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  • Fue conductor de un éxito por tres años, decidió renunciar inesperadamente y su compañera lloró al enterarse

    Fue conductor de un éxito por tres años, decidió renunciar inesperadamente y su compañera lloró al enterarse

    El conductor de Sería increíble junto a Nati Jota, Eial Moldavsky, anunció sorpresivamente su salida del canal Olga e hizo llorar a sus compañeros. La audiencia del programa se vio afectada por la inesperada baja y su compañera le hizo una dolorosa carta.

    El primer anuncio lo había hecho el día anterior: “Mañana es mi último programa en Sería Increíble. Mañana profundizaremos y hablaremos un poquito más, pero será el último día que nos encontraremos».

    Con su humor característico, intentó descomprimir la emoción que se apoderó de Nati Jota en el instante en que lo escuchó: «No dije nada para que estés llorando», lanzó. Ella respondió con respeto y con la promesa de una despedida a la altura: «Obviamente respetamos tu decisión y mañana haremos una despedida digna de todo lo que le has dado a este proyecto».

    Moldavsky cerró el anuncio con una frase que puede sintetizar su balance de la experiencia: «Hemos vivido una vida entera, casi tres años juntos», dando a entender que consideraba cumplido un ciclo dentro del canal.

    La carta despedida de Nati Jota a Eial Moldavsky tras su salida de Olga

    «Un simple aleteo de una mariposa puede causar un huracán del otro lado del mundo, pero vos fuiste directamente el huracán». Antes de ese cierre, le dejó en claro qué es lo que más teme perder con su ausencia cotidiana.

    «Lo que me niego es a que esa discontinuidad se lleve la familiaridad y la confianza extrema. No quiero cruzarte y que me hables cordialmente de tu vida y peor cordialmente de la mía. No quiero que dejes de burlarte de mí», escribió, refiriéndose a la naturalidad del vínculo construido en el día a día del programa.

    La carta también incluyó un detalle íntimo que da cuenta de la complicidad entre ambos: «Te define bastante haber sido quien finalmente me inculcó el hábito del mate, insistir cebándome a pesar de la ingratitud de mi cara de asco, probablemente los primeros dos meses de programa y por ende mates. Será siempre fundamental en este proyecto y en mí», escribió, antes de cerrar con un simple «Te quiero mucho».

  • OpenAI insiste con el agente siempre activo, a pesar de todo

    OpenAI insiste con el agente siempre activo, a pesar de todo

    ¿Confiarías en que un agente de IA haga tu trabajo por ti mientras descansas? OpenAI parece estar apostando a que sí lo harás. Porque dicen que la compañía está trabajando en una versión persistente, siempre activa, de su agente codificador Codex.

    Los de Wired fueron los primeros que detectaron la movida para sumar la operación del bot 24/7 en GitHub for Codex, de OpenAI en el que el código del “Modo persistente” empezó a aparecer en la versión de la línea de comandos del agente de código de la compañía. Según Wired, las funciones que aparecen en la herramienta de los comandos suelen pasar a otras funciones con el tiempo, lo que sugiere que este nuevo modo podría terminar en la versión desktop de Codex en el futuro cercano.

    Gizmodo se puso en contacto con OpenAI sobre el aparente descubrimiento del Modo persistente, pero hasta ahora no hemos recibido respuesta.

    Un agente que podría seguir trabajando mientras duermes

    Si continúa como está en este momento, la función persistente de Codex funcionará hasta que el usuario la desactive. Presentará una opción de “esfuerzo de razonamiento” en que la persona puede seleccionar el nivel de capacidad que permitirán al modelo de IA mientras considera y completa la tarea, tal vez como forma de evitar que durante la noche se queme una enorme cantidad de tokens.

    El código adicional parece presentar una función llamada “Proactividad” que haría que el agente de IA cree tareas de seguimiento sin necesitar un comando. Eso mantendría al agente trabajando incluso después de completar el comando inicial aunque la utilidad de esa función depende mucho de lo bueno que sea el agente para predecir qué vendrá después.

    Más allá de eso, el Modo persistente, y todo lo que conlleve, representarían un salto significativo para Codex hacia este modelo de operación sin fin, considerando los usuarios que se quejan de que a veces se desactiva por sí mismo antes de terminar con su tarea.

    También podría ser necesario porque OpenAI empieza a quedarse atrás en esta tendencia. Desde que OpenClaw creó entusiasmo ante la posibilidad del asistente siempre activo, se convirtió en la función que esperan los grandes jugadores (a pesar de problemas obvios del tipo de que el agente borre toda la bandeja de entrada en una noche). Microsoft anunció su agente siempre activo este año. Y Meta parece que está trabajando en su propia opción llamada Hatch.

    Tal parece que estamos avanzando hacia la era del agente que nunca duerme. Y no sé si eso hará que alguien pueda dormir más tranquilo.

  • A sus 61 años: así fue la increíble transformación de Robert Downey Junior

    A sus 61 años: así fue la increíble transformación de Robert Downey Junior

    • Robert Downey Junior mantuvo una constante preparación física a lo largo de los años.
    • El actor incorporó distintas disciplinas para acompañar su entrenamiento.
    • Su transformación estuvo vinculada a las exigencias de algunos de sus papeles.
    • Con el paso del tiempo, adaptó su rutina a una nueva etapa de su vida.

    Robert Downey Junior construyó a lo largo de los años una relación muy cercana con el entrenamiento y la actividad física. Mucho antes de convertirse en uno de los rostros más conocidos de Marvel, el actor comenzó a incorporar distintas disciplinas para mantenerse en forma. Con el paso del tiempo, esa preparación también se volvió clave para afrontar algunos de los papeles más exigentes de su carrera.

    En 2003, el actor empezó a practicar Wing Chun kung fu, un arte marcial chino que tuvo un lugar importante durante su recuperación de la adicción a las drogas. Para Downey Jr., la disciplina no solo representó una forma de ejercitarse, sino también una herramienta para trabajar aspectos como el equilibrio, la concentración y el enfoque.

    El actor tuvo una de las mayores transformaciones físicas de su carrera para interpretar a Iron Man.

    El actor tuvo una de las mayores transformaciones físicas de su carrera para interpretar a Iron Man.

    Años después, su preparación física tomó otro rumbo cuando consiguió el papel de Iron Man en 2007. A los 41 años, intensificó considerablemente sus entrenamientos y comenzó a trabajar junto a su entrenador Brad Bose. El objetivo era conseguir un físico que se adaptara a Tony Stark, pero sin llevarlo hacia una apariencia de fisicoculturista.

    Cómo fue la sorprendente transformación de Robert Downey Junior

    Para preparar su papel, Downey Jr. llegó a ganar más de 10 kilos de músculo en un año mediante un plan centrado inicialmente en el entrenamiento de fuerza. Más adelante, su rutina incorporó circuitos y movimientos más atléticos, con especial atención en el core, la agilidad y la fuerza funcional. La idea era lograr un cuerpo fuerte y voluminoso, pero que también pudiera moverse con facilidad.

    Durante aquella etapa, el actor entrenaba cinco veces por semana durante aproximadamente una hora. Sus sesiones incluían pesas rusas, neumáticos, mazos, sacos de arena, cuerdas y ejercicios con el propio peso corporal, además de movimientos tradicionales con pesas y máquinas. Incluso utilizaba barras con cargas inestables para exigir más a sus hombros y al centro del cuerpo.

    Con 61 años, así luce actualmente el físico de Robert Downey Junior.

    Con 61 años, así luce actualmente el físico de Robert Downey Junior.

    Con los años, su entrenamiento fue cambiando junto con sus necesidades y los distintos desafíos de su carrera. La experiencia de Downey Jr. muestra que mantenerse activo después de los 60 no significa intentar recuperar el físico de décadas anteriores, sino adaptar las rutinas a las capacidades y objetivos de cada etapa. Entre fuerza, agilidad y artes marciales, el actor encontró distintas maneras de cuidar su estado físico.

  • Grok no solo genera imágenes de abuso sexual infantil, sino que las utiliza para aprender y generar más contenido

    Grok no solo genera imágenes de abuso sexual infantil, sino que las utiliza para aprender y generar más contenido

    Una demanda presentada esta semana sostiene que Grok, el chatbot de xAI, empresa propiedad de Musk, fue entrenado con material de abuso sexual infantil, conocido como CSAM por sus siglas en inglés. La herramienta quedó en el centro de las críticas durante los últimos meses, después de que el propio Musk promocionara desde su cuenta de X la capacidad de Grok para desnudar digitalmente a personas en fotografías. Esto provocó una especie de resurgimiento de este tipo de prácticas en internet, con millones de deepfakes sexuales creados y distribuidos sin consentimiento inundando la plataforma. Una gran parte de las víctimas eran menores de edad.

    Poco después comenzaron numerosas investigaciones gubernamentales, demandas individuales y al menos tres acciones colectivas. Musk se vio obligado a limitar el acceso a la función, colocándola detrás de una suscripción paga. Sin embargo, el denominado “modo picante” continúa disponible, aunque con mayores restricciones.

    La demanda cambia el eje de las acusaciones contra Grok

    La reacción legal tomó recientemente un giro inusual cuando la propia xAI demandó a dos de sus usuarios por utilizar la herramienta para crear material de abuso sexual infantil. En esa presentación, la compañía también aseguró que colaboró con la detención de al menos 244 personas que crearon o distribuyeron este tipo de contenido mediante Grok.

    Hasta ahora, las acciones legales contra Grok se habían centrado en responsabilizar a xAI por no implementar las medidas de seguridad que ya utilizan sus competidores. Esta nueva demanda es la primera en acusar a la compañía de entrenar sus modelos con el mismo material de abuso sexual infantil que genera su herramienta.

    La polémica respuesta de la IA de Elon Musk que reavivó el fuego político en Washington
    © Grok.

    Una víctima afirma que Grok utilizó imágenes de su infancia

    En esta nueva propuesta de acción colectiva, la demandante, identificada únicamente como Jane Doe, es una sobreviviente de abuso sexual infantil cuyas imágenes son rastreadas por el Programa de Notificación de Explotación Infantil del FBI. La mujer asegura que material de abuso en el que aparece cuando era niña fue utilizado para entrenar a Grok. Como consecuencia, el sistema habría generado nuevas imágenes de abuso sexual infantil basadas en ella y en otras víctimas, esta vez creadas mediante inteligencia artificial.

    “xAI debe responder por haber entrenado deliberadamente sus modelos con imágenes del terrible abuso que ella sufrió y con las imágenes de abuso de todas las demás sobrevivientes que forman parte de esta demanda colectiva”, declaró Sarah London, abogada de la demandante y socia del estudio jurídico Girard Sharp, mediante un comunicado de prensa.

    La demanda sostiene que xAI diseñó intencionalmente a Grok para responder a solicitudes de los usuarios destinadas a crear contenido sexual, con el objetivo de “atraer a más usuarios tanto a X como a Grok”.

    Según la denuncia, las políticas de xAI establecen que cualquier contenido publicado de manera pública en X, así como cualquier resultado generado por Grok, puede utilizarse para entrenar sus modelos. Esto significaría que cada pieza de material de abuso sexual infantil publicada a través de Grok habría sido incorporada automáticamente al chatbot para seguir perfeccionándolo.

    “Por lo tanto, mientras Grok conserve la capacidad de generar esta clase de contenido, no puede considerarse que el daño haya sido resuelto simplemente porque algunas imágenes sean eliminadas o dejen de publicarse de manera pública”, señala la demanda.

    El documento añade que, si ese material ingresó en los datos de entrenamiento, su influencia probablemente continuará y contribuirá a futuras respuestas abusivas. Esto podría agravar el trauma de las sobrevivientes, ya que las imágenes de su abuso o su apariencia podrían ser reproducidas, modificadas y distribuidas a gran escala, privándolas repetidamente del control sobre contenidos vinculados con su explotación.

    ¿Qué indemnización pide la víctima?

    A través de la demanda, la mujer solicita que el tribunal otorgue una indemnización a las víctimas cuyas fotografías habrían sido utilizadas para generar material de abuso sexual infantil. También exige la destrucción de todo el contenido de este tipo creado por Grok, no solo de las imágenes que circulan públicamente, sino también de aquellas que podrían utilizarse para entrenar los modelos de la compañía.

    “Poseer material de abuso sexual infantil es un delito, producirlo es un delito y distribuirlo es un delito. xAI hizo las tres cosas”, afirmó Margaret E. Mabie, otra de las abogadas de la demandante e integrante de Marsh Law Firm. “No existe una excepción para la inteligencia artificial dentro de las leyes federales de protección infantil, y xAI debe afrontar las consecuencias de sus acciones imprudentes”.

  • Lali Espósito se topó con una foto de Mariano Martínez en plena despedida de soltera: su inesperada reacción

    Lali Espósito se topó con una foto de Mariano Martínez en plena despedida de soltera: su inesperada reacción

    Lali Espósito se encuentra disfrutando de su despedida de soltera en Río de Janeiro junto a su círculo más íntimo de amigas. En medio de las distintas salidas, se cruzó con varios fanáticos que se acercaron para pedirle fotos y autógrafos. Sin embargo, uno de esos encuentros derivó en un particular episodio que rápidamente se viralizó en las redes sociales.

    Todo ocurrió cuando una fan brasileña se acercó para que le firmara la tapa del CD de Esperanza Mía, la tira que la artista protagonizó junto a su expareja Mariano Martínez en 2015. En la portada original, Lali aparece caracterizada como monja junto a Martínez, quien interpretaba a un sacerdote en la ficción donde se terminan enamorando.

    Fiel a su estilo humorístico, la compositora no dudó en dejar su marca personal sobre el disco. «Los autógrafos que Lali dio en el CD, jajaja. Apuesto que la mano de la diva se picó por dibujar cuernitos en el nefasto», escribió una seguidora.

    Captura: redes sociales

    Captura: redes sociales

    En la foto intervenida por Lali se pueden observar anteojos, bigotes y una corona dibujados sobre el rostro de Martínez. Luego, la artista hizo lo mismo con su propia imagen, a la que le agregó lentes, bigotes y una aureola de ángel.

    El video detrás de la polémica firma no tardó en viralizarse. Lali comenzó haciendo los primeros trazos sobre la cara de su expareja y, al advertir que el gesto podía generar repercusiones, decidió intervenir también su propio rostro. «Por las dudas me lo voy a hacer yo, para que no digan nada», lanzó entre risas.

    La mamá de Lali Espósito destrozó a Mariano Martínez con una sola frase

    La mamá de Lali Espósito fue contundente a Mariano Martínez, con quien su hija tuvo una relación hace años, y le dedicó palabras breves pero contundentes. «No tuve vínculo», disparó sin filtros la mujer.

    Majo Riera habló del exnovio de la cantante durante una entrevista con Ángel de Brito en Bondi y se encargó de dejar en claro que le fue imposible construir una relación con el actor, cuyo noviazgo con Lali nació cuando grababan Esperanza Mía. «NN o MM. No, no tengo opinión de Mariano, no lo conocí», reconoció.

    La mamá de Lali Espósito habló sin filtros, y sorprendiendo a todos en el estudio de Bondi.

    La mamá de Lali Espósito habló sin filtros, y sorprendiendo a todos en el estudio de Bondi.

    La revelación dejó a todo el estudio paralizado. El conductor siguió indagando y preguntó si le había hecho cosas feas a la artista, pero ella detalló: «La verdad que no puedo decirte nada de Mariano porque lo traté muy poco. No se daba el vínculo».

  • Anthropic estuvo dispuesta a pagar 7.000 millones por una startup fundada por dos exingenieros de Google. No quería solamente comprar chips: quería comprar los años que cuesta dejar de depender del hardware ajeno

    Anthropic estuvo dispuesta a pagar 7.000 millones por una startup fundada por dos exingenieros de Google. No quería solamente comprar chips: quería comprar los años que cuesta dejar de depender del hardware ajeno

    Anthropic no estaba intentando comprar únicamente un procesador. Estaba intentando comprar tiempo.

    La empresa responsable de Claude exploró la adquisición de MatX por aproximadamente 7.000 millones de dólares, según fuentes consultadas por Reuters. La operación terminó descartándose, pero las conversaciones habrían evolucionado hacia una posible asociación que todavía no está cerrada.

    La cifra resulta extraordinaria porque MatX es una startup joven, aún no distribuye masivamente su primer chip y acaba de recaudar 500 millones de dólares. Lo valioso no está solamente en el silicio que espera fabricar durante 2027. Está en sus arquitectos.

    Siete mil millones por saltarse varios años de trabajo

    Anthropic estuvo dispuesta a pagar 7.000 millones por una startup fundada por dos exingenieros de Google. No quería solamente comprar chips: quería comprar los años que cuesta dejar de depender del hardware ajeno
    © Google.

    MatX fue fundada por Reiner Pope y Mike Gunter, dos antiguos ingenieros de Google que trabajaron en el desarrollo de sus TPU. Pope se especializó en el software que permitía aprovechar esos procesadores, mientras que Gunter participó en el diseño del hardware.

    Esa combinación es difícil de comprar en el mercado laboral. Diseñar un acelerador no consiste únicamente en dibujar millones de transistores: también hace falta crear compiladores, interconexiones, sistemas de memoria y herramientas que permitan ejecutar modelos sin reescribir todo su software.

    Su primer producto, MatX One, está diseñado específicamente para grandes modelos de lenguaje. La compañía asegura que podrá utilizarse para entrenamiento, aprendizaje por refuerzo e inferencia, conectando cientos de miles de unidades dentro de un mismo clúster. También promete superar los 2.000 tokens por segundo en determinadas arquitecturas de mezcla de expertos.

    Son afirmaciones del fabricante y todavía faltan pruebas independientes sobre hardware producido a escala. MatX prevé recurrir a TSMC para fabricar el chip y comenzar las entregas en 2027.

    Anthropic habría pagado, por tanto, por una oportunidad de saltarse varios años de contratación, pruebas, errores de diseño y construcción de software. En la carrera de la IA, llegar una generación tarde puede ser más caro que comprar la empresa completa.

    Claude consume una infraestructura cada vez más gigantesca

    Anthropic estuvo dispuesta a pagar 7.000 millones por una startup fundada por dos exingenieros de Google. No quería solamente comprar chips: quería comprar los años que cuesta dejar de depender del hardware ajeno
    © Shutterstock / IM Imagery.

    La búsqueda de un chip propio no significa que Anthropic vaya a dejar de utilizar procesadores externos. Su estrategia actual consiste precisamente en repartir la carga entre Nvidia, las TPU de Google, los aceleradores Trainium de Amazon y hardware de AMD.

    En abril, Anthropic anunció un acuerdo para reservar hasta cinco gigavatios de capacidad informática de AWS. La compañía asegura que ya utiliza más de un millón de chips Trainium2 y que comprometerá más de 100.000 millones de dólares durante la próxima década en infraestructura de Amazon.

    A esa montaña de capacidad se suma un acuerdo reportado de 45.000 millones de dólares con Nscale, cuyo centro de datos utilizará procesadores Vera Rubin de Nvidia.

    El problema, por tanto, no es únicamente la dependencia de Nvidia. Es que cada entrenamiento y cada respuesta de Claude se ejecutan sobre una arquitectura diseñada por otra empresa, con sus precios, disponibilidad, prioridades y márgenes.

    Un acelerador propio permitiría eliminar funciones innecesarias, adaptar la memoria al comportamiento de los modelos de Anthropic y optimizar aquellas operaciones que Claude repite miles de millones de veces. Una pequeña mejora en cada consulta puede convertirse en un ahorro gigantesco cuando se multiplica por millones de usuarios.

    La compra cayó, pero Anthropic sigue comprando experiencia

    La señal más importante apareció fuera de la negociación. Anthropic contrató a Amir Salek, fundador del programa de chips personalizados de Google y responsable de llevar a sus centros de datos las primeras siete generaciones de TPU.

    La empresa también confirmó que está formando un equipo interno para codiseñar sus modelos y su futuro hardware, aunque todavía no ha anunciado arquitectura, fabricante o fecha de lanzamiento.

    MatX puede terminar como proveedor, socio o competidor. Lo que ya quedó claro es que Anthropic considera que depender eternamente de chips diseñados por otros es demasiado arriesgado.

    Los 7.000 millones no eran solo el precio de una startup. Eran el precio estimado de recuperar los años que Anthropic perdió mientras Google, Amazon y Nvidia aprendían a fabricar el hardware que hoy mantiene viva a Claude.

  • El satélite espía secreto que Estados Unidos usó para escuchar a la Unión Soviética desde el espacio

    El satélite espía secreto que Estados Unidos usó para escuchar a la Unión Soviética desde el espacio

    Durante buena parte de la Guerra Fría, Estados Unidos observó a la Unión Soviética desde el espacio, pero no todos sus satélites buscaban fotografías de bases militares o instalaciones nucleares. Algunos estaban diseñados para hacer algo mucho más discreto: escuchar las señales electrónicas que atravesaban el territorio soviético y, en determinados momentos, detectar incluso cambios o silencios que podían revelar una actividad militar extraordinaria.

    Uno de esos programas fue Jumpseat, desarrollado bajo la órbita de la National Reconnaissance Office (NRO). Tras permanecer durante décadas envuelto en secreto, la agencia comenzó a revelar en 2026 nuevos detalles sobre una familia de satélites cuya misión consistía en interceptar radares, comunicaciones y telemetría asociada con pruebas de misiles soviéticos.

    La información recogida descendía hasta estaciones terrestres estadounidenses y posteriormente era analizada por organismos como la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y el Departamento de Defensa, que podían utilizarla para seguir el desarrollo de sistemas armamentísticos y estimar las capacidades militares de la URSS.

    El satélite espía secreto que Estados Unidos usó para escuchar a la Unión Soviética desde el espacio
    © National Reconnaissance Office – Youtube.

    El problema de espiar desde una órbita convencional

    Antes de Jumpseat, Estados Unidos ya había utilizado satélites de inteligencia electrónica como GRAB y POPPY, pero estos vehículos operaban en órbitas relativamente bajas. Esa configuración permitía acercarse considerablemente a las fuentes de las señales, aunque presentaba una limitación importante: cada paso sobre territorio soviético duraba poco tiempo y podía estar seguido por largas interrupciones hasta la siguiente oportunidad de observación.

    Los ingenieros encontraron una solución recurriendo a órbitas altamente elípticas, similares a las órbitas Molniya desarrolladas por la propia Unión Soviética. En lugar de mantenerse siempre aproximadamente a la misma altura, Jumpseat recorría una trayectoria que podía llevarlo desde unos 1.000 kilómetros sobre la Tierra hasta más de 37.000 kilómetros.

    La clave estaba en lo que ocurría cerca del punto más distante. Allí el satélite se desplazaba mucho más lentamente respecto a la superficie terrestre, lo que le permitía permanecer durante períodos prolongados sobre las altas latitudes del hemisferio norte, precisamente donde se encontraba buena parte de la infraestructura estratégica soviética.

    Enormes antenas para captar señales extremadamente débiles

    Una vez desplegados en órbita, los satélites utilizaban grandes sistemas de antenas destinados a captar emisiones electromagnéticas provenientes de miles de kilómetros de distancia. El objetivo no era escuchar conversaciones como si se tratara de un micrófono espacial, sino detectar y analizar emisiones de radar, enlaces de comunicaciones y señales de telemetría generadas durante pruebas militares.

    Estas últimas eran especialmente valiosas. Los misiles experimentales transmitían información técnica durante determinadas fases de vuelo y, si una señal podía ser interceptada, los analistas estadounidenses obtenían pistas sobre el funcionamiento y las capacidades de sistemas que de otra manera resultaban prácticamente inaccesibles.

    Los equipos a bordo debían seleccionar, procesar y transmitir posteriormente esas señales hacia la Tierra, todo ello utilizando la electrónica disponible décadas antes de los sistemas digitales actuales.

    Una herramienta clave de la inteligencia de la Guerra Fría

    Jumpseat también recurrió a sistemas de estabilización por giro para mantener correctamente orientados algunos de sus componentes. La relativa simplicidad y robustez de esta tecnología permitió que ciertos satélites continuaran operando más tiempo del inicialmente previsto.

    A medida que se acumulaban las interceptaciones, el programa proporcionó información utilizada para estudiar pruebas de misiles, sistemas de radar y diferentes capacidades militares soviéticas, convirtiéndose en una pieza importante de la inteligencia estadounidense durante algunos de los años de mayor tensión nuclear.

    Sin embargo, la desclasificación continúa siendo parcial. Muchas de las capacidades específicas de Jumpseat siguen sin conocerse públicamente, por lo que buena parte de su historia permanece oculta.

    Lo que sí resulta evidente es que su estrategia dejó una herencia duradera. Los modernos satélites de inteligencia electrónica continúan aprovechando principios similares: en el espionaje espacial, no siempre importa acercarse más al objetivo; a veces, la verdadera ventaja consiste en permanecer el mayor tiempo posible escuchándolo.

    Fuente: Futura Science.

  • Paneles solares semitransparentes logran enfriar invernaderos y reducir hasta un 60% el uso de agua

    Paneles solares semitransparentes logran enfriar invernaderos y reducir hasta un 60% el uso de agua

    Los invernaderos del futuro podrían producir alimentos y electricidad al mismo tiempo sin que una función necesariamente perjudique a la otra. Un equipo de investigadores de la Universidad de Jaén (UJA) demostró que los paneles solares semitransparentes instalados sobre estas estructuras no solo generan energía, sino que además pueden mejorar el microclima interior y reducir significativamente la cantidad de agua necesaria para mantener los cultivos.

    El estudio, financiado por la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación de Andalucía, analizó dos tecnologías comerciales de paneles fotovoltaicos semitransparentes y comprobó que ambas conseguían disminuir la temperatura dentro de los invernaderos, aumentar la humedad relativa y reducir la evaporación. En algunos momentos, la diferencia térmica frente a un invernadero convencional llegó a ser de hasta cinco grados.

    Dos tipos de paneles puestos a prueba

    Para estudiar el efecto de estas cubiertas, los investigadores construyeron tres pequeños invernaderos experimentales de aproximadamente dos metros cuadrados. Dos de ellos incorporaban diferentes tipos de paneles fotovoltaicos, mientras que el tercero tenía una cubierta transparente y funcionaba como referencia.

    Una de las tecnologías estaba basada en telururo de cadmio (CdTe) y permitía atravesar aproximadamente el 50% de la radiación solar recibida. La otra utilizaba silicio amorfo (a-Si) y dejaba pasar cerca del 20%.

    Durante alrededor de un año se realizaron cinco ciclos sucesivos de cultivo con tomates y lechugas. El objetivo principal no era medir únicamente cuánto producían las plantas, sino comprender cómo cada panel modificaba las condiciones ambientales bajo las que crecían.

    Cada prototipo contaba con sensores capaces de registrar cada cinco minutos la temperatura, la humedad del aire y del suelo, la concentración de dióxido de carbono, la cantidad y tipo de radiación que atravesaba los paneles y la electricidad generada por los módulos.

    Paneles solares semitransparentes logran enfriar invernaderos y reducir hasta un 60% el uso de agua
    © Smart Farming Inside – Youtube.

    Menos calor y mucha menos pérdida de agua

    Los resultados mostraron que los paneles actuaban como una protección frente al exceso de radiación solar. Al disminuir la energía que llegaba directamente al interior, la temperatura bajaba y la humedad relativa aumentaba, creando condiciones menos agresivas durante los períodos de calor intenso.

    Ese cambio tuvo una consecuencia directa sobre el consumo de agua. Al existir menos calor y evaporación, el sustrato y las plantas conservaban durante más tiempo la humedad disponible.

    Los investigadores estimaron una reducción de la pérdida de agua de aproximadamente 31% con los paneles de telururo de cadmio, mientras que en el caso del silicio amorfo superó el 60%.

    La combinación podría resultar especialmente interesante en regiones sometidas a veranos cada vez más cálidos y períodos recurrentes de sequía, donde el uso eficiente del agua se está convirtiendo en un factor esencial para la agricultura.

    Menos luz, pero mejor seleccionada para las plantas

    Cubrir un invernadero con paneles solares plantea un problema evidente: las plantas necesitan radiación para realizar la fotosíntesis. Sin embargo, no utilizan todas las longitudes de onda de la misma manera.

    El equipo observó que los módulos de telururo de cadmio permitían atravesar con mayor facilidad determinadas bandas azules y rojas, precisamente algunas de las regiones del espectro más aprovechadas por las plantas para realizar la fotosíntesis.

    Esto significa que reducir la cantidad total de luz no necesariamente implica eliminar en la misma proporción la radiación útil para el cultivo. Encontrar ese equilibrio entre electricidad producida y radiación disponible será uno de los grandes retos de la llamada agrivoltaica, que combina producción agrícola y energética sobre la misma superficie.

    Las plantas también modificaron su forma de crecer

    Los científicos comprobaron además que tomates y lechugas no se limitaron a sufrir pasivamente una menor cantidad de luz. Las plantas mostraron respuestas de adaptación, como expandir las hojas y alargar los tallos para aprovechar mejor la radiación disponible.

    El siguiente objetivo será estudiar con mayor detalle cómo esas modificaciones afectan a la producción final, la calidad de los cultivos y la aparición de enfermedades. El equipo continuará probando nuevas tecnologías fotovoltaicas en Murcia, esta vez dentro de instalaciones que reproduzcan con mayor fidelidad las condiciones de un invernadero comercial.

    Aunque los primeros experimentos se realizaron en Jaén, los investigadores consideran que los resultados pueden ser especialmente relevantes para regiones como Almería, cuyo clima semiárido combina temperaturas muy elevadas y baja humedad.

    La idea es sencilla pero potencialmente poderosa: utilizar el mismo techo para producir electricidad, proteger a las plantas del calor y ahorrar agua, convirtiendo los invernaderos en infraestructuras capaces de responder simultáneamente a dos desafíos crecientes, la demanda energética y la escasez hídrica.

    Fuente: Investigación y Desarrollo.

  • Una red cuántica logró transmitir información durante 21 kilómetros por el aire de Nueva York, sin usar fibra óptica

    Una red cuántica logró transmitir información durante 21 kilómetros por el aire de Nueva York, sin usar fibra óptica

    Construir una futura internet cuántica implica resolver un problema particularmente difícil: transportar estados cuánticos entre lugares separados sin que la información se degrade en el camino. La fibra óptica permite hacerlo a determinadas distancias, pero introduce pérdidas y obliga a desplegar una infraestructura física compleja. Ahora, investigadores del Laboratorio Nacional de Brookhaven y la Universidad de Stony Brook demostraron otra posibilidad: enviar señales cuánticas a través del aire durante aproximadamente 13 millas, unos 21 kilómetros, en el área de Nueva York.

    El experimento consiguió mantener las propiedades necesarias de fotones entrelazados durante el recorrido sin utilizar un cable que conectara directamente ambos extremos. La demostración resulta relevante porque una futura red cuántica podría necesitar conectar universidades, centros de datos, instituciones públicas o nodos de computación distribuidos por una ciudad, y hacerlo mediante enlaces ópticos en espacio libre evitaría instalar fibra especializada en todos los trayectos.

    El problema no desaparece al sacar los fotones de la fibra

    Las redes cuánticas aprovechan propiedades de partículas como los fotones para transmitir información de una manera radicalmente distinta de las telecomunicaciones convencionales. Una de ellas es el entrelazamiento cuántico, mediante el cual dos sistemas pueden mantener correlaciones muy particulares incluso cuando están físicamente separados.

    Mantener esos estados es complicado porque cualquier interacción no controlada con el entorno puede alterar la información cuántica. En una fibra óptica aparecen pérdidas derivadas de la absorción, las imperfecciones del material y otros efectos que se acumulan con la distancia, mientras que en un enlace abierto entran en juego problemas diferentes.

    La atmósfera cambia constantemente. Temperatura, humedad, partículas suspendidas y turbulencias modifican ligeramente el recorrido de la luz, haciendo que un haz se desplace, se ensanche o pierda intensidad antes de alcanzar el receptor. Conseguir un enlace de 21 kilómetros en un entorno urbano añade todavía más complejidad debido a edificios, fuentes de calor y condiciones atmosféricas cambiantes.

    Una aplicación clave sería proteger comunicaciones sensibles

    Una de las aplicaciones más conocidas de estas tecnologías es la distribución cuántica de claves (QKD), que permite intercambiar claves criptográficas utilizando propiedades de la física cuántica. Si alguien intenta medir indebidamente los estados utilizados durante determinadas implementaciones de estos sistemas, esa intervención puede alterar las señales y revelar que el canal ha sido comprometido.

    Un enlace cuántico metropolitano podría utilizarse en el futuro para conectar instituciones que manejan información especialmente sensible, desde centros gubernamentales hasta instalaciones de investigación o infraestructuras financieras.

    Otra posibilidad, todavía mucho más exigente, es la computación cuántica distribuida. En ese escenario, varios procesadores cuánticos físicamente separados compartirían estados para trabajar conjuntamente, formando una red cuya capacidad no dependería únicamente de una máquina aislada.

    Una internet cuántica sin tener que abrir calles

    La transmisión por aire presenta una ventaja especialmente atractiva en las ciudades: puede reducir la necesidad de instalar nuevos cables entre determinados edificios. Tender fibra en zonas urbanas densas puede implicar obras, permisos y costes elevados, mientras que un sistema óptico podría conectar dos puntos con visibilidad directa mediante transmisores y receptores instalados en edificios.

    Esto no significa que la fibra vaya a desaparecer. Una futura red cuántica probablemente combinará enlaces terrestres de fibra, conexiones ópticas por aire y comunicaciones mediante satélites, dependiendo de la distancia y de las condiciones de cada entorno.

    Todavía queda bastante antes de tener una red cuántica urbana

    Los 21 kilómetros representan una demostración tecnológica, no una red preparada para utilizarse comercialmente. Para conseguir algo semejante a una infraestructura metropolitana será necesario mantener los enlaces bajo lluvia, niebla, variaciones térmicas y otras condiciones reales, además de solucionar el alineamiento permanente entre transmisores y receptores.

    También habrá que pasar de una conexión entre dos puntos a redes con múltiples nodos capaces de distribuir información cuántica de manera fiable, integrarlas con las comunicaciones convencionales y reducir considerablemente el coste de los equipos.

    El experimento muestra, sin embargo, que el aire puede convertirse en una vía útil para transportar información cuántica a distancias urbanas. Si esta clase de enlaces consigue ganar estabilidad y escala, algunas de las redes más seguras del futuro podrían viajar entre edificios sin necesidad de un solo cable que los conecte físicamente.

    Fuente: Investigacion y Desarrollo.

  • Post-humanidad: cómo la tecnología podría cambiar para siempre lo que significa ser humano

    Post-humanidad: cómo la tecnología podría cambiar para siempre lo que significa ser humano

    Durante millones de años, la evolución humana estuvo determinada principalmente por procesos biológicos lentos, como la selección natural y las mutaciones genéticas. Ahora, por primera vez, nuestra especie dispone de herramientas capaces de intervenir directamente sobre algunos de esos procesos. La edición genética, la inteligencia artificial, las prótesis avanzadas y las interfaces cerebrales empiezan a difuminar la frontera entre lo biológico y lo tecnológico, dando forma a un concepto conocido como post-humanidad.

    La idea no describe una especie que vaya a aparecer mañana ni una predicción científica inevitable. Se trata de un concepto utilizado en filosofía, tecnología y estudios de futuro para imaginar qué podría ocurrir si las modificaciones humanas alcanzaran un nivel tan profundo que nuestros descendientes dejaran de encajar en la definición tradicional de Homo sapiens.

    Del transhumanismo a un posible ser post-humano

    El transhumanismo plantea el uso de la ciencia y la tecnología para superar determinadas limitaciones humanas, desde enfermedades y discapacidades hasta el deterioro asociado con la edad. Una prótesis neuronal, una terapia genética o un implante capaz de recuperar una función perdida pueden entenderse dentro de esta lógica de ampliación tecnológica.

    La post-humanidad llevaría esa idea considerablemente más lejos. Un hipotético individuo post-humano podría poseer capacidades cognitivas, sensoriales o físicas tan modificadas que la diferencia con un humano actual fuese mucho mayor que la producida por cualquier tecnología disponible hoy.

    No existe, sin embargo, una línea científica que permita determinar cuándo alguien dejaría de ser “humano”. El concepto pertenece tanto al terreno filosófico como al tecnológico y obliga a preguntarse cuánto puede transformarse una persona sin alterar aquello que consideramos fundamental para su identidad.

    Post-humanidad: cómo la tecnología podría cambiar para siempre lo que significa ser humano
    © Secretos del Cuerpo
    – Youtube.

    Genes, cerebros e inteligencia artificial

    Una de las tecnologías que alimentan este debate es CRISPR, que permite realizar modificaciones extremadamente precisas en el ADN. Actualmente, su utilización médica está orientada principalmente a tratar enfermedades, pero a largo plazo se discute si técnicas similares podrían emplearse para modificar características más complejas o aumentar la resistencia frente a determinadas condiciones ambientales.

    Otro frente está en las interfaces cerebro-computadora. Diversos equipos científicos y empresas desarrollan dispositivos capaces de registrar señales neuronales y convertirlas en órdenes para una computadora. Ya existen experimentos en los que personas con parálisis pueden mover cursores, controlar dispositivos o comunicarse utilizando actividad cerebral.

    El salto hacia sistemas capaces de aumentar radicalmente la memoria o conectar el cerebro directamente con enormes redes de información todavía está lejos de las capacidades actuales, pero permite imaginar una relación cada vez más estrecha entre inteligencia humana y sistemas artificiales.

    Mucho más especulativa es la posibilidad de transferir una consciencia humana a un soporte digital. Aunque la ciencia puede registrar y estudiar ciertos patrones cerebrales, actualmente no existe una tecnología capaz de copiar una mente completa ni sabemos si reproducir la estructura de un cerebro implicaría conservar la consciencia original.

    Una nueva desigualdad podría ser también biológica

    Si las tecnologías de mejora humana avanzan, uno de los principales problemas será determinar quién puede acceder a ellas. Una sociedad en la que determinadas personas puedan permitirse modificaciones genéticas, aumentos cognitivos o tratamientos capaces de prolongar significativamente la vida podría crear una brecha que ya no sería solamente económica, sino potencialmente biológica.

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    También surgirían cuestiones relacionadas con la privacidad mental, la propiedad de los datos neuronales y la autonomía. Si un dispositivo conectado al cerebro puede interpretar determinadas señales, sería necesario establecer límites mucho más estrictos sobre quién puede acceder a esa información y con qué finalidad.

    El futuro probablemente llegará de forma gradual

    La post-humanidad no tiene por qué aparecer mediante una transformación repentina. Si alguna vez ocurre, probablemente será consecuencia de pequeñas modificaciones acumuladas durante décadas: mejores prótesis, terapias genéticas más sofisticadas, órganos artificiales, implantes neuronales y sistemas de IA cada vez más integrados en nuestra vida cotidiana.

    El verdadero cambio podría producirse cuando esas tecnologías dejen de utilizarse únicamente para recuperar capacidades perdidas y comiencen a ofrecer habilidades que un cuerpo humano nunca tuvo de manera natural.

    Entonces la pregunta dejará de ser solamente qué puede hacer la tecnología por nosotros. Será otra mucho más difícil: cuánto estamos dispuestos a modificar nuestra biología antes de tener que redefinir qué significa ser humano.

    Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.