependencia que durante a\u00f1os ha condicionado la industria tecnol\u00f3gica mundial.<\/p>\n<h2>El tesoro oculto bajo miles de metros de agua<\/h2>\n<p>El lugar en cuesti\u00f3n se encuentra en las proximidades de Minamitorishima, una remota isla japonesa situada en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Bajo el lecho marino existe un tipo de sedimento especialmente atractivo: lodos ricos en tierras raras y otros minerales considerados cr\u00edticos para numerosas industrias.<\/p>\n<p>Las tierras raras no son un \u00fanico material, sino un grupo de 17 elementos qu\u00edmicos utilizados en tecnolog\u00edas tan diferentes como motores el\u00e9ctricos, dispositivos electr\u00f3nicos, turbinas e\u00f3licas, sistemas de defensa e imanes permanentes. Su importancia ha aumentado a medida que el mundo avanza hacia una econom\u00eda m\u00e1s electrificada y dependiente de componentes tecnol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Pero existe una diferencia fundamental entre encontrar estos elementos y poder utilizarlos. China domina buena parte de la cadena mundial de las tierras raras, especialmente las etapas relacionadas con su procesamiento. Por eso, disponer de una fuente alternativa podr\u00eda tener consecuencias econ\u00f3micas y estrat\u00e9gicas de gran alcance.<\/p>\n<p>El dep\u00f3sito cercano a Minamitorishima resulta todav\u00eda m\u00e1s interesante porque una proporci\u00f3n significativa de sus recursos corresponde a tierras raras medias y pesadas. Entre ellas se encuentran elementos como el disprosio, especialmente importante para determinadas aplicaciones tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Las estimaciones japonesas apuntan a una cantidad extraordinaria de recursos. Sin embargo, las cifras de reservas potenciales no deben confundirse con toneladas que puedan extraerse de manera rentable. Esa diferencia ser\u00e1 precisamente uno de los mayores desaf\u00edos del proyecto.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2000251769\" aria-describedby=\"caption-attachment-2000251769\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2000251769\" src=\"https:\/\/es.gizmodo.com\/app\/uploads\/2026\/08\/Diseno-sin-titulo-2026-08-16T053833.010.jpg\" alt=\"Dise\u00f1o Sin T\u00edtulo 2026 08 16t053833.010\" width=\"1500\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/es.gizmodo.com\/app\/uploads\/2026\/08\/Diseno-sin-titulo-2026-08-16T053833.010.jpg 1500w, https:\/\/es.gizmodo.com\/app\/uploads\/2026\/08\/Diseno-sin-titulo-2026-08-16T053833.010-300x200.jpg 300w, https:\/\/es.gizmodo.com\/app\/uploads\/2026\/08\/Diseno-sin-titulo-2026-08-16T053833.010-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/es.gizmodo.com\/app\/uploads\/2026\/08\/Diseno-sin-titulo-2026-08-16T053833.010-768x512.jpg 768w, https:\/\/es.gizmodo.com\/app\/uploads\/2026\/08\/Diseno-sin-titulo-2026-08-16T053833.010-672x448.jpg 672w, https:\/\/es.gizmodo.com\/app\/uploads\/2026\/08\/Diseno-sin-titulo-2026-08-16T053833.010-960x640.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 639px) 100vw, (max-width: 1023px) calc(100vw - 2rem), (max-width: 1258px) calc((100vw - 3.68rem) * 2 \/ 3), 800px\"\/><figcaption id=\"caption-attachment-2000251769\" class=\"wp-caption-text\">\u00a9 Claire J \u2013 Pexels<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Una m\u00e1quina tendr\u00eda que trabajar donde ning\u00fan humano puede hacerlo<\/h2>\n<p>A 6.000 metros de profundidad, la presi\u00f3n del agua ronda las 600 atm\u00f3sferas. Para hacerse una idea de la dificultad, significa que cualquier equipo enviado hasta all\u00ed debe soportar una fuerza enorme de manera constante.<\/p>\n<p>Un ser humano no podr\u00eda realizar trabajos directamente en esas condiciones. La operaci\u00f3n tendr\u00eda que depender por completo de veh\u00edculos y sistemas rob\u00f3ticos controlados desde un barco situado en la superficie.<\/p>\n<p>Jap\u00f3n ya ha conseguido demostrar que una parte fundamental del proceso es t\u00e9cnicamente posible. En 2026, una misi\u00f3n vinculada a la agencia japonesa JAMSTEC logr\u00f3 recuperar sedimentos ricos en tierras raras desde aproximadamente 5.700 a 6.000 metros de profundidad en las proximidades de Minamitorishima.<\/p>\n<p>El resultado es importante porque demuestra que el material puede llegar hasta la superficie desde una de las zonas m\u00e1s profundas y dif\u00edciles de alcanzar del planeta. Pero todav\u00eda queda una enorme distancia entre recoger una muestra y construir una explotaci\u00f3n minera capaz de funcionar de manera continua.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo ser\u00eda desplegar maquinaria a varios kil\u00f3metros de profundidad, recoger grandes cantidades de sedimento y transportarlas hacia la superficie mediante un sistema de bombeo. La tuber\u00eda tendr\u00eda que soportar su propio peso, las condiciones extremas del oc\u00e9ano y las enormes distancias involucradas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, todo deber\u00eda funcionar con precisi\u00f3n mientras los operadores permanecen a kil\u00f3metros de distancia. Cualquier aver\u00eda podr\u00eda convertir una operaci\u00f3n extremadamente compleja en un problema log\u00edstico dif\u00edcil de resolver.<\/p>\n<p>Por eso, la prueba japonesa representa un primer paso, no la confirmaci\u00f3n de que exista ya una mina submarina comercialmente viable.<\/p>\n<h2>El problema que podr\u00eda cambiarlo todo<\/h2>\n<p>La dificultad tecnol\u00f3gica no es la \u00fanica preocupaci\u00f3n. Tambi\u00e9n existe una cuesti\u00f3n mucho m\u00e1s dif\u00edcil de responder: qu\u00e9 consecuencias tendr\u00eda alterar uno de los ecosistemas menos conocidos de la Tierra.<\/p>\n<p>El fondo oce\u00e1nico profundo permanece en gran medida inexplorado. All\u00ed sobreviven organismos adaptados a la oscuridad permanente, las bajas temperaturas, la enorme presi\u00f3n y una disponibilidad de alimento muy limitada. Muchos de esos ecosistemas todav\u00eda no han sido estudiados en profundidad.<\/p>\n<p>Extraer sedimentos significar\u00eda modificar f\u00edsicamente el lecho marino. Adem\u00e1s, las m\u00e1quinas podr\u00edan generar nubes de part\u00edculas que posteriormente se desplazar\u00edan mediante las corrientes oce\u00e1nicas y afectar\u00edan zonas situadas lejos del punto exacto de extracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese posible impacto explica por qu\u00e9 la miner\u00eda submarina genera un debate cient\u00edfico y ambiental cada vez mayor. El argumento a favor es evidente: disponer de nuevas fuentes de minerales cr\u00edticos podr\u00eda ayudar a diversificar el suministro necesario para fabricar tecnolog\u00edas el\u00e9ctricas, electr\u00f3nicas y sistemas estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p>Pero el argumento contrario tambi\u00e9n resulta dif\u00edcil de ignorar. La humanidad podr\u00eda estar interviniendo en ecosistemas que todav\u00eda no comprende completamente para obtener recursos destinados, precisamente, a impulsar una econom\u00eda tecnol\u00f3gica m\u00e1s sostenible.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, queda por resolver una cuesti\u00f3n esencial: la rentabilidad. Que exista una enorme concentraci\u00f3n de minerales en el fondo marino no significa que extraerlos, transportarlos y procesarlos sea econ\u00f3micamente competitivo frente a otras fuentes.<\/p>\n<p>La carrera hacia las profundidades, por tanto, no consiste simplemente en encontrar un tesoro. El verdadero desaf\u00edo ser\u00e1 demostrar que puede recuperarse sin convertir una proeza tecnol\u00f3gica en un problema ambiental y econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Y esa es la paradoja que hace tan extraordinaria esta historia. Para garantizar el suministro de los minerales que necesita una civilizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s avanzada, Jap\u00f3n y Estados Unidos est\u00e1n mirando hacia uno de los lugares m\u00e1s oscuros, remotos y desconocidos del planeta.<\/p>\n<p>A miles de metros bajo el oc\u00e9ano podr\u00eda existir una reserva capaz de alterar el equilibrio mundial de las tierras raras. Pero antes de convertir ese descubrimiento en una mina, habr\u00e1 que demostrar que la humanidad realmente sabe c\u00f3mo entrar all\u00ed, extraerla y salir sin dejar una huella imposible de ignorar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[Fuente: La Raz\u00f3n]<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante siglos, la humanidad convirti\u00f3 lugares inaccesibles en nuevos territorios de exploraci\u00f3n. Cruz\u00f3 oc\u00e9anos desconocidos, alcanz\u00f3 los polos y lleg\u00f3 a las cumbres m\u00e1s extremas del planeta. Sin embargo, todav\u00eda existe un mundo que permanece pr\u00e1cticamente fuera de nuestro alcance: las profundidades del oc\u00e9ano. All\u00ed abajo no hay luz solar, las temperaturas son extremadamente bajas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15513,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15512","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15512\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15513"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laf5.publisher.highstack.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}