Las encuestas que siguen de cerca el reality de Telefe ya tienen una candidata clara para la próxima eliminación de Gran Hermano: Generación Dorada. Según los relevamientos publicados por GH Encuestas en X, Luana Fernández concentra el 49% de los votos negativos del público, una diferencia contundente respecto del resto de los nominados que la convierte en la principal candidata a abandonar la casa este lunes 6 de julio.
La tendencia surge luego de la gala de voto positivo que dejó conformada la llamada «placa planta«, integrada por siete participantes que ahora dependen exclusivamente del voto negativo de la audiencia para seguir en competencia. Si bien estas encuestas no forman parte de la votación oficial del programa, históricamente antciparon con precisión el resultado final de las galas de eliminación.
En segundo lugar de intención de votos negativos aparece Leandro Nigro, aunque con un porcentaje significativamente menor al de Fernández. El resto de los nominados registra niveles de apoyo que, por el momento, los ubica lejos de convertirse en el próximo eliminado. La definición llegará durante la gala del lunes, cuando Santiago del Moro muestre el veredicto de la votación y uno de los siete integrantes de la placa cruce la puerta de salida.
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Quién abandona Gran Hermano este lunes 6 de julio
La «placa planta» quedó conformada luego de la gala del miércoles, en la que la audiencia eligió a sus 12 favoritos entre los 19 jugadores nominados mediante voto positivo. Los siete participantes que no lograron el respaldo del público y permanecen en riesgo de eliminación son Sebastián Cola, Matías Hanssen, Juan Carlos «JC» López, Luana Fernández, Alejandra Majluf, Mariela Prieto y Leandro Nigro.
Todos estos dependen íntegramente del voto telefónico del público hasta el cierre de las votaciones de hoy. Para participar de la votación oficial, los seguidores deben enviar un SMS con la palabra «GH» al 9009 y luego responder el mensaje de confirmación con la palabra «SI» para que el voto quede registrado. También es posible votar escaneando el código QR que aparece en pantalla durante las galas emitidas por Telefe.
Redes sociales
Según las encuestas difundidas hasta el momento, Luana Fernández es la principal candidata a convertirse en la próxima eliminada, con casi el 50% de la intención de voto. Sin embargo, las tendencias podrían modificarse hasta el cierre definitivo de las votaciones. La siguen Nigro y Majluf, con el 16% cada uno.
Telefe tomó una decisión de último momento que sorprendió a los fanáticos de Gran Hermano Generación Dorada. La gala del domingo 5 de julio no salió al aire. El motivo fue la transmisión en vivo del partido entre Inglaterra y México por los octavos de final del Mundial 2026, que acaparó la pantalla del canal durante toda la jornada.
Con los cruces de la fase eliminatoria del torneo generando los niveles de audiencia más altos de la televisión, Telefe blindó su programación con la cobertura futbolística y postergó para el día siguiente el ciclo que conduce Santiago del Moro. Este movimiento dejó en suspenso a una de las placas de nominados más multitudinarias de las últimas semanas.
La noticia generó un revuelo inmediato en redes sociales. El fandom del programa se expresó por X e Instagram con memes y quejas por tener que esperar un día más para conocer el destino de sus participantes favoritos. Para la producción, el cambio también implica extender la recaudación de votos y darle a los participantes un domingo de tregua forzada en una casa.
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Quiénes están nominados y pueden irse de Gran Hermano este lunes 6 de julio
De los 19 participantes nominados automáticamente, 12 lograron salvarse por voto positivo: Steffany «Campanita» Pereira, Andrea del Boca, Cinzia Francischiello, Yipio, Juanicar, Tamara Paganini, Emanuel Di Gioia, Pincoya, Solange Abraham, Charlotte Caniggia, Yanina Zilli y Manuel Ibero. Los 7 restantes quedaron en la placaplanta y disputarán su permanencia ante el voto del público: Sebastián Cola, Matías Hanssen, Juan Carlos «JC» López, Luana Fernández, Alejandra Majluf, Mariela Prieto y Leandro Nigro.
Santiago del Moro anticipó además que podría haber más de un eliminado en la gala del lunes, aunque precisará los detalles el mismo día de la emisión. Según las encuestas difundidas en redes sociales, Leandro Nigro aparece como el principal candidato a abandonar la casa. Según el sondeo de Fefe Bongiorno en X concentró el 68% de los votos negativos, mientras que en la encuesta del canal de Instagram Mundo Famosos encabezó la lista con el 26,3% de sufragios en contra.
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Detrás de Nigro se ubican Luana Fernández, con el 33% en la encuesta de Bongiorno y el 22,4% en Mundo Famosos, y Alejandra Majluf, con el 25,8% en ese mismo relevamiento. Los menos comprometidos, según estos sondeos, son Cola, Hanssen y JC López, quienes registran porcentajes bajos que los mantienen lejos de una posible eliminación.
Durante años, la solución más elegante para retirar un satélite viejo parecía ser dejarlo morir en la atmósfera. Nada de piezas flotando durante décadas alrededor de la Tierra, nada de fragmentos capaces de golpear otras naves, nada de basura espacial acumulándose en órbitas cada vez más transitadas. El satélite baja, entra en contacto con capas más densas de aire, se calienta por fricción y se desintegra.
El problema es que esa solución empieza a cambiar de escala. Según un reporte semestral de SpaceX presentado ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, citado por Tom’s Hardware, la compañía retiró 260 satélites Starlink entre diciembre de 2025 y mayo de 2026 mediante reentradas controladas en la atmósfera. De ellos, 176 pertenecían a la primera generación de la constelación y el resto a la segunda. Además, otros 349 satélites fueron dados de baja durante el mismo período y serán eliminados en los próximos meses.
La cifra no describe un fallo masivo. Describe el funcionamiento normal de una megaconstelación. Y ahí está el punto: cuando el sistema está diseñado para renovar hardware de forma constante, la atmósfera deja de ser un último recurso y se convierte en parte de la cadena de mantenimiento.
Quemarlos es mejor que dejarlos arriba, pero no significa que desaparezcan
SpaceX tiene un argumento fuerte a su favor: retirar satélites de forma controlada reduce el riesgo de basura orbital. En una órbita baja cada vez más llena, dejar objetos muertos durante años sería una mala idea. Starlink opera a baja altura y sus satélites están diseñados para bajar al final de su vida útil, que ronda los cinco años. Según Space.com, a 1 de junio de 2026 había 10.413 satélites Starlink en órbita, de los cuales 10.397 estaban operativos, de acuerdo con el seguimiento del astrónomo Jonathan McDowell.
Ese tamaño obliga a pensar en flotas, no en satélites individuales. Las unidades de primera generación pesan entre 260 y 295 kilos, mientras que los satélites de segunda generación pueden ir de 800 a 1.250 kilos, según los datos recogidos por Tom’s Hardware. Recuperarlos físicamente no es viable, así que la opción práctica es guiarlos hacia una reentrada donde la nave se desintegre casi por completo.
Pero “desintegrarse” no significa “no dejar nada”. Significa que no quedan grandes fragmentos cayendo sobre el suelo. A escala química, el material del satélite no se evapora de la existencia: se transforma, se oxida, se dispersa y acaba mezclándose con capas altas de la atmósfera.
La preocupación está en los metales
La duda ambiental no aparece de la nada. En 2023, investigadores de NOAA publicaron en PNAS un estudio que detectó más de 20 elementos procedentes de reentradas de naves y satélites en partículas de ácido sulfúrico de la estratosfera. Según NOAA, alrededor del 10% de esas partículas estratosféricas mayores de 120 nanómetros ya contenían aluminio y otros metales asociados a la industria aeroespacial, como cobre, litio, plomo, niobio o hafnio.
Ese dato cambia la forma de mirar el problema. Durante mucho tiempo, la contaminación de las reentradas se pensó sobre todo en términos de seguridad: qué fragmentos podían sobrevivir y caer al suelo. Ahora el foco se desplaza hacia lo que no vemos: vapores metálicos y partículas microscópicas que se forman cuando los materiales se queman a gran altura.
La American Geophysical Union fue más lejos en 2024 al resumir un estudio publicado en Geophysical Research Letters. De acuerdo con ese trabajo, la destrucción de un satélite típico de 250 kilos puede generar unos 30 kilos de nanopartículas de óxido de aluminio. El mismo estudio estimó que, cuando las constelaciones planeadas estén completamente desplegadas, las reentradas podrían liberar unas 360 toneladas métricas de óxidos de aluminio al año, una cifra muy superior a los niveles naturales.
El ozono vuelve a entrar en escena
El óxido de aluminio preocupa porque puede participar en reacciones químicas que afectan al ozono estratosférico. No es que un satélite quemado abra un agujero en el cielo al día siguiente. El riesgo es acumulativo, lento y todavía lleno de incertidumbres. Pero precisamente por eso inquieta: las partículas pueden permanecer durante años o décadas antes de descender a capas donde se concentra buena parte del ozono.
Según la AGU, estos óxidos no destruyen directamente el ozono como si fueran un ácido que lo disuelve, sino que pueden catalizar reacciones en las que interviene el cloro. Lo importante es que el catalizador no se consume rápidamente, de modo que una misma partícula puede participar una y otra vez en procesos de destrucción química.
NOAA también subrayó que la influencia real de este nivel de contenido metálico en los aerosoles estratosféricos sigue siendo desconocida. Ese matiz es importante: no estamos ante una certeza cerrada, sino ante una señal temprana de que el sistema puede estar cambiando más rápido de lo que la regulación y la ciencia han tenido tiempo de medir.
La FCC quiere apartar el espacio de algunas revisiones ambientales
El debate técnico llega además en un momento regulatorio delicado. La FCC aprobó en enero de 2026 otros 7.500 satélites Starlink Gen2, lo que eleva la autorización total a 15.000 unidades de segunda generación, aunque dejó en suspenso parte de la propuesta mayor de SpaceX. Según Reuters, la agencia también autorizó a la compañía a operar en más bandas de frecuencia y exigió que la mitad de esos satélites esté desplegada antes de diciembre de 2028.
Al mismo tiempo, la propia FCC abrió un procedimiento para modernizar sus reglas ambientales bajo NEPA, la Ley Nacional de Política Ambiental de Estados Unidos. En el texto publicado en el Federal Register, la agencia plantea si las operaciones espaciales deberían quedar excluidas de NEPA al considerarse “actividades extraterritoriales” con efectos ubicados fuera de la jurisdicción estadounidense.
La propuesta ya generó resistencia científica. La American Astronomical Society respondió que esa exclusión no contempla bien impactos que sí pueden manifestarse dentro de la jurisdicción estadounidense, desde contaminación lumínica y radioeléctrica hasta depósitos de vapor metálico en la atmósfera y riesgos asociados a reentradas.
El cielo como infraestructura, no como vacío
La discusión de fondo ya no es si Starlink funciona. Funciona. Tampoco es si las reentradas controladas son mejores que abandonar satélites muertos en órbita. Probablemente lo son. La pregunta es otra: qué ocurre cuando la infraestructura espacial se vuelve tan masiva que sus ciclos normales de mantenimiento empiezan a tener efectos planetarios.
SpaceX no es la única empresa con planes de megaconstelaciones, pero sí es la que más lejos ha llegado. Además, la conversación empieza a mezclarse con una ambición todavía mayor: los centros de datos orbitales. Tom’s Hardware informó recientemente que SpaceX presentó planes para satélites AI1 con cargas de cómputo de unos 120 kW de media y una fábrica Gigasat de 11 millones de pies cuadrados dedicada a producir infraestructura para computación en órbita.
Ahí el problema deja de ser solo Starlink. Si el futuro suma satélites más grandes, más pesados y renovados con frecuencia, la atmósfera podría convertirse en el vertedero invisible de una nueva capa de infraestructura digital.
Por ahora, quemar un satélite en la atmósfera sigue siendo una solución razonable para evitar basura espacial. Lo inquietante es que esa solución fue pensada para objetos relativamente escasos. Starlink está demostrando que el siglo XXI espacial no va de objetos escasos, sino de flotas industriales. Y cuando una industria entera empieza a usar el cielo como zona de descarte, la pregunta deja de ser dónde caen los satélites. La pregunta es qué queda flotando después.
Mauro Icardi redobló la insistencia a Yanina Latorre por las supuestas pruebas que afirmó tener sobre las infidelidades a la China Suárez. El futbolista le dedicó historias durante varios días, con mensajes cargados de ironía. Este domingo no fue la excepción.
«Día lluvioso y esperando que llegue el lunes para ver las pruebas, pero resulta que el finde abrimos el paraguas y al final no hay nada y cambiamos de tema«, apuntó filoso el exjugador del Galatasaray y se burló con el apellido de soltera de la periodista: «Ayyyyyy, Aruzza, Aruzza o mejor dicho chiruza!!!».
El reclamo de Mauro Icardi a Yanina Latorre.
Instagram
La guerra mediática comenzó días antes, cuando Latorre reveló en su programa radial Yanina 107.9 que Icardi atravesaba una crisis con la China Suárez por presuntos mensajes enviados a la modelo Ekaterina Ojeda.
El futbolista respondió con una imagen de la conductora editada con inteligencia artificial, donde aparecía vestida de payaso, y la acompañó con una frase que apuntó a su vida privada: “Si se ocupara de su vida como se ocupa de la mía, no sería tan cornuda”.
Latorre no tardó en responder desde el aire de su programa, donde lo trató de “fracasado” y le recordó los supuestos engaños que habría sufrido de parte de Wanda Nara en el pasado.
Icardi decidió atacar con la misma munición e insinuó que Diego Latorre tiene una amante. «¿Querés que hablemos de pruebas? Pruebas son las que tengo yo de la novia/amante fija de tu marido en Miami. Y estas son reales, no editadas», apuntó.
La China Suárez y Mauro Icardi desmintieron su separación con un llamativo video
La modelo subió el clip en su cuenta de Instagram y se mostró junto al futbolista en medio de los rumores de crisis: en las imágenes se ve al delantero sobre el capó del auto, con los emojis de un león y un corazón rojo como único mensaje.
La exmujer de Benjamín Vicuña arrobó a Icardi en la publicación para mostrar que están más juntos que nunca y desmentir las versiones de que ella se había mudado a otro barrio cerrado, luego del escandaloso encuentro del jugador con la influencer que conoció en Tequila.
Los rumores de crisis y ruptura se desencadenaron después de que Ekaterina, la joven de 22 años señalada como la tercera en discordia en la pareja, apuntó contra la actriz y aseguró que «no comenzaría» una relación con el delantero.
En Singapur y Japón unos científicos crearon un diminuto traje de buceo impreso en 3D para cucarachas, que les permite sobrevivir y moverse debajo del agua y en otros entornos con poco oxígeno durante tres horas como máximo.
El traje puede transformar a una cucaracha común, y potencialmente a otros insectos, en “robots ciborg, capaces de operar en tierra y en agua” según un nuevotrabajo de investigación publicado esta semana en Nature Communications. El estudio fue llevado a cabo por científicos de la Universidad Tecnológica de Nanyang y la Universidad Waseda.
Pero ¿para que querrían los investigadores unas cucarachas robot que pudieran respirar bajo el agua?
Aparentemente, porque esperan que algún día se puedan usar las cucarachas ciborg en misiones de búsqueda y rescate, en tareas de inspección de tuberías, y otras tareas complejas. El profesor Hirotaka Sato de la NTU, que encabezó el estudio, ha estado trabajando durante más de una década en insectos ciborg. Estos robots híbridos combinan insectos vivos con electrodos que permiten que los humanos controlen remotamente sus movimientos. Sato y sus coautores argumentan que esta configuración puede hacer que sean más útiles que los robots tradicionales en determinadas situaciones.
A diferencia de los robots convencionales los insectos ciborg consumen menos energía porque usan sus propios músculos para moverse. Además, son lo suficientemente pequeños como para moverse en espacios confinados o atiborrados de objetos, y llegan allí donde los robots comunes de mayor tamaño no pueden llegar.
Estos ciborgs ya se han usado en operaciones reales de búsqueda y rescate como la Operación Lionheart, tras el terremoto de magnitud 7.7 de Myanmar, ocurrido en marzo, según la NTU.
Sin embargo, hay un obstáculo evidente. Estos ciborgs en miniatura tienen límites biológicos ya que necesitan oxígeno y por eso no resultan tan útiles bajo el agua.
“Esto importa porque los sitios de desastres pueden presentar dificultades cuando ha habido fuertes lluvias o inundaciones, bloquean así el acceso a lugares entre los escombros, los desagües o las pequeñas grietas”, dijo Sato en uncomunicado de prensa sobre el trabajo. “Al ampliar los parámetros operativos de nuestros insectos ciborg para incluir su operación bajo el agua, creemos que se pueden mejorar los esfuerzos de búsqueda y rescate”.
Con el nuevo traje de buceo se busca resolver ese problema.
¿Cómo funciona el traje?
Las cucarachas respiran a través de sus espiráculos, unos pequeños orificios que tienen en el cuerpo. Para proteger a los espiráculos del agua los investigadores hicieron una cápsula flexible impresa en 3D que envuelve el cuerpo del insecto. Luego, se adosan cuatro diminutos tubos a los espiráculos de la cucaracha y por allí se les envía oxígeno directamente.
También adosado a la cápsula hay un tanque generador de oxígeno que contiene una pequeña esponja embebida en dióxido de manganeso. Para activar el sistema el equipo inyectó peróxido de hidrógeno diluido en el tanque y lo selló con adhesivo ultravioleta para evitar filtraciones.
La reacción química que ocurre dentro del tanque va liberando oxígeno de a poco, que llega a los espiráculos de la cucaracha a través de los tubitos de silicona.
El trabajo indica que probaron el traje con cucarachas siseantes de Madagascar, insertándolas en tubos plásticos que simulaban diferentes entornos.
Las cucarachas ciborg equipadas con el traje pudieron moverse debajo del agua durante unas dos a tres horas. Las cucarachas que no llevaban traje y conformaban el grupo de control se asfixiaron en unos dos minutos, o menos.
El equipo afirma que este traje potencialmente podría adaptarse a otros bichos robot como las langostas y los escarabajos porque son insectos con estructuras similares y sistemas respiratorios parecidos.
Hay un número que aparece poco en las conversaciones sobre el consumo energético de la inteligencia artificial: entre el 10% y el 40% de la electricidad que consume un centro de datos no va a los procesadores. Va a los sistemas de climatización que evitan que esos procesadores se fundan. En los centros de datos más grandes del mundo, eso representa cientos de megavatios dedicados exclusivamente a producir frío. Y en muchos casos, ese frío se genera evaporando agua, lo que añade una segunda crisis ambiental a la primera.
Un equipo del Prairie Research Institute de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign publicó un estudio en la revista Groundwater que propone una alternativa que no requiere nueva tecnología, solo repensar qué hay bajo nuestros pies. La idea es usar acuíferos subterráneos como una batería térmica natural que enfría los centros de datos con mucho menos electricidad y casi sin evaporar agua.
Por qué 13 °C es mucho mejor punto de partida que 32 °C
La lógica del sistema es elegante. El agua subterránea, a unos pocos metros de profundidad, mantiene una temperatura relativamente estable durante todo el año, cercana a los 13 °C en gran parte de Illinois. Los servidores necesitan funcionar a unos 21 °C o menos. En un sistema convencional de refrigeración por aire, el punto de partida en verano es el aire exterior a 32 °C o más: el sistema tiene que trabajar mucho para llegar al objetivo.
Con agua de acuífero a 13 °C, el sistema empieza mucho más cerca de donde necesita llegar. La diferencia entre ambos enfoques no parece dramática en grados, pero en termodinámica esa diferencia se traduce directamente en cantidad de trabajo mecánico necesario, y por tanto en consumo eléctrico. El agua se extrae por pozos, circula por un intercambiador de calor donde absorbe el calor de los servidores sin mezclarse con los circuitos internos, y vuelve al acuífero más caliente.
Ahí viene el segundo elemento del sistema: el almacenamiento estacional. En verano, el agua caliente que vuelve al subsuelo queda almacenada. En invierno, ese calor acumulado puede aprovecharse para calefacción u otros usos térmicos, en lugar de disiparse como energía residual. A la inversa, el frío natural del subsuelo durante los meses invernales puede almacenarse para usarse en verano. El terreno actúa como una batería térmica que carga y descarga según la estación.
Acuíferos salinos y minas abandonadas: sin competir con el agua potable
Uno de los aspectos más importantes del estudio es que el sistema no requiere agua dulce apta para consumo humano. Los investigadores proponen aprovechar acuíferos salinos profundos, con concentraciones de sal superiores a la del agua marina, que actualmente no tienen ningún uso. También contemplan el uso de acuíferos contaminados o antiguas minas inundadas, infraestructuras subterráneas que generalmente se consideran pasivos ambientales sin utilidad.
Eso es relevante en un contexto donde el agua dulce se está convirtiendo en un recurso crítico. Los sistemas de refrigeración evaporativa de los centros de datos actuales consumen cantidades significativas de agua limpia que literalmente desaparece en el aire. Trasladar esa función a acuíferos salinos profundos elimina esa presión sobre los recursos hídricos superficiales.
Una tecnología madura en Europa que casi no existe en EE.UU.
El almacenamiento térmico en acuíferos (ATES, por sus siglas en inglés) no es una tecnología experimental. Los Países Bajos llevan décadas usándola en hospitales, universidades, edificios de oficinas y complejos residenciales para reducir el consumo energético de la climatización. Según estimaciones del sector, hay más de 3.000 sistemas ATES en operación en Europa, con los Países Bajos, Alemania y Suecia como principales mercados.
En Estados Unidos, la adopción es mínima. Eso es lo que hace relevante el estudio de Illinois: no están proponiendo inventar algo nuevo, sino trasladar una tecnología probada a un nuevo contexto de aplicación, el de los centros de datos de IA, donde la demanda de refrigeración no para de crecer y los costes operativos de electricidad son una presión constante.
El principal obstáculo que identifican los investigadores no es técnico sino financiero: la inversión inicial en perforación de pozos y instalación del sistema es superior a la de los equipos convencionales de refrigeración. Pero el horizonte temporal cambia el cálculo. Mientras muchas empresas evalúan la rentabilidad a 5-10 años, estos sistemas pueden funcionar durante 20 o 40 años, reduciendo costes operativos de forma constante. Como documenta la publicación del estudio en Groundwater, el conocimiento técnico necesario ya existe entre los profesionales de perforación de la industria petrolera y geotérmica. La barrera real es de incentivos, no de capacidad.
Rompiendo un silencio discográfico de siete años con el lanzamiento de su decimoquinto álbum de estudio.
El proyecto, compuesto por 16 temas, se presenta como la secuela oficial de su aclamado disco de 2005, ‘Confessions on a Dance Floor’. Para esta nueva entrega, la Reina del Pop ha vuelto a reclutar al productor británico Stuart Price, responsable de éxitos históricos como “Hung Up” y “Sorry”.
Una presentación exclusiva en Londres
El lanzamiento se oficializó tras un evento exclusivo en el club londinense Magazine. La cita contó con una actuación en directo de la propia artista, respaldada en las cabinas por los reconocidos DJs británicos Jodie Harsh y el colectivo Horse Meat Disco. Esta fiesta culmina una estrategia de promoción que comenzó en abril, cuando Madonna pinchó varios temas en un set sorpresa en el club The Abbey de Los Ángeles.
Colaboraciones de impacto internacional
El álbum destaca por su apertura a nuevas generaciones y géneros globales:
Martin Garrix: Colabora en el sencillo “Bizarre”, cuyo adelanto ya fue interpretado por el DJ en sus recientes conciertos en el Barclays Center de Brooklyn. Garrix confirmó además que su propio álbum verá la luz a finales de este año.
Sabrina Carpenter y Stromae: Figuran entre las colaboraciones vocales principales del proyecto.
Cortometraje promocional
El lanzamiento viene acompañado de una pieza audiovisual en la que participan figuras de la cultura y el deporte como Arca, Honey Dijon y el futbolista Cole Palmer.
‘Confessions II’ ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales de streaming.
El mercado de la tecnología musical arranca el verano con lanzamientos de alto calibre diseñados para transformar tanto el rendimiento en directo como la experiencia de escucha personal. De la mano de gigantes de la industria como AlphaTheta y Sennheiser, llegan soluciones compactas, inteligentes y profundamente conectadas que prometen marcar la pauta de los próximos meses.
AlphaTheta CDJ-1500X: El gigante de formato compacto para clubs y hogares
AlphaTheta ha dado un golpe sobre la mesa al presentar su nuevo reproductor multijugador, el CDJ-1500X. Este dispositivo ha sido diseñado específicamente para espacios íntimos, bares, pequeños clubes y el entorno doméstico, reduciendo su tamaño físico sin sacrificar potencia.
Pantalla de alta fidelidad: Hereda la pantalla táctil de 10,1 pulgadas del modelo insignia CDJ-3000X, capaz de mostrar hasta 15 pistas simultáneamente.
Formas de onda avanzadas: Visualización precisa de posiciones vocales, cambios de BPM y estructuras de frase musical.
Conectividad total: Incorpora WiFi integrado.
Interacción con el público: Es el primer modelo compatible con Cobeat, una función que permite a los asistentes a la pista de baile solicitar canciones escaneando un código QR desde un catálogo preseleccionado.
Sennheiser Momentum 5 Wireless: Audio espacial y control gestual avanzado
Por su parte, Sennheiser ha renovado su gama alta con los esperados auriculares de diadema Momentum 5 Wireless (en la foto), descritos por la marca como su evolución más capaz y centrada en el usuario hasta la fecha.
Inmersión total: Incorporan tecnología de audio espacial y seguimiento dinámico de la cabeza.
Control futurista: El volumen y la cancelación de ruido se gestionan mediante gestos manuales en el aire.
Llamadas y aislamiento perfectos: Duplica el número de micrófonos de su predecesor, sumando un total de cuatro por cada lado.
Diseño portátil: La funda de transporte es un 20% más pequeña y compacta que la de la versión anterior.
La tendencia actual de la tecnología musical busca una integración perfecta con la comodidad del usuario
Ambos lanzamientos demuestran que la tendencia actual de la tecnología musical no solo busca la máxima calidad técnica, sino también una integración perfecta con la comodidad del usuario y la interacción en tiempo real.
100.000 asistentes disfrutaron de la experiencia inmersiva más ambiciosa del festival, con el escenario más grande de España, un despliegue audiovisual sin precedentes y un cartel encabezado por algunos de los mayores referentes de la música electrónica i
Holika Festival cerró este domingo una nueva edición convirtiendo durante cuatro días a Calahorra en uno de los grandes epicentros europeos de la música electrónica y el entretenimiento inmersivo. 100.000 asistentes disfrutaron de una edición marcada por la espectacularidad de The Eternal Flame, una propuesta que volvió a ampliar los límites del formato festival combinando música, producción, tematización y experiencias participativas en un recinto de más de 200.000 metros cuadrados. Cuatro intensas jornadas consecutivas que han tenido su mayor asistencia el sábado 4 de julio.
La edición arrancó el miércoles con uno de los momentos más simbólicos de la historia del festival: la actuación del Padre Guilherme frente a la Catedral de Calahorra, acompañada por un espectacular videomapping proyectado sobre la fachada del templo, inaugurando cuatro jornadas donde la música y el patrimonio convivieron en una puesta en escena inédita. Un escenario sobre el que pasaron también otros artistas como Javi Colina, Leblanc, Tony Richard y Aaron Sevilla con su dj set Afrodise de 4 horas con vocalistas.
A partir del jueves, el recinto de Holika volvió a desplegar toda su capacidad de producción alrededor del escenario principal, el mayor instalado actualmente en un festival en España, con más de 120 metros de fachada, más de 500 metros cuadrados de pantallas LED, más de 200 equipos de iluminación espectacular, 20 láseres de alta potencia y un sistema de sonido superior a los 180 kW. Un despliegue técnico que volvió a situar al festival entre las producciones más ambiciosas del panorama nacional.
Sobre ese escenario desfilaron algunos de los nombres más importantes de la electrónica internacional como Alok, Timmy Trumpet, Hardwell, Marshmello, Don Diablo, Armin van Buuren, Afrojack, Mathame, Korolova, Mariana BO Giuseppe Ottaviani o Dj Nano, entre muchos otros, configurando una programación que volvió a reunir a referentes internacionales junto a algunos de los artistas más destacados de la escena nacional.
Más allá de la música, The Eternal Flame convirtió nuevamente Holika en una auténtica ciudad inspirada en la Antigua Roma. Gladiadores, soldados, cuadrigas, personajes mitológicos, desfiles, espectáculos itinerantes, el gran Circus Maximus y decenas de intervenciones repartidas por todo el recinto acompañaron al público durante toda la experiencia, transformando el festival en una propuesta inmersiva única dentro del circuito europeo.
La tematización volvió a convertirse en uno de los grandes elementos diferenciales de Holika. El Castrum Romano, las recreaciones históricas, los espectáculos de fuego, las animaciones permanentes y una cuidada ambientación permitieron que miles de asistentes vivieran una experiencia que iba mucho más allá de los conciertos, consolidando un modelo de festival donde producción, narrativa y música conviven de forma permanente.
La elevada afluencia registrada durante las cuatro jornadas confirma una vez más el importante retorno que Holika genera para Calahorra y La Rioja, tanto desde el punto de vista turístico como económico. Una edición que se cierra con un impacto económico para Calahorra de xxxx millones de euros. Con esta edición, Holika reafirma su posición como uno de los festivales de música electrónica más relevantes del país y una de las propuestas experienciales más ambiciosas de Europa, cerrando cuatro días en los que miles de personas volvieron a convertir Calahorra en la gran capital del verano electrónico.
El apoyo institucional del consistorio calagurritano ha sido clave en la consolidación de Holika en Calahorra integrando a la ciudad en el circuito nacional e internacional de grandes festivales. El festival Holika está organizado por Burcor Producciones con la colaboración y apoyo del Ayuntamiento de Calahorra y el Gobierno de La Rioja.
Hubo una época en la que Microsoft veía a Linux como una amenaza directa. A comienzos de los 2000, Steve Ballmer llegó a describirlo como un problema para la propiedad intelectual de la industria. Dos décadas después, la escena parece casi irónica: Microsoft no solo usa Linux de forma masiva en su nube, sino que ya mantiene su propia distribución.
Se llama Azure Linux 4.0 y acaba de llegar en vista previa pública. No es una alternativa a Windows para instalar en el ordenador de casa, ni una distro pensada para competir con Ubuntu, Fedora o Linux Mint en el escritorio. Es una distribución creada para un escenario muy concreto: servidores, contenedores, máquinas virtuales y cargas de trabajo modernas dentro de Azure.
Una distro sin escritorio, sin adornos y hecha para Azure
La diferencia principal con una distribución convencional está en lo que Azure Linux no trae. No está pensada para tener escritorio, ventanas, aplicaciones gráficas, reproductor multimedia ni experiencia de usuario doméstica. Microsoft la describe como una distribución mínima, segura por defecto y optimizada para cargas de trabajo cloud.
La propia documentación de Microsoft explica que Azure Linux Container Host es una imagen de sistema operativo optimizada para ejecutar contenedores en Azure Kubernetes Service. Incluye solo los paquetes necesarios, reduce superficie de ataque y usa un kernel endurecido con optimizaciones para Azure.
Con Azure Linux 4.0, el proyecto da un paso más. La distribución está basada en Fedora, usa paquetes RPM y se define mediante archivos de configuración TOML y capas específicas aplicadas sobre las fuentes de Fedora. Microsoft aclara en GitHub que las diferencias respecto al upstream quedan declaradas y documentadas, lo que busca evitar un fork innecesario y mantener auditabilidad.
Eso significa que Azure Linux no es simplemente “Fedora con logo de Microsoft”. Es una base derivada de Fedora, adaptada para Azure, con kernel optimizado, integración nativa con servicios de Microsoft, foco en seguridad de cadena de suministro y un ciclo de vida predecible.
Even though they once said it was a «cancer», Microsoft has their own flavor of Linux now.
La razón es bastante simple: la nube ya no se entiende sin Linux. Según InfoQ, más de dos tercios de los cores de clientes en Azure ya ejecutan Linux. En ese contexto, depender siempre de distribuciones externas implica ceder parte del control sobre la base del sistema operativo, los parches, la seguridad y la integración con la infraestructura propia.
Azure Linux le permite a Microsoft controlar esa capa fundamental. Puede ajustar el sistema para sus máquinas virtuales, sus contenedores, sus cargas de IA y sus necesidades de seguridad sin esperar a terceros. Es una estrategia parecida a la de otros gigantes de la nube: AWS tiene Amazon Linux y Google mantiene sistemas optimizados para sus entornos de contenedores.
También hay una lectura más amplia. La nube moderna se construye sobre software abierto, Kubernetes, contenedores y Linux. Microsoft entendió que pelear contra ese ecosistema ya no tenía sentido. La jugada ahora es integrarse en él, contribuir donde conviene y controlar lo necesario para que Azure sea más competitivo.
Para el usuario común, Azure Linux probablemente no sea interesante. No sirve para navegar por internet, editar fotos, escuchar música o jugar. Arranca como un sistema mínimo orientado a consola, imágenes de disco y contenedores. Quien quiera una experiencia Linux de escritorio seguirá usando Ubuntu, Fedora, Debian, Linux Mint o SteamOS.
Pero para empresas, desarrolladores cloud y equipos de infraestructura, el movimiento sí importa. Microsoft ya no solo aloja Linux en Azure: ahora ofrece una base Linux propia para correr parte de ese mundo. El cambio simbólico es enorme. La empresa que una vez vio a Linux como enemigo ahora lo necesita tanto que decidió construir el suyo.