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  • Cecilia Carrizo reveló detalles desconocidos de su relación con el Indio Solari

    Cecilia Carrizo reveló detalles desconocidos de su relación con el Indio Solari

    La muerte de Carlos Alberto Solari, más conocido como el Indio Solari, conmocionó este viernes al país y, en medio de la inesperada noticia, muchos artistas vinculados a la industria artística le dedicaron palabras de agradecimiento a través de las redes sociales. En este sentido, Cecilia «Caramelito» Carrizo también se hizo presente con una emotiva dedicatoria, par agradecerle al líder de Los Redonditos de Ricota el acompañamiento a su hermano, el baterista Martin Carrizo, mientras atravesaba una dura enfermedad.

    “De un artista invaluable, me quedo con lo más valioso: gracias, Indio”, escribió junto a una foto en la que se lo puede ver al músico.

    Embed – Cecilia Carrizo on Instagram: «Indio»

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    Estas palabras no fueron parte de una simple despedida. el Indio Solari mantenía una relación muy cercana con la familia Carrizo y fue un gran sostén para Martín durante los años en los que le dio pelea a la enfermedad neurodegenerativa ELA . El Indio lo acompañó de cerca en uno de los momentos más difíciles de su vida, un gesto que Cecilia nunca olvidó.

    Caramelito reveló detalles desconocidos de la relación que mantenía con el Indio Solari: «le dije que había soñado con el y me respondió tan cariñoso y divertido»

    «El Indio fue una persona muy especial en la vida de Martín. Trabajaron juntos durante 11 años. Puedo llenarme la boca hablando del prestigio que representó su vínculo profesional con él, pero mucho más importante fue el amor que le dio y el apoyo incondicional que le brindó», expresó.

    Luego se refirió a uno de los momentos más difíciles que atravesó la familia, cuando el ex baterista luchaba contra la ELA. «Con la ayuda inmensa que recibimos de su parte, al donar todo lo recaudado en un show en el Estadio Malvinas, pudo cubrir varios meses del costoso tratamiento que Martín realizó en Miami», detalló.

    Además, recordó una conversación que mantuvo con el músico tras viajar a Estados Unidos: «Le dije que lo que había hecho por Martín era mucho más valioso que simplemente sacar dinero de su cuenta, porque logró que el amor y la energía de sus compañeros y de la gente le llegaran multiplicados», afirmó, en referencia al video que Solari grabó para ayudar a recaudar fondos para el tratamiento.

    Conmovida, Cecilia agregó: «Esto es solo una de las tantas cosas hermosas que hizo por Martín y por mí. Me escribía todos los días para saber cómo estaba él, pero también se preocupaba por cómo estaba yo».

    El acompañamiento del cantante no terminó con la muerte de Martín. Según contó, continuaron en contacto hasta los últimos tiempos. «Hace pocos meses le mandé un audio contándole que había soñado con él y me respondió con otro audio tan cariñoso y divertido», recordó.

    Por último, también destacó el apoyo de la familia del músico: «Su hermosa mujer, Virginia, y su hijo Brunito estuvieron muy cerca de Martín y de todos nosotros en todo momento».

    Para cerrar, expresó su dolor por la partida del artista: «Es un día muy triste, inolvidable. El Indio va a estar siempre en nuestro corazón».

    El Indio Solari, un gran sostén para Martin durante una dura enfermedad

    Martin Carrizo trabajó durante muchos años a la par del cantante, primero como ingeniero de sonido, productor y luego como baterista de la banda Los Fundamentalistas del aire acondicionado. Durante una entrevista hace unos años, Caramelito habló sobre la relación que mantenían: Lo que ha sido el Indio para Martín en los últimos años. Yo creo que él no tiene idea, el Indio le dio mucho amor y lo acompaño mientras enfrentaba su enfermedad, desde el sostén.”

  • Sorpresa: fue un galán de una exitosa novela y hoy se dedica a la construcción

    Sorpresa: fue un galán de una exitosa novela y hoy se dedica a la construcción

    Sebastián Estevanez se consolidó por mucho tiempo como uno de los protagonistas más populares de la televisión argentina, liderando ficciones que dejaron una huella en la audiencia. No obstante, su presente es muy diferente y se encuentra completamente distanciado de los estudios de filmación. En una charla reciente, el artista confesó cuál es su nueva ocupación laboral y dejó sorprendidos a sus seguidores.

    A la par de rememorar ciertos hitos de su trayectoria, Estevanez manifestó que descubrió un nuevo rumbo profesional distanciado de las cámaras. En el presente, sus energías están puestas en el rubro inmobiliario y en distintos proyectos vinculados a la construcción. «Me dedico a los temas inmobiliarios, a la construcción», precisó al ser interrogado por su actualidad económica.

    Posteriormente, detalló que trabaja junto a un equipo multidisciplinario abocado a impulsar distintas obras. «Tengo todo un equipo armado de arquitectos, ingenieros. De todo», sumó, ponderando el respaldo técnico que lo acompaña en esta nueva etapa. Con esto genera una sólida estructura que le permite encarar con total confianza este rotundo giro profesional lejos de la televisión.

    Todo sucedió en el marco de su paso por Intrusos, donde analizó la escasez de producciones de ficción en la televisión local y recordó el el grave accidente doméstico que sufrió durante la pandemia: «Pensé que me moría porque por la explosión me quedó toda la cara en carne viva».

    Qué dijo Sebastián Estevanez sobre la posible vuelta de Dulce Amor

    Después de manifestar que, al igual que gran parte de sus colegas, extraña las producciones nacionales, le consultaron sobre la secuela de Dulce Amor. Aquella tira, ideada por su padre, Enrique “Quique” Estevanez, se transmitió por Telefe durante el período 2012-2013.

    “Dependemos de Carina (Zampini)… No, mentira”, expresó entre risas. Mientras remarcó que “estaría bueno que haya ficción de nuevo”, aclaró que el retorno de Dulce amor “se enfría y se calienta” y que “está todo medio ahí, dando vueltas”.

    En esa línea, evidenció que el principal inconveniente pasa por lo económico. A partir de esto, el periodista Daniel Ambrosino le comentó que su padre Quique Estevanez le confió que su hijo Diego lideraba la etapa previa de la segunda entrega de la tira y que “estaba todo bastante bien arreglado y de repente quedó en el olvido”. El artista validó esa información: “Diego, mi hermano, estuvo hablando con Telefe, estuvieron tratando de negociar y quedó ahí”.

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    Sebastián Estevanez, filoso contra Esteban Lamothe

    Sebastián Estevanez, filoso contra Esteban Lamothe

    Asimismo, causó asombro al manifestar que las intenciones de poner en agenda a Dulce Amor no fueron descartadas, sino todo lo contrario. “La idea es que sea más en formato de serie y también por ahí hacer teatro”, aseguró. Incluso aclaró que, en lo personal, aceptaría el desafío “no por la plata, sino por amor, a todo lo que fue, a la gente y al proyecto”.

    A raíz de esta revelación, indagaron sobre su trato fuera de las cámaras con Carina Zampini, quien a lo largo del último tiempo se afianzó en el rol de conductora. “A veces nos vemos, no muy seguido, pero tengo la mejor de las ondas con ella”, aseguró.

    “Si hubiese habido algo que no esté dentro de los personajes, no estaría bien de mi parte ni de la de ella. Por eso pudimos jugar más de la cuenta, por la confianza que nos teníamos. Con Eleonora Wexler, con Viviana Saccone, con todas las compañeras que tuve, siempre pudimos jugar a fondo desde la confianza y el respeto. Eso está bueno”, manifestó.

  • Cada mensaje a una IA parece insignificante hasta que se multiplica por millones de usuarios, centros de datos y modelos cada vez más grandes. El verdadero problema no es una botella de agua por correo, sino la escala industrial que se está construyendo detrás

    Cada mensaje a una IA parece insignificante hasta que se multiplica por millones de usuarios, centros de datos y modelos cada vez más grandes. El verdadero problema no es una botella de agua por correo, sino la escala industrial que se está construyendo detrás

    Durante años hablamos de internet como si no pesara nada. La nube. Los datos. Las respuestas instantáneas. Una frase escrita en una caja de texto y devuelta por una inteligencia artificial parecía un acto limpio, casi inmaterial. Pero detrás de esa respuesta hay servidores, chips, electricidad, calor y sistemas de refrigeración. Y en muchos casos, también hay agua.

    Un estudio de Pengfei Li, Jianyi Yang, Mohammad A. Islam y Shaolei Ren, publicado en Communications of the ACM bajo el título Making AI Less “Thirsty”, estima que el uso de modelos de IA puede tener una huella hídrica considerable cuando se cuenta no solo el agua usada directamente para enfriar centros de datos, sino también la que se consume indirectamente al generar la electricidad que los alimenta. En uno de los ejemplos más citados, escribir un email de 100 palabras con ChatGPT podría implicar unos 519 mililitros de agua, una cifra cercana a una botella estándar.

    La cifra de la botella es potente, pero no debe leerse como una regla universal

    La comparación con una botella de agua funciona porque es visual, inmediata y algo incómoda. Pero conviene entenderla bien. No significa que cada consulta a cualquier IA, en cualquier país y a cualquier hora, consuma exactamente medio litro de agua. La huella cambia según el centro de datos, la eficiencia del modelo, el sistema de refrigeración, la temperatura exterior, la fuente eléctrica y hasta el momento del día en que se ejecuta la tarea.

    Ese matiz es clave porque las tecnológicas también publican estimaciones muy diferentes. Google, por ejemplo, afirmó en un estudio sobre Gemini que un prompt mediano consume apenas 0,26 mililitros de agua, el equivalente aproximado a cinco gotas. Sin embargo, especialistas como Shaolei Ren y Alex de Vries-Gao criticaron esa cifra porque, según explicaron a The Verge, deja fuera parte del consumo indirecto de agua asociado a la generación eléctrica y utiliza métricas que no muestran todo el impacto local.

    La discusión, entonces, no es solo técnica. Es política y metodológica. ¿Qué cuenta como consumo de agua de la IA? ¿Solo el agua que entra al sistema de refrigeración del edificio? ¿También la que se usa en centrales eléctricas para producir la energía? ¿Importa si el centro está en una zona húmeda o en una región con sequía? Las respuestas cambian mucho el resultado.

    La IA no bebe agua, pero sus centros de datos sí necesitan expulsar calor

    Los centros de datos funcionan como grandes fábricas de calor. Miles de servidores trabajan de forma continua, y los chips usados para entrenar o ejecutar modelos de IA pueden disipar cientos de vatios cada uno. Ese calor debe salir de alguna manera para que los equipos no fallen.

    Una de las soluciones más usadas es la refrigeración evaporativa. El agua absorbe calor y una parte se evapora para expulsarlo al ambiente. Es eficiente desde el punto de vista energético, pero puede ser problemática en lugares con estrés hídrico. La Agencia Internacional de la Energía estima que los centros de datos consumieron unos 415 TWh de electricidad en 2024, cerca del 1,5% del consumo eléctrico mundial, y proyecta que esa demanda podría más que duplicarse hacia 2030 por el crecimiento de la IA, la nube y otros servicios digitales.

    El Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en un informe preparado para el Departamento de Energía de Estados Unidos, estimó que los centros de datos estadounidenses consumieron directamente unos 17.400 millones de galones de agua para refrigeración en 2023. Pero lo más llamativo es la parte indirecta: el informe calcula otros 211.000 millones de galones asociados a la electricidad que esos centros necesitaron para operar. Dicho de otra forma: mirar solo el agua que entra por las tuberías del centro de datos puede mostrar apenas una fracción del problema.

    Google, Microsoft y Meta ya muestran una tendencia difícil de ignorar

    Cada mensaje a una IA parece insignificante hasta que se multiplica por millones de usuarios, centros de datos y modelos cada vez más grandes. El verdadero problema no es una botella de agua por correo, sino la escala industrial que se está construyendo detrás
    © Getty Images / Jim West / UCG / Universal Images Group.

    Los propios informes corporativos dejan ver el crecimiento. Google informó en su reporte ambiental de 2025 que en 2024 repuso 4.500 millones de galones de agua y elevó la reposición de su consumo de agua dulce del 18% en 2023 al 64% en 2024. La compañía también reconoce que el crecimiento de la IA aumenta la presión sobre energía, agua e infraestructura, aunque insiste en sus mejoras de eficiencia y reposición hídrica.

    Microsoft ya había reportado un aumento del 34% en su consumo de agua entre 2021 y 2022, en pleno crecimiento de sus centros de datos vinculados a IA. Associated Press documentó el caso de West Des Moines, Iowa, donde Microsoft retiró unos 11,5 millones de galones de agua en julio de 2022, el mes anterior a la finalización del entrenamiento de GPT-4, según datos de la empresa local de agua. Esa cifra representó alrededor del 6% del uso total del distrito en ese mes.

    La empresa, como Google, sostiene que está invirtiendo en sistemas más eficientes. Microsoft ha empezado a promover diseños de refrigeración de circuito cerrado para nuevos centros de datos de IA, con un uso de agua mucho menor que el de instalaciones tradicionales. Pero el problema es que la infraestructura antigua y la expansión acelerada siguen pesando. Las mejoras por consulta pueden convivir con un aumento total del consumo si el número de consultas, modelos y centros de datos crece todavía más rápido.

    La gran pregunta no es cuánta agua consume una consulta, sino de dónde sale esa agua

    El estudio de Li y Ren proyecta que la demanda global de IA podría requerir entre 4.200 y 6.600 millones de metros cúbicos de extracción de agua al año para 2027. La cifra inferior equivale aproximadamente a la extracción anual de varios países pequeños; la superior se acerca a la mitad de la extracción anual de agua del Reino Unido.

    Ese dato impresiona, pero hay otro más importante: la ubicación. No es lo mismo consumir agua en una región con abundancia relativa que hacerlo en una zona con acuíferos tensionados, sequías prolongadas o competencia agrícola. Por eso cada vez más conflictos se están dando a escala local. La discusión no ocurre en una nube abstracta, sino en municipios, permisos ambientales, redes eléctricas, acuíferos y reuniones de vecinos.

    Chile ofrece un ejemplo claro. Google pausó y reformuló su proyecto de centro de datos en Cerrillos, cerca de Santiago, después de objeciones ambientales vinculadas al uso de agua en una región golpeada por años de sequía. En Arizona, Iowa, Uruguay, México, España y otros puntos, el debate se repite con variaciones: inversión tecnológica, promesas de empleo, presión sobre recursos y comunidades que piden más transparencia.

    El agujero negro de los datos que las empresas no publican

    El problema no es solo el consumo. También es la falta de información comparable. Muchas empresas publican cifras globales de agua, pero no siempre separan retiro de agua y consumo real. Tampoco detallan con suficiente precisión el uso por instalación, la fuente hídrica local, la estacionalidad ni el impacto indirecto de la electricidad.

    Esa opacidad vuelve difícil responder preguntas básicas: ¿qué centro consume más? ¿En qué meses? ¿De qué acuífero sale el agua? ¿Cuánta vuelve al sistema y en qué condiciones? ¿Qué parte se evapora? ¿Qué ocurre si hay sequía?

    El informe de Lawrence Berkeley y los trabajos académicos sobre IA intentan cubrir parte de ese vacío con modelos y estimaciones. Pero una estimación independiente nunca reemplaza la transparencia operativa. Sirve para encender la alarma, no para cerrar la discusión.

    La IA puede ayudar a gestionar el agua, pero primero debe explicar la suya

    Hay una paradoja real. La inteligencia artificial puede mejorar predicciones climáticas, optimizar riego, detectar fugas, modelar sequías y ayudar a administrar redes hídricas con más precisión. Sería absurdo negar ese potencial. Pero esa promesa convive con una infraestructura que, hoy, consume energía y agua a una escala creciente.

    Por eso la pregunta ya no puede ser si la IA es “buena” o “mala” para el planeta. Es demasiado simple. La pregunta importante es si la industria puede crecer sin trasladar sus costes ambientales a regiones que ya tienen poco margen. Y si los gobiernos van a exigir datos, límites y planificación antes de aprobar instalaciones que pueden competir con hogares, agricultura o ecosistemas.

    Una consulta aislada parece poca cosa. Un correo de 100 palabras también. Pero la historia de la IA no se está escribiendo consulta por consulta, sino centro de datos por centro de datos. Y ahí la metáfora de la nube se rompe: lo que parecía flotar sobre nuestras cabezas está apoyado en suelo real, conectado a redes reales y bebiendo de fuentes de agua que no son infinitas.

  • El gesto que tuvo Luciano Castro con una de sus exparejas: ¿hay reconciliación?

    El gesto que tuvo Luciano Castro con una de sus exparejas: ¿hay reconciliación?

    A cinco meses de la confirmación de la ruptura entre Luciano Castro y Griselda Siciliani, un movimiento del actor en redes sociales volvió a encender las especulaciones sobre una posible reconciliación. Todo surgió luego de que el actor dejara un “me gusta” en una publicación de Instagram de su expareja, donde la actriz celebraba el recorrido de su personaje Vicky en la exitosa serie Envidiosa. El gesto, aunque simple, fue suficiente para convertirse en tema de conversación entre seguidores.

    La publicación había sido compartida por Siciliani a mediados de mayo y acumuló miles de interacciones. Sin embargo, semanas después, usuarios detectaron que entre los “likes” aparecía el nombre de Castro. La situación tomó mayor repercusión cuando Pochi, creadora de la cuenta Gossipeame, difundió una captura y deslizó la posibilidad de que el actor estuviera intentando acercarse nuevamente a la actriz.

    Las versiones crecieron aún más cuando trascendió que Castro seguiría manteniendo contacto digital con integrantes del entorno familiar de Siciliani e incluso habría comenzado a seguir a la hija de la actriz en redes sociales. Aunque no existe ninguna confirmación oficial sobre una reconciliación, estos detalles fueron interpretados por muchos usuarios como señales de que el vínculo podría no estar completamente cerrado.

    Por el momento, ninguno de los protagonistas hizo declaraciones públicas sobre el episodio. Mientras Siciliani continúa enfocada en nuevos proyectos profesionales y mantiene un perfil bajo, Castro tampoco se refirió a los rumores.

    Griselda Siciliani y Luciano Castro

    La pareja se separó en medio de los rumores de infidelidad del actor.

    La pareja se separó en medio de los rumores de infidelidad del actor.

    Redes sociales

    Por qué se separaron Luciano Castro y Griselda Siciliani

    La separación de Luciano Castro y Griselda Siciliani se confirmó oficialmente a fines de enero de 2026, luego de varias semanas de rumores y especulaciones mediáticas. Durante ese período, distintas versiones apuntaban a presuntas infidelidades y a situaciones que habían generado un fuerte desgaste en la pareja.

    Sin embargo, cuando la actriz rompió el silencio a través de declaraciones difundidas por periodistas de espectáculos, dejó en claro que el motivo principal no había sido exclusivamente una supuesta infidelidad. Según trascendió, lo que más la afectó fue la enorme exposición mediática que rodeó a la relación y los escándalos que se hicieron públicos durante los últimos meses del vínculo.

    De acuerdo con la información revelada en programas de televisión y replicada por diversos medios, Siciliani consideró que la situación había alcanzado un nivel de exposición que no estaba dispuesta a sostener. La actriz habría expresado que podía conversar y resolver cuestiones privadas dentro de la pareja, pero que no se sentía cómoda formando parte permanente de polémicas públicas y filtraciones mediáticas.

    Por su parte, Castro llegó a manifestar públicamente su dolor por la ruptura e incluso reconoció que estaba atravesando uno de los momentos más difíciles de su vida sentimental. En declaraciones reproducidas por distintos medios, aseguró haber perdido “al amor de su vida”, una frase que en aquel momento alimentó las versiones sobre posibles intentos de reconciliación. Ahora, meses después y tras este reciente gesto en redes sociales, esas especulaciones vuelven a ocupar el centro de la escena.

  • Una encuesta muestra quién se irá de Gran Hermano esta semana y generó sorpresa en los fanáticos

    Una encuesta muestra quién se irá de Gran Hermano esta semana y generó sorpresa en los fanáticos

    Tras 24 horas de votación positiva, se estableció la placa de Gran Hermano Generación Dorada. Andrea Del Boca, Sol Abraham y Emanuel Di Gioia consiguieron el mayor apoyo del público y, consecuentemente, continúan en competencia. De este modo, Matías Hanssen, Brian Sarmiento, Juanicar, Yipio y Franco Zunino resultaron ser quienes pelean por no ser eliminados en una instancia de votación que pasó a ser negativa.

    Al igual que todas las semanas, Fefe Bongiorno habilitó una encuesta virtual en X y otra en Instagram con el fin de conocer la tendencia del público y, en los dos espacios, quien acumula la mayor cantidad de votos negativos es Brian Sarmiento.

    Cabe mencionar que Sarmiento ya había quedado fuera de competencia por decisión de los espectadores, quienes tampoco lo votaron en la instancia de repechaje para regresar al reality. Pese a esto, la producción resolvió otorgarle un Golden Ticket para concederle una revancha dentro de la casa.

    Gran Hermano participantes

    El panorama para el exfutbolista se presenta sumamente complejo, ya que los sondeos en plataformas digitales suelen anticipar el veredicto definitivo de las galas de expulsión. El descontento de los usuarios no solo radica en su desempeño actual dentro del juego, sino también en el malestar que generó su reingreso por una vía considerada «a dedo», un factor que el público más ferviente del programa suele castigar de manera implacable en los teléfonos.

    Mientras tanto, el resto de los nominados (Matías Hanssen, Juanicar, Yipio y Franco Zunino) buscan mantener un perfil estratégico que los aleje del foco de conflicto. En una placa de cinco integrantes bajo la modalidad de voto negativo, la polarización de los votos hacia un único participante suele transformarse en el salvavidas ideal para quienes logran pasar desapercibidos ante el ojo crítico del espectador.

    La encuesta que marca quién se irá de Gran Hermano

    Según las cifras que se manejan en las encuestas creadas por el periodista Fefe Bongiorno en Instagram, Brian sacó un 55% de los votos, contra 28% de Zunino, 6% de Juanicar, y otro 11% de Yipio. También remarcó que no incluyó a Matías Hanssen en las votaciones porque comentó que no tiene chances reales de irse.

    Esta es solo una encuesta extraoficial que se difunde en las redes sociales. Y si bien acostumbra a ser el más cercano a la realidad, aún resta margen para que los porcentajes se modifiquen. El veredicto auténtico saldrá a la luz el lunes 8 de junio.

    Encuesta GH

    El principal motivo del descontento de la casa con Brian Sarmiento radica en su perfil altamente confrontativo, una faceta que dinamitó la armonía de la casa en más de una ocasión. Lejos de adoptar una postura conciliadora tras recibir el Golden Ticket, el exfutbolista optó por un juego de choque directo, protagonizando intensas discusiones con varios de sus compañeros por cuestiones de convivencia y liderazgo.

    Puertas adentro, la convivencia empezó a fracturarse debido a las drásticas diferencias en los hábitos. La cocina se transformó en el principal foco de conflicto, donde los reproches por el destino de los alimentos de la compra semanal que desataron los cruces más fuertes de las ultimas jornadas.

  • Adiós a una leyenda: qué se sabe sobre la muerte del Indio Solari

    Adiós a una leyenda: qué se sabe sobre la muerte del Indio Solari

    La muerte de Carlos Alberto Solari, más conocido como el Indio Solari, conmocionó este viernes al mundo de la música argentina y del rock nacional. El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció a los 77 años en su vivienda de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó, luego de una larga lucha contra el Parkinson, enfermedad que había hecho pública en 2016 y que condicionó progresivamente su salud durante la última década.

    Las primeras informaciones oficiales indican que el artista fue encontrado sin vida durante la mañana por su cuidadora, quien alertó a los servicios de emergencia. El caso quedó bajo investigación judicial para determinar formalmente las causas del fallecimiento, aunque tanto las primeras actuaciones policiales como los antecedentes médicos del músico apuntan a su delicado estado de salud.

    Qué dijo la Policía y la Fiscalía sobre la muerte del Indio Solari

    El parte oficial de la Policía de la provincia de Buenos Aires caratuló el expediente como una «averiguación de causales de muerte» e identificó al fallecido como el reconocido cantante y compositor de Los Redondos. En el mismo documento se dejó constancia de que Solari padecía mal de Parkinson, enfermedad diagnosticada públicamente hace diez años.

    Por su parte, la Fiscalía General de Morón confirmó que tomó conocimiento del hecho alrededor de las 8.30 de la mañana de este viernes, cuando fue reportado el hallazgo sin vida del cantante en su domicilio de Parque Leloir. De acuerdo con el comunicado difundido oficialmente, el cuerpo del músico fue encontrado tras la llegada de su cuidadora al lugar.

    Según detalló el parte judicial, la cuidadora arribó a la vivienda cerca de las 8 de la mañana y encontró al artista en una zona próxima a una pileta ubicada dentro de la propiedad. Inmediatamente dio aviso a un servicio privado de emergencias médicas, cuyos profesionales constataron el fallecimiento.

    Tras la notificación oficial, intervino la Fiscalía N.º 2 de Ituzaingó, encabezada por el fiscal Lucio Rivero, quien se trasladó al domicilio junto a personal especializado para supervisar las primeras actuaciones judiciales y periciales.

    Como parte del protocolo habitual en este tipo de casos, la Justicia dispuso la intervención de la Policía Científica y ordenó la realización de una autopsia médico-legal. El objetivo es establecer con precisión la causa del fallecimiento y completar la documentación judicial correspondiente.

    Las fuentes policiales remarcaron además que, hasta el momento, no existen indicios de participación de terceros ni elementos que permitan sospechar otra causa distinta a las complicaciones asociadas a su estado de salud, aunque la investigación seguirá abierta hasta conocerse el resultado definitivo de la autopsia.

  • Ricardo Mollo despidió al Indio Solari con emoción: «Todavía no procesé la noticia»

    Ricardo Mollo despidió al Indio Solari con emoción: «Todavía no procesé la noticia»

    El líder de Divididos, Ricardo Mollo, expresó su conmoción tras la noticia del fallecimiento del Indio Solari. En una entrevista radial, el músico recordó los primeros encuentros artísticos junto a Sumo y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en los años 80.

    “Todavía no procesé la noticia, esto lleva su tiempo. Lo primero que me llega es la retrospectiva, inevitablemente me voy a mediados de los 80, me sitúo en ese lugar en San Telmo donde hemos tocado juntos, Sumo y los Redondos. Te vas al comienzo de todo”, señaló Mollo, aún impactado por la noticia.

    El guitarrista también evocó la partida de Luca Prodan y la comparó con el clima gris que acompaña este momento de duelo. “Podría decir que es un duelo nacional, además el día ayuda a eso… La partida de Luca también fue así con estos días en los que el cielo se pone gris”, agregó.

    Finalmente, Mollo propuso declarar un día de duelo nacional en homenaje a figuras como Solari y Prodan, a quienes consideró pilares fundamentales de la cultura argentina. “Son personas que han hecho mucho por nuestra cultura”, concluyó.

    Los Redondos y Sumo fueron el corazón del under argentino en los 80. Dos bandas que arrancaron en sótanos porteños, mucho antes de llenar estadios y convertirse en leyendas. Sus caminos se cruzaban todo el tiempo, había respeto pero también chicanas, intercambio de músicos y hasta canciones que pasaban de un grupo al otro.

    De hecho, una de esas zapadas históricas nació de la mano del Indio Solari. Los Redondos la tocaban en sus primeros shows, con ese clima denso y lento que marcaba la época. Era el germen de algo que después se transformaría en parte del ADN del rock nacional.

  • Murió el Indio Solari: qué significa Jijiji, la canción del «pogo más grande del mundo»

    Murió el Indio Solari: qué significa Jijiji, la canción del «pogo más grande del mundo»

    Entre todas las canciones del Indio Solari, quien murió este viernes tras una larga lucha contra el Parkinson, que fueron parte del repertorio de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, «Jijiji» ocupa un lugar único. En 2002, tanto MTV como la revista Rolling Stone Argentina la ubicaron en el quinto puesto de las 100 mejores canciones del rock nacional, detrás de «La balsa», «Muchacha ojos de papel», «Rasguña las piedras» y «De música ligera». Compuesta por la dupla Solari-Beilinson, fue incluida en Oktubre, el segundo álbum de la banda, editado en 1986.

    El tema fue siempre celebrado tanto en los recitales de la banda como en las etapas solistas del Indio como de Skay, mucho después de la disolución de la banda. Su génesis fue, según el propio guitarrista, casi casual. «Compuse Ji ji ji sentado en una especie de balconcito en el primer piso de mi casa en la calle Soler», relató Beilinson a la revista La Mano. «Una tarde me puse ahí con la guitarra y empecé a jugar con esos acordes y terminé de definir la armonía de lo que iba a ser el tema, después de haberlo zapado varias veces en la sala de ensayo que teníamos», agregó.

    Con el paso de los años, el tema se transformó en algo más que una canción, ya que se convirtió en la banda sonora del llamado «pogo más grande del mundo«. Cada vez que sonaban sus primeros acordes, una marea humana saltaba al unísono en una postal que definió los shows ricoteros como un fenómeno cultural sin equivalente en el rock argentino.

    Pogo más grande del mundo

    En qué está inspirada y qué significa Jijiji, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

    La armonía que Skay desarrolló en ese balcón de la calle Soler estuvo influenciada por Jimi Hendrix, y fue sobre esa estructura donde el Indio fue construyendo su lírica. Luego de la partida de Tito Fargo, el solo de guitarra pasó a ser obra del saxo, lo que le dio a la melodía un impacto aún mayor.

    «Para mí es un poco la paranoia de la droga«, explicó el Indio Solari en una entrevista a Rolling Stone. «No lo llamaría de la experiencia con las drogas, que en este caso tiene otra pretensión, sino que está hablando simplemente de cuando alguien está a la deriva dentro de esa situación. Yo estoy hablando de la psicopatía, de la paranoia, de todos esos males del promedio de la cultura rock», afirmó, y agregó que sus canciones funcionan como «una pintura de cómo se vivían ciertas cosas en cada momento».

    Indio Solari

    El título también carga una dimensión simbólica. «Para mí el título es muy significativo. Porque Jijiji es una risa medio perversa, marca una bidimensionalidad. Es como que todo lo que está diciendo no es ninguna afirmación. Porque si tenemos el cuchillo sobre la mesa, es simplemente un cuchillo, no es bueno ni es malo. La cocaína es una cosa, no es la culpable de nada…», señaló Solari. La onomatopeya apunta a la neutralidad de los objetos y a la psiquis humana como verdadera responsable de la deformación de la realidad.

    Otro elemento poco conocido de su origen es la conexión con la tragedia de Chernobyl. En su versión original, el tema cerraba con versos que mencionaban a una tal Olga Sudorova y al vodka que el gobierno soviético habría distribuido para paliar los efectos de la radiación. Dada la cercanía del accidente nuclear con la edición del disco en 1986, la banda decidió reemplazar esas líneas por efectos de sonido con sirenas y gritos que remiten al desastre, afianzando el carácter oscuro y profético de la obra.

  • Las distintas versiones sobre la decisión del Indio Solari de darle fin a Los Redondos

    Las distintas versiones sobre la decisión del Indio Solari de darle fin a Los Redondos

    El 4 de agosto de 2001, en el Chateau Carreras de Córdoba, los espectadores fueron testigos de la última presentación en vivo de Los Redondos, la banda con la que el Indio Solari y Skay Beilinson alcanzaron la cumbre del rock argentino. La razón por la cual el Solari dio por terminado el camino de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota permaneció desdibujada entre relatos oficiales y leyendas urbanas. En los años siguientes posteriores a la ruptura, la hostilidad pública fue en aumento a raíz de declaraciones cruzadas que no terminaron de aclarar las causas reales del quiebre.

    Las hipótesis con mayor respaldo no apuntan a algo en especial, sino a un acumulado de cosas que se desencadenaron durante la etapa final en que el grupo permaneció activo. Con un debut en vivo en 1977, el sonido a lo largo del tiempo se vio modificado. De acuerdo con Mariano Del Mazo, cronista del libro “Fuimos reyes” centrado en Los Redondos, en las producciones discográficas de cierre el Indio comenzó a tener más peso en las decisiones creativas. Esa transformación se habría percibido con especial énfasis en “Último bondi a Finisterre” y “Momo Sampler”.

    Skay, en uno de los tantos reportajes donde abordó su distanciamiento con Solari, señaló que “un miembro de la banda se quería apropiar de Patricio Rey”. Aquella expresión fue interpretada por el Indio, y por los seguidores en general, como un señalamiento explícito hacia su persona. Esta declaración encendió una mecha que terminó por dinamitar las relaciones entre los dos pilares creativos del grupo.

    A los desencuentros estéticos y las pulseadas internas de liderazgo se les añadió una tensión económica y el manejo del material audiovisual. El rol de Skay y La Negra Poli, quien es su pareja y fue la histórica mánager de la banda, funcionaba como un bloque que dejaba a Solari con una posición minoritaria.

    Luego del final de Los Redondos, uno de esos focos de conflicto explotó y tomó estado público: la posesión de material fílmico inédito de la banda. Dicho registro, poseedor de un incalculable valor artístico, histórico y comercial, habría permanecido bajo la custodia de Skay y La Negra Poli debido a que ella gestionaba la contratación de los servicios de grabación.

    “Los soportes de grabación de todos los shows de Los Redondos quedaron en depósito en casa de Skay. Esto nunca me incomodó porque confiaba en una amistad de muchos años”, relató el Indio. Consultado por Mario Pergolini en el marco del documental “Tsunami”, el vocalista resultó tajante: “A mí me podés cagar con guita, pero no me podés traicionar. Son dos cosas diferentes”.

    De qué murió el Indio Solari

    El fallecimiento de Carlos Alberto «El Indio» Solari conmovió profundamente a la escena de la cultura y el rock argentino. El icónico líder de Los Redondos dejó este mundo a los 77 años, un desenlace que ningún ricotero quería, pero que de inmediato encendió su estatus de leyenda inmortal en el sentimiento popular. El vacío absoluto golpeó a una comunidad que, en silencio, procesaba el final de una de las figuras más trascendentales de la cultura popular.

    indio solari

    Según el parte policial, la Unidad Fiscal 2 de Ituzaingó se presentó en su hogar para constatar el fallecimiento del artista y, tras informar las averiguaciones por el causante, consideraron que “nada indica o señala” otro motivo además de la enfermedad de base. El artista estaba acompañado de su familia, que se comunicó al 911 para avisar de su descompensación.

    Respecto a su salud, el cantante había revelado públicamente en 2016 que padecía la enfermedad de Parkinson, una afección neurodegenerativa con la que convivió y batalló con notable entereza durante sus últimos años de vida: «Últimamente me paso la vida empeorando, que es mi trabajo actual. Hay días que no tengo ganas de nada y entonces me doy nada. Más que nada no me confronto, porque la confrontación hace que te transformes en el monstruo que combatís».

    La noticia generó un impacto masivo y una profunda tristeza que se extendió rápidamente desde las redes sociales hasta los barrios de todo el territorio, donde los seguidores improvisan altares, banderas y preparan una gigante «misa ricotera» para las próximas horas. La partida física del vocalista cerró un capítulo dorado de la música nacional, transformando el dolor de sus fieles en una celebración eterna de su enorme legado musical.

  • La inteligencia artificial prometía vivir en la nube, pero una activista ambiental acaba de recordarle al mundo que la nube también ocupa terreno, agua y energía. Su mapa de centros de datos expone la cara física del boom tecnológico

    La inteligencia artificial prometía vivir en la nube, pero una activista ambiental acaba de recordarle al mundo que la nube también ocupa terreno, agua y energía. Su mapa de centros de datos expone la cara física del boom tecnológico

    Durante años nos acostumbramos a imaginar internet como algo liviano. Una nube. Un flujo invisible. Un servicio que aparece cuando abrimos una aplicación y desaparece cuando cerramos la pestaña. Pero la inteligencia artificial está obligando a mirar debajo de esa metáfora: miles de servidores, edificios gigantes, refrigeración, líneas eléctricas, agua, ruido y comunidades que muchas veces descubren el proyecto cuando ya está demasiado avanzado.

    Erin Brockovich, la activista ambiental estadounidense cuya historia inspiró la película protagonizada por Julia Roberts, acaba de entrar en esa discusión con una herramienta muy concreta: un mapa ciudadano de centros de datos de IA en Estados Unidos. El Brockovich Data Center muestra instalaciones operativas, en construcción, propuestas y reportes enviados por comunidades locales. Su objetivo declarado es simple: que el público no sea el último en enterarse.

    La nueva batalla ambiental no huele a químico: suena como servidores funcionando sin parar

    La inteligencia artificial prometía vivir en la nube, pero una activista ambiental acaba de recordarle al mundo que la nube también ocupa terreno, agua y energía. Su mapa de centros de datos expone la cara física del boom tecnológico
    © Getty Images / Natalie Behring.

    Brockovich no está atacando la inteligencia artificial desde la ciencia ficción ni desde el miedo abstracto a los algoritmos. Su crítica apunta a la infraestructura que permite que esos sistemas existan. Los centros de datos necesitan electricidad constante para alimentar servidores y sistemas de refrigeración. También pueden consumir grandes volúmenes de agua, según el tipo de enfriamiento, el clima local y la escala de la instalación.

    La Agencia Internacional de la Energía estima que los centros de datos consumieron alrededor de 415 TWh de electricidad en 2024, cerca del 1,5% del consumo eléctrico mundial, y que esa demanda ha crecido a un ritmo del 12% anual durante los últimos cinco años. La misma agencia proyecta que el consumo podría más que duplicarse hacia 2030, hasta unos 945 TWh, impulsado por la IA, la nube y la digitalización.

    Ahí aparece el problema político. Una cosa es que una tecnológica prometa modelos más potentes, asistentes más rápidos o servicios en la nube más baratos. Otra muy distinta es que una comunidad rural o suburbana tenga que negociar más consumo eléctrico, más presión sobre el agua, más ruido industrial y, en algunos casos, pocos empleos directos una vez terminada la construcción.

    El mapa convierte una sospecha dispersa en una imagen nacional

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    © Brockovich Data Center.

    La plataforma de Brockovich funciona como una especie de radar comunitario. No se limita a marcar grandes complejos ya conocidos: también incorpora reportes enviados por residentes que sospechan o conocen proyectos en sus zonas. Según el sitio, el mapa fue actualizado por última vez el 28 de mayo de 2026 y clasifica los puntos entre operativos, en construcción, propuestos y reportados por la comunidad.

    Nieman Lab destaca que la iniciativa busca capturar la “huella real” de esta carrera por construir infraestructura de IA, mostrando patrones de crecimiento, conflicto e incertidumbre. TechCrunch lo planteó desde otro ángulo: Brockovich intenta atacar la opacidad que rodea a muchos proyectos de centros de datos, especialmente cuando los vecinos se enteran tarde de decisiones que pueden alterar el consumo de recursos de una región.

    Ese punto es clave. El conflicto no nace únicamente del consumo. También nace de la sensación de secreto. Si un proyecto promete inversión millonaria pero llega envuelto en acuerdos poco claros, incentivos fiscales, cambios de zonificación y poca consulta pública, la reacción vecinal deja de ser una rareza y se convierte en una respuesta previsible.

    El agua se está convirtiendo en el punto más sensible

    La electricidad concentra buena parte del debate, pero el agua es el tema que puede volver local una discusión global. Chatham House advirtió este junio de 2026 que el uso de agua asociado a la IA obliga a los gobiernos a repensar su gestión hídrica, porque los centros de datos pueden agravar tensiones en zonas con estrés hídrico o infraestructuras insuficientes.

    The Guardian publicó esta semana un reportaje sobre el caso de Utah, donde el megaproyecto Stratos ha despertado una fuerte oposición por su posible impacto en energía y agua. Según ese medio, el desarrollo podría convertirse en uno de los mayores centros de datos del mundo y se proyecta en una región ya marcada por sequías y presión climática.

    La paradoja es brutal: una tecnología que se vende como intangible puede depender de recursos muy tangibles. Cada consulta a un sistema de IA no seca un río por sí sola, claro. Pero millones de consultas, modelos más grandes, entrenamiento constante y expansión de centros de datos sí pueden transformar la demanda de electricidad y refrigeración en un asunto de planificación territorial.

    La resistencia ya no es solo estadounidense

    La inteligencia artificial prometía vivir en la nube, pero una activista ambiental acaba de recordarle al mundo que la nube también ocupa terreno, agua y energía. Su mapa de centros de datos expone la cara física del boom tecnológico
    © Getty Images / Jim West / UCG / Universal Images Group.

    Estados Unidos concentra la mayor cantidad de centros de datos del mundo y por eso aparece como el laboratorio principal del conflicto. Pero la tensión se repite en otros países. Irlanda, Países Bajos, Alemania, España, Chile, Brasil y varias regiones de Asia están discutiendo hasta qué punto pueden absorber nuevas instalaciones sin comprometer energía, agua, suelo o aceptación social.

    AlgorithmWatch publicó una guía para comunidades locales que resume el tipo de demandas que empiezan a aparecer: reformas de zonificación, límites verificables de uso de agua y energía, salvaguardas para que los costos de infraestructura no recaigan sobre los residentes y procesos de consulta más transparentes. La organización insiste en que el problema no es la existencia de centros de datos, sino la velocidad y opacidad con la que se están expandiendo.

    En Alemania, el debate también llegó al terreno energético. Der Spiegel informó en mayo que EdgeConneX abandonó sus planes de construir una central eléctrica de gas asociada a un centro de datos tras la resistencia local, según recogió DW. En Chile, organizaciones ambientales ya habían logrado frenar o rediseñar proyectos vinculados a grandes centros de datos por preocupaciones hídricas. La discusión, por tanto, dejó de ser técnica: ahora es social.

    La IA necesita infraestructura, pero la infraestructura necesita permiso social

    Sería fácil convertir esta historia en una guerra simple entre progreso y ecologismo. Pero sería una mala lectura. Los centros de datos son necesarios para servicios que ya usamos todos los días: banca, hospitales, plataformas públicas, empresas, comunicaciones, ciencia, IA y almacenamiento de información. La pregunta no es si deben existir. La pregunta es dónde, con qué energía, con qué agua, con qué transparencia y bajo qué beneficios reales para las comunidades que los alojan.

    Esa es la grieta que Brockovich está intentando hacer visible. La nube no flota sobre el mundo: se instala en terrenos concretos, se conecta a redes eléctricas concretas y puede competir por recursos concretos. Y cuando esa infraestructura crece más rápido que la conversación pública, la desconfianza ocupa el lugar que deberían ocupar los datos.

    Quizá el mapa de Brockovich no detenga la expansión de la inteligencia artificial. Probablemente tampoco sea su objetivo. Lo que sí puede hacer es cambiar una pregunta básica. Antes, muchas comunidades se enteraban demasiado tarde. Ahora pueden empezar por otra frase, mucho más incómoda para las tecnológicas: ¿qué están construyendo cerca de mi casa y quién decidió que yo no tenía que saberlo?